Fitosanidad

Almería reduce en un 5% su superficie bajo control biológico

Almería, como región productora de hortalizas, cobró importancia una década atrás cuando optó por el control biológico. Desde entonces la superficie que usa esta técnica ha ido subiendo año a año. Ello hasta 2017, cuando se ha constatado un descenso de la superficie bajo control biológico en 5,1%, básicamente por la falta de confianza del modelo entre algunos productores de tomate y judía (poroto).

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En vías de crear una gestión de sanidad vegetal propia

Durante el periodo de sequía que ha durado prácticamente una década, se produjo la explosiva ampliación de la furticultura en lo que es hoy la Región de Ñuble. En el presente año la situación ha cambiado notoriamente y el fitopatólogo Ernesto Moya Elizondo, ingeniero agrónomo, Ph.D., profesor de la Universidad de Concepción, se plantea la posibilidad de que se inicie un nuevo ciclo, donde el aumento de las precipitaciones primaverales podría llevar a mayores problemas de enfermedades.

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Estrategias para realizar una correcta aplicación de productos

Durante su reciente recorrido por campos del norte y sur del país, Emilio Gil, investigador de la Universidad Politécnica de Cataluña, pudo comprobar que en Perú se le da gran importancia al conocimiento de las plagas y a la inversión en productos fitosanitarios y de pulverizadores, pero se descuidan otros detalles importantes que optimizan el uso de los plaguicidas, porque el cómo se está aplicando el producto y la capacitación del personal a cargo del proceso también son factores claves que, si no se tienen en cuenta, pueden restar eficacia a la aplicación, generar mayores gastos y elevar el riesgo LMR en el producto de exportación.

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Monitoreo con trampas mejoró el manejo de la polilla de la manzana

El GTT Nogales de Petorca del Instituto de Investigaciones INIA La Cruz, implementó la utilización de trampas de feromonas para la captura del adulto de la plaga polilla de la manzanaa través de un trabajo en conjunto entre los productores, el INIA y los extensionistas de Prodesal. Estas trampas atraen a los machos, los que se adhieren a una superficie pegajosa en la base de la estructura.

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Manejos para mantener el huerto rentable por muchos años

La fitopatóloga Blancaluz Pinilla explica que se puede convivir con el cáncer bacterial siempre que se tomen las necesarias medidas de control cultural, las que involucran fertilización, riego, poda, raleo y el control de malezas. Estos manejos más aplicaciones periódicas de cobres y agentes biológicos pueden llevar a un huerto afectado de cáncer bacterial a no presentar ningún problema productivo y a ser un gran negocio por muchas temporadas.

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Se han identificado más de 60 virus que infectan a la vid

La vid (Vitis vinifera L.) es una de las especies más cultivada en el mundo y al mismo tiempo hospedante de numerosos patógenos, entre los que destacan los virus, cuya peligrosidad es acentuada por la existencia de eficientes métodos de transmisión, principalmente vectores tales como nemátodos e insectos. Sin embargo, la principal causa de la diseminación a grandes distancias de los virus se debe a la propagación y comercialización de variedades y portainjertos infectados. Actualmente ha sido posible identificar a más de 60 virus que infectan a la vid, aunque solo algunas especies son importantes por el daño económico que generan, tanto por su intrínseca agresividad como por su amplia diseminación en los viñedos. En plantas con síntomas visibles, infectadas por Grapevine leafroll-associated virus 1, Grapevine leafroll-associated virus 2 (GLRaV-1, GLRaV-2), y Grapevine virus A (GVA), se ha observado una reducción de producción del 23% en promedio, con un decremento del contenido en azúcares del 5%. Con Grapevine fanleaf virus (GFLV) las pérdidas de producción varían entre 5% y 10 %, pudiendo llegar hasta 90%; con los GLRaVs el promedio es de 10% pero puede llegar a 60% ó 70%; con los virus involucrados en el complejo de la “Madera rugosa” (Grapevine virus A – GVA; Grapevine virus B – GVB; Grapevine rupestris stem pitting-associated virus – GRSPaV) la disminución de producción es de 20% ó 30%. Es difícil poder definir el nivel de daño causado por Grapevine fleck virus (GFkV), debido a su estado latente, aunque es un virus muy frecuente en todas las áreas de producción de la vid. De toda manera, se ha podido demostrar que causa una disminución del porcentaje de éxito de los injertos, limita la producción de raíces y reduce el vigor de las plantas. Las infecciones virales en plantas que no presentan síntomas causan un decremento anual de productividad del 5%. Los principales síntomas de virosis La revisión de los principales síntomas causados por los virus más importantes, junto con los datos anteriormente expuestos, nos da una indicación de la peligrosidad de estas enfermedades. GFLV induce deformación y alteración de color en las hojas. Es muy común la aparición de hojas asimétricas con nervaduras principales muy juntas y con abolladuras de la lámina. Los sarmientos presentan entrenudos cortos, nudos dobles, fasciaciones y bifurcaciones. La alteración del color consiste principalmente en la aparición en primavera de fuertes amarilleces, mosaicos, manchas lineales y anulares que reducen notoriamente la actividad fotosintética de la planta. Los racimos son a menudo más pequeños y menos numerosos de lo normal, maduran irregularmente y pueden mostrar varios grados de corrimiento. Todo esto se traduce en una reducción de la vida útil de las plantas afectadas, del porcentaje de éxito de los injertos y del número de plantas barbadas obtenidas durante la propagación en viveros. El vector de GFLV es el nemátodo Xiphinema index. La enfermedad conocida como “Enrollado de la hoja de la vid” es probablemente la más diseminada en el mundo y están involucradas a lo menos nueve distintas especies virales. Los virus que se encuentran con mayor frecuencia en los viñedos del mundo son GLRaV-1, GLRaV-2 y GLRaV-3. Los síntomas en las hojas consisten en un encarrujamiento hacia el envés, con leve amarillez de la lámina foliar en variedades de uva blanca y enrojecimiento en la de uva tinta, en la cual normalmente la modificación del color no incluye a las nervaduras. Este síntoma comienza a aparecer al final del verano y tiende a acentuarse en otoño. También hay corrimiento de racimos, los que son más pequeños, con bajo contenido en azúcares y mayor acidez. Siempre en variedades tintas es muy frecuente la decoloración parcial o total de las bayas al acercarse el periodo de cosecha, problema que afecta en manera especial a las variedades Crimson Seedless (foto 1), Red Globe, Black Seedless, Autumn Royal y Flame Seedless. También se han observado casos de incompatibilidad en plantas injertadas, relacionados con una variante de GLRaV-2 (GLRaV-2 RG) en la varieidad Red Globe. Los portainjertos híbridos americanos, aunque infectados, no muestran síntomas, lo que sin duda ha contribuido a favorecer la propagación de la enfermedad en todo el mundo. Los estudios de epidemiología realizados en diferentes zonas productoras han dado a conocer la presencia de insectos vectores solo para cuatro de los virus (GLRaV-1, GLRaV-3, GLRaV-5 e GLRaV-9) que inducen el “Enrollado de la hoja de la vid”. Cóccidos y pseudocóccidos (conchuelas y chanchitos blancos), son los responsables de la transmisión. La “Madera rugosa” es una enfermedad compleja que se manifiesta sobre todo en plantas injertadas. Los virus involucrados son GVA, GVB y GRSPaV. Inducen disminución del vigor de las plantas, decaimiento generalizado y atraso en la brotación. A nivel del punto de injerto, en la madera bajo la corteza, tanto en la variedad como en el portainjerto, pueden aparecer los síntomas más específicos de esta enfermedad que consisten en acanaladuras de profundidad variable, a las cuales corresponden protuberancias en la zona del cambio. Finalmente, estas anomalías reducen la funcionalidad de los tejidos conductores, por lo que a veces es posible observar una marcada diferencia de diámetro entre el portainjerto y la variedad, como es el caso de infecciones por GRSPaV en la variedad Superior injertada en Freedom (foto 2). Se conocen especies de cóccidos y pseudocóccidos vectores de GVA y GVB. GFkV, el agente de la enfermedad conocida como “Marbruna” o “Fleck”, es latente en Vitis vinifera y en muchos híbridos americanos, manifestándose sólo en V. rupestris St.George, con esclarecimientos de las nervaduras secundarias, deformaciones de las hojas y reducción del crecimiento vegetativo. Las alteraciones cromáticas son más patentes en primavera. Ha sido evidenciada la transmisión natural en campo pero no se ha identificado al vector responsable. “Control de las virosis”. El primer paso para realizar el control de estas enfermedades consiste en realizar un monitoreo o prospección para poder conocer cuales son los virus de mayor prevalencia en los viñedos de un país. Con estos datos disponibles será posible optimizar las técnicas de detección que permitirán obtener

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El problema fitosanitario más importante en arándano

Para este reporte entrevistamos al investigador Dr. Jaime Guerrero y visitamos el huerto de San José Farms en Vilcún. Incluimos además los resúmenes de los estudios presentados por el Dr. Guerrero y su equipo en el pasado Congreso Nacional de Fitopatología.  El principal problema fitosanitario que afecta a los huertos de arándanos (Vaccinium corymbosum L) en Chile corresponde a enfermedades fungosas (hongos), seguidas de bacterianas y virosis. Los principales problemas fitosanitarios de los cultivos agrícolas en el mundo, particularmente en frutales y hortalizas, son –así mismo- ocasionados por hongos. En los frutales se encuentran hongos que comprometen directamente al producto cosechado al afectar, por ejemplo, floración, cuaja, formación de frutos o impactar en la poscosecha de la fruta. Pero los huertos también son colonizados por hongos que comprometen la sanidad y estabilidad de la planta. Grupo en el que se cuentan los hongos de la madera. En el caso del arándano, en la zona sur de Chile por ejemplo, estos últimos hongos son más preponderantes que los otros. Es así que hay algunos lugares de la zona sur que son más proclives o presentan más factores favorables para el desarrollo de enfermedades fungosas de la madera. En los huertos de arándano de la zona centro-sur y sur de Chile los hongos de la madera ya están causando problemas y es un asunto que se ha instalado en la mesa de planificación y manejo de los huertos. Tanto pequeños y medianos así como grandes productores de arándano saben que estos patógenos los afectaran en cualquier momento. Así mismo ya son sujeto de estudio de varias líneas de investigación científica. Entrevistamos al ingeniero agrónomo, especialista en Fitopatología y Manejo Integrado Fitosanitario en frutales, Dr. Jaime Guerrero, quien se desempeña como académico e investigador de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales de la Universidad de La Frontera y además conocimos los manejos que realiza la empresa San José Farms en el huerto de Vilcún para controlar los hongos de la madera que atacan a sus huertos de arándano. Allí conversamos con el ingeniero agrónomo, jefe de operación del huerto, Danilo Torres. Posiblemente el problema fitosanitario más importante El Dr. Jaime Guerrero destacó que en las enfermedades de la madera concurren varios agentes causales del tipo biótico infectivo, pero que se centran fundamentalmente en la acción de hongos fitopatógenos. “En arándano se ha observado -en los últimos años- un aumento sostenido de enfermedades de la madera asociadas a la especie de hongo llamada Chondrostereum purpureum, enfermedad conocida como ‘plateado’, pero también a un complejo de hongos en el que intervienen varias especies, principalmente Neofusicoccum, Bostryosphaeria, Phoma, Pestalopia, Pestalotiopsis (entre otros). Estos hongos, en una misma planta, pueden ser encontrados como especies individuales o asociados”. Según el investigador, los fitopatógenos de la madera hoy son el problema fitosanitario más recurrente, más importante y de más difícil control en los huertos de arándano. Los hongos de la madera atacan con mayor intensidad a algunas variedades de arándano. “Se ha observado que algunos cultivares son más sensibles que otros, sobre todo los más vigorosos. La  presencia de hongos de la madera normalmente se detecta a partir del tercer año. Se puede tener una plantación sana el primer y segundo año, pero al tercer año, cuando ya hay madera lignificada, se comienzan a observar los primeros síntomas de afectación de la madera. Estos hongos habitan en la madera lignificada (dura) y requieren de un cierto período para su desarrollo. Alguno de ellos, incluso, sólo se reproducen en las plantas afectadas una vez que la planta muere”, explica Guerrero. Mientras estos organismos tengan sustento y estén protegidos en la planta se van a mantener allí ya que no tienen necesidad de reproducirse. “Muchos de ellos se localizan, dice Guerrero, principalmente en la corona de las plantas, lo que dificulta diseñar programas de control, porque están dentro de la madera. Desde ese punto de vista, los controles son fundamentalmente de carácter preventivo. Se busca prevenir, proteger a la planta sana y intentar curar a la que está enferma. El problema es que las plantas muy afectadas no tienen solución y terminan por morir. Gradualmente van disminuyendo su vigor, su crecimiento y su producción, hasta que dejan de ser un aporte al sistema productivo y deben ser eliminadas”. Las plantas pueden venir infectadas del vivero Jaime Guerrero afirma que el problema no se detecta antes de que aparezcan  los síntomas visuales porque, si bien es posible hacerlo, se asume que las plantas vienen sanas de los viveros. Así mismo, estos hongos también pueden estar ya presentes en el campo. “Es posible que la planta venga infectada del vivero, por ejemplo si se hizo vía estacas y no de cultivo in vitro. Sin embargo también ocurre que las fuentes de infección están latentes en el mismo predio, por ejemplo en plantas antiguas, o en árboles hospederos de tipo forestal, tal como eucaliptos, álamos, sauces. La forma de reproducirse de los hongos es a través de estructuras muy pequeñas llamadas conidias o esporas, que son como semillas que se dispersan en al ambiente y son movilizadas por el viento. En el caso de los arándanos, estas unidades reproductivas ingresan a la planta a través de heridas. Por esto uno de los períodos de mayor riesgo de infección es el de poda. En un corte de madera lignificada estas estructuras de reproducción de los hongos pueden penetrar  y causar la infección. Se ha visto que las plantas pueden morir en tres o cuatro temporadas si no son tratadas, advierte Guerrero”. Una planta infectada muestra síntomas que permiten advertir la presencia de hongos. “Se produce decoloración de hojas, clorosis, marchitez, caída anticipada de hojas y sectores de la planta con sintomatología unilateral. En resumen, son síntomas secundarios que señalan la presencia de un problema a nivel de corona o a nivel de raíz; en este caso asociados con hongos de la madera”, acota Guerrero. Los hongos que están en la mira En la actualidad los hongos más agresivos en términos de infección, en

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