Del riesgo climático a la decisión de negocio en el agro latinoamericano
Frente a un escenario donde el clima ya impacta la operación agrícola, Ecoacciones impulsa un enfoque que integra análisis, gestión, monitoreo y comunicación de riesgos para convertir la sostenibilidad en una herramienta concreta de competitividad.
En el agro, el cambio climático ya no es una conversación sobre el futuro, porque ya está alterando rendimientos, disponibilidad de agua, estabilidad de la cadena alimenticia, presión sanitaria y afectando logística, calidad y costos. Para las empresas agrícolas y agroindustriales de América Latina, este escenario exige pasar de reaccionar ante la contingencia a gestionar el riesgo con criterios técnicos, financieros y operativos.
La pregunta ya no es si el clima afectará el negocio, sino qué tan preparada está la organización para anticiparse, adaptarse y capturar oportunidades.
En Ecoacciones acompañamos ese tránsito con un enfoque que conecta cuatro pasos: analizar riesgos, gestionarlos, monitorearlos y comunicar decisiones con evidencia. Cuando ese ciclo se integra al negocio, la sostenibilidad deja de ser un discurso y se convierte en una herramienta de continuidad, productividad y competitividad.

Clientes top a nivel mundial
Un primer aprendizaje lo obtuvimos junto a Grupo Nutresa, una de las principales holdings de alimentos del mundo, reconocida en el Anuario de Sostenibilidad de S&P Global. Entre 2020 y 2025 adoptamos el marco TCFD, hoy incorporado por el ISSB en las Normas NIIF S2 en Brasil, México, Costa Rica, Chile, Panamá y ahora Perú.
El reto no era solo identificar amenazas climáticas, sino traducirlas en gobernanza, estrategia y revelación del impacto financiero para los negocios del Grupo ubicados entre San Antonio, Texas, y Santiago de Chile. Esto implicó entender cómo las variaciones de temperatura y lluvias, así como las exigencias regulatorias y de mercado, podían afectar la operación, los costos y las decisiones de inversión.
El resultado fue una mejor preparación frente a requerimientos e índices, como el DJSI, una cultura interna clara y una gestión más madura de impactos y oportunidades.
Otro caso de éxito fue en Postobón, Colombia, donde entre 2024 y 2025 llevamos esa lógica al territorio. Trabajamos con los sistemas productivos de mora y mango bajo un enfoque de Adaptación basada en Comunidades (AbC) y aplicamos el método de análisis de vulnerabilidad y riesgo climático del IPCC.
Asimismo, implementamos un sistema agroforestal como Solución basada en la Naturaleza (SbN) para fortalecer la capacidad adaptativa de los cultivos frente a lluvias más intensas y frecuentes. En otras palabras, el riesgo se volvió acción concreta en finca: mejores decisiones productivas, mayor resiliencia y una conversación más aterrizada entre empresa, territorio y productores.

Estrategia y reporte de sostenibilidad en el sector de alimentos
En 2025 acompañamos a CIPA en la construcción de un modelo de sostenibilidad integrado a la estrategia de negocio. Identificamos impactos, riesgos y oportunidades ASG, y estructuramos políticas, programas, indicadores e informe GRI. Esto permitió ordenar prioridades, alinear áreas internas y convertir la sostenibilidad en un lenguaje útil para la gestión, el relacionamiento con grupos de interés y la toma de decisiones.
¿Por qué esto es importante hoy para el agro? Porque los mercados, los inversionistas, los aseguradores y la regulación están pidiendo cada vez más trazabilidad, evidencia y capacidad de respuesta. En paralelo, los cultivos enfrentan variabilidad climática, estrés hídrico y presión por producir con más eficiencia.
Conocer el clima y gestionar el agua y biodiversidad permite reducir vulnerabilidades, proteger abastecimiento y sostener acceso a mercados cada vez más exigentes. Por esto, la conversación ya no debe centrarse solo en cumplimiento, sino en decisiones que protejan margen, reputación y viabilidad futura.
La lección es clara: en el sector agro, estos temas no son solo contingencia, sino una condición para sostener la producción y competir mejor. Nuestra experiencia en la región confirma que el mayor error es tratar el riesgo climático como un informe aislado.
Cuando se analiza bien, se gestiona con acciones concretas, se monitorea con indicadores y se comunica con rigor, se convierte en una ventaja para la continuidad del negocio.


Contacto:
Germán Castellanos, Socio-CEO
germancastellanos@ecoacciones.co
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