Nombre del autor:Redagrícola

José Luis Alvistur, export manager de Turners and Growers Perú. “En nuestro campo nos enfocaremos en variedades ´Seedless´, que son las que demanda EEUU y Europa”

“Aparte del campo que tenemos en Piura para nuestras uvas, estamos estudiando la posibilidad de asociarnos con algunos productores para poder tener acceso a cierto volumen de espárragos, mangos y paltas.”, sostiene Alvistur. La empresa ya ha sembrado estas dos últimas en su campo de Sullana. Tras casi diez años en Perú, comercializando principalmente espárragos y uva de mesa, Turners and Growers se aventura a la producción propia de esta última, en un campo de 340 ha en Sullana. Allí han sembrado Red Globe, pero se enfocarán en las variedades ‘seedless’. Ya tienen Superior y Crimson y el próximo enero sembrarán 50 ha con tres variedades de SNFL, a la espera de definir con qué otras variedades trabajarán en el futuro. José Luis Alvistur, export manager de Turners and Growers. Turners and Growers es una empresa neozelandesa dedicada al ‘trading’ de frutas y hortalizas frescas que aterrizó en el Perú en 2007,  especializándose principalmente espárragos y uva de mesa, aunque en el último tiempo han ampliado su oferta a mangos y arándanos. Sin embargo, han decidido empezar producción propia en el país, en Sullana, en un campo de 340 ha, porque, según cuenta José Luis Alvistur, export manager de Turners and Growers, el negocio del ‘trading’ ya llega a ser limitado. “Muchos productores con los que trabajamos tienen años en el negocio y tienen cada vez más experiencia. Con lo ‘apretado’ que se ha vuelto el negocio de Red Globe en el Perú, muchos productores creen que el ‘trading’ no agrega mucho valor a la relación. Son ellos mismos productores que salen a vender y promocionar su producto. En los espárragos pasa algo similar. Nuestros mercados más importantes han sido siempre Japón y Australia seguido de Hong Kong, Singapur, Malasia y Medio Oriente en menor escala. La alta demanda de mercados tradicionales (y que pueden pagar un poco más) como EE UU y Europa hace que los productores dejen de lado mercados como los nuestros donde el riesgo es mucho más alto. Los tiempos de tránsito a Australia y el sudeste asiático son mucho mayores y eso eleva el nivel de reclamos por calidad. Aparte del campo que tenemos en Piura para nuestras uvas, estamos estudiando la posibilidad de asociarnos con algunos productores para poder tener acceso a cierto volumen de espárragos, mangos y paltas. Ya estamos en conversaciones con algunos pero nada se ha concretado aún. Esperemos que para el 2017 se cierren las negociaciones. Con esto estaríamos aumentando la oferta de productos para no centrarnos en uvas y espárragos únicamente”, explica. El nuevo campo estará enfocado a variedades ‘seedless’. Ya han sembrado 80 ha, de las cuales sólo 14 ha son de Red Globe, mientras que el resto se las reparten Superior y Crimson. Y en enero de 2017 sembrarán otras 50 ha, de variedades patentadas de SNFL. “Serán Timco, Allison y Ivory. “Las dos primeras son nuevas, pero sabemos que tienen buena producción en Perú, y tengo entendido que somos los primeros en sembrar Ivory en el país. Para finales del próximo años estamos entrando con otro paquete de 50 ha, pero aún no hemos definido las variedades”, precisa. “La razón principal por la cual no hemos tenido mucho acceso a variedades ‘seedless’ es porque nuestro enfoque se basó principalmente en Asia”, afirma Alvistur. En enero de 2017 sembrarán tres variedades de SNFL. – Hasta ahora se habían concentrado en la venta de Red Globe (sobre el 95% de la uva de mesa que mueven es de esa variedad). Sin embargo, con la decisión de tener un campo propio, ¿están buscando diversificar su oferta? – Siempre hemos buscado diversificar nuestra oferta. Actualmente la ‘seedless’ tiene mucha demanda en EE UU y Europa, y esa es una de las razones por las que nos estamos enfocando en estas variedades en nuestro campo. La razón principal por la cual no hemos tenido mucho acceso a estas variedades es porque nuestro enfoque se basó principalmente en Asia. Mercados como EE UU y Europa son los que más demandan estas variedades pero otra vez llegamos al mismo problema: productores con relaciones directas con clientes y donde en muchos casos se cree que el ‘trader’ no agrega valor. Con nuestro proyecto en Piura vamos a tener una oferta importante de variedades sin semilla lo que nos va a permitir un mayor y mejor acceso a estos mercados tradicionales. – ¿Ven alguna variedad capaz de reemplazar a Red Globe? – En el Perú hemos saltado de producir 12 millones de cajas a 37 millones en la última campaña, siendo un 67% de Red Globe aproximadamente, mientras que hace cinco años era un 80% de Red Globe. Es claro que hay otras variedades reemplazándola y creo que en el mediano y largo plazo la oferta de variedades nuevas será aún mayor. Las variedades abiertas como Crimson, Superior y Thompson son las más conocidas, pero hay nuevas variedades que están dando buenos resultados. – ¿Cómo les fue en la última campaña de uvas? –  Nos golpeó fuerte. Si bien no terminamos con números negativos, no llegamos a cumplir con el presupuesto de ventas. Hicimos menos volumen que en la campaña anterior. Fue bastante complicado, China nunca despertó, en Tailandia se armó la tormenta perfecta debido a que recibió mucha fruta americana y china. Nos ayudó que el mercado americano se mantuvo estable. El problema fue básicamente en Asia, lo que nos afectó. – ¿Mueven más fruta de Ica o de Piura? – En la última campaña el 80 % de la uva vino de Piura, y el resto de Ica. En la campaña anterior fue de 60/40. Piura ha ido aumentando en los últimos años porque hay mucha más oferta. – ¿Cuál es la estrategia de ventas de la compañía? – La estrategia de Turners and Growers es poner fruta en todos los mercados a los que podamos llegar. No todos los mercados se comportan igual, si bien China ha venido disminuyendo en precios, al igual que en Tailandia, seguimos estando ahí. Nosotros no

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Lecho biológico: Eficaz sistema para la degradación de residuos de plaguicidas

El país ya cuenta con el primer lecho biológico instalado a escala de campo. Esta iniciativa, pionera en Chile, cuenta con la participación de las empresas Agrícola San Clemente, Cherry Andes Sur, San José Farms, Cerezos Inalaf y Bayer, los servicios públicos SAG e INDAP, el Concejo de Producción Limpia y Seremi de Agricultura de la Región de la Araucanía. Autores: Jorge Díaz, Graciela Palma, Gonzalo Tortella, Olga Rubilar y M. Cristina Diez. Los plaguicidas han contribuido de forma importante a la productividad y calidad de la producción agrícola, pero si son utilizados inadecuadamente pueden contaminar el ambiente. A fin de mitigar efectos adversos se han establecido procedimientos de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), que son apoyadas por las instituciones públicas del agro y aplicadas por los agricultores.  Si bien esto apunta en la dirección correcta, consideramos que se debe reforzar el manejo de los plaguicidas, incorporando nuevas tecnologías que actúen como barreras o sistemas de bio-purificación que protejan al recurso suelo y agua. En Suecia, durante la década del 90, se inició el desarrollo de un sistema denominado  “lechos biológicos”, que está siendo difundido a diferentes países de Europa, África y América. Actualmente se están realizando trabajos para su adaptación en Chile mediante un proyecto FONDEF con fondos FIC de la Región de la Araucanía, en el que participan la Universidad de La Frontera e INIA-Carillanca. Las características de esta tecnología, destinada a disminuir la contaminación por plaguicidas, se ajusta plenamente a los productores que se esfuerzan por alcanzar mayores beneficios económicos y lograr aperturas de nuevos mercados más exigentes, como también a normativas ambientales y consumidores con creciente sensibilidad por la protección del ambiente. Un inadecuado manejo de los plaguicidas puede contaminar fuentes de agua superficial, napas subterráneas y el suelo. Diferentes estudios junto a observaciones de terreno han identificado dos puntos críticos durante la manipulación  de los plaguicidas, que pueden provocar contaminación. El primero es durante la fase de llenado del equipo de aplicación, donde suelen ocurrir derrames accidentales del producto en su máxima concentración (Figura 1), y el segundo durante el lavado de los residuos adheridos en la parte externa del equipo (Figura 2). SISTEMA DE BIOPURIFICACIÓN. El lecho biológico es un sistema simple y de bajo costo, construido a nivel del suelo, donde el pulverizador o nebulizador se estaciona sobre una rampa durante las etapas de llenado y lavado del equipo. Contiene una matriz biológica (biomezcla) que atrapa y degrada los plaguicidas hasta llevarlos a niveles de inocuidad.  La biomezcla actúa mediante procesos simultáneos de adsorción por efecto de sus componentes y  de degradación microbiológica realizada por hongos y bacterias. El lecho biológico está compuesto de una primera capa de pasto, seguido de la biomezcla constituida por suelo, turba y residuo lignocelulósico (paja de trigo o avena) en una  proporción volumétrica de  25-25-50%, y finalmente una capa de gravilla. Las paredes están impermeabilizadas con hormigón y una geomembrana que las recubre. Adicionalmente cuenta con un pozo aledaño, cuya función es recibir y recircular los percolados con restos de plaguicidas hacia la superficie del lecho biológico hasta completar su degradación. DEGRADACIÓN DE PLAGUICIDAS. En los laboratorios de la UFRO se está determinando la eficacia de diferentes biomezclas sobre la degradación de plaguicidas, evaluándose algunos de los más utilizados en los programas de control en diferentes cultivos como son los herbicidas atrazina e isoproturon,  fungicidas como iprodiona y carbendazima, y los insecticidas clorpirifos y diazinon. Los estudios consideraron tres tipos de suelo (rojo, arenoso y trumao), tres tipos de material lignocelulósico (paja de trigo, aserrín y cascarilla de cebada), muy disponibles en el medio agrícola, y turba (único componente que debe ser adquirido en el comercio).  En la figura 3, se muestran los niveles de degradación de los plaguicidas en una biomezcla en base a paja de trigo, turba y los tres tipos de suelo. Estas se contaminaron de forma controlada en cantidades totales de 600 mg de ingrediente activo de cada uno de los productos por Kg de la biomezcla. Se puede observar que se lograron porcentajes importantes en la degradación de cada uno de estos plaguicidas a los 90 días,  evidenciando una activa y significativa disminución de sus cantidades en la biomezcla. Este estudio contempla una segunda etapa, que se iniciará en la presente temporada en el lecho biológico instalado en INIA Carillanca, con el objetivo de evaluar el comportamiento operativo  y la eficacia en la degradación de residuos de herbicidas, fungicidas e insecticidas en condiciones de campo.         DIFUSIÓN DE LA TECNOLOGÍA El país ya cuenta con el primer lecho biológico instalado en INIA Carillanca, Vilcún (Foto 1), contemplándose la construcción de 3 lechos más que serán establecidos en Angol (predio de  Agrícola San Clemente), Gorbea (predio de San José Farms) y Temuco (Campo Experimental Maquehue, UFRO), con el objetivo de  realizar actividades demostrativas  de su funcionamiento operativo en condiciones de campo bajo diferentes áreas agroecológicas. Además, se han realizado una serie de actividades de difusión como seminarios, charlas y participación en ferias agrícolas para dar a conocer la tecnología de los lechos biológicos.  Próximamente, entre el 2 al 4 de mayo se realizará un Workshop Internacional en Pucón con la participación de destacados invitados e investigadores líderes en el tema de los lechos biológicos. Para mayor información sugerimos visitar la página http://lechosbiologicos.cl/.    

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Materia orgánica y compost: De desecho orgánico a herramienta agronómica de sustentabilidad Simposio de la International Society for Horticultural Science

Aproximadamente el 50% de los residuos sólidos generados en la Región Metropolitana corresponden a restos orgánicos provenientes de alimentos, ferias libres y podas, susceptibles de ser transformados en compost. Participamos del II Simposio Internacional de Manejo de Materia Orgánica y Uso de Compost en Horticultura, donde conocimos el desarrollo que ha tenido esta herramienta capaz de mejorar las condiciones de cultivo del suelo y aportar nutrientes a las plantas, no solo a la agricultura orgánica  si no también a la convencional. Se estima que en los últimos 50 años de agricultura tradicional, los suelos agrícolas del mundo han perdido aproximadamente el 50% del carbono orgánico originalmente disponible. Las actuales prácticas extractivas que toman la mayor cantidad de recursos del medio sin una posterior reposición tiene hoy a los suelos agrícolas en una situación de pérdida de materia orgánica progresiva, afectando finalmente los rendimientos de los cultivos. Para mitigar esta situación a nivel nacional -en 1999, mediante un decreto ley- nace el Sistema de Incentivos para la Recuperación de Suelos Degradados, SIRSD, con el objetivo de fomentar la aplicación de insumos que permitan detener o revertir los procesos de degradación de los suelos, entre ellos el uso de compost. “Pero como buenos chilenos, muchos usaron cualquier cosa en lugar de compost, entonces el Ministerio de Agricultura decidió reglamentar las materias primas para elaborar compost, el proceso, la calidad final del producto terminado y cuáles son los métodos que deben usarse para hacer los análisis en laboratorio”, explica Cecilia Céspedes (M. Sc.), encargada del Programa de Agricultura Sustentable de INIA Quilamapu. EL CÍRCULO VIRTUOSO DEL COMPOST De acuerdo a Céspedes, más del 90% de los microorganismos presentes en el suelo son benéficos y ayudan a cumplir los ciclos biogeoquímicos de los nutrientes como la mineralización, nitrificación, fijación simbiótica del nitrógeno, y descomposición, entre otros procesos. Para que esta biomasa microbiana pueda expresar todo su potencial, es necesario garantizar un constante suministro de material orgánico al suelo que funcionará como alimento para estos microscópicos seres vivos. “Cuando aplicas materia orgánica al suelo los microorganismos se alimentan, multiplican y mueren porque sus ciclos de vida son cortísimos, y es en ese momento cuando sus cuerpos liberan exudados que sirven como cementantes de las partículas del suelo, formando terrones”, explica Céspedes. Así se mejora la estructura del suelo, su porosidad, aireación, mejora la capacidad de retención de humedad y la infiltración del agua dada la menor compactación del suelo, con una consiguiente mayor penetración de las raíces. Asimismo los exudados y los microorganismos en descomposición generan cambios de pH con tendencia hacia la neutralidad, situación que permite una mayor disponibilidad de nutrientes en el suelo. GRUPOS FUNCIONALES DE LOS MICROORGANISMOS EN EL SUELO Mediante la incorporación de compost al suelo podemos garantizar el desarrollo de microorganismos que no sólo se encargarán de descomponer y degradar los nutrientes que la planta necesita incorporar a su sistema. Así, se han identificado bacterias y hongos capaces de promover el crecimiento de cultivos mediante la secreción de hormonas, y otros que funcionan además como controladores biológicos. Un ejemplo de microorganismos que ayudan en aspectos nutricionales de la planta es el hongo micorriza del género Glomus al trabajar en conjunto con rizobio o Rhizobium para fijar nitrógeno. Rhizobium es una  bacteria del perfil de suelo que no puede fijar nitrógeno independientemente, sino que requiere haberse establecido endosimbióticamente en una planta hospedante. Un caso similar ocurre con Azospirillum, bacteria que igualmente ayuda en la fijación de nitrógeno por rizobio. Respecto a los microorganismos que actúan como promotores del crecimiento encontramos a las Rizobacterias Promotoras del Crecimiento Vegetal, o VGPR, asociadas a distintos sustratos como por ejemplo el compost y la turba. Estos microorganismos también pueden producir fitohormonas como las auxinas, giberelinas y citoquininas, como Bacillus, bacteria que secreta giberelinas, influyendo en el desarrollo de la raíz y la planta. Finalmente hay microorganismos que actúan como controladores biológicos a nivel radicular. Un ejemplo de ello son los trichodermas, hongos que han tenido éxito en el mercado debido a la rapidez que tienen para controlar Pythium, Rhizoctonia y Botrytis. Otro ejemplo de controlador biológico es nuevamente Bacillus, que además produce antibióticos capaces de competir con una colonización temporal en la rizósfera. Un cuarto grupo de microorganismos son aquellos capaces de cumplir estas tres funciones al mismo tiempo, como las actinobacterias, también conocidas como actinomycetes. Aunque físicamente parecen hongos, estas bacterias pueden funcionar bajo altas temperaturas durante la descomposición de la materia orgánica y resistir el proceso de pasteurización del compost mientras los patógenos se mueren. Además liberan promotores de crecimiento y antibióticos, manteniendo a raya las enfermedades radiculares. “Estas bacterias triple militantes son parte del suelo, están en la naturaleza y se multiplican cuando se les da las condiciones óptimas de crecimiento, como por ejemplo, altas temperaturas. No sé si existirá algún producto que se venda en el mercado en base a actinomycetes, pero creo que gastar dinero en algo que está disponible y que sabes cómo multiplicarlo, está de más”, sostiene Céspedes. Producto de una extracción indiscriminada de los recursos naturales, los suelos agrícolas de Latinoamérica se encuentran erosionados, pobres de materia orgánica, sobre fertilizados y contaminados con plaguicidas. México no es la excepción. En entrevista con la Dra. Refugio Rodríguez del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de la Ciudad de México, pudimos conocer cómo poco a poco el concepto de sustentabilidad está ganando adeptos en las cúpulas superiores de la sociedad. Cuenta la historia que el ex presidente Vicente Fox se encontraba sobrevolando Ciudad de México, cuando se percató de un amplio terreno de 54 ha que estaba abandonado en medio de la ciudad. Al preguntar de qué se trataba se enteró de que en ese sitio había funcionado hasta 1991 una refinería de petróleo dejando el suelo completamente erosionado. Fue en ese momento cuando nació la idea de crear el Parque Bicentenario. Con el objetivo de reducir el nivel de contaminación de este sitio y convertirlo así en un lugar de esparcimiento para la

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Potencial agroexportador de Casma

Tras treinta años de prueba y error en la búsqueda de cultivos estrellas, la fruticultura de exportación se consolida en el valle ancashino. Aunque enfrenta retos comunes a otras zonas productoras como la escasez de mano de obra calificada y, sobre todo, de agua, goza de ventajas comparativas y una reciente y esperada sensación de seguridad que lo vuelven atractivo para inversionistas. Redagrícola recorrió varios fundos para conocer de cerca su realidad y entender las estrategias de dos de sus cultivos: el mango y la palta.

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La dosis correcta, en el tiempo correcto, en el lugar correcto y de la fuente correcta

El uso adecuado de los fertilizantes se enmarca dentro de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) con el fin de asegurar la sustentabilidad y sostenibilidad de los sistemas agrícolas en el corto y largo plazo. El mal uso de los fertilizantes se traduce en pérdidas económicas para el agricultor, afecta la salud del suelo y de todo el ecosistema (incluyendo la salud humana), al alcanzar las fuentes de agua. Francisco Albornoz G., Ing. Agrónomo, Ph.D. Para cumplir con las BPA al momento de diseñar el plan de fertilización, es necesario considerar la demanda del cultivo y la fertilidad del suelo. Sin embargo, otros factores como la disponibilidad de nutrientes y el método de aplicación también deben ser considerados con el fin de maximizar la eficiencia en el uso de los fertilizantes. Estos parámetros se incluyen dentro del concepto de las “4C”, el cual se refiere al uso “correcto” de los fertilizantes en cuatro facetas: aplicación de la dosis “correcta”, en el tiempo “correcto”, en el lugar “correcto” y utilizando la fuente “correcta”. Aplicación de la dosis “correcta” de fertilizantes La dosis correcta de fertilizantes aplicada al cultivo maximiza el rendimiento manteniendo una alta eficiencia en el uso de los recursos. Dosis más bajas de las requeridas se traducen en deficiencias y disminución de los rendimientos, mientras que dosis más altas son ineficientes ya que no aumentan el rendimiento convirtiéndose en un desaprovechamiento del recurso (Figura 1). Dosis excesivamente altas pueden incluso producir pérdidas en la producción debido al aumento en la salinidad del suelo, toxicidad por iones específicos y/o pérdida de la calidad en la producción. La determinación de la dosis adecuada de fertilización requiere del conocimiento de los nutrientes disponibles en el suelo y de los aportes realizados a través del agua de riego. Para esto se deben realizar análisis químicos, tanto de suelo como de agua, para determinar los aportes al cultivo. Una vez conocida esta información, la dosis de fertilizantes debe responder a la demanda esperada por el cultivo. Por su parte, la demanda por nutrientes depende del potencial de rendimiento de cada cultivo analizado en cada situación, ya que diferencias en los factores edafoclimáticos determinarán el potencial productivo de cada variedad. Por ejemplo, no se pueden esperar los mismos rendimientos de una variedad cultivada en una zona con alta luminosidad y temperaturas adecuadas versus la producción en zonas con menor disponibilidad de luz y temperaturas sub-óptimas. Una forma eficiente de estimar la demanda por nutrientes es a través del cálculo de la extracción de cada nutriente por tonelada de cosecha. Utilizando la información de la Tabla 1, se puede estimar la demanda de un cultivo de ajo. Suponiendo que se obtendrá un rendimiento de 10 ton ha-1, entonces la demanda por nitrógeno (N) será de 142 kg ha-1. Dentro de los cálculos de la dosis de fertilización se deben considerar las pérdidas estimadas del sistema. Se consideran pérdidas aquellos procesos que reducen la disponibilidad de los nutrientes en el suelo para las raíces. Las pérdidas más comunes son por lixiviación profunda o escorrentía superficial, pero bajo ciertas condiciones, la volatilización de N como óxido nitroso (bajo condiciones de exceso de humedad en el suelo, anegamiento) y la fijación microbiana pueden tomar especial importancia. Para reducir las pérdidas, se debe considerar el momento y método “correctos” de aplicación. Aplicación de los fertilizantes en el momento “correcto” Los requerimientos nutricionales de los cultivos van cambiando con las distintas etapas fenológicas. Esto es principalmente importante en la producción de hortalizas como tomate y pimentón, así como en la producción de fruta, ya sea en especies perennes como aquellas caducas. En estas especies se distinguen dos etapas fenológicas con requerimientos nutricionales bien definidos: los requerimientos durante la etapa vegetativa y los requerimientos durante la etapa reproductiva. Durante el crecimiento vegetativo de las plantas, tanto la parte aérea como las raíces utilizan los nutrientes de forma balanceada, pero cuando comienza la etapa reproductiva, las flores y frutos se convierten en fuertes sumideros para la captación de nutrientes. Un claro ejemplo de esto es el aumento en la demanda de N, potasio (K) y calcio (Ca) en la producción de tomate una vez que el primer racimo ha cuajado. En especies frutales, se pueden observar marcados episodios de crecimiento de los distintos órganos, donde el crecimiento de las raíces es principalmente importante al momento de considerar la aplicación de fertilizantes. Las raíces mayormente activas en la absorción de nutrientes son las raíces finas (nuevas). Estas presentan una menor tasa de crecimiento durante el llenado de los frutos y en esa instancia, la remobilización de nutrientes desde otros órganos cumple una función relevante (Figura 2). Dependiendo del método de aplicación de los fertilizantes, se deben considerar las características del suelo para decidir el mejor momento de aplicación. La capacidad de intercambio catiónico (CIC) es una medida de la habilidad del suelo para retener nutrientes en forma catiónica (NH4+, Ca2+, Mg2+) y está en directa relación con el contenido de arcillas y materia orgánica (MO) en el perfil (Tabla 2). Así, suelos más pesados y con alto contenido de MO tienen mayor capacidad de retención que aquellos pobres en MO y de texturas más arenosas. Suelos con baja CIC deben ser fertilizados con mayor frecuencia y en dosis bajas debido al lavado de los nutrientes desde el perfil con cada riego. Aplicación de nutrientes en el lugar (método) “correcto” Este concepto hace referencia a la ubicación del fertilizante dentro del perfil con el objetivo de maximizar la absorción y reducir lo más posible las pérdidas, ya sea por lixiviación, volatilización o escorrentía. En este sentido, se debe considerar la movilidad de los nutrientes en el suelo, el tamaño y la distribución de las raíces y el método de aplicación de los fertilizantes. El fósforo (P) presenta una movilidad limitada dentro del suelo. Esto es especialmente cierto en los suelos derivados de cenizas volcánicas en el sur de Chile, donde el P aplicado como fertilizante es fuertemente retenido por las partículas de suelo, forzando una

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El método « Keyline » o línea clave

Artículo propuesto por http://www.agriaffaires.es/ Aunque la agricultura mecanizada aumenta los rendimientos agrícolas, es responsable también de una degradación progresiva de los suelos debida a la compactación operada por la maquinaria agrícola y forestal, cada vez más pesada. Así, la compactación del suelo impide la circulación del  agua, del aire y de los organismos del suelo, destruyendo así la calidad de éste y de los cultivos. Para hacer frente a esta situación, nacieron varias alternativas que buscan restaurar la calidad de la tierra y de sus frutos. Entre ellas, encontramos la agricultura regenerativa. Este tipo de agricultura es un componente de la agricultura biológica que tiene por finalidad fortalecer el suelo o regenerar los suelos enfermos. Las técnicas empleadas en este tipo de agricultura son las mismas que las de la agricultura biológica o sea mantener un porcentaje alto de materia orgánica en los suelos, utilizar técnicas de cultivos simplificadas, cultivos de cobertura y abonos verdes, mantener la biodiversidad y favorecer la rotación de cultivos, el mantillo y el compostaje. Aquí están las técnicas claves de la agricultura regenerativa : 1)     Manejo holístico 2)     Diseño de permacultura 3)     Gestión holística del pastoreo 4)     Red alimentaria del suelo 5)     Agricultura sin labranza 6)     Cultivos perennes 7)     Policultivo 8)     Compost térmico 9)     Línea clave o Keyline Design En este artículo, vamos a enfocar sobre este último punto. La línea clave (Keyline design) es uno de los principios fundamentales de la agricultura regenerativa, concebido por el agricultor e inventor australiano Perceval Alfred Yeomans (1904-1984) a finales de los años 40  y popularizado hoy por el permacultor australiano Darren Doherty. Considerando las condiciones climáticas de Australia en su tiempo, Yeomans decidió reconsiderar las prácticas agrícolas así que la ordenación  de su finca a fin de aumentar su resiliencia. De su experiencia, nació el principio de Keyline design. Se  trata de una técnica de gestión de los espacios agrícolas basada en la regeneración rápida de los suelos, mediante animales de pastoreo y la observación de la topografía del terreno, de los ciclos del agua y del clima. El Keyline design se compone de la: – Regeneración de los suelos => desarrollo rápido de la capa de suelo cultivable y lucha contra la erosión de los suelos y su salinidad – Gestión de las aguas de escorrentía – Retención de carbono El principio de línea clave parte de la idea según la cual cada paisaje presenta particularidades climáticas y topográficas, entonces se debe aplicar este concepto de manera única ya que cada terreno es diferente. Visto que toma en cuenta las características propias de cada terreno, la línea clave participa a la reconstrucción de los ecosistemas y se puede aplicar cualquiera que sean la zona climática y el tamaño del terreno. El objetivo de tal método es desarrollar un suelo vivo y muy fértil y cabe notar que es mucho más fácil alcanzar este objetivo en un paisaje que fue diseñado para este fin. La  conceptualización de esta metodología se presenta bajo la forma de una « Escala de Permanencia del paisaje » en la cual Yeomans prioriza los elementos claves que se debe tomar en cuenta en el paisaje. Se debe considerar primero el clima, la topografía (relieve del terreno) y después la gestión del agua, los accesos, la forestación, los edificios y las vallas. La línea clave reagrupa técnicas de trabajo del suelo, riego y técnicas de pastoreo rotativo (manejo holístico) para accelerar el proceso natural de regeneración del suelo. Estas prácticas permiten dar al suelo los elementos que necesita para ser fértil o sea calor, humedad, espacio para el aire (porosidad) y nutrientes ricos en energía y proteínas. A veces, para compensar la falta de porosidad del suelo, se necesita descompactarlo. Por eso, Yeomans desarolló un subsolador que trabaja el suelo sin dañarlo. La decompactación deja en el suelo un motivo que va influir sobre los movimientos del agua en la superficie. Centenares de pequeñas zanjas, llamadas « keylines » van a capturar el agua, que podrá infiltrarse en el suelo. Si se diseñan estas zanjas de forma óptima, se puede actuar sobre el reparto del agua sobre todo el terreno para que el agua que se acumula en los huecos se dirija hacia las montículos que tienden a faltar agua. La aeración y la decompactación del suelo buscan recrear una tierra arable y rica, tierra que fue perdida durante los procesos de labranza de la agricultura mecanizada. La técnica Yeomans es un ejemplo de agricultura regenerativa ya que crea cada vez más vida y biomasa en el suelo y permite también conseguir una producción agrícola cada vez más elevada a medida que la calidad del suelo se mejore. Asociada al manejo holístico, a la agroecología, a la permacultura o a la biodinamía, la línea clave permite favorecer el desarrollo biológico y profundo del suelo, mejorar su calidad y al final crear una base sólida y sana para cultivar. Ejemplos de diseños Keyline :

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Productos de Silicio: Ayudan a las plantas a superar estrés biótico y abiótico

Los Productos de Silicio (Si), vienen del segundo elemento más abundante sobre la corteza de la tierra luego del oxígeno, es considerado un elemento benéfico para el desarrollo y crecimiento de las plantas. El silicio permite que las plantas logren sobreponerse a los efectos del estrés biótico y abiótico. Lamentablemente, los beneficios del Si nunca fueron tomados muy en cuenta hasta los inicios del siglo XX, en gran medida por la falta de síntomas visibles tanto de la deficiencia como de la toxicidad de Si en las plantas. Por esta razón por muchos años los investigadores no realizaron ensayos ni estudios con este elemento. Sin embargo, en muchas condiciones agronómicas las plantas están enfrentadas a severas condiciones de estrés, especialmente en suelos con disponibilidad bajas o limitantes de Si. De esta forma en la comunidad científica primero y luego entre agricultores se comenzó a entender la importancia del silicio en el desarrollo de las plantas. Ya se han realizado 5 congresos mundiales sobre Silicio ( Estados Unidos 1999, Japón 2002, Brasil 2005, Sudáfrica 2008 y China 2011). Y de esta forma el uso de diversas formulaciones con silicio comenzó a popularizarse entre los agricultores. El Profesor Lawrence E. Datnoff, del Departamente de Patología y Fisiología Vegetal de Luisiana State University Agricultural Center en Estados Unidos, ofrece en esta edición de New Ag International su visión sobre la incorporación de este elemento en los planes de manejo y su rol para potenciar a las plantas frente a situaciones de estrés biótico y abiótico. Silicio se refiere al elemento químico Si y se encuentra en la tabla periódica de los elementos en la columna IV-A, directamente bajo el carbono©. Tiene un número atómico 14 y es un metaloide tetravalente. La silica (SiO2) se refiere al dióxido de silicio, y es el mayo constituyente de la arena. Los silicatos (SiO3-2) se encuentran en asociación con los siguientes cationes: Ca+2, Na+, Mg+ y K+ y forman los siguientes compuestos cristalinos- CaSiO3, Na2SiO3, MgSiO3 y K2SiO3. El ácidio silícico, Si (OH)4 (también conocido como ácido mono-salícico o ácido orto-salícico) se refiere a la forma soluble de Si que está disponible para ser absorbida por las raíces de las plantas. La silicona, R2SiO –donde la R es un grupo orgánico- se utiliza en la fabricación de productos plásticos y gomas. Visitar el sitio web MUCHOS SUELOS DEL MUNDO SON DEFICIENTES EN SILICIO SOLUBLE La mayoría de los suelos contienen grandes cantidades de Si soluble con concentraciones en el rango de 3.5 a 40 mg de Si L-1. Las concentraciones de esta magnitud son comunes en varios nutrientes inorgánicos como SO4, K, Ca y se encuentran en exceso en las concentraciones de fosfato en la solución del suelo. Sin embargo, la disolución del Si desde los minerales del suelo es lenta y su adsorción por el suelo y las prácticas agrícolas intensivas hacen que los niveles de Si disponible se reduzcan considerablemente hasta el punto de que es necesario suplementar con productos a base de Si para obtener las producciones agrícolas deseadas. Algunos suelos tienen bajos niveles de Si disponible. Este tipo de suelos son comúnmente suelos muy lavados, lixiviados, acídicos, con una baja base de saturación y que contienen grandes cantidades de sesquióxidos (ejemplo, óxido de aluminio, Al2O3). Por esta razón, suelos altamente lavados como Oxisols y Ultisols pueden tener niveles bajos de Si disponible para las plantas. Y suelos altamente orgánicos como los Histosols, bajos en minerales también pueden tener bajos niveles de Si. Más aún, algunos suelos principalmente compuestos de arena cuarzo, silica (ejemplo, los entisols arenosos) pueden tener altos niveles de Si insoluble pero bajos niveles de Si disponible para las plantas. Muchas mezclas de suelos caen en esta categoría también. Estas condiciones de suelos con baja disponibilidad de Si disponible se encuentran en grandes zonas agrícolas de África, Asia, las Américas e incluso en Europa. PRODUCTOS DE SILICIO: UN CONSTITUYENTE CLAVE DE LAS PLANTAS Todas las plantas cultivadas sobre suelo van a contener Si en sus tejidos, y se ha demostrado que 44 clados de angioespermas (que representan más de 100 órdenes o familias) también contienen silicio en sus tejidos. Para determinar si las plantas acumulaban Si los estudios anteriores se enfocaban en medir Si en el follaje y no en otros órganos de las plantas. Recientemente se ha demostrado que algunas especies vegetales – ej. Tomate y pimiento- acumulan más Si en sus raíces que en sus brotes. La extracción de silicio hacia los brotes varía según la especie y el nivel de madurez de la planta, con un rango de concentración que va desde 0.1% a 10%, en base a materia seca. Las plantas monocotiledóneas tenderán a acumular más Si en sus tejidos que las plantas dicotiledóneas. En general los pastos de humedades tendrán entre 4.6 y 6.9%, mientras que los pastos en praderas secan varía entre 0.5 y 1.4%. Las plantas dicotiledóneas tienen en general menos de 0.23%. En la parte baja de este rango, 0.1%, esto es similar a las porcentajes de macronutrientes como Ca, Mg, P y S. Y en la parte alta, 10%, la concentración en los tejidos supera la de nutrientes minerales como N o K. Por todo esto, se establece que el Silicio es claramente un constituyente mayor de las plantas. La diferencia en la capacidad de acumulación de Si entre diferentes plantas se atribuye principalmente a las diferentes habilidades de las raíces para absorber Si. Como mencionamos anteriormente, las raíces extraen ácido salícico y se han identificado y caracterizado transportadores en las raíces que juega un rol muy activo en la acumulación de Si. Este trabajo se ha realizado en trigo, soja, arroz, maíz, zapallo y cebada. Una vez que pasa la barrera de la raíz, el Si se mueve por el xilema a través de transportadores y/o por transpiración hacia la endodermis de la raíz, membranas celulares del vascular bundle y las células de la hoja en la epidermis justo debajo de la cutícula. Una vez dentro de una célula, ocurre

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Una correcta nutrición mejora un buen negocio

La nuez chilena no es cualquier nuez. La foto que abre este artículo ilustra un fruto que es reconocido en el mundo por su calidad. “Claro que no el 100% de nuestras nueces son así”, afirma el asesor Vittorio Bianchini. “Pero en una variedad como Chandler perfectamente se puede conseguir el 95% de la producción con nueces de primera calidad”, anima el experto.

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Polinización: Pague por abejas, no por la caja

Resultados de investigaciones y un análisis económico han demostrado un claro impacto de la calidad de las colmenas sobre los beneficios en especies como cerezo y kiwi. Pero no basta ver una cierta cantidad de cajas instaladas en el huerto: lo relevante es contar con un número importante de abejas polinizando activamente. Y eso depende tanto del apicultor como del fruticultor. Desde hace algún tiempo los apicultores han estado proponiendo un mejor pago por los servicios de polinización. Para contar con colmenas de calidad, indican –especialmente en almendro, cerezo y ciruelo, temprano en la temporada (julio/agosto a septiembre)–, se debe incurrir en gastos de alimentación invernal. Además, se requiere financiar el control de las enfermedades y plagas, así como implementar los acuerdos de producción limpia. Por si fuera poco, añaden, hay un porcentaje de mortalidad en las colmenas instaladas en los huertos. Luego, una buena polinización apícola exige mayor inversión y, en consecuencia, proponen un valor de 75 pesos diarios por un marco tipo, de 1.750 abejas. Si bien nadie niega la importancia de una buena polinización, los fruticultores tienen el derecho a preguntarse cuál es la medida de su beneficio y si un mayor pago se traduce en ingresos adicionales. Con el fin de dar una respuesta, un equipo de INIA La Platina liderado por la entomóloga Patricia Estay comparó la efectividad de colmenas buenas, regulares y malas en manzano, kiwi y cerezo, en el marco de un proyecto Innova Corfo junto con Fedefruta y el Fondo Nacional Apícola. Se midió el polen con trampas atrapa polen; se colectaron abejas en árboles y malezas; se hicieron recuentos de entradas y salidas de abejas; se establecieron distintos horarios de medición, y se hizo una evaluación semanal de la calidad de las colmenas, entre otras variables. Se analizó las especies a las cuales correspondía el polen y su proporción dentro de la muestra. En las tres especies se midió la cuaja de frutos. A la cosecha se estableció el peso total de estos y la calidad por calibre. La proyección económica es concluyente en cerezo y kiwi En manzano no hubo diferencias significativas entre las distintas calidades de colmenas, pues las abejas son muy buenas polinizadoras de este frutal. Sí se encontraron efectos importantes en cerezo y kiwi. A partir de los resultados técnicos se realizó una proyección económica de los mismos, a cargo de Gonzalo Barrientos, ingeniero agrónomo, M.Sc., de Fedefruta. Barrientos usó los datos porcentuales obtenidos por INIA en el calibre de cerezas atribuibles al uso de colmenas de distintas calidades, proyectándolos a una producción de 12,5 t/ha.     Para los costos de arriendo de los servicios de polinización, se aplicó el valor estandarizado diario de $75 por marco de 1.750 abejas que se mencionó anteriormente, y se supuso un período de floración de 20 días (cuadro 2). Se calculó la utilización de 10 colmenas por hectárea, cuya calidad se definió en término de número de marcos equivalentes.     A partir de los precios del mercado interno mayorista Lo Valledor, recogidos por Odepa, se determinaron los ingresos correspondientes a las producciones logradas con colmenas de las distintas calidades (cuadro 3).   El paso de una colmena mala a una buena, descontado el incremento de costos que ello significa, se traduce en  un mayor ingreso de $678.829/ha. En cerezo este aumento es particularmente acentuado al cambiar colmenas malas por colmenas regulares (cuadro 4).   En el caso del kiwi se realizó el mismo procedimiento, aplicando la distribución de calibres obtenida en el estudio del INIA a una producción de 25 t/ha (cuadro 5).     Para establecer los costos en esta especie se consideraron dos situaciones: una temporada con un período de floración de 10 días y otra con servicios de polinización durante 20 días (cuadro 6). Se estimaron los ingresos totales de kiwi de acuerdo a los calibres obtenidos (cuadro 7).     El aumento de ingresos una vez descontados los costos adicionales por pasar de colmenas malas a buenas es de $1.145.325 y $1.100.325 en temporadas de floración de 10 y 20 días, respectivamente. Como se aprecia en el cuadro 8, en kiwi la mayor diferencia económica se logra al pasar de una colmena regular a una buena.       De acuerdo al análisis, concluyó Barrientos, no hay duda de que en kiwi y cerezo la calidad de la colmena afecta significativamente el beneficio económico de los productores de fruta demandantes de servicios de polinización. Patricia Estay también explicó que a mayor población de abejas obreras de la colmena, mayor es la proporción de abejas pecoreadoras o forrajeras, o sea  las que buscan el polen y el néctar. Citó cifras de Walton (1970), de acuerdo a las cuales en una colmena con 10.000 obreras el 10% corresponde a pecoreadoras, y en una con 50.000 obreras el 60% se dedica a colectar. Esta última tendrá 30.000 pecoreadoras, mientras 5 colmenas de 10.000 obreras aportarán 5.000. De ahí la importancia de contar con colmenas de buena calidad, con gran número de abejas. RedAgrícola aplicó este factor de pecoreo a los datos presentados por Estay y Barrientos, y obtuvo un valor por cada 100 abejas efectivamente pecoreadoras en las colmenas malas de $40, aproximadamente, contra alrededor de $20 en las buenas. Al menos en teoría, el arriendo diario de cada abeja pecoreadora de una colmena mala cuesta poco más del doble que la de una buena. En qué fijarse para contar con buenas colmenas “Hay una falta de conocimiento de parte de los usuarios, que somos nosotros, los fruticultores. Tenemos claros los beneficios: mejorar cuaja, calibre, calidad de fruta… Necesitamos tener la cantidad suficiente de abejas para lograr esos objetivos. Lo que no sabemos es qué es lo que estamos contratando”, confidenció a RedAgrícola Germán Farr, socio de la productora y exportadora de arándanos Nice Blue. Sus palabras representan también una demanda, según indicó: “A los que se están dedicando a la prestación de servicios de polinización les pediría seriedad en su trabajo, que nos enseñen a

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La trufa: El cultivo de peor rendimiento por hectárea, pero de los más rentables

Por siglos ha fascinado a reyes, gobernantes y a los más connotados chefs del mundo. La trufa negra de Perigord es uno de los condimentos más codiciados y por ella se pueden pagar varios miles de dólares el kilo. No en vano se la llama “el diamante negro de la gastronomía”. De la mano de la empresa Agrobiotruf, Chile la está empezando a producir y este año comenzarían las exportaciones.

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