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Tranques impermeabilizados: Una clave para sortear la escasez hídrica

En momentos de carencia se debe aprovechar cada gota de agua. Para ello, un embalse es una gran herramienta pero será mucho más eficiente si este reservorio está impermeabilizado. Los informes de precipitaciones para este 2012, realizados por la Dirección Meteorológica de Chile, son lapidarios: en La Serena ha llovido un 69 % menos que en un año normal; en Valparaíso, un 17 %; en Santiago, -46 %; en las regiones del Maule y del Bío Bío, entre el 28 % y 38 % menos. En la zona centro norte la situación es crítica. “Acá lo normal es la sequía”, dice Gregorio Correa, presidente de la asociación de agricultores Agropetorca en la Provincia de Petorca, Quinta Región, una de las principales productoras de palta y cítricos de Chile. “Hace cinco años que no corre ninguno de nuestros dos ríos, el Ligua y el Petorca”, sentencia. Los canales prácticamente permanecen secos o traen muy poca agua. El Alicahue, por ejemplo, acarrea el menor volumen de los últimos treinta años, a decir de los lugareños. Si en julio de 2011 llevaba 400 litros por segundo (l/s), este invierno apenas alcanzó los 200. Y las aguas subterráneas han bajado de manera importante. Quienes disponían de 70 l/s, ahora acceden a 15 ó 20 lt/s, con pozos cuyas profundidades se han triplicado en la última década. Si bien la pluviometría esta temporada ha sido un 10 % superior a la del año pasado (129 mm en agosto 2012 frente a 114 la temporada anterior, según la red Agroclima), esto es apenas un detalle, pues el déficit de lluvias que se arrastra llega a un 50 %. Es ante esta escasez que la construcción y revestimiento de tranques se hace fundamental. De lo contrario, cuenta Valentín Saldías, gerente comercial de la comercializadora Discentro, las pérdidas pueden ser grandes. Un agricultor de la zona, relata, perdió un millón de kilos de palta la temporada pasada, sólo por no tener capacidad de almacenamiento suficiente para regar. Si se proyecta una ganancia de US$ 1 por kilo, entonces dejó de ganar US$ 1 millón. Y, de igual forma, tuvo que construir los tranques posteriormente, por un costo aproximado de US$ 300 mil. UN RESERVORIO 100 % HERMÉTICO Con los tranques, el objetivo es que los agricultores se acerquen al 80 % de seguridad hídrica, que  le da viabilidad comercial a la producción. “El hecho de construir un tranque puede llevar a aumentar la productividad, porque se puede administrar mejor el recurso”, dice Gabriel Sellés, ingeniero agrónomo de Inia La Platina. Si bien un tranque no genera más agua, permite aprovecharla mejor, almacenándola para usarla en otro momento. Se pueden utilizar como acumuladores nocturnos –para así tener mayor caudal de día-, de fin de semana o de temporada. Los tranques pueden recolectar las aguas de invierno, superficiales o de pozos, para utilizar el excedente en verano, el periodo en que se necesita más frecuencia de riego. Y es que, como explica Gregorio Correa, “ésta es la etapa del crecimiento de la fruta, la que va a determinar si se puede o no exportar. Entre menos riego, menos calibre”. A su vez, para aquellos regantes con canales donde se tienen turnos de riego, estos reservorios ayudan a estabilizar el riego ante cambios de frecuencia en la recepción de agua (momentos de abundancia y escasez). Sirven también para acumular en altura el agua proveniente de varios pozos para así regar con menores requerimientos de energía. Y es que, en el caso del riego localizado, la cantidad disponible es vital para regular su uso y obtener una presión adecuada en el sistema. Pero solo construir un tranque no es garantía de éxito pues las filtraciones pueden hacer que el agua desaparezca muy rápido. Se comenta sobre un agricultor de la zona de Petorca que vio desaparecer cerca de 150 mil metros cúbicos de agua en tres o cuatro semanas, por no impermeabilizar su estanque. La idea es contar con un reservorio 100% hermético, que pierde agua sólo por evaporación (lo que disminuye en hasta un 30 % con el uso de mallas sombreadoras). MATERIALES PARA REVESTIMIENTO Los materiales que se utilizan son principalmente termoplásticos tales como polietilenos de alta y baja densidad, geomembranas de PVC y polipropileno. Todas tienen características (resistencia a los rayos UV, por ejemplo), costos y formatos diferentes. Y es que tanto la construcción como impermeabilización de tranques son “trajes a la medida”. “En el caso de las membranas de alta densidad –explica Valentín Saldías-, hay rollos de 7 m por 310 m de largo, que dan aproximadamente 2.200 metros cuadrados. El PVC, en cambio, tiene rollos de 3 m de ancho por 30 de largo. Por lo tanto, en grandes superficies, genera muchos cordones de soldadura. Y con más soldaduras hay más riesgo de infiltración”. Lo que se utiliza más, especialmente en tranques con volúmenes cercanos a los 50.000 m3, son las geomembranas de alta y baja densidad. Ofrecen, respectivamente, mayor capacidad de resistencia y adaptación a las irregularidades del terreno. Hay en espesores de 0,5 mm; 0,75 mm; 1mm; 1,25 y hasta 2,5 mm. “No se degradan con los ácidos ni con los rayos UV. Pueden permanecer durante 25 ó 30 años sin problemas, aunque las garantías de fábrica es de 15 años”, dice Saldías. A su vez, las alternativas de PVC y polipropileno son membranas más dúctiles y con mejor capacidad de amoldamiento a estructuras rígidas y de formas irregulares. Por ello, son mejores para pequeños estanques en hormigón o australianos. Hay de 0,5; 0,8; 1; 1,2 mm. Los expertos recomiendan acompañar la instalación de los diversos tipos de membranas impermeables con aquellas geotextiles. Estos, que también tienen diversos gramajes, se utilizan entre el suelo y la geomembrana. Cumplen con diversas funciones: estabilizar la superficie redistribuyendo las cargas; al dilatarse y contraerse, producen una protección mecánica contra el roce  con el suelo; protegen contra piedras o cantos que puedan producir fisuras o grietas. CONSEJOS DE LLENADO Y MANTENIMIENTO El periodo ideal para llevar a cabo

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Biocontrol con semioquímicos: Ya están disponibles mejores tecnologías de dispensadores

Las nuevas tecnologías de dispensadores pueden ayudar a que el mercado de semioquímicos crezca fuertemente. Estas tecnologías se utilizan actualmente para trampas masivas y para confusión sexual. Extracto de artículo publicado en New Ag International (www.newaginternational.com). Una feromona es, en términos generales, un mensaje químico emitido por un individuo hacia el exterior, que gatilla una respuesta sicológica o de comportamiento en otro individuo de la misma especie. La palabra feromona la propuso hace más de 50 años Peter Karlson y Martin Lüsher. Estas sustancias se han encontrado en muchas especies de animales. Pero los áfidos, hormigas, termitas, gusanos y muchos artrópodos e insectos utilizan esta forma de comunicación en cada etapa de sus vidas: feromonas de rastro de alimentos, feromonas de alerta, feromonas sexuales… En protección de los cultivos, la idea de copiar las feromonas de los insectos emergió hace mucho tiempo, inicialmente con el objetivo de evitar el apareamiento y la ovipostura. Cuando los insectos –especialmente polillas (Lepidópteros)- llegan a la etapa adulta, la hembra atrae a los machos de la misma especie emitiendo feromonas sexuales desde una glándula abdominal. Durante los últimos 30 años se han identificado y reproducido muchas feromonas. Muchas de ellas se utilizan en huertos e invernaderos, para detener la multiplicación de las plagas. Se estima que el mercado global de las feromonas asciende a un millón de hectáreas, tratadas con unos 20 millones de emisores o trampas al año. Pese a que es muy efectivo, a veces este sistema es demoroso, debido a que requiere tiempo instalar los emisores o trampas en el huerto. Además se puede disminuir la eficiencia debido a que los campos son muy pequeños o no están aislados de campos que no están bajo el mismo tratamiento. MENOS DISPENSADORES, MEJOR DIFUSIÓN Hay muchas innovaciones que pueden ayudar a mejorar el resultado de las aplicaciones de semioquímicos, especialmente en cultivos al aire libre. Una de las innovaciones más recientes es el Puffer (licenciado por Suterra), que simplifica la emisión de feromonas. Se necesitan solo 3 dispensadores/ha para suplir todas las necesidades de un huerto de manzanos. Este sistema basado en aerosol aplica feromonas cada 15 minutos gracias a un impulso eléctrico. Un puffer puede emitir feromonas en un área de 2 ha. Y para estar seguros de lograr una buena cobertura, se recomiendan 3 puffers/ha. El sistema tradicional requiere de 300 difusores convencionales. Se puede programar para trabajar solo de noche, cuando las polillas se comienzan a mover por el huerto (son insectos de hábito nocturno). Los puffers garantizan una correcta dispersión de las feromonas en casi todos los climas y topografías. Varias empresas, como es el caso de De Sangosse han comenzado a llevar esta tecnología a Europa, para dispensar feromonas para polilla de la manzana (Cydia pomonella) y polilla del racimo (Eudemis). Los ensayos han determinado que un operador puede poner estos dispensadores en 8 ha en dos horas. La protección contra polillas puede durar hasta 160 o 200 días en huertos de manzanas. Funciona mejor en huertos grandes (34 ha) que en pequeños, lo mismo que con los dispensadores clásicos. Con certeza esta innovación permitirá que más agricultores adopten el uso de feromonas. AUTO-CONFUSIÓN El concepto de auto-confusión patentado por Exosect (Reino Unido) ha sido desarrollado por Makhteshim Agan con un nuevo producto: Exosex. Esta nueva forma de usar feromonas también permitirá simplificar el biocontrol, usando menos trampas por hectárea. La feromona se mezcla con un polvo especial, con un sistema electrostático que ayuda a pegar este polvo al insecto. Los machos son atraídos hacia este dispensador, donde se contaminan con esta mezcla de feromona. Los receptores del insecto se sobrecargan, y de esta forma los machos contaminados no pueden detectar las feromonas de las hembras. Al mismo tiempo, los machos contaminados atraen a más machos. Este efecto se multiplica por toda la población, interrumpiendo el apareamiento. Esta tecnología se aplica en diversas plagas, especialmente en Lepidopteros tales como polilla de la vid y polilla de la manzana. Durante cinco años se realizaron varios ensayos en la India con este producto para controlar el minador amarillo del arroz, obteniendo mejores resultados que las trampas masivas. Comparado con el control químico en la misma plaga, Exosex ofrece resultados equivalentes a 3 aplicaciones químicas, ofreciendo protección por 120 días. El objetivo es utilizar cada vez menos tabletas por hectárea: 80 unidades/ha para minador del arroz. Y se podría llegar a unas 25/ha para polilla de la manzana (en vez de 200). Además, el tiempo necesario para instalar los emisores es menor. En promedio una hora por hectárea en huertos de manzanos (la mitad de lo normal). La otra ventaja es que las trampas de feromonas son amigables con el medioambiente, no requieren agua y no dejan residuos en el árbol. El uso continuo va disminuyendo las poblaciones plagas y al mismo tiempo aumenta el número de insectos benéficos, mejorando rendimientos y calidad. ABEJORROS COMO REPARTIDORES Los abejorros se utilizan mucho en invernaderos para polinizar. La idea de Biobest es usarlos como repartidores de extractos de biocontrol como productos a base de bacterias y hongos antagonistas para controlar enfermedades e incluso plagas. Actualmente Biobest se encuentra ensayando esta tecnología denominada el “abejorro dispensador”. Los abejorros pueden acarrear una carga de producto en su abdomen, tórax e incluso en su cabeza. Son repartidores perfectos de estas sustancias hacia flores, minimizando el uso de productos y garantizando aplicaciones continuas. Los abejorros no son los únicos insectos que pueden hacer esto, también es factible con abejas mielíferas y con abejas Masón.  NUEVA GENERACIÓN DE PRODUCTOS En el futuro las feromonas podrán ser distribuidas ya sea por insectos benéficos como por dispensadores. Los científicos están buscando las moléculas más atractivas para cada plaga y sustancias que generen confusión sexual en forma segura y eficiente. También se estudia en detalle el comportamiento de los insectos para entender los estados clave en los que se deben aplicar las feromonas de confusión sexual. Las investigaciones también apuntan a generar formulaciones de feromonas de larga vida. Otro campo

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El quintral (Tristerix corimbosus (L.) Kujit), MALEZA PARÁSITA QUE IMPACTA EN LOS HUERTOS DE OLIVO

En este artículo los autores reportan la estrecha relación de esta planta parásita con el olivo, la que han constatado desde la Región de Atacama hasta la Región del Maule, principalmente en huertos antiguos de olivo. Pero, advierten, desde allí se está diseminando agresivamente hacia las nuevas plantaciones, proceso que es ayudado por hospederos como el álamo y el sauce, especies muy presentes en el campo chileno, y a vectores como las aves. Jorge Díaz S. INIA Carillanca  Francisco Tapia C. y Jessenia Zlatar T. INIA Intihuasi. A nivel mundial las plantas parásitas representan un grupo constituido por aproximadamente 4 mil especies (cerca del 2% de las plantas con flores). Establecen una relación de gran complejidad con las plantas hospederos, resultado de un delicado balance de señales químicas y receptores, indicando altos grados de sincronización evolutiva. Las plantas parásitas se pueden categorizar según sus modos nutricionales en dos grandes grupos. Las hemiparásitas o parásitas parciales  provistas de clorofila y actividad fotosintética, pero que obtienen el agua y los nutrientes del hospedero. El otro grupo son las holoparásitas o parasitas obligadas, que no poseen clorofila (no realizan fotosíntesis), y son totalmente dependientes del hospedero para la obtención de carbohidratos, nutrientes y agua. En dichas especies el sistema radicular no existe o está poco desarrollado y no es funcional, pero cuentan con un órgano denominado haustorio que les permite penetrar e instalarse en el hospedero. Desde un punto de vista anatómico, morfológico y funcional, tal órgano entrega la característica diferencial más importante de las plantas parásitas. En Chile existen tres grandes grupos de malezas parásitas, representados por cuscuta o cabellos de ángel (Cuscuta sp) y orobanque (Orobanche sp) que son del tipo holoparásitas, y el  tercero por el quintral (Tristerix sp) que corresponde a una hemiparásita. El quintral del álamo (Tristerix corymbosus), es una de las tres especies descritas para Chile en el género Tristerix. Las otras dos corresponden a T. aphyllus (quintral del quisco) y T. verticillatus, que parasitan cactáceas y árboles y arbustos nativos, respectivamente. El quintral es un arbusto de tallos semileñosos de 15-60 cm de largo, florece desde enero a julio (principalmente en otoño), las flores son de un color rojo llamativo y de gran tamaño que forman un conjunto denominado corimbo (Foto 1). El fruto es una baya abovada de 10 mm de largo por 6 mm de ancho, y color amarillo en la madurez, rodeado de mucilago (viscina) que lo hace muy pegajoso. IMPORTANCIA AGRONÓMICA Se distribuye desde la Región de Atacama hasta Los Lagos. Es una parásita de hábito aéreo relativamente generalista, es decir, capaz de infectar diversas especies introducidas (álamo, plátano oriental, sauce, acacias, entre otros), árboles nativos (espino, quisco, peumo, maitén y boldo, entre otros) y frutales como olivo, manzano y peral. Su dispersión es exclusivamente vía semillas, las que sirven de alimento a diversas aves silvestres (tordos, tencas, zorzales y otros) y a un pequeño marsupial (monito del monte). La semilla se adhiere a la corteza del hospedero con la ayuda del mucílago, y cuando germina emerge el haustorio que penetra la corteza y comienza la formación del sistema endofítico (Foto 2), que va invadiendo de forma masiva y sistemática el tejido conductor (xilema) del hospedero, para luego producir brotes en diferentes lugares de la corteza lejanos al punto de unión. La rama del hospedero que soporta al quintral se engruesa en la zona de contacto, atrofiándose o doblándose, llegando en algunos casos a quebrarse o morir. El parasitismo genera un debilitamiento general del árbol, debido a que provoca altas tasas de transpiración, con lo cual disminuye la disponibilidad de agua, y ejerce un efecto sumidero por compuestos nitrogenados, carbono y nutrientes minerales esenciales provocando un desbalance nutricional al hospedero. UNO DE LOS FRUTALES MÁS ATACADOS ES EL OLIVO Uno de los frutales más atacados en el país es el olivo. En una prospección realizada en el Valle del Huasco, Región de Atacama, se determinó que los huertos presentaban niveles extremadamente elevados de parasitismo, en que cerca de un 50% de los árboles estaban comprometidos. Observaciones realizadas en años posteriores corroboran que es cada vez más común la presencia de esta plaga en los huertos de olivo.  Una vez que la maleza parasita ingresa a una determinada zona, la infestación comienza a progresar en forma exponencial hasta alcanzar un cierto límite.  A la fecha no se cuenta con estudios que cuantifiquen las pérdidas productivas que genera el parasitismo del quintral, sin embargo, en otras especies parecida al quintral como son los muérdagos (Europa), las pérdidas productivas que provocan pueden alcanzar entre un 20 a 30%, e incluso llegar a más del 50% en algunos casos. La estrecha relación de esta planta parásita con el olivo se ha visto desde la Región de Atacama hasta la Región del Maule, principalmente en huertos antiguos de olivo, desde donde se está diseminando agresivamente hacia las nuevas plantaciones, proceso en que es ayudado por diversos hospederos, por ejemplo el álamo y el sauce, especies muy presentes en el campo chileno, y a vectores como las aves. En los últimos años la actividad olivícola ha venido experimentando un importante crecimiento en la superficie plantada. El 2005 la superficie alcanzaba a poco más de 5 mil ha, el 2013 se reportan 18 mil 702 ha (ODEPA), y según ChileOliva se proyecta una superficie mayor a las 30 mil ha hacia el 2020. En consecuencia, la distribución y el progresivo aumento de la superficie del olivo, lo convierte en uno de los cultivos más expuestos a la maleza parásita.  ¿CÓMO SE CONTROLA EL QUINTRAL? En la actualidad el quintral se controla mecánicamente mediante cortes (Foto 3), lo que en árboles con la presencia de varias plantas de quintral o con un  sistema endofítico ampliamente distribuido significa eliminar ramas e incluso el tronco principal, quedando el árbol inutilizado productivamente por varias temporadas y sin solucionar el problema, dada la capacidad de rebrote del parásito (Foto 4). En general el conocimiento en métodos de control es muy limitado.  A la fecha se ha

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Crisis hídrica en el norte chico obliga a agricultores a tomar medidas extremas

La sequía de más de 7 años que afecta a la zona y que tiene a los embalses de Elqui y Limarí por debajo del 5% de su capacidad, mantiene en alerta al sector agrícola que ya ha comenzado a disminuir en casi un 10% el hectareaje de importantes cultivos permanentes de la región, como paltos y mandarinos. Si bien el norte semi árido del país se encuentra atravesando una de las sequías más crudas de los últimos 100 años, lo cierto es que la condición de déficit hídrico no es un evento anormal en la zona, sino que es parte de la historia regional desde tiempos precolombinos. Un claro ejemplo de ello es el significado etimológico de la palabra con que los Incas denominaron a la cuenca Elqui, río “esmirriado, desmembrado y delgado” lo que da cuenta de un pasado similar al  presente. Y es que la realidad geográfica de la región no permite otra cosa. Ubicada entre los paralelos 29º  y 32º latitud sur, uno de los factores que influencia el clima regional corresponde a la presencia del Anticiclón del Pacífico, cuya acción bloquea la influencia de las masas de aire cargadas de humedad provenientes del sur del país, limitando así la formación de nubes que generen precipitaciones. La fluctuación de este fenómeno intercalado con un sistema de baja presión atmosférica superficial, provoca que se generen los fenómenos de El Niño (fase cálida) y de La Niña (fase fría). Esta última genera en la zona de Elqui una constante crisis hídrica, que esta temporada recién pasada llegó a índices históricos del orden del -88% sobre las precipitaciones anuales normales, y un déficit en la acumulación de nieves en la alta cordillera del orden del -77%, de acuerdo a cifras entregadas por la Dirección General de Aguas. ELQUI TOCA EL FONDO DEL PUCLARO Este panorama tiene en serios aprietos a la agricultura regional, la cual se ha tenido que aferrar a las últimas gotas de agua almacenadas en el embalse Puclaro, que hoy se encuentra en su mínimo histórico, apenas acumulando un 2% de su capacidad total. “En los últimos 4 años, fuimos perdiendo 50 millones de metros cúbicos cada año, y hoy día nos encontramos en el mínimo del embalse”, cuenta José Izquierdo, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes, entidad que administra el agua destinada para el desarrollo del riego de los agricultores de la provincia. Albergando a 5.288 afiliados a lo largo de todo el valle, la Junta tiene un control sobre la cuenca desde la cordillera a la desembocadura misma del río. “A 15 km de la frontera con Argentina tenemos nuestro primer embalse que es La Laguna, con una capacidad total de 40 millones de metros cúbicos y que hoy se encuentra al 40% de su volumen. Luego aguas abajo tenemos el embalse Puclaro con capacidad para 210 millones de metros cúbicos, siendo estos dos grandes embalses los que permiten abastecer con agua de riego y para el consumo de las ciudades” explica Izquierdo. Pero ¿Cuál fue el balance para el año 2012? “Este año que pasó técnicamente  es el décimo año de sequía, no es ni el quinto ni el séptimo ni nada, porque según las definiciones técnicas, bajo un 80% de una determinada línea base se considera como año seco, lo que no quiere decir que hay una sequía absoluta, pero se cuenta con menos agua de regadío, menos nieves y menos pluviometría en general. Y hay que considerar otros factores además, como la “isoterma”, que determina a qué altura cae la nieve, la cual se ha ido elevando cada vez más- conforme aumenta la temperatura ambiente- alcanzando hoy en día los 4 mil a 4.500 metros sobre el nivel del mar. Con esto se presume que de aquí al año 2.100, ya no vamos a tener nieve en la cordillera, sino que se va a transformar esto en un sistema pluvial, por lo tanto es fundamental contar con embalses como este” explica Izquierdo, y agrega que “respecto a este año 2013, pensábamos que iba a ser un año tremendamente complicado, pero la verdad es que nos ha vuelto un poco el alma al cuerpo porque el invierno boliviano algo de agua nos ha aportado, y creemos que podremos llegar a septiembre, y a lo mejor más allá”. Pero la realidad es que actualmente la región se encuentra atravesando una fase de transición entre el fenómeno de La Niña y El Niño, denominada fase neutra, la que pronostica para este un año una temporada con escasas precipitaciones, tanto nivales como pluviales. Es por ello que las medidas de contingencia para atajar la situación antes de que se agrave aún más son de suma urgencia. “Nosotros nos estamos anticipando a los hechos. Hemos introducido tecnología australiana de punta como las compuertas radiales automatizadas, siendo Chile el noveno país del mundo y el primero de Sudamérica en contar con esta tecnología. Esta innovación te permite ahorrar agua ya que tienes sistemas de medición en el minuto exacto en que se está produciendo el flujo, y a través de la web tienes el agua que está recibiendo tu canal en este preciso minuto. Desde este edificio manejamos nuestras compuertas hasta un rango de 200 km de distancia, y no necesitamos que una persona vaya a inspeccionar, o a cortar el flujo de los caudales” detalla Izquierdo. Las compuertas funcionan en base a baterías recargadas por paneles fotovoltaicos, y mediante sensores instalados en las compuertas se determina el flujo de agua a través de una  medición continua, resultados que son enviados de manera inmediata a través de ondas de radio, reduciendo el margen de error en la entrega de volúmenes de un 10 a un 2%. La inversión de $219 millones, financiada en un 70% por el Estado de Chile a través de los concursos de la Ley de Fomento a la Inversión Privada en Riego, implementó las primeras doce compuertas durante 2012, beneficiando directamente a los regantes. La diferencia

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Análisis del mercado de los bioinsumos

Las compañías multinacionales de agroquímicos quisieron abrirse un espacio en el sector de los productos biológicos e iniciaron una seguidilla de compras de empresas del sector a nivel internacional. En Chile, así como en otras partes del mundo, de pronto la industria del biocontrol se pobló de grandes actores. Pero este no ha sido el único gran cambio. El otro tiene que ver con la orientación de productos, los que si bien en un principio se enfocaban en solucionar problemas de residuos en la fruta, hoy se orientan a corregir enfermedades de la madera y del suelo.  El año 1998 quedará marcado como aquel en que se hicieron los primeros ensayos con insumos biológicos en Chile. Se realizaron en la Universidad de Talca y cuatro años más tarde nacía Bio Insumos Nativa, ‘spinoff’ pionero en el desarrollo de este tipo de productos en el país. “Nos preguntamos qué podríamos solucionar, porque muchas de las investigaciones, en ese momento, se centraban en matar al patógeno, pero ese no es el objetivo final del agricultor, sino que su objetivo es la rentabilidad, produciendo lo más que se pueda al menor costo posible. Entonces ahí nos dimos cuenta que las estrategias de manejo se basan más allá de simplemente matar al patógeno”, explica Eduardo Donoso, director de Bio Insumos Nativa (doctor). Cuando la compañía daba sus primeros pasos en 2002 había muchas empresas pequeñas, pero hoy en poco más de una década, el negocio ha cambiado bastante. Hoy Bio Insumos Nativa tiene el 50% del mercado chileno, pero está inserta en un escenario bien diferente, donde han irrumpido empresas multinacionales como Bayer CropScience, BASF, Syngenta o Arysta buscando ganar un espacio en un sector que cada temporada crece en adeptos. Cambian los actores porque las compañías multinacionales han ido comprando empresas en diferentes países, con el objetivo de estar dentro de un negocio del que nunca antes habían participado. Así, esta tecnología ha pasado de ser ‘alternativa’ a ‘principal’, y para las próximas temporadas se esperan incrementos a tasas del 23%, mientras que los agroquímicos sólo crecen a tasas del 8% anual. Chile es un mercado interesante, no por volumen sino por el nivel de exigencia que se le hace a este tipo de productos. “Somos un buen país para testear los productos. Pero en Chile tenemos una dicotomía entre lo que se usa para la exportación y para el mercado interno, que es importante porque exportamos productos sanos y seguros, pero los que comemos nosotros no lo son tanto”, analiza Donoso.  EXTRACTOS VEGETALES, LOS MÁS VENDIDOS Lo que más se vende en el país son productos a bases de extractos vegetales y, siguiendo la tendencia mundial, aquellos que se fabrican en base a microorganismos están a la baja. Según Donoso, los productos biológicos se deben desarrollar en campo y no sólo en los laboratorios. Hay una serie de factores que indican al productor cómo usarlos y cómo aplicarlos y, en muchos casos, se logra una perfecta complementariedad con los productos químicos. “A eso le hemos llamado la teoría de ‘el alcohol y el parche curita’, donde el producto químico es el alcohol que desinfecta y el biológico es el parche curita, que genera un efecto quizás no tan violento, pero que a largo plazo evita la entrada de patógenos a las plantas, permitiendo estrategias de control más consistentes en el tiempo”, explica Donoso. Un aspecto interesante es que en sus estudios han podido cubrir una raíz con un trichoderma y desarrollar una especie de coraza, generando una barrera física, estable, para proteger al sistema radicular de la planta. “Eso lo hemos enfocado en hongos del suelo, pero no para controlarlos, sino para cubrir las raíces. A mí no me interesa matar el fusarium que ataca a los tomates, sino que quiero que el tomate no se enferme”, afirma el socio de Bio Insumos Nativa. Para el desarrollo de productos, Donoso y su equipo buscan materias primas en distintos tipos de ambientes dentro del país, incluso han llegado hasta Campos de Hielo en un proyecto financiado por FIA. “Un aspecto importante es lograr generar interacción con centros de investigación de Chile y el exterior. También es importante la relación que se establece con los distribuidores, porque son ellos los que están en contacto con el agricultor y si no tienen claro qué es el producto, ni cómo traspasarlo al agricultor, finalmente el producto muere”, analiza Donoso. TRICHODERMAS CONTRA BOTRYTIS Contra Botrytis, en algún momento se planteó que los trichodermas mataban el esclerocio. No pasó mucho tiempo para que en Bio Insumos Nativa plantearan un ensayo para resolver las dudas. “El problema pasaba por ver si eso era relevante a nivel de campo”, apunta. En una de las fases iniciales fueron a terreno y antes de ver si los trichodermas mataban los esclerocios comprobaron si estos eran relevantes para el daño en uva. Se dieron cuenta de que un 30% del daño de Botrytis en espaldera era explicado por los esclerocios en el suelo. Entonces, sabiendo que era relevante realizaron las primeras pruebas. Midieron las aplicaciones de tricodermas al suelo, la variación en el porcentaje de esclerocios y el daño a nivel de fruta, y gracias a los trichodermas lograron reducir los niveles de daños en un 30%. En el año 2006 los productores decían que si aplicaban trichoderma no usarían ningún otro químico. “Basado en qué”, se pregunta Donoso. “Si no hay ningún producto que mate todo”, añade. Por tal motivo hicieron una serie de pruebas en tres hileras de un huerto Thompson Seedless cedido por Chiquita, mezclando productos químicos y biológicos. “A ese programa de aplicación (químico más biológico) le agregamos trichoderma y también reemplazamos un botricida por un oidicida. Lo interesante es que se podían mezclar los productos y lo segundo es que vimos que había efectos distintos. Por ejemplo, el trichoderma no tiene efectos en las conidias, pero sí en los restos florales y ahí empieza una complementariedad muy potente. Es decir, un químico que evita que las conidias

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Herbicidas residuales en huertos frutales: LO QUE DEBE SABER PARA SU USO ADECUADO

El experto malherbólogo, ingeniero agrónomo Juan Ormeño, explica los principales grupos de herbicidas e indica que un programa de control en frutales debe considerar el uso de aplicaciones sucesivas, tanto de herbicidas residuales como de acción foliar durante toda la temporada de crecimiento del árbol. En este artículo se detiene en las características y uso adecuado de los herbicidas suelo activos.  >> Juan Ormeño Núñez, Ing. Agr., Ph. D. SIEL R&D SPA Los herbicidas son compuestos exobióticos (ajenos al medio ambiente biológico) que se usan para manejar y controlar malezas, agroquímicos que cada día toman mayor importancia a medida que se aumenta la eficacia y eficiencia productiva de los productores. De estos, hay aquellos que pueden entrar más fácilmente por el follaje de las malezas y otros que lo hacen vía suelo. A los primeros se les denomina herbicidas de acción foliar y a los segundos herbicidas residuales o suelo-activos. Un programa de control en frutales debe considerar el uso de aplicaciones sucesivas de herbicidas residuales como de acción foliar durante un ciclo o temporada completa de crecimiento del árbol.   HERBICIDAS RESIDUALES O SUELO ACTIVOS Todas las moléculas químicas que estando en contacto con el suelo perduran durante meses de manera activa, se consideran herbicidas residuales (HR). Por su acción, estos herbicidas se deben emplear para controlar aquellas especies que provienen de semillas tanto de hoja ancha (latifoliadas) como gramíneas. Los herbicidas residuales están diseñados para controlar malezas en sus primeros estados de desarrollo, esto es, en el momento en que la epidermis de la futura planta está en su mínima expresión. La mayoría de los HR se aplican directamente al suelo antes de la emergencia de las malezas, por lo que se les conoce como herbicidas pre-emergentes (PRE). En estas aplicaciones el herbicida forma una verdadera película en la superficie del suelo y a medida que van germinado o emergiendo las malezas, al pasar por la zona donde está depositado el herbicida, por simple contacto y difusión les produce la muerte. Tres son los factores que inciden en la efectividad de control de los herbicidas aplicados al suelo: (1) Humedad del suelo, (2) Textura del suelo y contenido de Materia Orgánica (3) Características propias del ingrediente activo y dosis del herbicida utilizado. 1. Humedad del suelo. Los herbicidas suelo-activos se concentran solamente en los primeros centímetros del suelo y esta delgada capa superficial debe permanecer húmeda para activarlos y que de esta forma penetren a las plántulas. No olvide que los herbicidas residuales al quedar retenidos no se evaporan y que presentan una muy baja tasa de fotodegradación. Una vez incorporados al suelo (por agua o de forma mecánica), quedarán activos por meses, dependiendo de su tasa de degradación y la dosis empleada. Para distribuir bien el herbicida, el suelo deberá estar bien mojado al momento de la aplicación. Como regla general para cuando el suelo está seco, se sugiere aplicar con volúmenes de agua >300 l/ha pero si está mojado 100 a 150 l/ha es más que suficiente. En caso de falta de lluvias se recomienda coordinar con el último riego de otoño o simplemente hacer un riego especial destinado a la aplicación de los residuales. Una vez incorporados al suelo los herbicidas se activarán (desorberán) cada vez que la tierra se moje y se sature de agua en superficie. El agua es el elemento clave para el buen funcionamiento de los herbicidas residuales ya que no solo permite que estos se distribuyan e incorporen al suelo sino que además es el agua la encargada de desorber al herbicida de los coloides. 2. Textura del suelo y contenido de Materia Orgánica. Todos los herbicidas suelo-activos una vez aplicados y apenas entran en contacto con el suelo, quedan retenidos (adsorbidos) por la fracción coloidal, esto es por la arcilla y la materia orgánica (carbono). Estas finísimas partículas coloidales poseen cargas eléctricas por lo que compuestos cargados eléctricamente se pegan y despegan de la misma forma que lo hace un metal a un imán. Cuanto mayor sea el contenido de materia orgánica y/o arcillas en un suelo, más fuertemente adsorbido o retenido estará el herbicida. Lo importante es que el despegado o desorción de los coloides se produce por medio del agua y una vez “liberados” en la solución-suelo, recién pueden entrar a los tejidos de plántulas emergentes en el momento mismo que pasan por la zona donde está el herbicida en solución. Apenas el suelo deja de estar saturado con agua el herbicida vuelve a pegarse al coloide, fijándose de nuevo. Cada vez que un suelo se sature en superficie (incluso un rocío fuerte en primavera), el herbicida va a volver a despegarse y podrá entrar a las malezas y cada vez que se seque la superficie, éste volverá a adsorberse. 3. Características propias del ingrediente activo y dosis del herbicida utilizado. La mayoría de estos HR son de baja solubilidad, factor que, de por sí, los hace muy poco móviles en el suelo. Pero es su capacidad de adsorción a los coloides el factor que va condicionar el grado de movilidad en el perfil de suelo. Este valor que es propio de cada molécula y que se mide y establece en el laboratorio, se denomina Constante de Adsorción o Koc. Este coeficiente es una relación inversa entre la cantidad de herbicida que está en la solución suelo versus la cantidad que queda adsorbida a los coloides del suelo. A mayor valor, mayor es la retención en el suelo.   Lamentablemente la actual normativa nacional de agroquímicos todavía no obliga a publicar esta información en las etiquetas de los productos a pesar de estar en la información técnica requerida para su registro. Todos los herbicidas una vez en contacto con el suelo comienzan a degradarse. Muchos lo hacen mediante simples reacciones químicas pero la mayoría se descomponen a través de la acción de los microorganismos (fundamentalmente bacterias que lo usan como sustrato). Algunos se degradan rápidamente, otros tardan más tiempo, pero todos lo hacen a una tasa

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Enemigos naturales útiles en el manejo de Lobesia botrana

En este artículo los autores proponen el manejo biológico de la plaga Lobesia botrana (Polilla del racimo de la vid) en base a enemigos naturales presentes en Chile. Estrategia que según los firmantes, sería particularmente útil para el control de la polilla en zonas urbanas o en períodos en que ya no se están aplicando químicos. Es importante señalar que el control en zonas urbanas es uno de los aspectos más complicados de manejar. Marcos Gerding1, David Castro2, Marta Rodríguez1 y Patricio Cabezas1  1. Centro de Producción de Insectos Benéficos BioBichos Ltda.  2. Federación de Desarrollo Frutícola, FDF.  Autor para correspondencia: Marcos Gerding, megerding@biobichos.cl El Control Biológico consiste en manejar organismos que ya están presentes en la naturaleza o, de otro modo, introducirlos desde otra área en la que se encuentran de forma natural. Estos organismos actúan sobre una especie plaga y a través de la masificación se aumenta su población para luego liberaciones oportunas en los lugares con presencia de la plaga. Por otra parte, el control natural es la acción que ejercen los agentes de control (insectos y microorganismos) en el medio ambiente, haciendo que la gran mayoría de insectos que se alimentan de vegetales (95%) NO SEAN PLAGAS. Cuando una especie se transforma en plaga, porque fue introducida -como es el caso de Lobesia botrana-, o bien por cambios en su ecosistema -como ocurrió con el cabrito de la frambuesa-, sus enemigos naturales no existen o la población de estos está reducida y no necesariamente provocan el control de la plaga. En Chile, como también en muchas otras partes del mundo, el Control Biológico ha sido utilizado exitosamente en el control de plagas agrícolas y forestales. El entomólogo Sergio Rojas, en su libro “Historia del Control Biológico en Chile”, señala las numerosas introducciones de enemigos naturales para el manejo de plagas exóticas llegadas al país. Tenemos ejemplos exitosos tal como el control de la conchuela acanalada de los cítricos, la hierba de San Juan y los pulgones del trigo, por mencionar algunos. En la actualidad el país se enfrenta a numerosas plagas introducidas casualmente y en la mayoría de los casos el primer intento ha orientado a utilizar enemigos naturales traídos de la misma región en que se desarrolla originalmente la plaga. Sin embargo, en el caso del control de L. botrana no se ha considerado esta estrategia ni siquiera como complemento de las aplicaciones químicas o de las estrategias de confusión sexual. Quizás esto se deba al poco conocimiento que se tenía de la existencia de enemigos naturales endémicos, presentes en el país ya antes de la llegada de la polilla.  ENEMIGOS NATURALES PRESENTES EN CHILE Hoy, después de 6 años de la primera detección de la plaga y a través del trabajo del SAG, se han detectado algunos enemigos naturales que son susceptibles de utilizar en el manejo de la Polilla del racimo de la vid. Algunos de los agentes de control detectados por el SAG ya habían sido mencionado en Europa como controladores de Lobesia, por ejemplo la avispa parasitoide Dibrachys cavus, en tanto que otros son considerados de nueva asociación; es decir, estaban en Chile actuando sobre otros insectos pero al llegar la plaga la adoptaron también como hospedero. Este es el caso de los parasitoides Goniozus legneri, Trichogramma nerudai y Trichogramma spp. y del depredador Chrysoperla defreitasi. Dibrachys cavus, es una microavispa (foto 1) que parasita prepupas y pupas de varios lepidópteros, entre ellos L. botrana. En Chile, Prado (1991) la describe parasitando la Polilla de la cera, la Polilla del duraznero y a la Polilla del tomate. En Europa, en tanto, se la menciona como un eficiente enemigo natural debido a que está presente en el medio sin intervención humana. Dado que esta microavispa es un buen buscador podría ser una buena alternativa o complemento para el manejo de Lobesia en zonas urbanas, así también puede ser útil a nivel de huertos a fines de verano y otoño, después de terminadas las aplicaciones químicas. La masificación de este insecto es factible en laboratorios especializados y se liberan como adultos ante la presencia de pupas en el campo. Goniozus legneri, también es una pequeña avispa parasitoide de larvas, que fue determinada en Uruguay y Argentina y podría haber llegado a Chile accidentalmente en otro lepidóptero. Hasta hace poco solo estaba descrita para Chile en Cydia pomonella (Dra. Tania  Zaviezo, PUC). El adulto es de color negro, la hembra adormece a la larva y coloca sus huevos sobre ella (Foto 2), desde donde emergen larvas de la polilla que se alimentan externamente de la larva de Lobesia hasta matarla. Dada su acción sobre larvas y el tamaño de sus adultos, también es una buena candidata para acciones en sectores urbanos en donde podría volar de un parrón a otro. Trichogramma spp. Son microhimenópteros, algunas especies fueron introducidas al país en 1965, sin embargo, también hay especies nativas como Trichogramma nerudai, al cual se le ha encontrado parasitando huevos de Lobesia. Estos parasitoides actúan sobre huevos, lo que tiene la ventaja de eliminar la plaga sin que alcance a provocar daño. Una especie de Trichogramma  spp, en vías de identificación, fue aislada desde huevos de Lobesia encontrados en huertos de vid de la Región Metropolitana. Su masificación y liberación en  forma inundativa (miles de avispitas por semana) en terreno, podría ejercer un buen control de huevos. En pruebas de laboratorio se ha logrado un 95% de parasitismo. Para la utilización de estos parasitoides es importante monitorear polillas adultas presentes en el campo de manera de controlar efectivamente los huevos (Foto 3). Chrisoperla  defreitasi (crisopas). Son insectos del grupo de los neurópteros depredadores, es decir se alimentan de la presa, cazan y se alimentan de más de un individuo. Sus presas son habitualmente insectos pequeños y de cuerpos blandos como pulgones, trips y chanchitos blancos, además de ácaros y huevos de insectos. En pruebas de laboratorio se alimentaron de los huevos de larvas y pupas de Lobesia (foto 4). MASIFICACIÓN Y COMERCIALIZACIÓN La masificación

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“En la actualidad el oidio es un problema a nivel nacional en vides de mesa y para vino”

En base a un conocimiento privilegiado de toda el área de producción de uva de mesa y para vino, Fernando Riveros hace un análisis del desarrollo de la enfermedad en las últimas temporadas y explica que por lo observado durante la temporada 2012-13, el oídio de la vid debe ser considerado como una enfermedad tan importante como botritis. Llama a no descuidarse en los programas de control, remarcando que se deben diseñar secuencias que eviten la pérdida de sensibilidad del patógeno a fungicidas, especialmente aquellos del grupo de los triazoles, los cuales  considera clave en el control de oidio de la vid.

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Desarrollo de bionematicidas en Chile: Nuevas alternativas para el control de nematodos

Los especialistas están preocupados por las poblaciones de nematodos fitoparásitos ya que los problemas que provocan se han ido acentuando en los últimos años. Si bien en el mercado hay una serie de soluciones es importante disponer de controladores biológicos, ya que se trata de productos específicos para determinados nematodos y suelos. Existen algunos en el mercado y otros están por aparecer. Uno de estos desarrollos lo lidera desde la Universidad de Chile el agrónomo y especialista en nematología agrícola, Dr. Erwin Aballay, quien junto a su equipo desde 2008 busca organismos que controlen nematodos. Se espera que el nuevo producto biológico esté disponible en el país en el corto plazo.  Cinco años bastaron para que aumentaran los problemas nematológicos en Chile. Tanto en frutales como en hortalizas. Y eso se debe principalmente a que han aparecido algunas especies nuevas de nematodos y también porque ha causado mucho revuelo el nematodo dorado de la papa, el que ha sido determinante en la zona norte y que en las últimas dos temporadas ya se detectó en Osorno. Los estudios de la Universidad de Chile han incorporado nuevas especies frutales y otras zonas productivas desde que se diagnosticaron problemas en huertos de carozos, cerezos y manzanos; fundamentalmente en plantaciones basadas en patrones enanizantes.  Todo ello hace que los problemas nematológicos hoy estén en primera línea y que aumentara su incidencia en varios cultivos. A ello hay que sumar los daños de nematodos más tradicionales, como es el caso de Xiphinema index, que es descrito como un problema muy serio en vides en la zona norte, sobre todo en las regiones de Atacama y Coquimbo, así como también algunas especies de Meloidogyne en tomates, alfalfa y papa. “En papa, los productores de Coquimbo tienen asociado a la siembra una aplicación de nematicidas y hay dos productos que han ocupado ese nicho, Vidate y Rugby. El problema es que no existen variedades resistentes, entonces el único método de control, además de las rotaciones a largo plazo, es el manejo químico. Incluso hay algunos agricultores que están usando fumigantes como Nemasol”, explica Erwin Aballay. NUEVOS PROBLEMAS CON LOS PORTAINJERTOS DE VIDES Si bien el uso de portainjertos en vides ha sido una buena herramienta para el control de nematodos, han ido apareciendo focos en los últimos años en algunos sectores de la Región de Atacama. Pero también en la de Coquimbo, “donde se asociaría a problemas de identificación de los portainjertos. Otra posibilidad es que se deba a la aparición de razas nuevas que hayan sido capaces de romper esa resistencia. Nos hemos encontrado con portainjertos como 110 Richter o en Ramsey, este último uno de los l más plantados en esa región, y que se está comportando como franco en algunos sectores arenosos o pedregosos”, manifiesta el investigador de la Universidad de Chile. Para manejar los nematodos en Chile se ha usado básicamente productos químicos. Hay fumigantes que aún están en el mercado como el bromuro de metilo y otros como Nemasol, Triform y Enzone; que son aquellos que están reemplazando las aplicaciones de bromuro de metilo en hortalizas y replante de frutales. También hay que añadir al listado aquellos nematicidas químicos convencionales. ALTERNATIVAS DE NEMATICIDAS BIOLÓGICOS Pero los químicos no son los únicos. Además existen otras alternativas comerciales como Ditera (Myrothecium verrucaria), que es un nematicida biológico que se usó mucho durante un tiempo pero que lentamente ha ido desapareciendo del mercado. Otro nematicida biológico es Micosplag (Paecilomyces lilacinus), de origen colombiano, pero que es difícil de encontrar en el mercado. Según Aballay, la limitante de los nematicidas biológicos es que son muy específicos. “Pueden ser efectivos sobre algunos géneros de nematodos, pero no sobre otros. Incluso llegan a ser efectivos sobre estados, es decir, hay algunos que son bastante efectivos sobre huevos, pero no sobre adultos”. Lamentablemente -según el investigador- en Chile estos productos comienzan a ser tratados como si fuesen productos químicos convencionales. “Se aplican bajo diferentes circunstancias y en distintas condiciones, y sobre todo tipo de nematodos fitoparásitos, lo cual obviamente puede ser un error, ya que es altamente probable que no se esté logrando el objetivo de manejar a la plaga específica”, asegura. Para el nematólogo, una de las zonas productivas donde es factible hacer un buen manejo en base a productos biológicos es Chile, “debido a que hay una diversidad biológica alta y a que estos micro organismos están adaptados a esas condiciones”, afirma. Sin embargo, cuando se tiene suelos con niveles de pH muy altos o niveles altos de materia orgánica, los biológicos pierden algo de eficacia. Sin embargo, la posibilidad de desarrollar productos biológicos que estén adaptados a este ambiente aportaría una buena herramienta de manejo, “y en el suelo existe una gran cantidad de organismos que están atacando y destruyendo parte de esta plaga. Los más frecuentes son los hongos parásitos que terminan descomponiendo a la plaga. La mayoría son endoparasitarios y son bastante valiosos y efectivos en el manejo de nematodos de todo tipo”, precisa el experto. Pero además existen bacterias parásitas como Pasteuria penetrans, la que probablemente sea la bacteria más estudiada en el mundo como bio antagonista de nematodos. El principal  problema es que no se ha logrado una formulación que la mantenga viva por el tiempo necesario. Así mismo, en el suelo existe una gama interesante de nematodos depredadores que aparecen con frecuencia cuando se trabaja con rangos altos de materia orgánica.  Son los niveles altos de compost y guano los que  estimulan el desarrollo de estos organismos que ayudan a bajar la presión de las poblaciones de nematodos fitoparásitos. Todos estos organismos están presentes en el suelo y bajo ciertas condiciones alcanzan un buen desarrollo. “Se ha acuñado el término -suelos supresivos- para denominar aquellos suelos donde se han desarrollado algunos de estos micro organismos de manera importante y, a lo largo del tiempo, han sido capaces de disminuir o manejar la plaga. Son probablemente los suelos donde se debiera buscar bio antagonistas”, indica el experto. Es importante entender

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