Los eriófidos, especies de ácaros de cuerpo alargado y de entre 0,1 a 0,2 mm de largo-que antes pasaban prácticamente desapercibidos- sorpresivamente están tomando protagonismo como plagas de importancia en uva de mesa. Si bien las variedades de vid presentan distintos niveles de sensibilidad a estas plagas, resulta que algunas de las nuevas variedades, licenciadas, han resultado mucho más sensibles que cualquiera de las tradicionales. En las sensibles, a la misma cantidad de individuos en yema que en las variedades tradicionales, el daño es mucho más severo que en estas últimas. Sobre esto conversamos con la entomóloga Karina Buzzetti.