El CITE Agroindustrial ICA está investigando los impactos del cambio climático en la vid, el principal cultivo de la región sureña. De ese estudio se desprende que el número de días de la fenología de diferentes variedades se reducirá para el periodo comprendido entre 2016-2030. Y, de acuerdo a estudios de modelación, predice que para el periodo 2030-2100, los ciclos fenológicos serán más cortos aún. Ello supondrá campañas más cortas, en las cuales habrá un menor uso de agua, de insumos, de mano de obra. Sin embargo, desde el punto de vista sanitario significa ciclos biológicos más cortos, lo que se traduciría en un mayor número de generaciones de plagas por campaña. Y, comercialmente hablando, implicará la búsqueda de nuevas ventanas comerciales para esa uva. Redagrícola conversó con la bióloga Hanna Cáceres, investigadora de la institución, sobre los resultados y el futuro del estudio.