“Hacemos un trabajo diferente a otros productores, para intentar tener una calidad superior”
Inquieto e innovador, Antonio Silvestre Ferreira ha pasado buena parte de su vida rodeado de uva de mesa, primero en Portugal y durante más de veinte años en Brasil. Su cabeza hizo ‘click’ cuando descubrió por casualidad que existían las uvas sin semillas y, de ahí en adelante, ha trabajado incansablemente para producir un producto que él mismo define como ‘gourmet’ y que, espera llevar en el corto tiempo, y vía aérea, hasta el más grande mercado del mundo: China.
