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¿Cómo inducir y controlar la floración en mango?

Los productores de mango de Casma estaban preocupados porque la floración se había adelantado. Y esa es una situación que no les favorece, comercialmente hablando, porque deben luchar con las producciones piuranas. El especialista Odilo Duarte explica cinco estrategias, que van desde una correcta poda, pasando por generar un estrés hídrico, hasta una adecuada aplicación de nutrientes.

26 de Abril 2017 Equipo Redagrícola
¿Cómo inducir y controlar la floración en mango?

Por Manuela Zurita

Cuando en agosto pasado Redagrícola visitó Casma para recorrer plantaciones de palto y mango, a los mangueros los invadía una sola preocupación: la floración se había adelantado. Si no podaban rápido, los árboles no tardarían en avanzar hacia la cuaja, se adelantaría la cosecha y salir en la misma época que lo hace Piura (noviembre a febrero) no es negocio. Eso lo saben bien los casmeños, porque su negocio está en cosechar entre marzo y abril. El ingeniero Odilo Duarte, especialista en fruticultura, preparación y evaluación de proyectos, fue uno de los expositores del V Congreso Internacional del Mango y Palto y allí resolvió y apaciguó dudas y explicó cuáles son las cinco estrategias claves para inducir y controlar la floración.

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Odilo Duarte

Promover el rebrote parejo a partir de la poda de sincronización o periférica: esta consiste en podar ramas de no más de 1 cm de diámetro. “Es una peluqueadita”, ilustra Duarte. Es parte de la llamada poda de producción (ver recuadro).

Evitar que los brotes nuevos vuelvan a brotar aplicando Paclobutrazol (PBZ): “Si rebrota antes el árbol no va a tener flor, sino hojas. Necesitamos que el brote que sale de la poda periférica cumpla 5 o 6 meses antes de cumplir un ciclo (rebrote). Si pasa eso, ese brote tendrá flores. Para esto, en muchos casos, en los trópicos, se usa el Paclobutrazol (PBZ), que es un antigiberelino, que evita que el brote rebrote. Se usa de 1 a 10 gramos de ingrediente activo por árbol”, indicó. En Guatemala, contó, se usa de 5 a 8 gramos de ingrediente activo en 10 litros de agua y se aplica en la zona de goteo, donde termina la proyección de la copa, en la circunsferencia externa. En Puerto Rico, se aplica tras el rebrote que sigue a la poda periférica y en Brasil, se usa 1 gramo por metro lineal de diámetro de copa. “Se aplica usualmente cuando el brote está tierno, hasta 30 días después de la poda períferica que hemos hecho”, señaló y sugirió que el suelo esté húmedo durante la aplicación y regar posteriormente para que el producto impregne las raíces. “La forma más común es hacer una zanja pequeña, aplicar PBZ, taparla y regarla”, agregó y precisó que se disuelven de 1 a 10 gramos (según el país) en 10 litros de agua y se aplica al mediodía en la zona del límite de la proyección de sombra de la copa. Luego, se riega para que esta solución llegue a la zona de raíces, indicó.

Duarte explicó que el PBZ se usa en Centroamérica desde hace unos 15 años. “En Centroamérica es ley. Aquí en Perú no es tan necesario porque hay un periodo frío que inhibe el crecimiento del brote”, observó. No obstante, puntualizó que “no está aprobado oficialmente” por el gobierno de EE UU.


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Las tres podas básicas

Poda de formación: “Es la que arma el esqueleto de la planta. Queremos un esqueleto bien formado, con una copa no muy alta para facilitar las labores. Lo ideal es despuntar la planta a la altura de la cintura, a 80 cm o 90 cm y luego dejar 3 o 4 ramas principales que formen el esqueleto primario de la planta. Luego, se despuntan estas ramas primarias para que salgan ramas secundarias. Lo ideal es seguir despuntando, pero normalmente uno espera mucho para despuntar y lo que está haciendo es robarle el trabajo que ya hizo la planta. Si despunto poquito, 50 cm, he perdido 40 cm, que no debieron haber crecido. He debido despuntar a 10 cm para que la planta no trabaje por gusto. Vistas desde arriba, las 4 ramas primarias deberían tener un ángulo recto. Este es un trabajo un poco tardío. La planta podría haberme dicho, ‘me has hecho trabajar por gusto, he trabajado varios meses para formar estas hojas y ahora tú me cortas’. Pero esa era un poco la idea: obligar a la planta a formar hojas. Este es el resultado de esta poda: una planta chaparrita que se puede cosechar con facilidad.

En los trópicos se ha descubierto que despuntando continuamente al árbol se puede ganar uno a dos años en la entrada de cosecha. He visto algunas plantas acá, en el subtrópico, que ya de chiquitas están produciendo. En Piura pasa mucho, la planta crece y está formando una copa demasiado alta y es más difícil de cosechar. Otra alternativa a la poda de formación es doblar las ramas del mango, lo que obliga a echar nuevos brotes, que también se podrían doblar eventualmente. Así frenamos el crecimiento y hacemos que la planta se vuelva más compacta, más frondosa”.

Poda de producción (de sincronización o periférica): “Sincroniza la época de floración, porque en mango hemos visto que la mitad de la copa a veces está morada y la otra verde. Consiste en rebajar ligeramente la copa y se quitan los pedúnculos de la cosecha pasada, lo que tiene un efecto inhibidor en la planta y se cortan ramas de no más de 1 cm de diámetro. Permite que todas las ramas broten al mismo tiempo para que haya una floración y una cosecha uniforme. También nos ayuda a mantener el tamaño: la idea es darle unos 4 metros, que debería ser la altura a la que llegue para mejorar la calidad de la fruta. A veces incluye una poda de aclareo, cuando la copa es demasiado densa (con demasiadas ramas), porque en mango cuando hay mucho follaje las ramas de abajo tienden a morirse. La poda de aclareo puede ser reemplazada por una apertura de una ventana al centro de la planta. Recuerden que el exceso de sombra hace morir la parte baja”. Esta poda se puede hacer a máquina o con machete. “No es una poda exquisita, que hay que hacerla con cuidados. Se hace apenas termina la cosecha. Hay que quitar las ramas bajas”.

Poda de limpieza: “Es variable, se puede hacer cuando se quiebra una rama, por ejemplo”.

Frenar el riego: “Para que el mango floree en los subtrópicos (como Perú) necesita una cuota de frío. El que esté con frío y con algo de agoste (falta de agua) hace que floree. En el trópico seco, el mango necesita que no llueva y que en las noches las temperaturas sean bajas, como sí ocurre en México, donde en diciembre y enero hay un pequeño bajón de temperaturas (llega a 24ºC). Entonces, es mejor si el periodo sin agua coincide con temporada de frío y que el árbol cuente con bajo contenido de nitrógeno”, explicó. “Como no va a haber agua, el brote no va a tender a rebrotar”, añadió.

Anillar con recaudos: el anillado consiste en realizar un anillo de 2 cm a 3 cm alrededor del tallo o de la rama. Pese a funcionar como inductor de floración, puede ser perjudicial para la planta de no efectuarse en el momento oportuno (en enero en el hemisferio sur) “Incluso puede matar la planta”, advirtió. “En Nicaragua, se me moría 5% de las ramas todos los años”, dijo. Explicó que el anillo se sana eventualmente y que se puede volver a anillar oportunamente. En el hemisferio norte se anilla en julio, apuntó.

Aplicar nitrato de potasio en brotes de 5 a 6 meses: el nitrato (puede ser úrea, sulfato de potasio, etefón) ayuda a romper el estado de dormancia en las yemas, permitiendo que expresen si estas son flores u hojas, explicó Duarte. “Si es muy joven, va a ser hoja, si ya alcanzó la edad crítica, va a ser flor”, reparó. “Se aplican de 8 a 12 litros por árbol adulto hasta que chorree. Se puede repetir la aplicación después de una semana o a los 10 días si no hay efectos visibles. A veces se realizan más de dos aplicaciones”, precisó. Según contó, el mango Haden responde bien a este tratamiento mientras que el Kent y el Keitt “son más erráticos”.

“La respuesta ocurre a las dos semanas y a las cuatro semanas se abren las flores”. El agrónomo resaltó que para que funcionen mejor la rama debe estar madura, con hojas verdes, que al doblarlas se quiebren. “La variedad juega un rol importante y no debe llover por por lo menos seis horas tras la aplicación, para que no se lave el producto”, dijo. El volumen de nitratos puede aumentar de acuerdo a la frondosidad del árbol. Se debe analizar hasta que la solución empieza a gotear del árbol al suelo, agregó.

“Se recomienda usar adherente o pegante, repetir a veces y aplicar cerca del periodo de floración normal, después de las 4 pm. En Centroamérica lograron adelantar la floración del mango hasta dos meses: de diciembre pasó a octubre. Pero este no debe ser un salto largo: por año se adelantó quince días. En cuestión de cuatro años, se logró adelantarla dos meses”, explicó y alertó “La planta no aguanta un salto largo”.

¿Es recomendable aplicar nitratos por fertirriego? “No, porque no se busca un efecto fertilizante, sino estimulante. Buscamos un despertador químico”, respondió. Por último advirtió que el nitrato de potasio puede ser reemplazado por nitrato de amonio y que la planta puede sufrir ligeros quemados durante la aplicación.

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