"Perú está viviendo un año histórico para la palta en Europa"
La campaña de palta peruana alcanza niveles históricos de exportación hacia Europa. El mercado opera bajo una fuerte presión de oferta global y caída de precios. La industria enfrenta además un Fenómeno El Niño comparable al de 1997, con posibles impactos en la producción futura. Las proyecciones de crecimiento, que inicialmente superaban el 10%, se han ajustado a niveles cercanos a cero debido al impacto climático, y se advierte incluso una posible caída en la producción de la próxima campaña.
En algunas zonas de las alturas de la sierra peruana, donde la campaña de palta ya terminó y los árboles empiezan a prepararse para un nuevo ciclo, cientos de pequeños productores reciben capacitación técnica para mejorar la poda, optimizar el manejo agronómico y enfrentar una temporada que promete ser tan desafiante como decisiva. Westfalia Fruit, una de las compañías globales más importantes del negocio de la palta, trabaja actualmente con más de 600 agricultores a nivel nacional, conectándolos con la cadena agroexportadora internacional.
Para Omar Díaz, gerente general de Westfalia Fruit Perú y Colombia, este esfuerzo constituye una de las contribuciones más importantes que puede hacer una empresa privada al desarrollo rural. “Se habla mucho de la parte social y nosotros creemos que es un gran aporte social permitir que pequeños productores formen parte de la cadena de valor y sobre todo con capacitación”, dice Omar.
La labor implica acompañamiento técnico permanente, seminarios especializados y la participación de consultores internacionales. Entre ellos figura el investigador y especialista Ricardo Cautín, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y doctor en fisiología frutal por la Universidad Politécnica de Valencia.
La escena resulta representativa de un sector que ha transformado regiones enteras del país durante las últimas dos décadas. Pero también refleja una industria que hoy atraviesa uno de los momentos más complejos y, al mismo tiempo, más interesantes de su historia reciente. Porque mientras la palta peruana enfrenta incertidumbres climáticas, presiones comerciales y una caída de precios en Europa, también está protagonizando una campaña sin precedentes: el mayor volumen de exportaciones peruanas hacia el mercado europeo registrado hasta ahora.

UNA CAMPAÑA MARCADA POR EL CLIMA
La temporada 2026 comenzó bajo la influencia de un fenómeno climático que ha condicionado prácticamente todas las conversaciones dentro de la industria. Según Omar Díaz, el Fenómeno El Niño constituye el principal elemento que explica buena parte de las particularidades observadas durante los primeros meses del año.
“Este año ha sido bastante particular. Estamos frente a un año influenciado por el fenómeno de El Niño y, debido a ello, se han presentado algunas situaciones específicas. En primer lugar, la campaña se inició con un mayor volumen de fruta proveniente de la sierra y con calibres algo más pequeños. Esto respondió, en parte, a menores precipitaciones durante octubre y noviembre del año pasado, situación que luego se corrigió con las lluvias estacionales registradas en diciembre.
En la fruta de la sierra se han observado algunos problemas de calidad en comparación con otras campañas. No se trata de una situación alarmante, pero sí de una diferencia perceptible respecto de años anteriores. Ahora bien, los resultados también dependen en gran medida del manejo realizado por las exportadoras. Cuando la fruta se exporta con niveles adecuados de materia seca, los problemas tienden a ser menores; en cambio, cuando se cosecha y exporta con materia seca baja, las incidencias se incrementan de manera significativa.
Diría que este año ha existido una percepción de menor calidad en parte de la fruta proveniente de la sierra, una situación explicada tanto por factores climáticos como por decisiones comerciales de algunas empresas. Algunos nuevos jugadores y exportadoras buscaron adelantarse al mercado, exportando fruta en condiciones que no siempre eran óptimas. Entonces, eso ha hecho que los resultados no sean los mejores en algunos casos”.
Sin embargo, las cosechas en la sierra se iniciaron hace algunas semanas y, desde entonces, la percepción de calidad ha mejorado considerablemente, dice el gerente general. La fruta está llegando con mayor consistencia y una calidad más estable, situación que ya viene siendo reconocida por los mercados y que se refleja en su comportamiento. De hecho, se ha ingresado a un periodo de mayor oferta en Europa.
“El volumen actual de fruta peruana en Europa es histórico en comparación con otras campañas. Esta situación se explica, en gran medida, porque Estados Unidos, debido a la abundante oferta proveniente de México, ha tardado más de lo habitual en activar sus programas de compra para Perú.
Como consecuencia, una mayor proporción de la oferta peruana se ha dirigido al mercado europeo. Al mismo tiempo, se han mantenido los envíos hacia Asia y Chile. Sin embargo, el principal impacto en esta primera etapa de la campaña ha venido por el lado de Estados Unidos, donde la demanda por fruta peruana ha sido más lenta de lo esperado.
Recién ahora se están reactivando los programas para ese mercado y la expectativa es que, en las próximas semanas, el volumen de exportaciones hacia Estados Unidos aumente de manera significativa”.
La palta peruana atraviesa una campaña histórica en Europa, con envíos que alcanzan alrededor de 1,600 contenedores por semana hacia distintos destinos. El aumento de la oferta, sin embargo, ha contribuido a una caída sostenida de los precios en el mercado europeo.

SUBIDA DE VOLUMEN Y PRESIÓN EN PRECIOS EN EUROPA
Si a ello se suma la oferta procedente de Brasil, Sudáfrica, Colombia y otros países productores, el volumen de fruta disponible actualmente en Europa alcanza niveles considerablemente altos.
“La demanda en Europa se ha mantenido activa, felizmente. Pero los volúmenes exportados han sido muy altos, y ya se ve algunas acumulaciones de stocks en Europa y los precios están bajando… Desde hace algunas semanas ya vienen bajando semana a semana…”. Según Omar Díaz, Perú empezó a exportar a Europa en enero con muy poco volumen. Fue subiendo de a poco. Ya en abril llegó a un volumen alto de exportaciones.
“La temporada arranca en enero con muy poco volumen, un poco más en marzo. Digamos que la temporada peruana con volúmenes significativos va de marzo hasta inicios de septiembre.
Y ahora ya está constante, con volúmenes altos semana a semana, de alrededor de 1,600 contenedores por semana a todos los destinos. Ese nivel se va a mantener y, de hecho, se espera que incluso pueda subir algo más en las siguientes semanas”.
Al inicio de la campaña, las cajas de cuatro kilos correspondientes a los calibres más demandados se comercializaban alrededor de 12 o 13 euros. Hoy la realidad es muy diferente: “Estamos con ventas de alrededor de 7 euros, en algunos casos 8 euros y en otros 6 euros. Está entre 6 y 8 euros en este momento en los tamaños comerciales.
Podría bajar un euro más, no se sabe aún, pero se espera que se estabilice ahí en las próximas semanas, en este periodo, hasta que Perú empiece a reducir su volumen de exportación. Quienes sí están bajando un poco de volumen son Sudáfrica, así como Brasil también está terminando, lo que va a hacer que el mercado tenga un poco menos de presión”.

EXPANSIÓN DE LA PALTA PERUANA
A pesar de las dificultades observadas este año, Estados Unidos continúa siendo un mercado estratégico para la palta peruana. La cercanía geográfica y la enorme capacidad productiva de México hacen imposible pensar en una competencia directa en igualdad de condiciones. Sin embargo, la experiencia demuestra que existe espacio para la participación peruana.
“En Estados Unidos siempre va a ser un mercado importante para Perú; absorbe alrededor de entre 80 mil y 120 mil toneladas, dependiendo del año; cuando México tiene menos fruta hay más oportunidades para Perú, y el año que México tiene más fruta hay menos oportunidades, como es este.
No obstante, igual Perú va a enviar un volumen representativo; podría ser 80 mil o 90 mil toneladas este año hacia Estados Unidos”. Más allá de Europa y Estados Unidos, la estrategia de la industria peruana continúa apostando por la diversificación.
“En la región, Chile va creciendo muy bien con los volúmenes desde Perú. La calidad se ha consolidado muy bien en Chile. Pienso que ese mercado ya llegó a su techo en el volumen que puede tomar por semana, es un volumen bastante grande, estamos hablando de semanas de 160 contenedores.
Y hay otros mercados que se están desarrollando, como Argentina, Uruguay, un mercado más pequeño, pero Perú sigue haciendo su trabajo de diversificar mercados. Centroamérica también está absorbiendo fruta, Costa Rica… Asia también continúa con envíos a Japón, China y Corea.
Digamos que el gran mercado que no termina de despegar es China. China se mantiene estable, no está creciendo mucho en volumen, pero se espera que en las próximas temporadas eso vaya mejorando”.

LA GRAN PRUEBA DEL FENÓMENO EL NIÑO
Por otro lado, el factor climático podría tener implicancias todavía más profundas. Para Omar Díaz, la industria peruana de la palta enfrenta probablemente la prueba más importante de su historia frente a un evento climático de gran magnitud. La referencia inevitable es el Fenómeno El Niño de 1997. La comparación no es casual.
“Si se evalúa hasta ahora, la curva de la temperatura mínima es muy similar a la que se tenía en el mismo periodo en el año 1997. Entonces, estamos con 4 o 5 grados por encima de lo normal y con posibles impactos.
Es difícil ser muy alarmista o muy conservador en este momento, pero lo que sí se observa es que, si esto persiste, el impacto va a variar entre zonas y entre huertos. Los huertos que terminen muy tarde podrían ser más impactados porque los árboles llegarían más desgastados, y el próximo año probablemente producirían menos. En cambio, en los huertos que terminan más temprano, el impacto podría ser menor. Aunque también influye el manejo técnico”.
Para el gerente general de Westfalia Fruit Perú y Colombia, este año Perú podría tener un poco menos de fruta de la que se prevé. Por ello, debido a que todavía se registra una pequeña caída de fruta en los árboles, habrá que ver cómo evoluciona en las próximas semanas. “Perú ahorita tiene una proyección de crecimiento de 3%, pero es probable que al final este crecimiento termine muy cercano a cero.
Entonces, este año podría verse una producción muy similar a la del año anterior. Inicialmente se pensó que íbamos a crecer más de 10%. Luego se siguió ajustando esa cifra y ahora estamos ya llegando prácticamente a cero.
Y el próximo año el impacto sí podría ser como industria, algo entre 10-20% de menor producción. Pero todo va a depender de cómo se comportan las temperaturas en los siguientes meses”, advierte.
EFICIENCIA Y COMPETITIVIDAD EN LA INDUSTRIA GLOBAL
La mirada de Westfalia permite observar la industria desde una perspectiva particularmente amplia. La compañía opera en diversos países productores y participa activamente en distintos mercados internacionales. Esa experiencia lleva a Omar Díaz a plantear una visión optimista, aunque condicionada por la competitividad.
El primer elemento que sustenta su confianza es el crecimiento sostenido del consumo. “Es una de las pocas frutas que se considera saludable, entonces eso hace que el consumo siga creciendo.
Todo va a depender de la disponibilidad de la oferta que se pueda dar y también de los precios, porque a valores muy altos el consumo también se detiene. Pero, en general, la regla es que el consumo, como promedio, sigue creciendo. Por ejemplo, ahora en Europa hay una alta presión, un volumen histórico, los precios han bajado y algo de stock se está acumulando, pero la fruta se sigue vendiendo. Eso es algo bueno pensando en el mediano-largo plazo y el largo plazo”.
La verdadera diferencia, sostiene, estará en la capacidad de cada país para producir con eficiencia. “Todo va a depender de cómo le va a ir a cada origen, qué tan competitivo sea. Es decir, si se tiene una mayor producción, costos más bajos y mejor calidad de fruta, se va a estar mejor posicionado frente a países que tengan lo contrario.
Como grupo (Westfalia) apuntamos a tener oferta de fruta de buena calidad durante todo el año para poder abastecer los programas en forma constante. Por eso estamos trabajando en Perú y en Colombia. Colombia se complementa muy bien con Perú, y también nos mantenemos en Chile.
Estamos viendo oportunidades en otros países, de tal manera que podamos consolidar nuestros programas de 52 semanas de forma consistente y de paso reducir los impactos. Porque, por ejemplo, hay años en que hay problemas en Marruecos, otros años en Chile, o en diferentes países; el próximo año podría haber un impacto en Perú por el fenómeno de El Niño.
Entonces, necesitamos más alternativas para compensar estos impactos productivos que se pueden ir dando de acuerdo a la condición climática. Yo creo que el futuro es bastante prometedor, pero para los productores que tengan buenas producciones, bajos costos y buena calidad de fruta”.