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Un pantallazo a respuestas tecnológicas europeas emergentes

El mundo hortofrutícola no está indefenso ante al cambio climático

Seleccionamos una muestra de las innovaciones que ya se están aplicando en Europa para mitigar, adaptarse, controlar e incluso retrotraer las modificaciones perjudiciales de los fenómenos climáticos. Así mismo conocimos la contribución en este aspecto de dos organizaciones líderes en la investigación-desarrollo de productos derivados de algas.

20 de Abril 2026 Francisco Fabres
El mundo hortofrutícola no está indefenso ante al cambio climático

De acuerdo a Interfel, Interprofesional de Frutas y Hortalizas de Francia, organismo de derecho e iniciativa privada, la cosecha de frutas y hortalizas a nivel mundial podría disminuir en un 30% de aquí a 2100 como consecuencia del cambio climático.

El tema preocupa en Europa tanto como en Chile: se ha calculado que solo en 2025  los eventos climáticos extremos del verano (altas temperaturas, sequía y, la realidad a veces es paradójica, inundaciones) habrían provocado pérdidas de 43.000 millones de euros en la Unión Europea. Es por eso que el presidente de SIVAL, Albert Richard, ubica el aporte de soluciones al cambio climático entre los tres temas prioritarios del evento, junto al desempeño económico y la atracción de los jóvenes al campo.

Un catastro no necesariamente completo de los problemas, efectuado a partir de artículos publicados por Véronique Bargain en SIVALmag by Rehussir Fruit & Légumes (noviembre de 2025), podría sintetizarse como sigue:

• Falta de agua en periodos críticos, reducción o pérdida de fuentes de abastecimiento como la nieve de las montañas o las napas subterráneas.

• Eventos catastróficos: inundaciones, heladas, granizo, vientos violentos, incremento de condiciones favorables a incendios.

• Adelanto del periodo de floración a fechas con mayor riesgo de heladas.

• Variaciones respecto de la fecha óptima de cosecha.

• Aumento de la radiación y del calor, quemando estructuras vegetativas, deteniendo el crecimiento, generando golpe de sol en los frutos.

• Falta de frío en invierno que afecta la dormancia, desordena la brotación, aumenta la tasa de aborto, impacta en la condición de la fruta.

• A largo plazo impacto en la calidad fisicoquímica de los suelos así como el vigor los árboles.

• En lo sanitario incremento de la diseminación de malezas, proliferación de bioagresores conocidos, aparición de plagas y enfermedades exóticas.

• Necesidad de mayor inversión en infraestructura, equipos, insumos y servicios, los costos crecen.

• Efecto negativo sobre la materia prima de sectores que surten a la agricultura, por ejemplo, las algas.

• Dificultad de pronósticos de cosecha, aumentando la incertidumbre en la planificación de trabajos, la compra de insumos, transporte, almacenaje y comercialización.

• Cambios en la calendarización de los consumidores, tensionamiento de las relaciones con la población por el uso de recursos como el agua y el aporte de emisiones asociadas al efecto invernadero.

Albert Richard, fruticultor, presidente de SIVAL, de la Cooperativa Huertos de Anjou, y de Sica Transfofruits: “Hoy el cambio climático se hace sentir cada vez más en todos los sectores. Debemos adaptar nuestras producciones para poder continuar produciendo mañana”. Foto: Régine Lemarchand.

Desde luego no se trata de un panorama muy alentador, sin embargo se realizan grandes esfuerzos para enfrentar el desafío, y muchos resultados ya están a la vista.

Como polo de progreso del mundo de los vegetales de especialidad, SIVAL 2026 fue un lugar privilegiado para apreciar el avance de esas respuestas en dos categorías: innovaciones orientadas a reducir o eliminar las causas del cambio climático (incluso revertirlo, ¿por qué no?) e innovaciones dirigidas a mitigar o controlar sus efectos indeseados.

VARIEDADES ADAPTADAS SON UNA RESPUESTA PARA EL LARGO PLAZO

En el marco del evento FRUIT 2050 que se realiza en SIVAL cada dos años, Andreas Henk, editor especializado del portal alemán Gabot.de, analizó la situación del manzano, el frutal con mayor superficie plantada en su país:

“La solución a largo plazo reside sin ninguna duda en la creación de nuevas variedades capaces de resistir al cambio climático que mantengan sus rendimientos y calidad incluso cuando las variedades convencionales no puedan ser cultivadas sin daños. Los institutos de investigación alemanes han tomado conciencia de este problema y han lanzado un proyecto colaborativo de creación de variedades de manzano resistentes al estrés climático, llamado ApRésKlimaStress”.

Dada la intensificaciónde enfermedades fungosas producto del cambio climático, el primer objetivo común ha sido hallar resistencias hasta ahora desconocidas en los recursos genéticos orientadas al oídio (Podosphaera leucotricha) y a la sarna del manzano (Venturia inaequalis), y ponerlas a disposición de todos los socios de la iniciativa. También se apunta a variedades columnares (de copa esbelta, estrecha y recta), que permitirían una mejor resiliencia ante el estrés hídrico.

Este tipo de iniciativas se repite en otras zonas del mundo. Es el caso de la unión de Plant & Food Research y VentureFruit (Nueva Zelanda), FruitFutur e IRTA (Cataluña, España), que llevan a cabo conjuntamente el programa de mejoramiento genético de manzanas y peras para climas cálidos, Hot Climate Partnership. Sus variedades, como Tutti y Stellar, ya están siendo evaluadas en Sudamérica por Andes New Varieties Administration (ANA), productores y empresas.

Variedad Stellar, desarrollada para condiciones de fuertes calores veraniegos.

En SIVAL dos variedades de pomáceas fueron premiadas por sumar atractivas características comerciales a propiedades asociadas al cambio climático. Medalla de plata recibió la manzana Stellar (HOT81A1), justamente un resultado del programa Hot Climate Partnership. Ha sido seleccionada por dar excelentes resultados en condiciones de fuerte calor.

Cuando bajo el sol estival las variedades tradicionales sufren golpes de sol, pérdidas de cosecha y defectos de calidad, Stellar desarrolla un color atrayente, homogéneo, estable, sin quemaduras en la piel ni daño interno. Además de no presentar sensibilidad a enfermedades ni plagas en Europa, también se distingue por cosecharse 10 días antes que Gala. A su carácter temprano agrega buena productividad y sabor.

La pera Kiara (Cepora), seleccionada por INRAE y editada por CEP Innovación mereció la medalla de oro. Destaca por su excelente comportamiento ante el fuego bacteriano (Erwinia amylovora) y una baja sensibilidad al golpe de calor (desecación foliar).

Ambas cualidades la hacen particularmente resistente a los veranos muy calurosos. A lo anterior suma una bella coloración y sobre todo un perfil organoléptico único: pulpa blanca, fina, poco granulosa, aromas sutiles de flores blancas y miel, con ligeras notas cítricas, en un equilibrio armonioso de dulzor / acidez. Se conserva 6 a 7 meses en cámara fría.

No solamente hay investigación en variedades, también en portainjertos e incluso en la introducción de especies antes impensables en Francia. Charlas como “Piña en Francia Metropolitana: estudio de factibilidad y primeros resultados en el Sudeste”, a cargo de Amandine Boubennec del CTIFL, llamaron la atención de los asistentes.

Otros trabajos se llevan a cabo en cítricos, paltas y mangos, informa Véronique Bargain en SIVALmag by Rehussir Fruit & Légumes.

Variedad Kiara, a su buen comportamiento ante el fuego bacteriano y baja sensibilidad a la desecación foliar, agrega excelentes características organolépticas y larga duración en cámara fría.

DESAFÍOS DE LOS BIOESTIMULANTES DERIVADOS DE ALGAS: SABER LOS PORQUÉS, ASEGURAR EL ABASTECIMIENTO

El Centro de Estudios y Valorización de Algas (CEVA), en Pleubian, Francia, es una de las instituciones líderes de innovación en productos derivados de estos vegetales acuáticos, incluidos los bioestimulantes. Ronan Pierre, responsable del polo Innovación y Productos, indica:

“Sabemos que los extractos de algas van a permitir a la planta adaptarse y resistir mejor durante los periodos de estrés climático. No conocemos todavía bien los mecanismos involucrados, pero en todo caso observamos los resultados. Necesitamos proseguir con los trabajos para determinar mejor el funcionamiento, pero eso va a ser una herramienta más que formará parte de las que utilizarán los agricultores para resistir el calentamiento global y la multiplicación de las amenazas, la fuerte variabilidad que puede haber en el curso de las estaciones”.

Los Laboratorios Goëmar, fundados en 1971 e integrados a UPL a partir de 2019, crearon la tecnología Goactive para aprovechar las propiedades de algas. Hoy es la base de 350 productos con nombres comerciales diferentes.

“Entra las propiedades a las que los bioestimulantes de Goëmar contribuyen en las plantas se encuentra la resistencia al estrés hídrico, a la temperatura –destaca Yohan Paul, respon- sable de la sede en Saint-Malo y jefe de manufactura–. Hoy a nivel mundial se sabe que hay fenómenos muy acentuados, entre ellos la sequía de verano, cada vez más en muchas partes del mundo y también en Francia. Adicionalmente hay condiciones más y más duras con tempestades en invierno. Entonces mejoramos la resistencia de los cultivos al estrés hídrico y otras variables, como la resistencia a las enfermedades, la reproducción de cultivos y frutas”.

¿Producción de piña en Francia? Sí, a nivel de investigación en el CTIFL. El cambio climático lleva a explorar todas las posibilidades.

Un aspecto extra a considelas algas sufren asimismo la influencia del cambio climático y ya se observa en Europa un desplazamiento de ciertas especies hacia las aguas más frías del norte:

“Si la temperatura continúa aumentando, existe el riesgo de tener un efecto en términos de la disponibilidad del recurso –plantea Valentin Le Ny, encargado de desarrollo de proyectos I & D y formulación de Goëmar–.

Nos faltan actualmente algunos datos, no estamos seguros de que las algas sean capaces de adaptarse tan rápidamente como avanza el cambio climático. Si lo logran, disponemos de grandes zonas geográficas con depósitos muy importantes. En el caso contrario habrá que pensar en desarrollar su cultivo”. 

El CEVA ya se hace cargo de estos desafíos, según indica Ronan Pierre: “Nuestro equipo Ecología y Ambiente estudia las algas en su medio natural, la evolución de su población, por ejemplo, en función de la polución y del cambio climático. Un equipo de recursos de acuicultura desarrolla el cultivo de macroalgas en el mar y en tierra, de microalgas y de cianobacterias, como la espirulina. Debemos asegurarnos hoy de manejar y limitar los impactos sobre el stock de algas y de gestionarlas durablemente para poder continuar beneficiándonos de ellas”. 

INICIATIVAS QUE APUNTAN A TERMINAR CON LAS CAUSAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Los europeos se toman muy en serio la tarea de disminuir la emisión de gases de efecto invernadero. De acuerdo a información recogida por Véronique Bargain en el ya citado SIVALmag by Rehussir Fruit & Légumes, aunque el sector hortofrutícola francés –con sus 5,3 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente representa solo un 3% de la emisión total correspondiente a la agricultura, existen amplias posibilidades de avanzar en ese sentido.

Entre los mecanismos para “descarbonizarse” se encuentran la optimización del consumo de energía en invernaderos, el empleo de maquinaria agrícola eléctrica, el reemplazo de fertilizantes minerales por fertilizantes orgánicos, el uso de variedades resistentes para reducir las aplicaciones contra los bioagresores, las economías energéticas en instalaciones de poscosecha, la eficiencia en la logística de transportes, las prácticas de secuestro de carbono.

Las últimas novedades en todas estas opciones estuvieron representadas en SIVAL 2026, algunas de las cuales fueron premiadas en el Concurso de Innovación. A continuación algunos ejemplos.

Ronan Pierre, del Centro de Estudios y Valorización de Algas.
Yohan Paul, a cargo de la sede de Goëmar en Saint-Malo. La recepción diaria de algas se sitúa entre unas 8 y 15 toneladas.
Valentin Le Ny, encargado de desarrollo de proyectos I & D y formulación en Goëmar.

PANELES SOLARES ESPECIALES PARA DEJAR PASAR LA LUZ A LOS CULTIVOS

Actualmente un 90% de la energía de los invernaderos comúnmente utilizados en Europa proviene de fuentes fósiles. La empresa suiza Voltiris recibió una medalla de plata por la creación de los primeros paneles solares compatibles con las plantas tultural customer success manager de Voltiris, comentó a cultivadas bajo estas estructuras.

Gracias a la tecnología de filtrado espectral, los componentes luminosos esenciales para la fotosíntesis se transmiten a los vegetales, mientras los demás elementos del espectro son filtrados y dirigidos hacia los paneles. Se produce energía renovable, se bajan los costos de electricidad y se disminuye la huella de carbono sin impactar negativamente los rendimientos.

Además, la tecnología de filtraje espectral aprovecha la luz infrarroja cercana para la generación energética, evitando su llegada a las plantas, lo cual reduce la temperatura de las hojas en unos 5°C y contribuye a un mejor clima de crecimiento. 

Alja ven der Schuren, horti-tultural customer success manager de Voltiris, comentó a Redagrícola: “Puede insertarse en cualquier cultivo, pero en general es más interesante para los que necesitan mucha luz, o sea tomate, pepino, pimiento, fresa, las ensaladas, porque no pueden tener sombra si no queremos bajar su rendimiento. Al emplear el infrarrojo, el calor, para producir energía, se reduce la temperatura de las plantas en verano, imagino que en América del Sur las altas tem- peraturas son un problema en ese periodo. Con invernaderos de plástico podría funcionar también, eso depende de cuánta luz dejen pasar”.

¿El sistema es capaz de entregar la misma cantidad de energía que los paneles solares tradicionales?

“Hay una diferencia: nuestro sistema produce hasta 400 MW/ha/año, alrededor de un 50% en comparación a los paneles normales, pero estos últimos no se instalan en invernaderos porque producen sombra”. 

Alja ven der Schuren, de Voltiris: filtros y paneles solares que permiten
generar energía limpia en invernaderos sin afectar el rendimiento de los cultivos.

SACAN EL CARBONO DESDE LA ATMÓSFERA PARA MEJORAR RENDIMIENTOS

El CO2 se está usando en invernaderos para aumentar el rendimiento y calidad de cultivos tales como tomate, pepino, pimiento, flores y ornamentales.

Por lo común este gas se obtiene a través de generadores de combustión de gas o petróleo o compra a cadenas de aprovisionamiento. La máquina Skytree Stratus, medalla de oro en SIVAL, es fruto de la tecnología patentada DAC (captura directa del aire), que obtiene el CO2 atmosférico para concentrarlo e inyectarlo en el invernadero.

Con Skytree Stratus, afirman los fabricantes, los productores reducen sus emisiones, bajan sus costos, limitan su dependencia y refuerzan su sostenibilidad.

“Destaca en la invención que fuimos capaces de integrar máquinas con flujos de agua fría y caliente para acelerar el proceso de obtención de un elevado output de CO2 en forma circular con el mínimo consumo de energía –explica Fred van Veldhorven, business development director de Skytree–. Ahora con aproximadamente 1kW/hora de energía eléctrica podemos producir 1 kg de CO2, lo cual es único, porque hace unos años se necesitaba al menos 4 o 5 kW/ hora para producir el mismo kilo. Las máquinas más grandes hace dos años podían hacer 200 kg de CO2/día, hoy alcanzan los 2.500 kg/día y en el futuro probablemente aun más.  El uso de nuestras máquinas en horticultura es obvio para reemplazar la quema de gas o petróleo, una práctica de la cual queremos deshacernos porque sabemos que contribuye al cambio climático. Si usaras energía gris para producir CO2 con Skytree Stratus, reducirías hasta 80% el uso de combustible fósil. Por supuesto si empleas una fuente verde de energía, como paneles solares, energía eólica o hidroeléctrica, entonces es completamente circular, no tienes ninguna huella en absoluto”.

Fred van Veldhorven, de Skytree: tecnología que capta CO2 del aire, aprovechándolo para mejorar la productividad de las plantas.

La tecnología DAC también se está enfocando fuertemente en otros usos, por ejemplo la fabricación de bebidas gaseosas, la industria de packaging, y la mineralización del CO2 en pozos profundos para generar carbón. 

La producción de etanol y metanol con hidrógeno requiere de CO2 para lograr la reacción química necesaria.

“Trabajamos con una estación de investigación en Alemania para producir combustibles sostenibles –dice van Veldhorven– y su plan es construir grandes instalaciones en lugares soleados, como el norte de África, con paneles solares con el fin de generar etanol y metanol. Chile, por su abundancia de sol tiene un tremendo potencial para ubicarse en primera fila de esta tecnología y volverse sostenible”.

UNA ALTERNATIVA A LA DESHUMIDIFICACIÓN “ENERGÍVORA”

En invernaderos calefaccionados la deshumidificación se realiza por lo general con un método de calentamiento y aireación en que el aire cálido y húmedo sale por arriba a través de las ventanas cenitales, siendo reemplazado
por el aire exterior.

Esta práctica es “energívora”, poco precisa, puede generar corrientes de aire frío sobre el cultivo (que pueden producir condensación), una falta de homogeneidad, y favorecer la entrada de insectos.

Por eso la empresa Airgaïa desarrolló EXT’air (medalla de plata SIVAL), deshumidificador con intercambiador de doble flujo que mejora el clima en el invernadero ahorrando una gran cantidad de energía. Se economiza cerca del 90% del calor ya que, por una parte, se aprovecha la temperatura del aire interior y, por otra, las aperturas cenitales se mantienen cerradas, al igual que las pantallas térmicas, sin temor de un aumento de humedad.

Los flujos de aire eliminan diferencias microclimáticas, además de adaptarse a la demanda y a las condiciones exteriores con un sistema automático que se comunica con cualquier computador cli- mático. En periodos calurosos se usa para enfriar utilizando únicamente el ventilador de aire exterior. El diseño permite su instalación en invernaderos nuevos o ya existentes.

Fabien Cuq, de Airgaïa, fabricante de EXT’air da un ejemplo: “un aire que tiene 20°C y 80% de humedad para tomate, algo típico, se cruza con un aire a 0°c y 80% al exterior. El aire mezclado a través de Ext’air entra a 18°c y 23% de humedad”.

¿Funciona solamente en estructuras de vidrio? “No –responde Fabien Cuq, pre- sidente de Airgaïa–. Basta que el espacio del cultivo esté cerrado. Eso puede ser con film plástico, doble pared o pared simple, o vidrio, no importa, pero el aire tratado debe permanecer en el interior”.

Hemos mostrado algunas de las opciones que evolucionan para hacer frente al cambio climático. Desde luego en los estands de los expositores, en los foros, en las conferencias, en Desafío Agreen (la “Hackaton Inteligencia Artificial”), la convención de negocios internacional VIBE y en los otros Premios Innovación SIVAL que sería largo mencionar, se pudo ver el sinnúmero de herramientas ya disponibles para dar el paso desde la preocupación a la solución de este fenómeno planetario.

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