Frutos secos buscan su espacio en Perú
La consolidación de los frutos secos a nivel global, hace que sean vistos con buenos ojos para instalarlos en el país y comenzar a desarrollar una industria que hoy casi no existe.
La consolidación de los frutos secos a nivel global, hace que sean vistos con buenos ojos para instalarlos en el país y comenzar a desarrollar una industria que hoy casi no existe.
De la mano de la variedad Rojo Brillante, la empresa Valle y Pampa cuenta sobre su experiencia en la producción del caqui en Ica. El patrón a escoger, la mejor poda o la adecuada fertilización son procesos aún en experimentación. Lo cierto es que pueden adelantar que la fruta brota de manera uniforme y con buenos grados Brix, pese a las condiciones desfavorables de clima y suelo.
De pulpa amarilla y gran dulzor, la variedad criolla fue posicionando al Perú en los mercados internacionales como un importante productor de maracuyá. Sin embargo, tras el reciente ingreso de variedades colombianas y brasileñas, la producción local ha ido perdiendo en calidad organoléptica. Por ello es que la industria ha trazado un plan de trabajo de 18 meses para desarrollar una ‘limpieza genética’, con miras a recuperar a la variedad criolla.
Viajó durante siete años por la selva, sierra y costa del país en busca de variedades de cacao aún desconocidas o no valoradas. Luego, abrió una chocolatería artesanal que le permite trabajar con agricultores de Madre de Dios, San Martín, Junín, Tumbes y Jaén, entre otras regiones. Gracias a la cadena de restaurantes en el exterior, que maneja con su esposo, el reconocido chef Gastón Acurio, da a conocer el chocolate peruano. Ha publicado el libro ‘Los guardianes del cacao’, una travesía por las comunidades cacaoteras del Perú. Ha sido galardonada como la mejor chef de repostería de América Latina. Prefiere el cacao orgánico y que el agricultor trabaje en pequeñas parcelas con un cacao único, que, dice, va a vender al triple.
Si vemos lo que se paga en Chile por 80 g de pistachos, todo indicaría que producirlo es un buen negocio. El reto es obtener desde 2.000 kilos por hectárea hacia arriba, de manera consistente. Hay casos que están demostrando que se puede hacer, pero ha habido otros en los cuales pese a crecer bien, los árboles no dan fruta. Una cuidadosa localización del huerto; una buena selección de las variedades, portainjertos y polinizantes; el manejo tecnificado de la nutrición y el riego, más el equipamiento para el proceso, son aspectos relevantes. Entre las ventajas: es “anti robos”, el árbol produce por 80 años o más, necesita menos agua que otros frutales caducifolios, el fruto puede almacenarse por mucho tiempo, se complementa con ciruela seca o nogales, y se puede exportar.
El pistacho busca ser una alternativa productiva en Chile Leer más »
La exportadora está implementando un plan de inversiones de US$ 8 millones a cinco años, con el que espera duplicar su tamaño. Para 2018 proyecta resultados históricos.
Hay una demanda insatisfecha de castañas en el hemisferio norte, que podría abastecerse desde el país con retornos al productor de US$ 1,23/Kg. Una estimación conservadora apunta a la obtención de 5,5 toneladas por hectárea. Entre las ventajas del castaño destacan su comparativamente bajo nivel de inversión, costos de operación reducidos, bajo requerimiento de mano de obra, mínima presencia de plagas y enfermedades, y un excelente comportamiento en las condiciones edafoclimáticas de la zona sur.
Cultivo y negocio de castañas tipo marrón en Chile Leer más »