“Es muy importante entender los mercados y a sus consumidores. No sacamos nada con enviar una fruta que no sea del gusto de un europeo, norte americano o un asiático”
Con la calidad del producto no se juega. Tampoco se especula. Y cuando se está produciendo fruta ‘premium’, se debe pensar en la estrategia correcta que permita obtener una fruta extraordinaria que cumpla con los más altos estándares que exigen los diversos consumidores y que, al consumirla, tras llevársela a la boca, uno quiera repetir la experiencia de comprarla. Solo así, el éxito estará asegurado.









