Andrés Link, Natalia Alegría. Departamento Técnico Subsole S.A. A menudo escuchamos hablar de “black spot” (mancha negra, en castellano) o antracnosis como términos similares y homólogos al referirnos al daño observado como manchas negras en aguacates en los mercados de destino. Sin embargo es importante entender que “black spot” es un término genérico para describir una sintomatología que puede tener diferentes causas y que en algunos casos es tratada de la misma manera en mercados con poca experiencia en la identificación del problema. En términos generales las principales causas de “black spot” están dadas por cuatro razones bien conocidas y estudiadas en los principales países productores de aguacate (K. Everet et al, World avocado congress 2015): A. Lenticelosis: caracterizado por un daño a nivel de la epidermis de la fruta y que trata de lenticelas oscuras. B. Daño por frío: causado por temperaturas de almacenaje menor a 4,0 °C por tiempo prolongado. C. Daño mecánico: causado a nivel de cosecha y manejo en packing. D. Enfermedades fungosas: provenientes de huerto que pueden o no expresarse en post cosecha. A pesar de que estos cuatro elementos tienden a confundirse, es posible diferenciar uno del otro según sintomatología (tipo de black spot) o con información de trazabilidad. Al hablar de lenticelosis, los síntomas son observables poco tiempo después de cosecha sobre lenticelas dañadas principalmente por abrasión durante cosecha y/o transporte. En casos más severos es claramente identificable 2 a 3 días después de que la fruta ha sido pre enfriada y guardada en cámara de almacenaje. Las principales causas de lenticelosis se producen por cosechas con alta humedad relativa o agua libre en la fruta (Duvenhage 1993, K. Everett et al 2003) dejando una epidermis más sensible a daños por roce no sólo en los capachos cosecheros, sino también a nivel de fricción de los frutos al momento de llenado y transporte de bins dentro del huerto. Este efecto es fácil de identificar cuando imaginamos a los frutos ubicados en la base de un bins de 400 Kg siendo transportados en un camino irregular sobre carros porta bins con ruedas en alta presión. Si bien esta reportado que el daño por lenticelosis puede facilitar la entrada de enfermedades (E. K. Dann et al 2013) en la práctica este daño no necesariamente implica la aparición de antracnosis en destino, incluso en fruta proveniente de huertos con alta presión. Con respecto a daño por frío, se encuentra ampliamente reportado el daño de “black spot” causado por temperatura de almacenaje inferior a 4,0°C (Avocado growers association NZ, 2001). Este daño presenta manchas negras desorganizadas donde su tamaño varía dependiendo del tiempo de exposición e intensidad a bajas temperaturas. Cuando se presenta un error a nivel de controles de temperatura en cámara de almacenaje o contenedores, es normal observar mayor daño en cajas expuestas comparadas con cajas al interior de un pallet. En este caso, es clave contar con sistemas automáticos de termografía de pulpa y ambiente a nivel de cámaras de pre frío y almacenaje, así como termógrafos digitales en contenedores que complemente el registro de temperatura realizado por las navieras. El mismo efecto podemos esperar con respecto al daño mecánico que pueden presentar los frutos a nivel de epidermis, el cual se puede expresar de forma inmediata como heridas abiertas, cicatrizadas o machucones por golpes de fruta a nivel de cosecha. Este último daño, es de especial importancia ya que el o los puntos de impacto provocan la maduración anticipada del fruto (gatilla producción de Etileno – madurez anticipada – disminución de dienos) facilitando la entrada de conidias de antracnosis latente a nivel de epidermis. ENFERMEDADES DE POST COSECHA EN AGUACATE Dentro de los cuatro factores mencionados al principio de este artículo, sin duda el relacionado a enfermedades, es el más difícil de abordar, debido principalmente a que el daño sobre la fruta no se expresa hasta transcurridos al menos 25 días de almacenaje en frío (con o sin atmósfera controlada) o durante el proceso de maduración (E. K. Dann., et al 2013). Al parecer los hongos que causan daños en fruta son incapaces de colonizar tejido inmaduro debido a la presencia de compuestos antifúngicos (dienos) en la piel (Prusky et al 1983). Durante el proceso de maduración estos compuestos disminuyen, permitiendo entonces el desarrollo de la enfermedad (E. K. Dann., et al 2013) lo cual explicaría por qué no se expresan síntomas antes de este período de almacenaje. A nivel mundial la enfermedad conocida como “antracnosis” en aguacate, es causada por distintas especies de hongos del género Colletotrichum spp.. Corresponde a la enfermedad de post cosecha más seria en palto a nivel mundial, especialmente en regiones de alta precipitación (E. K. Dann., et al 2013). En Chile no contamos con experiencia respecto al efecto de enfermedades que se expresan con mayor intensidad en climas subtropicales húmedos de los principales países productores, donde las condiciones ambientales presentan mayores temperaturas acompañadas de lluvias abundantes durante los períodos de desarrollo y cosecha de fruta (Coates et al., 1993). Bajo estas condiciones, los productores están obligados a realizar programas de aplicaciones agresivos con fungicidas o productos cúpricos para disminuir los niveles de presión a nivel de campo, razón por la cual, cuentan con el registro de productos comerciales para aplicación en pre y post cosecha que permiten atenuar de manera importante la incidencia conjunta de antracnosis (Colletotrichum spp) y stem end rot (especies del género Botryosphaeria spp.) principales causas de descarte por enfermedades. Con respecto a la evolución de los mercados para la fruta Chilena y el desarrollo de esta enfermedad, es importante hacer mención al cambio en la forma de comercialización de aguacate en los principales mercados de destino (USA y Europa). Durante la década de los 90 y posterior al año 2000, la mayor proporción de fruta se comercializaba previo a su madurez de consumo (fruta firme). Bajo estas condiciones los posibles defectos de condición no se expresaban y sólo el consumidor final lograba detectar problemas de Antracnosis o desórdenes fisiológicos. Sin embargo, a partir de la