Tres cuencas de Lima albergan una reserva genética para el futuro del tomate
Una investigación en las cuencas de los ríos Lurín, Rímac y Chillón identificó cuatro especies silvestres de tomate con genes candidatos asociados a la respuesta frente a la sequía, el frío y la salinidad. Los hallazgos abren nuevas posibilidades para el mejoramiento genético del cultivo, aunque aún requieren validación experimental.
Los parientes silvestres del tomate podrían albergar recursos genéticos de interés para desarrollar variedades más resilientes a condiciones ambientales adversas. En las cuencas de los ríos Lurín, Rímac y Chillón, en Lima, un equipo de investigadores identificó cuatro especies de tomate silvestre y analizó sus características genéticas, con especial atención a los genes candidatos relacionados con la respuesta al estrés abiótico.
La investigación, publicada en septiembre de 2026 en la revista Scientia Agropecuaria, fue desarrollada por un equipo de la Universidad Nacional Tecnológica de Lima Sur (UNTELS), a través de su Laboratorio de Evaluación Ambiental y Diversidad Biológica (EVADIB) y el grupo de investigación BIOPROSGEN, en colaboración con investigadores de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo y de la Dirección de Recursos Genéticos y Bioseguridad del Ministerio del Ambiente (Minam).
Cuatro especies bajo la lupa
Entre septiembre y noviembre de 2025, los investigadores evaluaron 88 puntos de muestreo distribuidos en las tres cuencas hidrográficas, en un gradiente altitudinal que llegó hasta los 3.694 m s. n. m. El trabajo de campo permitió identificar cuatro especies del género Solanum: S. corneliomulleri, S. habrochaites, S. pimpinellifolium y S. pennellii.
El análisis reveló diferencias en la diversidad de tomates silvestres entre las tres cuencas. Lurín presentó la mayor variedad y una distribución más equilibrada de las especies, seguido del Chillón. En el Rímac, en cambio, se encontró una menor diversidad, con solo dos de las cuatro especies identificadas en el estudio.
Para los autores, el empobrecimiento de la comunidad de tomates silvestres en el Rímac sería consistente con una mayor intervención humana y con alteraciones ambientales que afectan la disponibilidad de agua y la humedad del suelo. En contraste, las cuencas del Lurín y el Chillón constituyen espacios de interés para conservar estos recursos genéticos.
La especie más abundante fue S. corneliomulleri, que concentró el 72,2% de los individuos registrados. Le siguieron S. habrochaites, con 14,3%; S. pimpinellifolium, con 10,9%; y S. pennellii, con 2,5%.
Diferencias frente al tomate comercial
El análisis se concentró en familias de genes candidatos asociados con distintas respuestas al estrés biótico y abiótico. Entre las familias de genes analizadas destacan DREB, vinculada con respuestas a la sequía y el frío; NAC, relacionada con mecanismos de respuesta a la salinidad y otros tipos de estrés; y MYB, que participa, entre otras funciones, en la regulación del metabolismo secundario y la formación de la cutícula vegetal.
Uno de los resultados más relevantes fue la diferencia entre el tomate comercial (S. lycopersicum) y algunas de sus especies silvestres. En la comparación con S. pennellii, que presentó el mayor repertorio en las familias DREB y NAC, el tomate comercial mostró aproximadamente 44,9% menos genes candidatos DREB y 31,5% menos NAC.
Estas diferencias no significan que el tomate comercial sea necesariamente menos tolerante a todas las condiciones de estrés. Sí permiten identificar grupos de genes que merecen una evaluación más detallada en los programas de mejoramiento genético.
Los resultados también mostraron perfiles diferenciados entre las especies silvestres. S. pennellii destacó por su representación de genes candidatos asociados con la respuesta a la sequía y el frío, así como con la salinidad. Por su parte, S. corneliomulleri presentó una concentración particular de genes de la familia MYB.
En esta última especie se identificaron 3.095 genes candidatos MYB asociados, según su clasificación funcional, con la categoría sequía/cutícula. Los autores plantean que esta especie podría ser una fuente de recursos genéticos para estudiar la resistencia física a la deshidratación y características relacionadas con la conservación de la calidad del fruto después de la cosecha.
La identificación de estos repertorios genéticos constituye un punto de partida para explorar cómo incorporar características de los parientes silvestres en variedades comerciales. La presencia de genes candidatos no demuestra, por sí sola, que estos se expresen ni que produzcan una mayor tolerancia en campo. Para confirmar su utilidad será necesario estudiar su expresión, evaluar el comportamiento fisiológico de las plantas bajo estrés y determinar si las diferencias genéticas se traducen en características agronómicas favorables.
En esa línea, los investigadores proponen realizar ensayos controlados de estrés abiótico, análisis de expresión génica y evaluaciones fenotípicas que permitan comprobar la función de los genes identificados. También plantean profundizar en la caracterización de los genomas y en la diversidad genética de las poblaciones estudiadas.