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Producción y territorio

Arándanos en el Perú: Piura como límite climático y un escenario más favorable desde Olmos hacia el sur

Mientras Piura concentra las condiciones climáticas más restrictivas para el cultivo de arándanos, zonas como Olmos, Ica y Pisco muestran un desempeño más estable. La experiencia de campo del Dr Prometeo Sánchez-García, quien será expositor en el 2do. Curso Internacional de Arándanos Perú 2026, organizado por Redagrícola, permite diferenciar claramente ambos escenarios, incluso en sistemas intensivos en maceta y sustrato.

02 de Febrero 2026 Equipo Redagrícola
Arándanos en el Perú: Piura como límite climático y un escenario más favorable desde Olmos hacia el sur

El cultivo de arándanos en el Perú presenta comportamientos contrastantes según la zona productiva. De acuerdo con la experiencia de campo del Dr. Prometeo Sánchez-García, asesor internacional de arándanos y presidente de la Sociedad Mexicana de Nutrición Vegetal, el principal límite climático para el cultivo se concentra en Piura, mientras que desde Olmos hacia el sur las condiciones permiten un desarrollo más estable del cultivo, aun considerando los desafíos propios de cada territorio.

Piura combina altas temperaturas, baja humedad relativa y una radiación elevada, condiciones que generan un estrés permanente en la planta. “Piura es un ambiente muy agresivo para el arándano”, señala Sánchez-García. “La planta sufre mucho, y eso se refleja directamente en la producción”.

Para ser parte de nuestro 2do. Curso Internacional de Arándanos Perú 2026 da click en el siguiente link.

Frente a estas limitantes, el especialista señala que producir arándanos en Piura requiere inversiones adicionales orientadas a modificar el microclima, como el uso de malla Rachel o sistemas de microaspersión para elevar la humedad relativa. “En Piura, si no generas humedad, el cultivo no funciona”, comenta, advirtiendo que estas soluciones encarecen significativamente los proyectos.

En la actualidad, explica que la mayoría de los proyectos instalados en esta zona ha tenido dificultades para sostener rendimientos estables en el tiempo.  Uno de los pocos factores que ha permitido cierta recuperación productiva ha sido la ocurrencia de eventos de El Niño. En temporadas con mayor humedad ambiental, algunas plantaciones lograron mejorar su desempeño, aunque de forma transitoria. “Cuando hay El Niño, la lluvia o el aumento de humedad ayudan, pero no es algo sobre lo que se pueda planificar”, indica.

Olmos hacia el sur: un entorno más favorable para el arándano

A diferencia de Piura, Sánchez-García explica que desde Olmos hacia el sur el cultivo de arándanos se comporta de manera mucho más favorable desde el punto de vista climático. “Desde Olmos para abajo, el arándano va bien”, resume.

En estas zonas, el estrés térmico y la baja humedad no alcanzan los niveles críticos observados en Piura, lo que permite un manejo más predecible del cultivo, especialmente en sistemas en maceta y sustrato. Sin embargo, los desafíos no desaparecen, sino que cambian de naturaleza.

En Ica y Pisco, por ejemplo, el principal condicionante no es el clima, sino la calidad del agua. “Ica es mucho más estable que Piura”, señala el especialista. “Ahí el problema no es tanto el clima, sino el agua, que cada vez es más compleja”.

Sistemas intensivos: más control, pero no inmunes al entorno

El uso de macetas y sustrato ha permitido ganar control sobre el riego y la nutrición del cultivo, pero no elimina las restricciones impuestas por el entorno. En zonas como Piura, el sistema puede mitigar el estrés, pero no compensar completamente las condiciones climáticas extremas. En cambio, en Olmos, Ica y Pisco, estos sistemas permiten aprovechar mejor un entorno climático más favorable.

“La maceta te da control”, explica Sánchez-García, “pero no cambia el clima”. Por ello, la correcta lectura del territorio sigue siendo una condición clave para definir la viabilidad y el diseño de los proyectos arandaneros en el país.

Experiencia de campo como base del análisis

El diagnóstico territorial que plantea Sánchez-García se apoya en su trabajo directo como asesor en campos de arándanos en distintas regiones del Perú. Su experiencia en el diseño y manejo de sistemas en maceta y sustrato le ha permitido observar cómo estos interactúan con variables como clima, agua y manejo agronómico en cada zona productiva.

Esa mirada práctica, basada en la realidad de los campos peruanos, será parte de los contenidos que compartirá en el 2.º Curso Internacional de Arándanos Perú 2026, donde abordará el uso de macetas y sustrato como herramientas técnicas, considerando las diferencias reales entre territorios productivos. El curso se realizará del 15 al 17 de abril, en la ciudad de Ica, e incluirá una visita de campo el último día, orientada a conocer en terreno el manejo del cultivo.

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