Cierra una campaña récord de arándano peruano mientras surgen las primeras proyecciones para 2026/2027
Con exportaciones cercanas a las 386.000 toneladas y envíos a 49 mercados, el sector cerró un nuevo ciclo de crecimiento impulsado por el recambio varietal y una mayor productividad. Sin embargo, productores y exportadores anticipan una próxima campaña incierta.
La industria peruana del arándano cerró la temporada 2025/2026 con uno de los mejores desempeños de su historia. El sector alcanzó exportaciones cercanas a las 386.000 toneladas, generó alrededor de US$2.500 millones en envíos, llegó a 49 mercados internacionales y superó las 23.300 hectáreas certificadas, consolidando el liderazgo que Perú ha construido durante los últimos años como uno de los principales exportadores mundiales de esta fruta.
Según informó Frutas de Chile, David Sandoval, CEO de Fluctuante, calificó la campaña como “muy positiva” y destacó que el precio promedio alcanzó los US$6,61 por kilogramo, por encima de temporadas anteriores como la 2021/2022, cuando el promedio fue de US$5,73 por kilo. A diferencia de la campaña 2023/2024, en la que los precios alcanzaron máximos históricos debido a una menor oferta internacional provocada por problemas climáticos, la temporada recién finalizada se desarrolló bajo un escenario de mercado más equilibrado.
FACTORES DETRÁS DEL BUEN DESEMPEÑO
Uno de los factores que explica este crecimiento fue el aumento de la productividad, acompañado por el avance del recambio varietal que viene experimentando la industria peruana. Según explicó Sandoval, variedades como Ventura, Sekoya Pop y Biloxi lideraron los envíos de la campaña, mientras nuevas alternativas genéticas continúan ganando espacio gracias a su desempeño productivo y comercial.
Este proceso también ha ido acompañado por la incorporación de nuevas superficies productivas. De acuerdo con la primera proyección publicada por ProArándanos para la campaña 2026/2027, Perú alcanzaría más de 27.000 hectáreas en producción, impulsadas por la entrada de aproximadamente 3.000 nuevas hectáreas y la maduración de plantaciones que ingresan a su segundo año productivo. La asociación indicó además que las variedades Sekoya Pop y Ventura concentran actualmente la mayor representatividad en superficie.
Más allá del incremento en los volúmenes, el recambio varietal también responde a una transformación en las exigencias del mercado. De acuerdo con Miguel Bentín, presidente de ProArándanos, la incorporación de nuevas variedades busca ofrecer fruta con mejores atributos de sabor, firmeza, crocancia, calibre y condición de llegada, aspectos que hoy adquieren cada vez mayor relevancia para competir en mercados distantes y obtener mejores retornos.
Teniendo eso en cuenta, la vida de poscosecha también se ha convertido en un elemento de mucha oportunidad y cuidado para la industria. Bentín señaló que, para un país que abastece destinos ubicados a miles de kilómetros, llegar con fruta firme y en buenas condiciones resulta tan importante como incrementar la producción, especialmente en un mercado donde los compradores diferencian cada vez más la fruta de mayor calidad.
MERCADOS EN EVOLUCIÓN
Estados Unidos se mantuvo como el principal destino del arándano peruano, concentrando cerca de la mitad de las exportaciones. Le siguieron Países Bajos, con aproximadamente un 25% de participación; China, con un 10%; y Reino Unido, con cerca del 5%.
Sin embargo, Sandoval advirtió que la fuerte concentración en el mercado estadounidense continúa siendo uno de los principales desafíos para el sector: “La mitad de nuestras exportaciones se dirigen a un solo mercado, por lo que es fundamental seguir diversificando destinos para evitar concentraciones que puedan afectar la rentabilidad”, indicó.
En paralelo, Bentín destacó que Europa aumentó su participación durante la última campaña, mientras Asia continúa consolidándose como uno de los principales focos estratégicos para el crecimiento futuro de la categoría, particularmente por el potencial del mercado chino y la evolución de su producción local.
A nivel interno, La Libertad volvió a liderar la producción nacional con cerca de 191.000 toneladas exportadas, seguida por Lambayeque con alrededor de 90.000 toneladas. También destacó el crecimiento de Áncash y la incorporación gradual de nuevas zonas productoras, como Arequipa y Moquegua.
LA PRÓXIMA CAMPAÑA COMIENZA A GENERAR EXPECTATIVAS
Sin embargo, aunque el balance de la temporada fue ampliamente positivo, la atención de la industria ya está puesta en el próximo ciclo productivo. Sandoval señaló que las primeras señales muestran un posible adelanto de cosechas asociado tanto al comportamiento climático como al desarrollo de variedades tempranas. Respecto a eso, advirtió que la evolución del clima podría volver a influir sobre la oferta y el comportamiento de los precios durante algunas semanas de la campaña 2026/2027.
Esa cautela también quedó reflejada en la primera proyección de ProArándanos para la nueva campaña. Debido a las condiciones climáticas atípicas registradas durante las últimas semanas, la asociación decidió publicar únicamente una estimación para las primeras diez semanas de exportación, argumentando que todavía no existen antecedentes suficientes para proyectar con certeza el comportamiento de toda la temporada.
Desde ProArándanos también han manifestado cautela respecto del próximo ciclo, manteniendo el monitoreo sobre la evolución de las condiciones climáticas y la eventual influencia de El Niño Costero o de un evento El Niño de mayor escala. El incremento de las temperaturas observado recientemente podría afectar la floración y el desarrollo del fruto durante el período de mayor producción. Por ello, la asociación continuará monitoreando la evolución climática y productiva antes de entregar una proyección para el conjunto de la campaña, la que será actualizada durante las próximas semanas conforme exista mayor visibilidad sobre el comportamiento del cultivo.
Pese a ese escenario de incertidumbre, tanto Sandoval como Bentín coincidieron en que la competitividad futura del arándano peruano dependerá de continuar fortaleciendo la innovación genética, mantener altos estándares de calidad y seguir diversificando los mercados de destino para sostener el crecimiento de la industria en los próximos años.