Por José Jorge González y José Ignacio Hormaza U. Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea “La Mayora” IHSM-CSIC-UMA. La costa mediterránea andaluza, en el sur de España, es la única región de Europa continental con una producción comercial significativa de frutas subtropicales, que se sitúa alrededor de las 100,000 toneladas anuales. La superficie de cultivo abarca unas 17,000 ha, localizadas, sobre todo, en una franja costera de unos 100 km de longitud que corresponde al este de la provincia de Málaga y al oeste de la de Granada. La combinación de cadenas montañosas que discurren paralelas al litoral, ofreciendo protección frente a los vientos que provienen del centro de la Península Ibérica y la cercanía al mar Mediterráneo, hace que se disfrute de un clima mediterráneo subtropical libre de heladas. La producción de frutas subtropicales en esta zona, que se ha convertido en uno de los pilares económicos de ciertas comarcas Málaga y Granada, además de un atractivo más para el turismo. Esta producción, en general, se caracteriza por una mínima aplicación de productos fitosanitarios, lo que permite acceder a los mercados europeos, principal destino de estas frutas, en unas pocas horas con un producto de alta calidad. PRODUCCIONES ESTANCADAS A pesar de este panorama y de las ventajas asociadas a la proximidad a los mercados europeos, la producción española de palta presenta una situación de cierta debilidad en el contexto internacional. Sobre todo, por su volumen, estancado desde hace años, que apenas representa un 1% de la producción mundial y alrededor del 10% del consumo de esta fruta en Europa, donde, atraídos por los buenos precios, la presencia de palta de otros orígenes es cada vez mayor y abarca el año entero. Además, la apuesta por satisfacer al mercado europeo únicamente con paltas de la variedad Hass, siguiendo la tendencia en el comercio internacional, puede llevar a España (donde esta variedad ya ocupa cerca del 80% de la superficie de cultivo), a convertirse en un mero puente para la reexportación de esta variedad al mercado europeo desde otras regiones del mundo, algo que ya se hace, al menos, cuando no hay producción de Hass española, lo que, sin duda, puede amenazar el futuro de la palta en nuestro país. LA URGENCIA DE AUMENTAR LOS RENDIMIENTOS Ante esto, estrategias como el aumento de los rendimientos mediante la identificación de sus principales limitantes en nuestras condiciones de cultivo o la apuesta por la calidad y por la diferenciación parecen claves para la sostenibilidad de este cultivo en España. En este sentido, podría aprovecharse el creciente interés por el consumo de productos locales y la preocupación por la huella de carbono, además de realizar un esfuerzo por concienciar al consumidor europeo de las ventajas de calidad de la palta española frente a la de otros orígenes, se debe tener presente otras variedades cultivadas en España que producen fuera de la temporada de Hass, es decir, entre julio y diciembre (en el hemisferio norte), y avanzar en el estudio y desarrollo de nuevas variedades con características de interés, aunque sea en detrimento de la vida poscosecha, que no debería ser una prioridad en nuestras condiciones, dada nuestra cercanía a los mercados de destino. Además, debería recalcarse que, por la baja incidencia de plagas que tiene el palto en España, se obtiene una producción prácticamente libre de residuos químicos, lo que cada vez es más valorado por consumidores exigentes, como los europeos. A ello contribuirían factores como nuestro clima, más extremo que el de muchos de otros países productores de palta, la lejanía de España de la zona de origen de esta especie, el relativo aislamiento de la Península Ibérica de otras zonas productoras de palta o el control en frontera de la entrada de material vegetal, a lo que se une el que la producción comercial de palta en España sea bastante reciente, ya que el inicio de su expansión se produjo hace menos de 50 años, y está limitada a una superficie de cultivo relativamente pequeña. Todo ello apunta a que, a corto/medio plazo, el futuro de la palta española pasa por convertirse en un producto de nicho claramente diferenciado de aquella que llega a Europa de países terceros. La palta española debe estar dirigida a un consumidor exigente que apueste por un producto de calidad y cercanía. Hacia ese objetivo es al que va dirigido el trabajo que llevamos a cabo en este cultivo en el IHSM La Mayora. Para el desarrollo de todas estas estrategias, se han realizado trabajos realacionados con la conservación y estudio de material vegetal y en la optimización de técnicas de cultivo como poda, riego, mantenimiento de suelo y fertilización, han colaborado notablemente al desarrollo de este sector en Andalucía. A lo largo de la última década, muchos de esos trabajos han continuado y se han abordado otros nuevos que tienen que ver, entre otros temas, con la biología reproductiva, con el fin de optimizar el cuajado y la retención de frutos, la utilización de herramientas moleculares para identificar variedades y portainjertos y avanzar en genómica para estudios de expresión de genes y acelerar los programas de mejoramiento genético, el control de los dos principales problemas fitosanitarios de este cultivo en España: el ácaro cristalino y las enfermedades provocadas por hongos de suelo y el impulso de la producción orgánica mediante la utilización de algunos subproductos locales. MANEJO DEL CULTIVO Respecto a la fertilización, se han producido avances notables en la aplicación vía suelo (con distribución manual o a través del riego, según los casos) de algunos microelementos que, de forma habitual en esta zona, muestran bajos niveles foliares y cuya aplicación vía foliar ha tenido escaso éxito. Además, en línea con los trabajos de Carol Lovatt, en California, y los resultados obtenidos por nuestro grupo en los estudios de calidad de flor, se ha constatado el interés por realizar aportaciones de nitrógeno en otoño antes de la floración y se está trabajando en estudiar su conveniencia en otros momentos fenológicos claves. Igualmente, se han