Nogales

Cómo llegar a las 200 mil toneladas de nueces

El ingeniero agrónomo Fernando Cabrera, gerente agrícola de la empresa Huertos del Valle, realiza un exhaustivo análisis de la industria chilena de la nuez y muestra que la productividad general está muy por debajo de los 6.000 kilos por hectárea. Es así que el desafío de la industria de producir 200 mil toneladas al año 2025, requerirá todavía de mucho trabajo.

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Si el río suena… nueces trae y de los suelos nos debemos preocupar

Departamentos técnicos, Agropuelma, Manvert y Biopacific. Todos más tranquilos al parecer, especialmente quienes producen bien esta temporada, pues se manejan muy buenos pronósticos de precio para esta temporada.  Sin embargo, respecto al régimen de aguas lluvias, la tendencia sería otra, y ya nos hace recordar los problemas que tuvimos durante sequías anteriores, especialmente en tema de manejo de sales y de suelo, condiciones las cuales limitaron nuestro crecimiento vegetativo, llenado, calibre final de nueces, color interno y término adecuado de una madera bien “endardada”, lista para producir la siguiente temporada. Es así…. y lo aprendimos, pues la nuez de calidad superior es nuestra meta, por su diferencial en precio a obtener. Por tanto, es importante realizar algunos análisis de suelo y foliares, que nos permitan diagnosticar de forma sensata y anticipada, buscando altos rendimientos en condiciones más limitantes; por ejemplo, densidad aparente de suelo (superior a 1,3 a 1,5 gr/cc),  materia orgánica (inferior al 2,2 a 2,5%), capacidad de intercambio catiónica o C.I.C ( inferior a 10 a 15 meq/ 100 gramos de suelo), niveles de cloruros y sodios a nivel de suelo (sobre 4 a 6 meq/L) y foliares ( sobre 1500 ppm al término de la temporada). Por el momento que nos encontramos, el suelo aun lo podemos trabajar, incluso en vísperas de cosecha o inmediatamente recién realizada la cosecha; se han obtenido efectos muy positivos con el uso de la enmienda ácida Ric Acid (40-60 kg/ha dependiendo de nivel de bicarbonatos en agua de riego), la cual mejora nuestros canales preferentes para así lavar sales en excesos (Gráfico 1). En el caso que las sales dominantes son sodios y adicionalmente tenemos un suelo compactado, se requiere desplazar sales con enmiendas cálcicas líquidas como Flocucal (20-40 kg/ha/aplicación). Luego, si esta práctica es acompañada de forma inmediata dentro de unos 10-15 días posteriores, con aplicaciones de ácidos húmicos como Nutrafol Humic 80 (15-20 Kg/ha) o Humic 14 (50- 80 L/ha), la estructura de nuestro suelo mejora notablemente, así como nuestra flora microbiana y por tanto se logra maximizar la eficiencia de actividad radicular, absorber mayores nutrientes y generar reserva en madera, tema muy importante en un huerto de nogal u otra especie caduca.  Si por el contrario nuestro esfuerzo lo queremos dirigir exclusivamente a nutrición vegetal y no a mejoras de estructuras de suelo, el uso debe ser a través de enmiendas fúlvicas como Silargon Terra (20-30 L/ha, en post cosecha), incorporándolo inclusive con fertilizantes en el estanque madre, mejorando así eficiencias de absorción de potasio (Imagen 1), magnesio, calcio, fósforo y microelementos (Fe-Mo-Zn-B), e inoculantes microbianos de suelo como Trichoforte (1-1,5 kg/ha) o Prosoil (2 kg/ha) en post cosecha junto con promotores de auxinas como Manvert Enraizante (2 – 3 L/ha). En establecimientos de huertos nuevos, si contamos con la analítica adecuada, podemos realizar manejos de campo equivalentes, que nos permitan nutrir desde el establecimiento del huerto con uso de fertilizantes NPK + micro elementos (Nutrafol Cote 6 M), aplicándolos al hoyo de plantación junto con húmicos granulados (Humic Start). La ventaja de Nutrafol Cote 6 M,  es que posee tecnología avanzada de polímeros que recubren los gránulos del fertilizante balanceado, los cuales hacen entrega de los nutrientes de forma paulatina y por otro lado, partir con Humic Start, permite mejorar la CIC en inmediaciones del crecimiento radicular inicial, mantener aquella estructura del suelo que nos significó inversión elevada al realizar el movimiento de tierra, y dar macroporosidad obteniendo  buenas oxigenaciones y crecimientos tempranos de raíces en el suelo. Estrategia biológica de suelo vivo No debemos perder de vista la importancia de proteger, mantener y aumentar la microbiología benéfica de nuestro suelo. Dentro de los microorganismos más utilizados en el campo y en la industria de los bioinsumos encontramos al género de hongos benéficos Trichoderma, un hongo de vida libre, saprofito, oportunista y capaz de generar relaciones simbióticas avirulentas con plantas. A menudo Trichoderma se relaciona como endófito, colonizando las raíces y penetrando en las primeras capas celulares bajo la epidermis, dicha relación resulta en un incremento en la captación de nutrientes desde el suelo, aumento en el crecimiento y desarrollo de raíces, mejoras en la productividad, tolerancia a estrés y que, sumado a la producción de un amplio espectro de metabolitos secundarios, desencadenan respuestas de resistencia como Respuestas Sistémicas Inducida (ISR) y Respuesta Sistémica Adquitrida (SAR), ambas posible de encontrar en varias especies del género Trichoderma. Considerando las características de estos hongos, es que BIOPACIFIC ha trabajado hace varios años en la búsqueda e identificación de cepas nativas de Trichoderma spp. que posean las características benéficas antes mencionadas. Producto de esta búsqueda y de un cuidado sistema de producción, sea han desarrollado diversos productos con una formulación única en el mercado, con una alta estabilidad y concentración, de larga duración y que no requiere refrigeración. Uno de estos productos es Trichoforte, producto especialmente diseñado para ser aplicado a las raíces, aportar y reestablecer la Diversidad Microbiológica del Suelo Vivo y proporcionar una excelente respuesta de control biológico de hongos fitopatógenos como Fusarium spp., Rhizoctonia solani y especialmente Phytophtora spp. Está formulado en base a un consorcio de 4 cepas nativas, especialmente seleccionadas, de Trichoderma atroviride (cepas TC y T10) y Trichoderma harzianum (cepas TF y TA). Todas ellas colonizan los tejidos superficiales de las raíces ocupando así el nicho ecológico del patógeno, impidiendo la colonización del organismo infeccioso y evitando su establecimiento y reproducción. Al mismo tiempo se gatillan los procesos de Inducción de Resistencia Sistémica, estimulando los mecanismos propios de defensa de la planta y mejorando la Resistencia a Estrés bióticos y abióticos. Una de las experiencias, realizada en La estación Experimental El Carmen de San Fernando, consistió en probar la efectividad de Trichoforte en plantas de nogal previamente infectadas con Phytophthora spp. En este ensayo se contrarrestó el efecto de usar Trichoforte como un inoculante radicular preventivo v/s no utilizar, determinándose tanto la Incidencia de la enfermedad como la Mortalidad de Plantas (Gráfico 2). Luego de determinado los valores, se extrajeron raíces de las

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Llegó el futuro: portainjertos clonales de nogales

Agrícola Natividad es el primer vivero chileno en traer portainjertos clonales de nogales a Chile. Ofrece tres patrones altamente vigorosos como son Vlach, VX211 y RX1, ideales para plantaciones nuevas y replante, permitiendo a la nogalicultura nacional expandirse hacia nuevas zonas, homogenizar los huertos y ganar en precocidad. Cada uno de estos patrones tiene características especiales, como resistencia a nemátodos, sales y phytophtora. Desde que las plantas llegan de Estados Unidos se pone en marcha un proceso técnico de aclimatación, desarrollo y producción que culmina en la entrega de excelentes plantas un año y medio después. Por esta razón se recomienda a los interesados pedir sus plantas con anticipación.

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“En 3 a 4 años más, los nogales serán la principal plantación por hectáreas en Chile”

En estos momentos, en Chile son más de 43.000 las hectáreas plantadas con nogales, mientras que las de uva de mesa llegan a 48.000. “Con una cifra que crece y crece anualmente a razón de 1.500 a 2.500 hectáreas de nogales, no me extrañaría que en 3 o 4 años más, los nogales sean el cultivo número 1 de Chile, superando a la uva de mesa que tiene un crecimiento más moderado”, dice el recién asumido presidente de ChileNut, Nicolás Di Cosmo.

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Franceses buscan incorporar innovaciones chilenas en nogal

Hace poco más de una década, el asesor Jean Paul Joublan recibió la visita de un grupo de productores de nuez de Francia. Lo que vieron acá los impresionó y otras delegaciones las siguieron en los años siguientes, hasta que tomaron la decisión de contratar al profesional para que llevara su planteamiento tecnológico a territorio europeo. Allá está introduciendo cambios en nutrición, formación y manejo de los árboles, incluyendo también aspectos de manejo sanitario en conjunto con la empresa Agroadvance. Una de las ideas es aprovechar el vínculo para que la doble temporada del hemisferio sur y norte permita, en un solo año, duplicar el avance en ensayos e investigaciones.

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Nogaleros reciben apoyo en manejo integrado de plagas

Finalizó el  programa de Difusión y Transferencia en Manejo Integrado de Plagas en Huertos de Nogales para productores de Limarí y Choapa, ejecutado por el INIA Intihuasi, con el apoyo de Corfo, que permitió realizar un manejo integrado de plagas del nogal para reducir la dependencia exclusiva de insecticidas, dando sustentabilidad y competitividad a la producción de nueces en las provincias de Limarí y Choapa.

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La preparación de suelo en frutales como un requisito fundamental para una producción sustentable en el tiempo

Antonio Lobato1, Eduardo Alonso1, Mauricio Sánchez1 y Felipe Mayol2 (1Consultores, 2Empresario y Agricultor) En los últimos 20 años nuestra fruticultura ha mostrado un crecimiento sostenido gracias al auge de especies como cerezos, nogales y más recientemente avellanos europeos, esta última con gran expansión desde la región del Maule al sur. Este crecimiento ha obligado a explorar nuevas zonas agroclimáticas y a su vez, la búsqueda de suelos que resulten aptos para ser plantados. Lamentablemente, los mejores suelos de Chile a estas alturas de nuestro desarrollo frutícola, es decir aquellos planos, bajo cota de canal, de texturas medias y sin limitantes; y en clima amigable, o tienen valores altísimos por su calidad intrínseca, o porque prontamente serán utilizados en nuevos proyectos inmobiliarios. Esto nos ha obligado, como se mencionó en el párrafo anterior, a explorar nuevas zonas donde los suelos tienen diferentes tipos de limitantes, ya sea físicas o químicas y que requieren de preparaciones con maquinaria pesada, donde pensar en subsolados con tractores como antaño es un total despropósito. Las limitantes físicas descritas comprenden la presencia estratas cementadas, de tipo Duripan o Fragipan,  altos contenidos de arcilla, presencia importante de piedras, afloramiento de roca madre en proceso avanzado de meteorización a escasa profundidad, presencia de napas freáticas, etc. Todos estos factores limitarán la expansión del sistema radical, afectando seriamente la relación Copa/Raíz en la edad adulta y limitarán el movimiento del agua y consecuentemente la aireación. Una de las causales más frecuentes del Decaimiento a lo largo de los últimos 20 años ha sido la asfixia radical, la cual deteriora principalmente a las raicillas que corresponden al ciclo anual de crecimiento de este órgano, y las responsables principales de la absorción de agua y nutrientes. Para mantener el crecimiento anual de ramas, ramillas y un adecuado Índice de Área Foliar (IAF), estructura fundamental para sustentar a la producción requerida en cantidad y calidad, se necesita una cantidad de crecimiento anual de raíces y raicillas proporcional, que sea capaz de sustentar el crecimiento de la parte aérea a lo largo de los años. Para lograr lo anterior, es fundamental desde el comienzo de la plantación, construir las mejores propiedades físicas y químicas en el suelo, como ser: macroporosidad, bajas densidades aparentes, adecuada conductividad hidráulica y alta capacidad de aire, estructura de alta relación superficie/volumen, equilibrio de bases, etc., todos factores esenciales para mantener la productividad y sustentabilidad en el largo plazo. Durante los últimos 10 años los productores y técnicos han tomado conciencia de la importancia de la preparación del suelo, así como del uso de maquinaria pesada para lograr adecuadamente este propósito. Sin embargo, lamentablemente pese al esfuerzo realizado, hemos constatado que las preparaciones en muchos casos han quedado defectuosas, lo cual ha limitado el vigor, la cantidad y calidad de la fruta; y lo que es peor aún, la vida útil de los huertos. El objetivo del presente artículo es presentar nuevos argumentos que explican los defectos detectados, y las técnicas que hoy nos permiten corregir este inconveniente a fin de asegurar la sustentabilidad de largo plazo. Factores que deben ser considerados para una exitosa preparación de suelos Es fundamental entender que este proceso consta de 2 partes que deben ser tratadas y llevadas a cabo de manera diferenciada. Estas son: “La preparación física y química del suelo”. Respecto a lo que se refiere a la Preparación física, ésta a su vez se divide en dos partes: “La preparación de la capa arable y el Subsolado”, las cuales se describen detalladamente a continuación. La preparación física El Subsolado: corresponde a la técnica utilizada para roturar los suelos por debajo de la capa arable, idealmente 1,0 a 1,2 m de profundidad, normalmente con maquinaria pesada de tipo buldócer y/o excavadoras, según sea el caso. Esto permite eliminar los impedimentos físicos que limitaran el drenaje, la profundidad efectiva del suelo y en último término, la exploración del suelo que realizaran las raíces. Es fundamental comprender que entre los factores más relevantes para el éxito de esta labor está el contenido de humedad del suelo. Por muchos años los subsolados se han realizado una vez que los suelos han perdido la humedad invernal, lo cual ocurre normalmente al final del verano. Esto es un gran error, ya que trae aparejado varios problemas. El primero, es que la profundidad efectiva de trabajo será menor, porque la resistencia del suelo será mayor que si el suelo hubiese estado con un contenido de humedad igual al Umbral de riego, o ligeramente atrasado respecto de este momento. Lo segundo, si se quisiera corregir el problema de la escasa profundidad efectiva, entonces se tendría que repetir la labor, sobre la que ya se realizó, y aun así no se logrará una significativa mayor profundidad de roturación, con el consiguiente incremento en el costo. En tercer lugar, al realizar una labor con suelo seco, el tamaño de los terrones será indeseablemente grandes, con una pequeña superficie específica, situación muy difícil de corregir posteriormente. Es por esto, que la preparación de suelo nunca debe realizarse con suelo seco. En cuanto a la maquinaria para realizar el subsolado, tenemos buldócer y excavadoras con tridentes que reemplazan al balde, y que se describirán a continuación. Bulldozer Respecto a los bulldozers, sus potencias y tonelajes varían sustancialmente, y se debe realizar con extremo cuidado su elección. Por razones de costo y eficiencia máquinas del orden de 38 a 40 ton y potencias de 300 a 350 HP como ser modelos D-8 o 155 AX en Caterpillar o Komatsu respectivamente, solo deberían ser utilizados en suelos amigables y sin estratas endurecidas de tipo Duripán. Si se trata de suelos difíciles, endurecidos y/o con estratas de Duripán, entonces máquinas de 48 a 50 ton y potencias de 400 a 450 HP, modelos D-9 y 275 AX en Caterpillar y Komatsu respectivamente son las más apropiadas. Ahora bien, si el terreno es muy marginal, con piedras (lechos de río u otros), estratas cementadas, etc., entonces se debe recurrir a máquinas de 70 a 78

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“En el norte el desafío es llegar a los 8.000 Kg/ha”

Según estiman los consultados, en los valles del Norte Chico, fundamentalmente Choapa y Limarí, hay unas 6.500 ha de nogales. Si bien estos valles presentan algunas ventajas para el cultivo, por ejemplo no fueron tan afectados por las lluvias de abril del año pasado, así mismo presentan varias dificultades, entre otras, la inseguridad de riego y la falta de horas frío, particularmente en el caso de Chandler, la variedad que hoy destaca como la más interesante.

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