Chile se ha convertido en uno de los mayores exportadores de fruta fresca del mundo, liderando las exportaciones del hemisferio sur y destacando en primer lugar la uva de mesa (Vitis vinifera)1. La superficie plantada de este cultivo es de 52.234 hectáreas que representan cerca del 17.6% del total de la superficie productiva de frutales a nivel nacional2. Actualmente, el principal destino de uva de mesa chilena es Estados Unidos con el 44% de participación, seguido del Lejano Oriente con el 23% del total exportado y en tercer lugar se encuentra Europa con el 20%3. Según los datos reportados para la temporada 2012-2013, a China se exporta el 7% de la producción nacional de uva de mesa4, siendo uno de los mercados más exigentes, ya que demanda fruta de color homogéneo, calibre uniforme, escobajo verde y presencia de ceras sobre las bayas5. Considerando tales exigencias y sabiendo que la fruta debe viajar alrededor de 40 días, es vital llegar a estos destinos conservando las características de calidad que hacen atractiva la fruta frente al consumidor final. El principal cultivar de uva de mesa exportada por nuestro país es Red Globe con cifras de un 33% del volumen total exportado3. Red Globe posee bayas excepcionalmente grandes, sobrepasando los 26 mm de diámetro y 12 g de peso promedio; de color rosado oscuro y con semillas1 (Figura 1). Factores como la deshidratación del escobajo y el desgarro pedicelar son determinantes para una exportación de calidad no sólo al momento de seleccionar la fruta, sino que, más importante aún, cuando ésta finalmente llega y es evaluada para su aceptación en estos mercados6. La deshidratación del escobajo en post-cosecha, se debe a la pérdida de agua en la zona del eje central más sus ramificaciones (raquis) producto de la superficie expuesta que en esta zona no presenta una epidermis gruesa ni ceras en la cutícula y que posee una alta taza respiratoria, lo cual genera un oscurecimiento relacionado con el pardeamiento enzimático, deteriorando la apariencia del producto final6-7. Generalmente, la coloración oscura en la fruta se debe a cambios físicos y alteraciones químicas ocasionadas por el proceso denominado pardeamiento enzimático. Este proceso ocurre por el envejecimiento celular natural o daños mecánicos ocasionados, los cuales rompen las membranas de las vacuolas, liberando enzimas polifenoloxidasas (PPOs). Estas enzimas entran en contacto con compuestos fenólicos llamados o-difenoles ubicados en el citoplasma, en donde inmediatamente ocurre la reacción de oxidación, gracias a la presencia de oxígeno. Así, se obtiene como producto o-quinona, molécula altamente reactiva que se enlaza a distintos grupos químicos de otras moléculas, produciendo nuevas moléculas, las cuales son las responsable de la coloración marrón. El desgarro pedicelar corresponde a un daño natural o inducido previo al desgrane, el cual ocurre en la zona de unión de las bayas con los pedicelos1, los que tienen la función de sujetar al grano y enviar al interior de la fruta haces vasculares para su nutrición, y se ubican en las extremidades de las segundas ramificaciones del raquis8. Al ocurrir el desgarro pedicelar, la fruta no logra nutrirse y experimenta una apariencia de envejecimiento, lo que disminuye la cantidad de fruta que cumple con las exigencias de destino6. Puesto que la uva de mesa es la principal fruta fresca exportada por Chile, es de vital importancia solucionar los problemas que causan una disminución a las condiciones de calidad de este fruto. Razón por la cual, la empresa Avance Biotechnologies Chile creó el producto Sunken (Figura 2). Sunken es un abono foliar de la línea de cosmética vegetal compuesto de un grupo de enzimas funcionales (coenzimas) que inhiben la acción del pardeamiento enzimático generado por la acción de la enzima polifenoloxidasa (PPO). Este producto actúa bloqueando la reacción de oxidación, por lo tanto no se producirá o-quinona, evitando la formación de compuestos responsables de la coloración marrón y permitiendo la persistencia del color verde en escobajos y pedicelos. Además, Sunken posee fosfolípidos, proteínas y trazas de Ca+2, materiales vitales para la reconstrucción celular que actúan como un pegante biológico, permitiendo el sellado pedicelar en uvas, manteniendo una matriz firme que previene el desgarro y desprendimiento de los granos en el huerto, packing, almacenaje y destino. Por otro lado, Sunken evita la deshidratación de escobajos, ya que los fosfolípidos contenidos en el producto favorecen la formación de una película de ceras vegetales sobre las pruinas naturales, otorgando protección sin obstruir los poros estomáticos que controlan el intercambio gaseoso, limitando la pérdida de agua. De esta manera se obtiene una producción de fruta de excelente apariencia que permanece en el tiempo y que apunta a ser comercializada en los mejores destinos del mundo. Sunken tiene efecto residual de 20 días, es 100% inocuo y orgánico, amigable con el medio ambiente, no genera carencias ni posee restricciones de aplicación. Considerando las características y beneficios de Sunken, se efectuó un estudio con el objetivo de evaluar el efecto de aplicaciones de Sunken® sobre la condición de la fruta en post-cosecha de uva de mesa Vitis vinifera cv. Red Globe. El ensayo se llevó a cabo durante la temporada 2013-2014 en una superficie de 0.5 hectáreas establecidas el año 1991, ubicado en San Carlos, Región de Valparaíso. El estudio constó de 3 tratamientos diferentes: T0 (testigo), T1 tratado con dos aplicaciones de 5 L/ha de Sunken + 0,3 L/ha de Biotens a los 6 y 2 días previo a cosecha y T2tratado con una aplicación de 10 L/ha de Sunken + 0,3 L/ha de Biotens 2 días previo a cosecha. Para cada aplicación se utilizó un mojamiento de 80 L/ha con máquina electroestática. Se consideró como desgarro pedicelar en aquellas bayas que se encontraban en proceso de posible desgrane en base a 5 categorías de afección: ausencia (A), 0% del total del racimo afectado; muy leve (mL), hasta el 1% del total del racimo; leve (L), hasta el 25% del total del racimo; moderado (M), hasta el 50% del total del racimo y severo (S), sobre el 50% del total del racimo, las cuales