Popularmente se dice que a los 30 años una persona posee el balance ideal de juventud y madurez. Cumplir tres décadas se relaciona con una estabilidad creciente, que generará un cambio significativo en aquel que las alcanza. Creo que la anterior es la analogía perfecta para describir los 30 años que, en el mes de octubre, celebra en Bogotá Proflora, la feria de flores frescas cortadas más importante del mundo. Desde que Asocolflores, realizó su primera versión no ha parado de crecer, convirtiéndose rápidamente en uno de los principales encuentros y referentes de la floricultura mundial. Desde el comienzo de los noventa, Proflora nació con el firme propósito de avanzar para prosperar. Hoy es reconocida no solo por la cantidad de visitantes (Las cifras lo confirman: este año recibe a más de 300 expositores de 18 países y 6.500 asistentes de 60 naciones), sino por la calidad de su muestra florícola, la representatividad internacional de quienes participan y la importancia de su concurso de variedades. La juventud de Proflora le permite, por un lado, responder e interpretar las necesidades actuales de la economía, frente a una sociedad que reclama una producción agrícola sostenible, algo que se hace tangible al visitarla. Por poner solo un ejemplo, las visitas para clientes internacionales, programadas a las fincas, demuestran cómo Colombia es líder en este sentido y ha sido pionera en el desarrollo de importantes acciones que, hacen de su floricultura un ejemplo a nivel mundial. Por otra parte, su madurez también le brinda a quienes la visitan beneficios no menos importantes. En este sentido podría destacarse que, gracias a su trayectoria, los principales productores se hacen presentes. Esta razón le permite adelantar un concurso de variedades que, por el gran número de representantes internacionales, orientará los denominados ‘Key Items’ (elementos claves de moda) para la temporada floral 2023 – 2024. Proflora es aprendizaje y experiencia. Esta versión ha sido esperada, luego de la pandemia, por los principales actores del sector floricultor mundial. Este es su regreso, con total apertura para los asistentes de todo el mundo.Con un impresionante escenario de más de 18.000 m2 de extensión, con cerca de 6.000 m2 construidos, Asocolflores sorprende a los principales productores, almacenes de cadena, floristerías, proveedores de insumos, agentes de logística y transporte, y otros actores de la floricultura mundial. Proflora le permite a lo más selecto del mercado floricultor internacional, establecer relaciones fructíferas para el desarrollo de sus negocios y es un lugar donde se exhibe lo más novedoso de este sector.Una escena característica de Proflora, que se repite versión tras versión, es la de personas de todas las nacionalidades reunidas en torno a las flores, sembrando contactos, cosechando nexos comerciales y, lo más importante, creando nuevos amigos. Proflora planea seguir creciendo, aprovechar la energía de su juventud y el conocimiento de su madurez, para encontrar nuevas posibilidades en el desarrollo de los escenarios futuros de la floricultura mundial. Las ‘Flores de Colombia’ demuestran en este evento su compromiso con el país, con las comunidades rurales y con los 200.000 empleos, directos e indirectos, que anualmente generan. Pero también evidencian su empeño por responder asertivamente a los nuevos consumidores, a sus necesidades y a las del comercio del sector en general. La juventud y la madurez armónicas de Proflora, hacen de este evento un ícono transversal que integra varias generaciones del sector floricultor, con el fin de consolidar una actividad sustentable, un negocio rentable y un aporte social responsable. Enhorabuena llega Proflora 2023.