Nombre del autor:Redagrícola

Herramienta para reducir aplicaciones en el control de oídio

Javier Puelles Tamsec Ing. Agr. INIA Intihuasi Paulina Sepúlveda Ramírez Ing. Agr. M.Sc. INIA La Platina   Cornelio Contreras Seguel Ing. agrónomo. INIA Intihuasi               Cristóbal Julia De la Vega. Climatólogo. CEAZA El oídio de la vid (Uncinula necator) es una de las principales enfermedades que afecta la producción de uva de mesa en Chile y se encuentra presente en todas las zonas de producción de uva de mesa de exportación. La fase de mayor importancia del hongo en el país es su fase asexual, la que persiste en yemas infectadas la temporada anterior, como micelio invernante asociado a yemas, lo que constituye la principal fuente de inoculo primario. El período de mayor susceptibilidad de la planta va de brotación a pinta y en el caso de las bayas disminuye cuando aumenta el contenido de solidos solubles (Pinta). A pesar de las frecuentes aplicaciones de fungicidas, el oídio de la vid es a menudo pobremente controlado, produciendo “russet” en racimos, lo que dificulta su exportación. Como una forma de racionalizar el uso de fungicidas para el control de la enfermedad se utilizó durante la temporada 2012-2013 el modelo de pronóstico de Gubler en la variedad Thompson Seedless en la localidad de Vicuña. El manejo de la enfermedad bajo este modelo se comparó con el manejo calendarizado de aplicaciones, que es utilizado por los agricultores. El modelo de Gubler para la fase conidial o anamorfo se basa en el monitoreo de temperatura a la altura de los racimos, cuyos datos permiten determinar un índice de riesgo asociado a estas condiciones, pudiendo orientar las aplicaciones preventivas para el control de esta enfermedad. Mediante la utilización de este método es posible reducir el número de aplicaciones realizadas. Como una forma de correlacionar la información entregada por el modelo se contempló el monitoreo con observaciones visuales del patógeno (micelio y esporas del hongo) presentes en tejidos verdes, desde brotación hasta pinta cada siete días. La captura de datos e ingreso a modelo predictor se realizó a través de un sensor de temperatura y humedad relativa (Vaisala HMP 45C, Finlandia), almacenados en un datalogger con conexión a una estación meteorológica para transmisión de datos en tiempo real descargable vía internet. Dicho sensor fue ubicado a la altura de los racimos y llevó registro de temperatura cada 15 minutos.Una vez colectada la información de temperatura, estos datos eran ingresados al modelo predictor de Gubler, obteniendo diariamente el valor de índice de riesgo, valor utilizado para orientar la aplicación de fungicidas, determinando los momentos más oportunos. MODELO DE GUBLER Este sistema se basa en el registro de datos de temperatura a la altura de los racimos, los cuales al ser ingresados al modelo de pronóstico, permite calcular un Índice de riesgo (IR), para determinar las oportunidades de control preventivo para esta enfermedad. El criterio del modelo utilizado contempla la presencia de 3 días consecutivos, de un mínimo de 6 horas de temperaturas en el rango de 20 a 30ºC, para que ocurra el inicio de la infección, esto indica cuando se deben realizar las aplicaciones de acuerdo a la tasa reproductiva del hongo. IMPORTANTE DIFERENCIA ENTRE SENSORES EN RACIMO Y SENSORES EN ESTACIÓN La zona donde se realizó la evaluación se caracteriza por presentar cielos predominantemente despejados, baja humedad relativa, temperaturas elevadas durante el día debido a que ocupa una zona dentro o sobre la capa de inversión térmica asociada al anticiclón del pacífico sur-oriental, aunque en las noches las temperaturas descienden considerablemente. Tiene una amplitud térmica diaria del orden de 18°C a 20°C, lo que equivale al doble o al triple de la de la costa. Según los datos de la estación de monitoreo perteneciente a CEAZA-Met, la climatología del sector se comporta de manera ascendente, durante el período de tiempo septiembre – diciembre, coherente con la transición de estación de invierno-primavera-verano. Al comparar las temperaturas medias observadas en la estación meteorológica de INIA Vicuña con las obtenidas en el parrón con el sensor a altura de racimos, se observa claramente que existe una diferencia entre ambos sensores. Considerando la importancia que tiene la medición de temperatura para efectos del modelo, es relevante contar con un sensor a la altura de los racimos en campo, además de la información de estaciones meteorológicas cercanas. Como es esperable el índice de riesgo obtenido a partir de los datos de la estación meteorológica, presenta diferencias importantes con el índice de riesgo calculado a partir del sensor instalado a la altura de los racimos.   Las figuras 1 y 2, presentan las aplicaciones realizadas de acuerdo a calendario y modelo de pronóstico. Se puede apreciar que al utilizar el modelo bajo las condiciones de la temporada, fue posible reducir el número de aplicaciones en tres (10 v/s 7). A partir del  estado fenológico de floración, existen condiciones favorables para la enfermedad de manera estable, por lo que el índice de riesgo se mantiene alto hasta el término del estudio. La reducción en el número de aplicaciones no afectó significativamente el nivel de control en relación al calendario como se observa en el cuadro. APLICACIONES DISMINUYEN EN UN 30% El uso de este modelo permitió disminuir el número de aplicaciones en un 30% con respecto al manejo tradicional. De acuerdo a estos resultados el sistema de pronóstico funciona adecuadamente en las condiciones donde fue testeado. La incidencia de la enfermedad fue similar entre ambos tratamientos.  

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INSECTOS RIZÓFAGOS DE IMPORTANCIA ECONÓMICA PARA EL ARÁNDANO

Este artículo entrega información para que profesionales, técnicos y agricultores se aproximen a una mejor identificación de los principales problemas entomológicos que se desarrollan bajo el suelo de los huertos de arándanos, con la idea de que puedan acercarse a la filosofía de una estrategia de Manejo Integrado de Plagas. Dr. Ernesto Cisternas A. Ing Agr. INIA La Cruz La asociación insecto planta de arándano es relativamente nueva en el país desde su introducción por el INIA en la década del 80 en el Sur del país. El incremento sostenido de la superficie cultivada y las nuevas variedades han permitido la incorporación de nuevas zonas y áreas productivas, por ello aun observamos y detectamos nuevas asociaciones Insecto – Planta. Actualmente el área de distribución productiva en el país se ha extendido, desde la Región de Coquimbo hasta la Región de Los Lagos, asociado a diferentes condiciones edafoclimáticas, agroecológicas y de biodiversidad. GUSANOS BLANCOS (Coleoptera: Scarabaeidae): Pololos, Pololitos, San Juanes Hylamorpha elegans, Sericoides viridis, S. obesa, S. spp.,Brachysternus prasinus, B. spectabilis, Phytholaema herrmanni, P. dilutipes y Tamarus villosus serían las especies más frecuentes que conforman el ensamble de gusanos blancos. Desarrollan su ciclo en un año la mayoría de las especies. El adulto se alimenta principalmente del follaje de árboles y arbustos nativos y en menor medida del follaje del arándano, salvo las especies de Sericoides en su estado adulto, presentan una mayor asociación como alimento al follaje del cultivo. La hembra, una vez apareada, se introduce en el suelo y deposita aproximadamente unos 60 huevos blancos. Las larvas de estas especies se encuentran regularmente en la sobre hilera, junto a las raíces de las plantas y en la entre hilera asociada a la carpeta vegetal. Sobre la hilera o camellón, las larvas se alimentan de raíces y raicillas del arándano lo que produce un debilitamiento general e incluso la muerte de plantas jóvenes. Las heridas producidas por las mordeduras son puerta de entrada de diversas enfermedades. Las plantas atacadas muestran síntomas de estrés hídrico y menor crecimiento. El mayor daño se observa en plantas recién establecidas y menores de 4 años.    Monitoreo: Antes del establecimiento revisar unas 20 muestras de suelo (cubos de 20x20x30 cm de profundidad) por sector. Durante el crecimiento del cultivo, plantas con algún grado de ataque presentarán síntomas de déficit hídrico, amarillez e incluso enrojecimiento prematuro que puede hacernos pensar incluso en déficit nutricionales. Por lo tanto, debe ser revisado su sistema radicular y descartar daños radiculares y presencia de insectos. La detección temprana de las larvas de estos insectos se debe hacer entre fines de verano y otoño a través de la revisión  de 15 a 20 muestras de suelo por sector de similar manejo, variedad, etc. Cada muestra (20x20x20 cm) deberá ser tomada en la sobre hilera al costado de una de las caras del cuello de la planta. TÁCTICAS DE MANEJO PARA UN BUEN CONTROL Cultural: Las poblaciones de gusanos blancos que más daño producen a las plantas ocurren en los primeros 4 años de establecidas, por lo tanto, es relevante el combate de las poblaciones presentes en el suelo antes de la plantación. El laboreo del suelo, el establecimiento de un pre-cultivo (cereal) y la incorporación de insecticidas antes de la plantación reducirá la densidad de larvas.  Si el cultivo presenta una cubierta de plástico, la incidencia de muchas de las especies será menor en comparación a otro tipo de mulch. Si el cultivo presenta una cubierta vegetal viva o enmalezamiento, la incidencia de un mayor número de especies de gusanos blancos será mayor. Natural: Estos insectos son controlados naturalmente por aves (bandurria, tiuques), avispas y moscas parasitoides (Tachinidae), hongos entomopatógenos (Metarrhizium, Beauveria), protozoa (Gregarinida, Coccidia, Microsporidia), nemátodos entomoparásitos e insectos depredadores como carabidos (peorros), asílidos (moscas ladronas). Los mayores niveles de control lo ejercen los hongos entomopatógenos. Biológico: Desde un tiempo a esta parte, el  INIA ha desarrollado y desarrolla investigación para el control de estos insectos nativos con HEP (Hongos Entomopatógenos), este arduo trabajo se ha traducido en que en la actualidad se cuente comercialmente con cepas para diversas especies de gusanos blancos como H. elegans, P. herrmanni y Sericoides viridis. La aplicación preventiva y curativa de Hongos Entomopatógenos, solo debe cumplir la regla de la identificación correcta de la especie a combatir, ya que su alta especificidad no permitirá un control de especies distintas a la que fue seleccionada la cepa. Químico: El uso de productos de síntesis química cada vez esta más restringido, por lo tanto las alternativas disponibles son escasas. Antes de la plantación, si la presencia y densidades de gusanos blancos es superior a 10/m2 , se deberá aplicar un insecticida de suelo, incorporándolo con el último rastraje. Aplicar insecticidas registrados y respetando los períodos de carencia para el control de los adultos es una medida de control eficaz. BURRITOS (Coleoptera: Curculionidae): Cabrito, Burrito, Capachito, Gorgojo Aegorhinus superciliosus, Aegorhinus nodipennis, Aegorhinus phaleratus, Otiorhynchus sulcatus, Otiorhynchus rugosostriatus, Naupactus xanthographus, Naupactus leucoloma y Naupactus cervinus, serían las principales especies presentes en el cultivo. Los estados adultos se encuentran en el campo desde fines de primavera hasta principios de otoño según la especie. Las especies O.sulcatus y O.rugosostriatus  son de actividad nocturna a diferencia de las otras especies, que son de actividad diurna. O. sulcatus y O. rugosostriatus pueden invernar como adulto e iniciar la postura de huevos temprano en la temporada siguiente a su emergencia. Sus tamaños, coloridos y formas son variables según la especie; pero fácilmente identificables. La alimentación de los adultos ocurre principalmente en las hojas produciendo  características escotaduras en ellas, a diferencia de las especies de Aegorhinus que pueden cortar los peciolos de hojas y frutos y en menor medida consumir follaje. El estado larval presenta en común la ausencia de patas, siendo el estado del insecto que produce los mayores daños a la planta, ya que consumen y dañan raíces, raicillas y corona. Por las heridas ingresan patógenos que pueden producir la muerte de la planta. El ciclo de estos insectos es

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Optimización del uso de insecticidas en el control de trips de California

Los investigadores de INIA realizan ensayos orientados a aportar alternativas para disminuir el uso de insecticidas en el cultivo de uva de mesa. Proponen la implementación de estrategias de Manejo Integrado de Plagas para el control de insectos clave en uva de mesa. En esta entrega veremos los resultados de las estrategias MIP para el control de trips de California. Carlos Quiroz Patricia Larraín Fernando Rodríguez A fin de buscar alternativas de manejo de plagas en uva de mesa, para optimizar el número de aplicaciones de plaguicidas o para disminuir el riesgo ambiental de las aplicaciones, se seleccionaron 10 predios exportadores de uva de mesa entre las regiones de Coquimbo y O’Higgins, en ellos se realizó el monitoreo y seguimiento de plagas claves y su manejo. En algunos de estos lugares se realizaron ensayos demostrativos donde se comparó un sistema basado en el concepto de Manejo Integrado de Plagas (MIP), con el Manejo Convencional del agricultor. Estos estudios se hicieron específicamente para trips de las flores, también llamado trips de California (Frankliniella occidentalis) y chanchito blanco de la vid (Pseudococcus viburni), consideradas las plagas claves del cultivo. A continuación se entregan algunos resultados en trips obtenidos en las regiones de Coquimbo y Valparaíso.  Entre las especies de trips asociadas a las vides de mesa en Chile, la más importante es el trips occidental de las flores Frankliniella occidentalis, especie altamente polífaga, capaz de ocasionar pérdidas económicas en este cultivo cuando las hembras perforan con su ovipositor las bayas en formación. De este modo provocan un halo blanco alrededor de la punción, el cual perdura hasta cosecha con lo que se reduce el valor comercial de los racimos. Entre las variedades de mesa más afectadas están Flame, Superior y Red Globe (Ripa, 2001; González, 1999), las cuales son atacadas principalmente durante el periodo de floración. Además, este daño ha sido mencionado como la posible vía de entrada de patógenos, como los que provocan la Pudrición Ácida, lo que puede afectar a la uva incluso durante la post cosecha, por lo que ha sido esto considerado aún más importante que los halos en las bayas (González, 1999). Otro daño de esta plaga es el russet originado por la alimentación de ninfas y adultos de F. occidentalis sobre bayas en formación. Esto sin embargo, es difícil de estimar debido a que se puede confundir con el russet ocasionado por otros factores como roce por viento, manipulación en el arreglo de racimos, etc. Debido a que los estándares de exigencia del mercado importador de uva chilena están basados principalmente en la estética de los racimos, el nivel de tolerancia para el daño de trips occidental de las flores es bajo. Para mitigar las poblaciones de esta especie de trips en vides de mesa, los productores se basan en la utilización de aplicaciones de insecticidas. Los criterios de manejo de Frankliniella occidentalis comparados en ensayos demostrativos se muestran en el Cuadro 1. Cuadro 1. Criterios utilizados para control de F. occidentalis en los sistemas  de manejo MIP INIA  y Convencional Agricultor. Tratamiento MIP (INIA) Tratamiento Convencional Agricultor Monitoreo sistemático de móviles de F. occidentalis desde  ruptura caliptras hasta bayas de 6-7 mm Ausencia de monitoreo Decisión de aplicación con  promedio de  3 o más trips (F.occidentalis )/ racimo Decisión de aplicación al aparecer los primeros individuos y cubriendo el periodo de flor y  hasta bayas de más de 10 mm Insecticidas seleccionados que sean de menor riesgo, de toxicidad baja o moderada y mayor selectividad (Spinosad y Acrinatrina) Variados criterios en la selección de pesticidas, (ej. precio y efectividad). CRITERIOS PARA DECIDIR LA APLICACIÓN DE INSECTICIDA El sistema de manejo integrado de plagas (INIA), se basó en el monitoreo sistemático durante todo el periodo de floración  junto con la utilización de criterios o umbrales de daño para tomar la decisión de aplicar un insecticida. El umbral de tres trips por racimo fue seleccionado en base a la experiencia práctica de numerosos ensayos realizados en esta plaga por entomólogos del INIA y a  resultados publicados sobre esta plaga. Por otra parte, para el control de trips de California se seleccionaron los insecticidas Spinosad y Acrinatrina. Spinosad (Success®) fue seleccionado por su categoría toxicológica IV, o sea, producto que normalmente no ofrece peligro. Por otra parte presenta la característica favorable de tener una alta selectividad hacia insectos benéficos. Acrinatrina (Rufast®), por su parte, es un piretroide de toxicidad tipo III, poco peligroso. Además de controlar efectivamente a F. occidentalis, tiene efecto acaricida sobre la falsa arañita de la vid, Brevipalpus chilensis. En comparación con Spinosad presenta la ventaja de tener un mayor efecto residual, lo que eventualmente permitiría reducir el número total de aplicaciones. Ambos ingredientes activos presentan registro en Chile, Success® también tiene registro en  los distintos mercados de exportación de uva de mesa y Rufast® cuenta con registro en Taiwán, Corea, Japón, UE, Nueva Zelanda y Canadá. El manejo agricultor consistió en aplicaciones calendarizadas de los insecticidas durante el estado de floración y hasta baya de más de 10 mm, sin considerar  la presencia y población de la plaga.  LA ALTA VARIABILIDAD JUSTIFICA EL MONITOREO Los resultados obtenidos indican que la presión de población de F. occidentalis fue variable de acuerdo a las temporadas y localidades estudiadas. En Chañaral Alto, Región de Coquimbo, las poblaciones de trips alcanzaron el promedio más alto, 4,22 y 2,4 trips/racimo en las temporadas 2010-2011 y 2011-2012 respectivamente. En las otras localidades estudiadas de la Región (Vicuña y Sotaquí), las poblaciones máximas fueron  inferiores a 2 trips por racimo. Por su parte, en la Región de Valparaíso, tanto en la localidad de Curimón como en Santa María, se detectaron bajas poblaciones de trips en las dos variedades estudiadas, Red Globe  y Thompson seedless. Es así como el máximo alcanzado en Red Globe fue de 0,5 trips por racimo, siendo similares las poblaciones observadas en Thompson, con excepción de una fecha de evaluación donde alcanzó los 2,6 móviles promedio/racimo. La alta variabilidad en las poblaciones de F. occidentalis encontrada entre

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El control biológico de plagas: Un componente relevante en la agricultura sustentable

La agricultura moderna utiliza insumos de alta energía en los sistemas productivos con el fin de modificar o potenciar las interacciones ecológicas naturales que han sido afectadas por el manejo de los monocultivos. Renato Ripa, Pilar Larral y Paola Luppichini. Biocea Ltda. La agricultura moderna utiliza insumos de alta energía en los sistemas productivos con el fin de modificar o potenciar las interacciones ecológicas naturales que han sido afectadas por el manejo de los monocultivos. Es importante notar la creciente importancia que hoy constituyen los residuos de plaguicidas en los  productos agropecuarios de exportación, asociados a los LMRS pre-establecidos en cada sector a la cual la industria Chilena accede.  Se requiere por lo tanto diversificar las metodologías de control con el fin de disminuir la dependencia de los plaguicidas, incorporando metodologías de manejo de plagas que restrinjan la cantidad y el número de residuos de plaguicidas.  Lo anterior justifica realizar esfuerzos tendientes a maximizar el rol del control biológico, lo que además mejora la imagen de nuestros productos en los mercados de destino.  En este escenario es cada vez más importante la implementación del manejo integrado de plagas (MIP). En el contexto del MIP se busca mejorar la calidad de la producción, mediante el uso racional de plaguicidas, disminuyendo el impacto negativo sobre las personas y el ambiente, contribuyendo a la sustentabilidad de la producción. Dentro de los componentes del MIP, el control biológico aporta al control de poblaciones de plagas en forma efectiva y acorde con una agricultura sustentable (Fotos 1  y 2). El control biológico es la interacción entre planta – plaga – enemigo natural (ver video www.biocea.cl), la cual es muy compleja, ya que en ella confluyen elementos como el manejo del huerto, su entorno y otros aspectos que pueden eventualmente limitar o maximizar el potencial de los enemigos naturales y por lo tanto su efecto benéfico expresado en la disminución de la abundancia de las plagas. Factores que afectan el accionar de los enemigos naturales  Los factores más importantes que afectan los enemigos naturales (fotos 3 a la 5) son: las condiciones climáticas (temperatura, fotoperíodo, viento, humedad relativa, etc.), la selectividad de los plaguicidas, la disponibilidad de fuentes de alimento, la presencia de hospederos alternativos, la competencia con otros enemigos naturales liberados y/o presentes en el cultivo la presencia de polvo en las hojas la presencia de Hormiga Argentina (Linepithema humile). Este último factor, las hormigas, es considerado limitante en la actividad de enemigos naturales debido a que establece una relación mutualista con plagas que succionan savia y excretan mielecilla (Orden Hemíptera), de las cuales obtiene su alimento y actúa repeliendo a sus bio-controladores (Fotos 6 y 7) . Se ha estimado que su efecto negativo puede llegar hasta un 50% de disminución en la efectividad del control biológico. Dentro de las plagas que establecen mutualismo con hormigas se encuentran varias de importancia primaria y cuarentenaria, como por ejemplo los chanchitos blancos, Pseudoccocidae (Foto 8), Conchuelas (Coccidae) (Foto 9) y áfidos (Aphidae) (Foto 10), entre otras. Dado el efecto negativo de la Hormiga Argentina sobre el control biológico de las plagas, ocasionalmente son controladas en huertos mediante la aplicación directa al tronco de la planta con plaguicidas de amplio espectro, en altas concentraciones. Esta modalidad, además del costo de mano de obra e impacto ambiental, posee baja efectividad, su duración no supera los 30-45 días, ya que el control no se ejerce sobre la colonia. Otra solución mencionada en literatura, son los cebos tóxicos, éstos no se encuentran registrados para uso agrícola en el país y corresponden a productos y/o métodos desarrollados para combatir hormigas de distintas especies en entornos urbanos, por tanto no están disponibles para la aplicación en la agricultura. Experiencias del efecto de la Hormiga Argentina sobre el control biológico En relación al daño directo de la Hormiga Argentina (Foto 11) sobre las especies frutales, no se dispone información que indique algún efecto importante. Sin embargo, existen referencias, que evidencian la reducción de la efectividad del control biológico atribuible a presencia de hormiga argentina.  La interacción hormiga – plaga (productora de mielecilla) afecta la supervivencia de la plaga, abundancia y alteración de la distribución de los enemigos naturales (parasitoides y depredadores) que actúan como controladores biológicos. Como se ha señalado, la Hormiga Argentina se asocia a insectos plaga que se alimentan de savia, los cuales excreten mielecilla, la que es colectada, transportada y distribuida por las hormigas en la colonia. En esta interacción hormiga – plaga, las hormigas protegen esta fuente de alimento, atacando a los enemigos naturales (parasitoides y depredadores) de estas plagas (Foto 12). Producto de la eficiente acción de la hormiga, se produce una exclusión o vacío donde no pueden actuar los controladores naturales, generando un aumento en la población de la plaga a consecuencia de la ausencia o disminución de este factor de mortalidad. Por otra parte ocurre un importante crecimiento de la abundancia de la Hormiga Argentina, producto del incremento de la disponibilidad de alimento (mielecilla) generando una retroalimentación positiva (más hormigas – más plaga – más alimento).  Una vez que la Hormiga Argentina alcanza una gran abundancia en los ambientes agrícolas también aumenta la dificultad de su control. Experiencias en Chile  En Chile, experiencias desarrolladas por INIA La Cruz en huertos de naranjos y limoneros utilizando una barrera pegajosa a base de polibuteno (Foto 13) para impedir el ascenso de hormigas a plantas atacadas por  Conchuela blanda, Coccus hesperidum y chanchitos blancos, Pseudocóccidos, mostraron una reducción importante de la densidad de la plaga asociada a un incremento en la actividad de los parasitoides y de la abundancia de depredadores (Figuras 1 y 2). En ambos estudios se observa que esta interrelación, hormiga – plaga, genera un aumento en el nivel de infestación con la plaga en los árboles con presencia de hormiga en comparación a aquellos donde esta se ha excluido. Además en el caso de  los chanchitos blancos, es probable que el retiro meticuloso de la mielecilla que realiza la Hormiga Argentina, mejore las condiciones

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Pulverización hidroneumática con diferentes caudales y volúmenes de aplicación

En este artículo los autores analizan el efecto de la pulverización hidroneumática sobre el control de Aleurothrixus floccosus y Planococcus citri utilizando diferentes caudales de aire y volúmenes de aplicación en cítricos. Se ensayaron diferentes tratamientos en ambas plagas. Patricio Abarca R. Ing. Agrónomo Natalia Olivares P. Ing. Agrónomo Mg – INIA La Cruz Paola Luppichini B. Ing. Agrónomo  Jorge Riquelme S. Ing. Agrónomo Dr  – INIA Raihuén Entre los principales problemas asociados al control de plagas en cítricos se  encuentran, el desconocimiento de la fenología de la plaga, la errónea determinación de los volúmenes de mezcla, el estado de la maquinaria y la regulación de parámetros operativos tanto del tractor como del pulverizador. Además, se aprecian deficiencias a causa de aplicaciones con condiciones atmosféricas desfavorables. Dentro a las plagas primarias asociadas a los cítricos se considera el control de la mosquita blanca algodonosa de los cítricos (Aleurothrixus floccosus) y  del chanchito blanco de los cítricos (Planococcus citri), el que debiera  realizarse en base al monitoreo de las mismas. La fenología de la plaga, su ubicación dentro de la planta, la distribución de la plaga y la densidad foliar, son factores claves para abordar el buen control, especialmente para la elección de parámetros tales como volumen de aplicación, velocidad de avance, presión de trabajo, volumen de aire que produce en ventilador de los pulverizadores hidroneumáticos, ubicación y  cantidad de boquillas. En el caso de mosquita blanca algodonosa de los cítricos, los controles suelen ser más fáciles que en chanchitos blancos, especialmente por la ubicación de la plaga dentro de los árboles. La mosquita blanca algodonosa se ubica en el envés de las hojas de los brotes de primavera y otoño, en cambio los chanchitos blancos se ubican en  el interior del follaje,  en los frutos  bajo las rosetas, ombligos (en naranjas) y entre frutos. Para determinar el volumen de agua y plaguicida según las características del huerto frutal se sebe considerar que el volumen del follaje de un huerto puede estimarse percibiendo cada hilera como una caja rectangular continua (paralelepípedo). Cuando las aplicaciones son dirigidas a cultivos tridimensionales, los volúmenes a aplicar van a depender exclusivamente del volumen de follaje que se desee cubrir (Gil, 2013). El Tree Row Volume (TRV) o Volumen del árbol en hilera, permite ajustar el volumen de mezcla a utilizar, ya sea para una plaga o enfermedad en un cultivo en particular. Se mide en litros de mezcla  por metro cúbico vegetativo. Manktelow  (2003),  indica que el TRV es un método apropiado para estimar las tasas de aplicación, sin embargo, es una solución parcial ya que no aborda factores como la densidad foliar y la eficacia del pulverizador. Para calcular el  TRV, se debe  determinar la altura de las plantas ADA, ancho de copa ADC y la distancia entre hileras DEH (Figura 1). Luego, sobre la base del volumen de vegetación, se debe relacionar un cierto volumen de líquido a aplicar por cada 1.000 metros cúbicos de vegetación.   ENSAYO 1: CONTROL SOBRE MOSQUITA BLANCA DE LOS CÍTRICOS El ensayo fue realizado en un huerto comercial de mandarinos variedad Murcott, ubicado en la localidad de Nogales. La altura promedio de los árboles correspondió a 3,4 m con un marco de plantación de 3×5 m. Se evaluó  el cubrimiento de la aplicación mediante el uso de papel hidrosensible y el efecto de la calidad de la aplicación sobre la población de mosquita blanca. Se realizaron 4 tratamientos correspondientes a T1: Convencional agricultor,  T2: Modificado con boquillas ATR azul y TVI antideriva, T3: Testigo sin aplicación (Tabla 1). Para comparar el efecto de la aplicación del plaguicida sobre la plaga se incluyó un tratamiento testigo sin aplicación. Fueron realizados 3 muestreos; previo, 10 y 30 días post aplicación. El n muestreal para cada tratamiento correspondió a 100 hojas. En todos los ensayos se utilizó acetamiprid 15g/100L (Hurricane 70 WP). El hidroneumático utilizado correspondió a Jacto Arbus 2000. El tratamiento convencional agricultor, correspondió a la aplicación con pulverizador hidroneumático con deflector de viento unilateral tipo caracol (Figura 2), con un volumen de aplicación de 5.414 L/ha, con doble pasada por la entre hilera.   El primer tratamiento con pulverizador hidroneumático con deflector de viento unilateral, presentaba gran pérdida por deriva y una distribución muy heterogénea en todo el perfil de los árboles. La gran capacidad de aire del pulverizador no justificaba el uso de un deflector de viento unilateral, y para el tamaño de las plantas no había necesidad del uso de boquillas en la parte superior del mismo. La extracción del deflector de viento y la incorporación de doble boquilla de cono vacío y cono vacío antideriva dio paso al segundo tratamiento (Cuadro 1). El monitoreo previo y posterior a la aplicación indicó que el tratamiento INIA, obtuvo mejor control de la plaga respecto al tratamiento productor, considerando un volumen de aplicación menor en un 55,2% y una capacidad de trabajo teórica superior en un 187,5%, sólo modificando el volumen de aire producido por el ventilador, a través de la extracción del deflector de viento y, cambio a un mayor número de boquillas de cono vacío y cono vacío antideriva. ENSAYO 2: CONTROL SOBRE CHANCHITO BLANCO El ensayo se realizó en un huerto comercial de naranjas variedad Lane late,  ubicado en Limache. La altura promedio de los árboles correspondió a 3,1 m con un marco de plantación de 5×5 m. Se realizó una aplicación al follaje del insecticida i.a. clorpirifos, (Lorsban 4E) con  una dosis  de 100 cc/hL más aceite mineral al 1%. Para la aplicación se utilizó un pulverizador hidroneumático con ventilador elevado (Figura 5). La optimización se enfocó en mejorar el control de la plaga y la capacidad de trabajo, relacionando diferentes volúmenes de aplicación y volúmenes de aire. Las condiciones de los tratamientos finales se especifican en el Cuadro 2. Se abordó el cubrimiento utilizando un mayor número de boquillas, disminuyendo las pérdidas por endo y exoderiva, a través del ajuste del tamaño de gota y el uso de boquillas de cono vacío

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Cambios en los Límites Máximos de Residuos: Un desafío para la horticultura nacional

Por Eliana San Martín C. ¿Está el consumidor chileno dispuesto a pagar más por hortalizas que entreguen información sobre los residuos de plaguicidas que contienen? En Europa todas las cadenas de supermercados ponen a disposición de los clientes información de esta naturaleza, lo que permite al consumidor decidir de manera informada. El resultado ha sido que el vegetal que contiene menos plaguicidas es el producto que más se vende.   Sin duda que hoy existe un nivel de conciencia pública distinta. En nuestro país, la legislación sobre los Límites Máximos de Residuos es reciente y el SAG es la entidad que lleva a cabo fiscalizaciones en el campo a los involucrados en la transgresión de la normativa sobre uso y manejo de plaguicidas. Recordemos que el Ministerio de Salud promulgó la Resolución N°33 exenta que entró en vigencia en abril de 2010, donde se actualizó y fijó las tolerancias máximas de residuos de plaguicidas en alimentos, lo cual implicará un gran desafío para la horticultura nacional. Posteriormente en el año 2011, se publicó la Resolución exenta N° 762, modificando la Resolución 33. El estudio del INIA –conformado por catorce especies hortícolas – reflejó que, en ciertas hortalizas, se superó los límites máximos de plaguicidas y sus investigadores y especialistas proponen mejorar los manejos técnicos para disminuir la presencia de residuos en las hortalizas de consumo interno. Este estudio vino a alertar sobre un problema que incumbe a todos los involucrados en la cadena agroalimentaria de las hortalizas. Los nuevos requerimientos en materia de fitosanidad e inocuidad de los alimentos de origen vegetal para consumo en el país implican un enorme desafío para los productores hortofrutícolas, quienes tendrán que ajustar sus programas fitosanitarios para utilizar un número menor de plaguicidas, bajando la frecuencia de aplicación y además buscar métodos alternativos para el control de plagas y enfermedades. El sector de las hortalizas para consumo interno no podrá permanecer ajeno a cumplir con los protocolos de fitosanidad e inocuidad alimentaria. Es así que hoy ya se está viendo que las cadenas de distribución de alimentos están imponiendo normas más rigurosas para este sector y Chile tiene que avanzar en esta materia, particularmente considerando la imagen que busca proyectar. Hasta ahora nuestro país cuenta con una excelente posición asociada a protocolos de fitosanidad e inocuidad alimentaria en las especies frutícolas de exportación y, en general, no presenta grandes problemas de residuos de plaguicidas. Pero no ocurre lo mismo en las hortalizas para el mercado nacional donde se detectó la presencia de residuos de plaguicidas más allá de los Límites Máximos de Residuos (LMR) vigentes. La información de este estudio realizado el 2012 se enmarcó en el proyecto “Fortalecimiento de la competitividad del rubro hortofrutícola mediante la producción de alimentos inocuos en la Región Metropolitana”, financiado por el Gobierno Regional de la RM a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC). RESULTADOS Y ALCANCE DEL ESTUDIO El estudio se realizó en la RM durante 2010 y 2011 y abarcó las provincias de Chacabuco, Maipo y Talagante. Involucró a más de 100 hortaliceros de dicha región. En total se analizaron 403 muestras de las cuales un 74,2% correspondió a hortalizas y el 25,8 % a frutas. En las hortalizas figuran acelga, espinaca, pimiento, lechuga, tomate, haba, poroto verde y alcachofa y, entre las frutas se consideraron ciruela, nectarino, frutilla, durazno, uva de mesa y nuez. Los análisis sobre la presencia de residuos de plaguicidas en productos hortofrutícolas se realizaron en el Laboratorio de Residuos de Plaguicidas del INIA La Platina. De las 403 muestras analizadas, 155 (38,5%) no presentaron residuos de plaguicidas y 248 (61,5%) presentaron residuos de plaguicidas. De estas 248 muestras con presencia de residuo, un 41,4% presentaron valores bajo los LMR; en tanto que un 20,1% presentaron valores sobre los LMR permitidos de los respectivos plaguicidas. Sobre la presencia de residuos, Marcelo Zolezzi, ingeniero agrónomo del INIA, acota que, “hay que hacer la salvedad de que, aun con presencia de residuos, estando bajo la norma, son productos inocuos”. Sobre la presencia de residuos sobre el LMR permitido en hortalizas como la lechuga, Zolezzi explica que se trata de cultivos que tienen un corto período vegetativo, por lo que, “las alternativas de plaguicidas con que cuenta el agricultor son muy pocas y, en caso de no respetarse a cabalidad el período de carencia, se traducirá en presencia de residuos de plaguicidas en el producto final. Más aun cuando muchas veces no se tiene claro el concepto del ‘período de carencia’. Es así que, un porcentaje no menor de  agricultores, lo considera como el período entre la última aplicación y el consumo del producto, cuando en realidad es el lapso entre la última aplicación y la cosecha”. Sobre lo que ocurre con la acelga y espinaca Zolezzi comenta que, “observamos que venían ataques de pulgones tardíos en la temporada que no era posible de controlar dado la inexistencia de productos que tuvieran el período de carencia adecuada, siendo lo más recomendable cosechar antes que se produjera el ataque de la plaga. Información que podría obtenerse mediante la implementación del sistema de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades (MIPE)”. De acuerdo al análisis que realiza Zolezzi, otros datos interesantes que arrojó el estudio es la cantidad de analitos por muestra que se detectaron en algunos cultivos (sustancia química buscada o determinada en una muestra asociadas a los distintos plaguicidas), llegándose en algunos casos a detectar alrededor de siete analitos. Al respecto Zolezzi advierte que, “hoy en los mercados internacionales ya no solo la transgresión de los LMR es causal de rechazo, sino también de la cantidad de analitos presente en la muestra”. En dicho estudio se evaluó la presencia de más de 120 ingredientes activos (i.a.) de los plaguicidas más utilizados en la hortofruticultura, mediante la utilización de  diferentes protocolos que permitieron la detección de compuestos clorados, nitrogenados, fosforados, metilcarbamatos y ditiocarbamatos. Cabe mencionar que los insecticidas encontrados con mayor frecuencia en las muestras de hortalizas fueron Metamidofos, Lambdacihalotrina, Clorpirifos, Metomilo e

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Presidente Ejecutivo de CropLife Latin America: Apoyo legal agilizaría desarrollo de buenas prácticas agrícolas

En visita por el país, el Presidente Ejecutivo de CropLife Latin America, José Perdomo, se reunió con los directivos de Afipa para analizar en conjunto el desarrollo de los programas que mantienen ambas instituciones en territorio nacional, y en el resto de Latinoamérica, Campo Limpio® y CuidAgro®. De acuerdo al informe presentado por la OCDE y FAO sobre Perspectivas Agrícolas 2012-2021, en las últimas décadas la tasa anual de crecimiento de la producción agrícola mundial ha sido superior al 2%, gracias a la ‘revolución verde’ que trajo consigo mejoras en las variedades, uso de fertilizantes y agroquímicos. Desafortunadamente las semillas están llegando a sus límites productivos, y se estima que dentro de la próxima década la producción agrícola crezca a tasas del 1,7% anual. Sumado a estas cifras debemos considerar que para el año 2050 está proyectado que existirán 9 billones de personas en el mundo, por lo tanto si hoy comen 5 ½ personas por cada ha de cultivo, para mediados de siglo vamos a necesitar producir alimentos para casi 7 personas por ha. Frente a estos desafíos productivos, diversas instituciones desde áreas tales como investigación, desarrollo, innovación y difusión se encuentran realizando esfuerzos mundiales para tratar de palear esta crisis. Un ejemplo de ello es lo que hace CropLife International con su asociación regional CropLife Latin America, integrada por nueve conocidas compañías multinacionales, Bayer CropScience, FMC, Syngenta, Basf, Sumitomo Chemical, DuPont, Dow AgroSciences, Monsanto y Arysta LifeScience. Dentro de su accionar, CropLife Latin America da apoyo técnico a 23 asociaciones distribuidas en 18 países del continente encargadas de promover la sostenibilidad de la agricultura a través de la oferta de mejores semillas, biotecnología y productos fitosanitarios. En Chile Afipa es una de ellas. Programas que protegen el medio ambiente “La sugerencia señalada por la FAO de hacer un triple lavado de los envases, luego romperlos para inutilizarlos y desecharlos en lugares autorizados, dio cuenta a lo largo del tiempo que el usuario final no necesariamente estaba siguiendo las recomendaciones. Lavaba los envases y terminaba usándolos hasta para tomar agua”, recuerda Perdomo. Frente a esta situación CropLife Latin America creó el programa Campo Limpio®, con una inversión de 18 millones de dólares por año, para enseñar la importancia de hacer el triple lavado, además de recolectar los envases de los centros de acopio autorizados, y luego reciclarlos. “En Chile hay 32 puntos de recuperación y deberíamos recoger alrededor de 700 toneladas de plástico de envases, pero se están recogiendo sólo 180 ton”, comenta Perdomo, y compara con otros países de Latinoamérica. “Guatemala está recogiendo el 64% del material, y en Brasil el 95%, equivalente a 40 mil toneladas de plástico al año  se recogen, y el 70% de ese plástico es reusado por la misma industria para elaborar contenedores que se vuelven a vender. Cada país es diferente en su forma de implementación”. Para el especialista el apoyo de los diferentes gobiernos es clave para que los agricultores integren las buenas prácticas a sus labores en campo. “En Brasil la industria decidió tomar cartas en el asunto y junto con el Gobierno promovió una ley en la cual la responsabilidad de los envases era integral de toda la cadena”. Así nació en 2002 el Instituto Nacional de Procesamiento de Envases Vacíos, INPEV, que marcó la pauta mundial en recolección de envases. -Pero lavar y llevar los envases a un centro de acopio requiere de tiempo y dinero ¿Cómo convencen a los agricultores de hacer lo correcto? José Perdomo: -“Es una constante educación por parte de los distribuidores cuando venden el producto. En muchos países, por ejemplo Costa Rica, circulan camiones recogiendo los envases periódicamente. Es cuestión de ir creando cultura, porque conforme los agricultores van entendiendo cuál es el valor de la sustentabilidad y cuando los países empiezan a poner leyes que nos hacen responsables, es cuando las cosas se aceleran”. Precisamente la educación es el eje del segundo gran programa que impulsa CropLife Latin America, CuidAgro®. Con una inversión de 2 millones de dólares al año este programa busca mediante la extensión y transferencia de información, desarrollar las habilidades de las Buenas Prácticas Agrícolas en el manejo de plaguicidas. El año pasado más de 150 mil agricultores de todo el continente latinoamericano recibieron entrenamiento ac erca de cómo usar los equipos de protección, la condición final que deben tener los envases y calibración del equipo para aplicar dosis correctas. “Necesitamos asegurarnos de que usan los productos de buena manera para evitar problemas y así cerrar el círculo completo del uso de los productos”, agrega Perdomo. La batalla contra las “medias verdades”    Dentro de las tareas asumidas por José Perdomo como Presidente Ejecutivo de CropLife Latin America, está la de potenciar a las 23 asociaciones distribuidas en el continente para que evolucionen a la par en sus respectivos países. “Afipa tiene más de 10 años funcionando en Chile y es una de las asociaciones más vanguardistas en su proactividad, pero si vas a Nicaragua ves que hay una sola persona tratando de administrar todo, así que tenemos que abocarnos en ayudarlos y llevar las mejores prácticas de las asociaciones más maduras hacia los demás países y avanzar en las estrategias”, explica Perdomo. Así, CropLife presta apoyo legal respecto a nuevas situaciones regulatorias o proyectos de ley. “Apoyados por nuestro departamento legal y técnico, juntos revisamos muchos de los documentos para poder darle un sostenimiento técnico de nivel global a la normativa, ya que teniendo  la información de otras partes del mundo, pretendemos poner estándares globales que se respeten en otros países”, dice Perdomo. En esta misma línea, la institución hace entrenamiento de autoridades de registro, autoridades de medioambiente, y trae técnicos especialistas de compañías extranjeras para ayudar en el desarrollo intelectual de las autoridades que evalúan los nuevos productos que ingresarán al mercado. “La función nuestra es ayudar a liberar las barreras que tantas veces se presentan, debido a regulaciones que son erróneamente hechas por grupos tendenciosos que no permiten que la tecnología avance, basados en miedos

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Extracto de miel de ulmo: Una solución natural contra la pudrición de la papa

La investigadora Gloria Montenegro logró obtener un extracto fenólico bioactivo a partir de miel de ulmo. Producto que ha mostrado excelentes resultados como desinfectante ambiental y en el control de plagas de poscosecha. Pero es sólo uno de los tantos logros que tiene su empresa Bee-Lab, un spin-off de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Por Jorge Velasco Cruz En 2013 Gloria Montenegro volvió a hacer noticia en el mundo de la innovación. La académica e investigadora de la P. Universidad Católica de Chile (PUC) recibió el premio al “Mejor Emprendimiento”, que otorga el Diario Financiero, por su empresa “Bee-Lab”. El proyecto es un spin-off de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la PUC, donde Montenegro es profesora titular. El galardón es uno más que se suma a una larga lista de reconocimientos para esta profesora de biología y ciencias naturales, especialista en botánica y flora nativa, que brinda especial dedicación al estudio de las abejas. Ha recibido distinciones como el Premio Mundial “Mujer en Ciencia”, entregado por L’Oreal y UNESCO, el reconocimiento como Mujer Líder 2008, el Premio Monseñor Carlos Casanueva a la Excelencia Académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile en ese mismo año, el premio Chilectra Energía de Mujer 2011, y el Premio a la Mujer Innovadora en Agricultura 2011, entregado por el Ministerio de Agricultura, entre varios otros. Es, además, Presidenta del Consejo Consultivo de Fundación Copec-UC, Directora del Centro de Ciencia e Innovación en Biotecnología Vegetal PUC y Editora Jefe de la Revista Ciencia e Investigación Agraria (ISI) de la Facultad de Agronomía. “La motivación de mi vida, en términos generales, ha sido promover la conservación de los recursos naturales, con el énfasis de fomentar su uso en forma sustentable”, sostiene. Y agrega: “Si usamos el recurso, lo valoramos. Y si lo valoramos, lo vamos a proteger”. Es a partir de estas premisas que su labor de investigación se ha vuelto tan abundante que parece insondable, participando en varias iniciativas al mismo tiempo. Sin embargo, han sido las abejas y los productos apícolas los que en los últimos años han concentrado más su trabajo. La empresa Bee-Lab entra en esta línea. “La motivación de mi vida, en términos generales, ha sido promover la conservación de los recursos naturales, con el énfasis de fomentar su uso en forma sustentable”, sostiene Gloria Montenegro. PRODUCTOS NATURALES ANTIOXIDANTES Y ANTIPATÓGENOS “La abeja colecta el néctar de una planta y, por un proceso enzimático, lo transforma en miel para guardarlo para cuando no haya floración… Si todos los productos apícolas tienen un origen botánico determinado, uno puede plantearse la hipótesis de que estos productos elaborados por las abejas van a heredar las propiedades de las plantas. Por eso hemos venido trabajando con ellos”, explica Gloria Montenegro. La académica se especializa en la bio prospección de productos naturales, especialmente en la miel, el polen y sus derivados. Para ello utiliza el Laboratorio de Productos Naturales en la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, donde se desempeñan cuatro técnicos y media docena de estudiantes de posgrados. Ahí busca obtener productos naturales con actividad (es decir, que generen un efecto), que en algunos casos han servido como antioxidantes o han demostrado que tienen efecto contra patógenos. “El trabajo está asociado a productores que nos envían las muestras. La ventaja para ellos, al analizar sus mieles, es que eso les incrementa el valor comercial que pueden obtener por su producción”, comenta Enrique Mesías, investigador asociado. De hecho, en la actualidad Gloria Montenegro es coordinadora del Proyecto FIC Regional “Desarrollo de Biozonas Apícolas del Programa Fondo de Innovación para la competitividad de la Región del libertador Bernardo O’Higgins”. Ahí tiene una buena fuente de miel para analizar. A fin de cuentas, el objetivo de Gloria Montenegro es obtener compuestos que puedan tener una aplicación práctica para alguna industria. Como resultado, ha presentado la solitud de diversas patentes en Europa, Estados Unidos y Chile. Varias de ellas están relacionadas con los productos que ofrece Bee-Lab. El objetivo de Gloria Montenegro es obtener compuestos que puedan tener una aplicación práctica para alguna industria. Como resultado, ha presentado la solicitud de diversas patentes en Europa, Estados Unidos y Chile. Varias de ellas están relacionadas con los productos que ofrece Bee-Lab. COMPUESTOS CON ACTIVIDAD ANTIBIÓTICA Si se busca a Bee-Lab en Internet, es probable que se encuentren páginas de todo tipo, pero pocas referencias a la iniciativa de Gloria Montenegro. Es que a ella le gusta el bajo perfil: más que comercializar, lo suyo es investigar.  “Moriré pobre”, vaticina. Pero lo cierto es que Bee-Lab es una empresa formada al alero de la PUC y financiada con un Capital Semilla Dos de Corfo. La compañía está formada por tres socias: además de Gloria Montenegro están Ximena Ortega, subdirectora de investigación y postgrado de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, y Gloria Barros, encargada de difusión y comercialización. Pese a que la empresa toma su nombre de la combinación entre abeja (bee en inglés) y laboratorio (lab), debido a que sus primeros productos nacieron a partir de la miel. En el último tiempo ámbito de interés se ha diversificado también a iniciativas con flora nativa y plantas medicinales. De cualquier forma, para todos ellos el objetivo es entregar productos naturales que, a fin de cuentas, sean factibles de transformar en un extracto que tengan aplicaciones prácticas. La principal línea de elaboración de la empresa nace a partir de mieles endémicas, con las cuales Montenegro lleva trabajando más de dos décadas. “La gracia de trabajar con mieles es que estamos extrayendo un producto natural de un alimento. El trabajo de inocuidad alimentaria, de toxicidad, lo hizo la abeja. Ella ya entregó un producto alimenticio que se puede consumir sin que la persona se intoxique”, comenta la investigadora. La empresa Bee-Lab toma su nombre de la combinación entre abeja (bee en inglés) y laboratorio (lab), debido a que sus primeros productos nacieron a partir de la miel. Sin embargo,

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Aplicaciones más eficientes de plaguicidas en frutales

El ingeniero agrónomo Jorge Riquelme S., experto en maquinaria agrícola del INIA, explica los resultados del programa de inspección de maquinarias y equipos vinculados a la aplicación de plaguicidas en huertos de uva de mesa y manzanas de exportación. Asimismo explica los avances que se han obtenido en cultivos de tipo hortícola tales como la frutilla donde se generó una pauta de cómo calibrar e inspeccionar un pulverizador de mochila o de carretilla. Si bien la cultura en el sector de hortalizas es distinta, los problemas son similares a los de la fruticultura, asegura Jorge Riquelme. “Los problemas que encontramos en uva de mesa y manzana, dice, son muy similares a los que se han encontrado en hortalizas como la frutilla. Cultivo que tampoco cuenta con un programa de certificación, ya sea para los pulverizadores de mochila o para los de carretilla. De acuerdo a las evaluaciones que se han hecho algunos de estos equipos son de fabricación china, nos hemos encontrado con tapas sin válvulas o boquillas de plástico. Los productores, mayormente pequeños y medianos, así mismo no tienen conocimiento de cómo funcionan las boquillas, toman un clavo y las abren y con eso creen que solucionan el problema. Pero, lo que hacen es derramar más producto”. A pesar de este escenario, el experto es optimista e indica que es factible reducir sustancialmente el uso de plaguicidas en hortalizas y frutales en la medida que se implementen los procedimientos que aseguren un correcto mantenimiento y calibración de la maquinaria agrícola. El estado y el uso apropiado de la maquinaria es uno de los componentes principales que se investigó en el contexto del proyecto “Desarrollo de estrategias de manejo fitosanitario para frutales de exportación tendientes a reducir el uso de plaguicidas”, financiado por el Ministerio de Agricultura y ejecutado por especialistas del INIA en las regiones donde se produce uva de mesa y manzanas, sectores que fueron priorizados para realizar este estudio que abarcó las regiones de Coquimbo al Bio Bío. Según los datos obtenidos, en un porcentaje importante de los predios evaluados, los volúmenes de aplicación que utilizan duplican lo requerido para obtener los mismos resultados. Los especialistas señalan que mediante una adecuada transferencia tecnológica es posible que los agricultores comprendan que se puede reducir esta brecha si incorporan cambios pequeños pero significativos. A modo de ejemplo, en parronales de uva de mesa donde se debería aplicar 700 litros por hectárea se aplican alrededor de 1.400 litros.  Un caso extremo que se registró en uno de los predios analizados fue el de un pulverizador hidráulico que debería aplicar 650 litros por hectárea y sin embargo, estaba utilizando 3.400 l/ha. Se debe señalar no obstante, que existen casos donde los volúmenes de aplicación coinciden con los que recomiendan los especialistas. En manzano los equipos importados alcanzan un 60% del total y tiene certificación ISO.  Una de las recomendaciones del especialista es usar una tabla o matriz que asocia distintos volúmenes de pulverización con el volumen del follaje del cultivo, vale decir, si la planta es pequeña serán menos litros pulverizados que si se encuentra desarrollada y en plena producción. Para ello el INIA ha capacitado en cómo calcular el volumen del follaje que se tiene en metros cúbicos y cómo usar tablas que lo relacionan con el volumen a aplicar, lo que variará también dependiendo del cultivo que se está analizando. Para condiciones de volumen de follaje muy alto se recomienda 120 l/1.000 m3; para volumen de pulverización alto se recomienda 100 l/1.000 m3; para volumen de pulverización medio se recomienda 70 l/1.000 m3; para volumen de pulverización bajo se recomienda 50 l/1.000 m3; para volumen de pulverización muy bajo se recomienda 30 l/1.000 m3; para volumen de pulverización ultra bajo se recomienda 10 l/1.000 m3. En Argentina, por ejemplo, para huertos de manzanos se utiliza un volumen fijo que es de 93,7 litros/1.000 m3 de follaje para condiciones de punto de goteo, incluyendo un índice de densidad foliar desde 0,7 hasta 1, árboles jóvenes con mucha luz, poco follaje hasta árboles frondosos y de gran altura. RESULTADOS INSPECCIÓN EN UVA DE MESA Y MANZANO  Basándose en la metodología de trabajo que se utiliza en Europa, la inspección de la maquinaria realizada en nuestro país consistió en la evaluación de los principales parámetros del tractor y del pulverizador que intervienen en la eficacia de las aplicaciones, seguridad del operador y riesgo de contaminación ambiental. El diagnóstico operativo del tractor y del equipo pulverizador se realizó sobre la base de una pauta que además evalúa aspectos como: velocidad de avance, presión de trabajo, tipo y cantidad de boquillas utilizadas, volumen de aire (pulverizadores hidroneumáticos), volumen de vegetación al momento de la inspección, volumen de aplicación utilizado actualmente y verificación de la eficacia con papeles hidrosensibles. PROBLEMAS CON LA POTENCIA DE LOS TRACTORES  Los resultados mostraron que existen problemas principalmente asociados con la potencia de los tractores (inferior a 80 HP) y junto con ello, a que con cierta frecuencia no funcionan el tacómetro o el manómetro del tractor, instrumentos fundamentales para realizar una aplicación adecuada. Asimismo, muchos de los tractores tiene más de 15 mil horas de uso y no cuentan con la protección de la funda cardánica. En Europa, afirman los expertos, la ausencia de este elemento constituye un defecto grave al punto que si no se encuentra presente no se sigue inspeccionando. En nuestro país, acotan, “gran parte de los accidentes se debe a que la junta cardánica no cuenta con la funda de protección, siendo un elemento fundamental para la seguridad del operador”, explica Riquelme. PRESIÓN DE TRABAJO SUPERIOR A LO RECOMENDADO Además, en la mitad de las maquinarias analizadas se constató que la presión de trabajo era superior a lo recomendado por el fabricante de las boquillas, siendo el ideal trabajar con presiones cercanas a los 10 bares, aseguran los inspectores. “Si la boquilla no genera la gota apropiada y esta es muy fina y pequeña, es fácil que la deriva la traslade a lugares no

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Entomólogo Luis Sazo: “LOS TRATAMIENTOS DE INVIERNO SERÁN CLAVE”

El experto de la Universidad de Chile, Luis Sazo, explica que la temporada que termina ni la escama de San José ni polillas como la de la manzana o la oriental, han tenido gran incidencia, pero sí la polilla del racimo de la vid. Sin embargo, ha habido un aumento en las poblaciones de ácaros fitófagos, principalmente en carozos. Aquí sus recomendaciones para el control invernal de estas y otras plagas. El entomólogo realiza un balance preliminar de la temporada frutícola desde el punto de vista de la incidencia de plagas y entrega algunas recomendaciones de control fitosanitario que durante el período invernal conviene realizar en los huertos frutales. “Esta temporada el nivel de escama de San José conocido a la fecha ha sido más bajo que en años anteriores. Lo que indica que los cambios de estrategia sugeridos dieron resultado. Varios ya se han dado cuenta de que había un problema de resistencia a algunos organofosforados. Este año la escama se ha manejado mejor. Las polillas de la fruta, Cydia pomonella (Carpocapsa) y C. molesta (p. oriental), tampoco han provocado grandes problemas”. Sin embargo, según el experto, este año ha habido un aumento en las poblaciones de ácaros fitófagos, principalmente en carozos. Tanto de arañita roja europea (Panonychus ulmi) como de arañita bimaculada (Tetranychus urticae). “Posiblemente debido a programas de aplicaciones que privilegiaron alternativas no selectivas, de modo que se destruye  a los depredadores provocando un desequilibrio que se expresa rápidamente en un aumento de las poblaciones de  ácaros fitófagos”, explica el entomólogo. A las mencionadas plagas se sumaron algunos eventos de thrips de California, principalmente -según Sazo- debido a que nuevamente ha sido un año seco. Así mismo, “este año el pulgón en nogales apareció tarde, en enero o febrero, pero con bastante fuerza”, dice. TRATAMIENTOS DE INVIERNO Según el entomólogo, este año no se requerirán mayores modificaciones respecto de la temporada pasada, pero advierte que hay que mantener un esquema básico efectivo. “Si por una parte pensamos que la escama de San José está presente en todas las unidades productivas y, por otra que, esta temporada se constató un aumento de arañita roja europea, especie que hiberna como huevo, significará entonces que , los tratamientos de invierno van a ser clave para bajar los niveles de infestación, ya que es una época  en que es muy fácil obtener buen control de estas plagas debido, principalmente, a que los estados sensibles, están expuestos”. -¿Más específicamente, qué productos sugiere aplicar para el control de invierno? -Es válido aplicar aceites, además de  un regulador de crecimiento (ej. Piriproxifen). En manzano haría una aplicación de Piriproxifen para escama más o menos hasta mediados de agosto, y aceite al 2% más clorpirifos entre puntas verdes y ramillete expuesto. Son dos eventos diferentes y complementarios.  -Sin embargo, ¿es recomendable monitorear? -Hay que monitorear. Lo que pasa es que la escama hiberna principalmente como gorrita negra, su primer estado ninfal, y en menor porcentaje,  como gorrita gris, segundo estado ninfal. Después de este segundo estado ninfal la hembra muda y pasa al estado adulto, en tanto que los machos continúan en los estados pupales (prepupa y pupa). Lo importante es que este regulador de crecimiento tiene efecto solo en los dos estados ninfales. Entonces, si han mudado por segunda vez y ya son hembras adultas, el regulador de crecimiento ya no tiene efecto. Por esto es que para no equivocarse el tratamiento con este producto se hace a más tardar el 15 de agosto. -¿Y para el manejo de las arañitas? -Es al contrario. Para controlar los ácaros fitófagos –en particular para arañita europea- se debe esperar lo más posible para aplicar los aceites, incluso hasta que empieza a brotar o a florecer. En algunos importantes campos de la Región de O’Higgins, cuando hemos tenido altas infestaciones de  arañita roja europea, hemos aplicado en nectarinos, aceites al 2% hasta con 50% de flores abiertas. LOS HUERTOS QUE NO PRODUJERON DEBIDO A LA HELADA -¿Hay diferencia si luego de la helada un huerto estuvo sin producir? -Si un huerto se heló y no se hizo control o este  fue más ‘light’, tendería a pensar que el nivel de infestación de escama de San José fuese  mayor. Entonces me parece que se debería ser más estricto en el programa para la próxima temporada de modo de evitar situaciones limitantes para la producción. Hay que considerar que las escamas tienen tres generaciones por temporada y cada hembra puede parir entre 100 y 500 ninfas. Por lo anterior  la cantidad de ninfas que, teóricamente, se puede producir a partir de  un individuo en una temporada, corresponde a cientos de miles de individuos. Si el programa ha sido liviano, recomiendo un tratamiento bastante más riguroso, con el regulador de crecimiento, alto  volumen de aplicación y, por supuesto, el complemento con insecticida en primavera. -¿Qué es importante a la hora de estimar el nivel de infestación de un huerto, por ejemplo en las condiciones señaladas (helada)? -Se debe revisar el nuevo crecimiento de la temporada, especialmente en la parte basal de la ramilla, para determinar cuál es el nivel de infestación que tiene. Si no se encuentran ninfas de escama fijas en esta madera , quiere decir entonces que el control ha sido exitoso. Esto se debe hacer en aquellos  lugares que históricamente han tenido escama. CHANCHITOS BLANCOS EN NIVELES HABITUALES “Hasta la fecha (segunda semana de marzo), ya que todavía no se termina la temporada, diría que los programas han funcionado bastante bien y la plaga está en los niveles habituales. Es decir, no se enfrenta una situación más complicada que otros años”, afirma el entomólogo. -¿Cuáles es la clave para controlar chanchitos blancos? -En mi opinión, se debe hacer en base a antecedentes objetivos; el programa de control debe partir en post- cosecha aprovechando que no existe  restricciones para el uso de varios insecticidas efectivos, a un costo menor. En post-cosecha es recomendable hacer una o dos aplicaciones, excepcionalmente tres. -¿En base a qué información se decide

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