Otoño e invierno: etapas estratégicas para la productividad
El otoño representa una etapa decisiva para la productividad en huertos frutales. Este período no debe interpretarse como una pausa fisiológica, sino como una ventana estratégica para ordenar la planta, disminuir presión sanitaria, fortalecer reservas y preparar el potencial productivo de la siguiente temporada.
En avellano europeo y nogal, uno de los manejos más relevantes corresponde al control fitosanitario asociado a caída de hojas y disminución de fuentes de inóculo. Muchas enfermedades sobreviven en restos vegetales, madera infectada y tejidos dañados, transformándose en una importante fuente de reinfección para primavera.
En avellano europeo destaca el manejo de Xanthomonas arboricola pv. corylina, mientras que en nogal cobra gran relevancia el control de Xanthomonas arboricola pv. juglandis y BAN o Brown Apical Necrosis. La eliminación de tejido enfermo, restos de poda y material vegetal infectado permite disminuir significativamente la presión de enfermedad y proteger la longevidad del huerto.
En paralelo, el otoño corresponde a una excelente ventana para incorporar herramientas biológicas orientadas al manejo sanitario del suelo y la madera.
El uso de tricodermas con capacidad de micoparasitismo (p.e. TIFI®), permite colonizar restos vegetales y heridas de poda, alimentándose directamente de hongos fitopatógenos, depredándolos. Esto ayuda a disminuir la carga de inóculo y reducir el riesgo de propagación de enfermedades dentro del huerto.
Complementando estas estrategias, el manejo adecuado de las heridas de poda resulta fundamental. En este contexto, herramientas como Silitec® Q Poda, permiten proteger los tejidos expuestos y favorecer la formación de callo de cicatrización, gracias a su formulación sellante, mejorando la recuperación de los tejidos luego de la poda.

ETAPA ESTRATÉGICA EN KIWI
En kiwi, el invierno también es una etapa clave para construir productividad, calibre y condición de fruta. No basta solo con podar; el objetivo debe ser regular carga, renovar madera, ordenar la estructura y disminuir presión sanitaria. La poda invernal define gran parte del potencial productivo del huerto, buscando dejar cargadores bien lignificados, sanos, equilibrados y con buena iluminación. Una mala regulación de carga puede generar exceso de sombra, menor ventilación y fruta de menor calibre.
La distribución y amarra de cargadores también tiene un impacto directo sobre brotación, floración, cuaja y acumulación de materia seca, debido a una mejor entrada de luz y eficiencia fotosintética. A esto se suma el manejo de reservas, ya que el kiwi depende fuertemente de carbohidratos y nutrientes acumulados en raíces, tronco y madera durante postcosecha. Plantas con buenas reservas logran una brotación más uniforme, mejor floración y mayor capacidad de sostener carga.
El manejo sanitario invernal en kiwi resulta especialmente crítico frente a PSA y enfermedades de madera. La poda genera heridas altamente susceptibles, por lo que debe realizarse en ventanas de menor riesgo, evitando lluvias, heladas o alta humedad. La desinfección de herramientas, eliminación de madera enferma y protección de cortes mediante programas preventivos o sellantes son fundamentales para disminuir el riesgo de infección y mantener huertos más sanos y productivos.
En definitiva, tanto en frutos secos como en kiwi, otoño e invierno representan una etapa estratégica donde se define gran parte del éxito productivo de la siguiente temporada, integrando manejo sanitario, regulación estructural, manejo de reservas, control de malezas y protección de heridas como pilares funda-
mentales de una producción eficiente y sustentable.
Otro manejo relevante, es el control de malezas durante otoño. Esta época entrega mejores condiciones para planificar estrategias eficientes de control, siendo fundamental trabajar con herbicidas residuales para llegar limpios a la salida de invierno y facilitar posteriormente las aplicaciones residuales de largo aliento que normalmente se realizan en agosto.
Para su correcto funcionamiento y efecto en el tiempo, es sumamente importante hacer rotación de modos de acción, uso de potenciadores y mejoradores de la gota como Adimel® +, producto que mejora el cubrimiento y calidad de la gota.

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