Julio Correa, María José Guevara, Luis Luchsinger, Reinaldo Campos y Victor H. Escalona. Centro de Estudios Postcosecha (CEPOC). Facultad de Ciencias Agronómicas. Universidad de Chile. www.cepoc.cl; vescalona@uchile.cl INTRODUCCIÓN Las exportaciones de cerezas en nuestro país han aumentado significativamente en los últimos 7 años, desde 103.082 ton en 2014 a 352.783 ton en 2021, lo cual resulta en un aumento sobre un 300% del total de exportaciones (ASOEX, 2021). En la actualidad Chile representa más del 90% del volumen exportado de cerezas desde el hemisferio sur hacia China, colocando a nuestro país muy por arriba en comparación a otros países del mismo hemisferio que representan menos del 5% del mercado en contra estación. Sin embargo, estos mismos países donde se encuentran Nueva Zelanda, Australia y Argentina podrían constituirse en una fuerte competencia para Chile en un futuro cercano, por tanto, es fundamental asegurar y mantener la calidad de las cerezas chilena durante el transporte y comercialización como estrategia clave para asegurar esta posición de líder mundial. Para hacer frente a estos desafíos, la oferta de fruta chilena ha mostrado un gran dinamismo a partir de un aumento en la superficie plantada y de los volúmenes de exportación que se concentran principalmente a partir de las variedades Regina, Santina y Lapins, sin embargo, en este escenario también son importantes Kordia y Bing (RancoCherries, 2020). Por otro lado, las cerezas son frutas delicadas, altamente perecederas, que requieren un trato cuidadoso para llegar con una buena calidad a los mercados, particularmente cuando éstos son alejados como China u otros países de Asia. En estos momentos el periodo comprendido entre cosecha y la llegada al punto de venta final puede superar los 35 días, sobre todo con las complicaciones logísticas de la pandemia. Calidad de la fruta. Para poder decidir qué herramientas de postcosecha son las más recomendadas para mantener la calidad de este fruto se debe conocer su fisiología. Si bien, el fruto es de carácter no climatérico, presenta una tasa respiratoria moderada de 10 a 20 mg CO2 kg-1 h-1 a 5°C y una baja producción de etileno, menor a 0,1 µL C2H4 kg-1 h-1a 20°C. El uso de bajas temperaturas, idealmente menores a 0°C, es la principal herramienta para disminuir el metabolismo de las cerezas y prolongar su vida postcosecha, sin embargo, las cerezas sufren una pérdida de calidad muy significativa debido a la susceptibilidad de sus pedicelos a deshidratarse y pardearse. Para reducir este deterioro es primordial bajar la temperatura del fruto lo antes posible y mantener una alta humedad relativa durante el transporte y conservación. Por otra parte, la calidad de las cerezas está asociada a otras características como frutos grandes, crocantes, de color intenso y brillante, dulces y con un pedicelo verde y turgente (Figura 1). A medida que el fruto madura pierde crocancia, su color se oscurece perdiendo brillo en la piel, mientras que el pedicelo se torna pardo y delgado. Otros defectos y desórdenes que afectan a las cerezas en postcosecha son la presencia de pitting o picado que se caracteriza por pequeñas depresiones de la piel y pulpa. Este desorden se expresa particularmente sobre los hombros del fruto y se relaciona con golpes e impactos durante la cosecha y selección en la línea de packing, manifestándose a los pocos días de almacenamiento. Las frutas conservadas por periodos mayores a las 3 a 4 semanas suelen comenzar a manifestar un desorden llamado piel de lagarto, sintomatología que afecta la superficie del fruto provocando pequeñas depresiones dando la impresión de una piel de un lagarto o una naranja. La presencia de pudriciones es una causa importante de rechazo y aun cuando el uso de fungicidas es una práctica habitual, puede ser significativa cuando las condiciones de conservación son inadecuadas, la fruta está muy húmeda al ser embalada y ocurren variaciones en las temperaturas de almacenamiento que provocan condensación al interior de las bolsas con fruta. En este sentido durante las últimas tres temporadas, a través del Programa PTEC: Centro Fruticultura Sur, se han realizado ensayos evaluando diferentes tratamientos postcosecha sobre diferentes variedades de cerezas y localidades con el propósito de conocer su potencial de almacenamiento y exportación. Es así como el objetivo del presente estudio fue evaluar el potencial de almacenamiento de las variedades de cerezas más importantes para la industria, considerando la presencia o incidencia de desórdenes y defectos de calidad como pitting, deshidratación pedicelar, piel de lagarto y presencia de pudriciones. METODOLOGÍA Se evaluaron 5 variedades de cerezas, provenientes de distintas zonas: Lapins y Bing de un huerto de la comuna de San Fernando, Región de O’Higgins; Sweetheart de la comuna de Chimbarongo (Región de O´Higgins); Regina y Kordia de las comunas de Gorbea (Región de la Araucanía) y Osorno (Región de Los Lagos), respectivamente. Las cerezas se seleccionaron y embalaron en un packing de la Región de O’Higgins siguiendo los protocolos de usos de fungicidas comúnmente utilizados para China. Luego de separar la fruta en clamshell de 400 g (Figura 2) se registró el peso inicial y los clamshell fueron colocados en el interior de sacos (bolsas) de polietileno en los cuales se inyectaron gases de forma continua para generar una atmósfera controlada de 11% O2 y 6% CO2 (balance nitrógeno). La mezcla de gases fue humidificada antes de su inyección a los sacos. Esta combinación de gases se seleccionó para simular una condición de envasado en atmósfera modificada considera adecuada para el transporte de cerezas a mercados lejanos. Calidad. Por ser una muestra compuesta, se evaluaron 30 frutos por repetición, donde se identificaron daños y desórdenes de las cerezas (Figura 3). Los defectos identificados fueron pitting, deshidratación pedicelar, rugosidad como piel de lagarto y presencia de pudriciones (Figura 4). Los resultados se expresaron como porcentaje del defecto en relación al total de frutos analizados. Se analizaron 90 frutos por tratamiento. Las evaluaciones de la fruta se realizaron en el día 0 inicio del almacenamiento y luego de 35 y 42 días de almacenamiento a 0°C más un periodo de simulación de comercialización de 3