Nuevo castigo para exportaciones chilenas: EE UU establece arancel de 12,5%
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en el marco de la investigación iniciada bajo la Sección 301 relativa a bienes producidos con trabajo forzoso, llevó a imponer esta nueva tasa sobre los productos chilenos enviados a Estados Unidos. Este impuesto cayó además en otros 60 socios comerciales de EE UU, y se hace público a pesar de la visita del ministro de relaciones exteriores de Chile, Francisco Pérez, la semana pasada al secretario de Estado norteamericano.
Llueve sobre mojado para las exportaciones chilenas, sobre todo para la fruticultura, tercera fuerza exportadora de Chile ya que Estados Unidos, uno de los principales destinos de los productos del país, ha vuelto a imponer aranceles.
Esta vez la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), en el marco de la investigación iniciada bajo la Sección 301 relativa a bienes producidos con trabajo forzoso, castigó a Chile con la aplicación de un arancel de 12,5% a las exportaciones nacionales.
Este castigo cayó además en 60 socios comerciales de Estados Unidos, y se hace público a pesar de la visita del ministro de relaciones exteriores de Chile, Francisco Pérez, la semana pasada, al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio.
A través de una declaración pública, el Gobierno de Chile, a través de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, sostuvo que el país cuenta con “una sólida institucionalidad laboral, un marco regulatorio robusto y un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso”.
Además, afirmó que la aplicación de la medida “no se condice” con los estándares nacionales ni con los antecedentes presentados durante el proceso.
PREOCUPACIÓN GREMIAL
Desde el gremio exportador, Frutas de Chile, señalaron que participaron activamente en las instancias abiertas por la autoridad estadounidense, incluyendo las audiencias realizadas ante el USTR, donde se expuso los antecedentes técnicos, económicos y comerciales que respaldaban que la fruta fresca chilena no debía ser considerada dentro de esta medida.
En dichas instancias, el gremio planteó que Chile “mantiene un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso, respaldado por una sólida institucionalidad, un marco normativo robusto y mecanismos de fiscalización eficaces. Asimismo, destacó que el sector frutícola exportador opera con cadenas de suministro altamente trazables y auditadas conforme a los estándares exigidos por los principales mercados de destino”.
Durante el proceso de audiencias, Frutas de Chile también expuso el rol estratégico que cumple la fruta chilena en el abastecimiento del mercado estadounidense, destacando que gracias a la producción en contraestación, los envíos permiten mantener una oferta continua de fruta fresca durante gran parte del año, beneficiando a consumidores, supermercados y a toda la cadena de distribución en Estados Unidos.
“Como gremio participamos activamente en este proceso y presentamos antecedentes técnicos, económicos y comerciales que respaldaban que la fruta fresca chilena no debía formar parte de esta medida. Expusimos que nuestra oferta no compite con la producción estadounidense, sino que la complementa gracias a la producción en contraestación, permitiendo mantener una oferta permanente de fruta fresca durante gran parte del año. Asimismo, destacamos que Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, mecanismos de fiscalización y estándares internacionales que son plenamente cumplidos por el sector frutícola exportador”, comentó el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, a través de un comunicado.
Asimismo, el líder gremial enfatizó que la decisión no constituye un pronunciamiento que acredite la existencia de trabajo forzoso en la fruticultura chilena, sino que responde a una evaluación realizada por Estados Unidos en el marco de la Sección 301 de su legislación comercial, referida a aspectos de su política comercial y regulatoria, y no a un incumplimiento específico atribuible al sector frutícola chileno.
“Luego de analizar en detalle el contenido de la resolución, continuaremos trabajando junto a las autoridades para contribuir a una solución que permita resguardar una relación comercial que ha sido beneficiosa para ambos países durante décadas, en el marco de un Tratado de Libre Comercio que sigue vigente. La prioridad ahora es avanzar en una negociación bilateral que permita revisar esta medida y preservar una relación comercial estratégica y de largo plazo entre Chile y Estados Unidos”, agregó Marambio.
Cabe destacar que, de acuerdo con estudios de Delphi & Peterson Solutions, la fruta chilena genera un impacto económico cercano a US$3.500 millones por temporada en Estados Unidos, aporta aproximadamente US$2.000 millones al PIB de ese país y contribuye a la generación de cerca de 19.500 empleos directos cada temporada.