Eduardo Donoso ; Jose Manuel Caballero; Jorge Bratti y Consuelo Garcia Fitnova SPA Desde el punto de vista del manejo fitosanitario, una de las enfermedades que mayormente inciden en el cultivo del cerezo, es el Cáncer Bacterial, causado por Pseudomonas syringae pv. syringae. Los síntomas pueden aparecer a los pocos meses de la plantación, localizándose en el tronco, desde el cuello hasta el nacimiento de las ramas principales, o bien en las axilas de las mismas (Pinilla et al., 2010). Es una enfermedad muy importante en árboles nuevos, de difícil control, la que en cierta medida ha limitado el desarrollo de esta especie frutal en Chile (Latorre, 2008). El agente causal P. syringae pv. syringae, corresponde a una bacteria gram negativa, capaz de generar infecciones en almendro, guindo, cerezo, ciruelo, damasco, duraznero, nectarino, perales y arándanos. La bacteria puede penetrar por los estomas de las hojas, alcanzando las yemas axilares y la ramilla a través del sistema vascular. Siendo esto más importante luego de una helada en primavera, cuando un descenso lento de la temperatura forma cristales en los espacios intercelulares, expulsando el aire y concentrando el contenido celular por deshidratación, sin causar la muerte de los tejidos. Al ascender la temperatura se produce el descongelamiento y por descompresión del material sólido de la célula, las gotas de agua sobre la superficie de la hoja son succionadas hacia los espacios intercelulares, arrastrando con ellas a los microorganismos presentes. Otros sitios de infección son las lenticelas en ramillas, grietas en las escamas de yemas en latencia, los cortes de poda, heridas por golpe de sol y las heridas causadas por insectos (Agrios, 2005). La bacteria es capaz de generar infecciones y posteriormente muerte localizada de tejido, generando normalmente en los frutales mencionados tizón en yemas y flores, lo que está condicionado principalmente por la presencia del patógeno y las condiciones climáticas favorables, alta humedad ambiental y temperaturas entre –0.5 °C y -2 °C, con un rango óptimo para el desarrollo de síntomas de 15 °C a 25 °C (Agrios, 2005) y baja luminosidad. Pero cuando se generan condiciones de estrés, la bacteria logra infectar tejidos leñosos, generando la formación de cancros, por lo que pasamos a tener un cáncer con todas las implicaciones de la palabra. Al igual que en humanos, esto no se explica solo por la presencia de la enfermedad, siendo factores predisponentes las condiciones de estrés por heladas, golpe de sol (Pinilla, 2010), exceso de nitrógeno, deficiencias nutricionales (Donoso et al. 2010), presencia de otros patógenos como Cytospora, nematodos, vasculares (Kenelly et al. 2007), los que favorecen la aparición de cáncer, incrementando en algunos caso la severidad de los síntomas. Así, normalmente en Chile, se han observado que plantas afectadas por Plateado (Chondrostereum purpureum) presentan presencia de daños en frutos y hojas. Es en estos cancros donde la bacteria es capaz de reproducirse, siendo puntos de dispersión intra planta y además se generan las toxinas sirigomicina, las que facilitan la destrucción de los tejidos y disminuyen el vigor de las plantas (Kennelly, Et al. 2007). Esta toxina, es capaz de moverse en forma sistémica por la planta e inhibir la formación de aminoácidos, esto genera dos efectos, por un lado una disminución en el vigor de la planta y por otro lado una acumulación de amonio en los tejidos, lo que acelera el proceso de degradación de la madera y crecimiento de los cancros y aumenta la tasa de crecimiento de la bacteria. RECOMENDACIONES PARA CONTROLAR ESTA COMPLEJA ENFERMEDAD El control de esta enfermedad es complejo, considerando tanto manejos culturales, como son una correcta fertilización nitrogenada, que evite las acumulaciones de amonio en los tejidos, así como protección de las heridas y ejecución de podas en periodos de bajo riesgo, disminución de estrés por riego y una conducción apropiada, que logre un equilibro del crecimiento de la planta, y protección de la madera del quemado por sol. En cuanto al manejo en base a aplicaciones, se utiliza actualmente una estrategia integrada que considera el uso de productos biológicos, cobres y antibióticos como preventivos y pastas biológicas para la curación de cancros. Estableciendo un control de ciclo completo que permite cubrir todas las fases susceptibles de control de la enfermedad. Esta estrategia graficada en la figura 1, está basada en la protección de yemas, previo a caída de hojas, con productos biológicos, específicamente Bacillus, con el fin de evitar el ingreso del patógeno a estas, previo al invierno, seguido a esto se protegen las heridas de caída de hojas con productos cúpricos, considerando 2 a 3 aplicaciones, según el tiempo que demoren en caer las hojas. Luego de terminada la caída de hojas se ha planteado la aplicación por calendario en base a los periodos residuales de los cobres, lo que generar niveles de incertidumbre respecto a la pertinencia de estas aplicaciones y sus impactos ambientales, así como las limitaciones impuestas por la certificación orgánica respecto a la cantidad total de cobre aplicable por hectáreas al año. En poda se considera la aplicación de Bacillus y Trichodermas, para cubrir los cortes de poda y lograr una protección control PSS, Plateados y otros hongos de madera. Estas aplicaciones deberían continuar hasta yema hinchada, que coincide con el incremento de las temperaturas y la activación de las yemas. Posterior a este ultimo cobre se vuelve a los productos biológicos, con una preciosidad de 10 días, hasta cuaja o que se generen condiciones de bajo riego (temperaturas altas y baja humedad). Los antibióticos se posicionarían especialmente contra eventos de lluvia durante la floración. Además, se deben considerar las aplicaciones de fungicidas, para control de Botrytis, Monilia y Alternaria, siendo estos compatibles con los Bacillus. MODELO POBLACIONAL DE PSEUDOMONAS EN YEMAS En cuanto a las aplicaciones invernales de cobres, nos planteamos establecer un criterio de aplicación con una base fitopatológica mas contundente, con este fin a partir del año 2016, con el apoyo de Corfo, iniciamos un proyecto de investigación para la generación de un modelo poblacional de Pseudomonas syringae pv syringae