Nitrógeno

Cubiertas vegetales de leguminosas, una poderosa herramienta para una agricultura más sustentable

Dos experimentos realizados en viñedos orgánicos Emiliana ilustran el potencial aporte nutricional que poseen las cubiertas vegetales de leguminosas. Los ensayos tuvieron como objetivo principal seleccionar especies y cultivares para siembras entre las hileras de la viña. Se estudió la producción y composición de la biomasa, la fijación biológica y el efecto sobre el contenido de nitrógeno y otros elementos en el suelo.

Cubiertas vegetales de leguminosas, una poderosa herramienta para una agricultura más sustentable Leer más »

Balance nitrógeno nítrico y nitrógeno amoniacal en uva de mesa

El caso del nitrógeno es el único nutriente que la planta lo puede absorber en dos formas la aniónica: nitrato y la forma catiónica: amonio. El balance del nitrógeno NO3/ NH4 tiene influencia en: • Desarrollo radicular • Cambio de pH en la rizosfera • Desarrollo vegetativo • Absorción de cationes y aniones • Presencia de desordenes fisiologicos • Rendimiento y calidad El N amoniacal tiene un radio iónico hidratado tan pequeño que le quita espacio al Mg y al Ca. Incluso compite con el K, pese a que este último también es pequeño. El radio iónico hidratado del K y del amonio hace que compitan mucho mejor por la entrada de la planta que el Ca y el Mg que son cationes divalentes de un tremendo radio iónico. Cuando nos interesa que ingrese el Mg no se debe aplicar amonio o se debe incrementar la concentración del Mg en la solución del suelo. Sin embargo, dentro de la planta el amonio no se puede acumular porque es toxico. La relación nítrico/amoniacal (50/50) es por lejos la preferida por la planta, por sobre el nítrico solo o el amoniacal solo. Existen bases fisiológicas bien establecidas que indican que la relación nítrico/amoniacal es siempre más efectiva en particular en las especies de clima templado o templado cálido como lo es la vid. En las etapas vegetativas la relación no debiera ir más allá de 1:1 e incluso puede ser 2:1. En las etapas de crecimiento de racimo se puede llegar a 3:1 o 4:1. Las concentraciones de amonio o nitrato en los tejidos pueden ocasionar desbalances, como se muestra a continuación en análisis de raquis: Y esto se ha podido observar en la última temporada donde los niveles de amonio han sido sumamente altos desde el brotamiento hasta llenado de baya, originando problemas de desordenes fisiológicos como baya blanda o palo negro. El ingreso del amonio a la formación de aminoácidos requiere magnesio. Si este nutriente está deficiente el amonio se acumula, por tanto es necesario evaluar el nivel de magnesio foliar y las relaciones catiónica en la solución del suelo. Aplicaciones foliares de magnesio también pueden ayudar a complementar al aporte de magnesio al cultivo de uva de mesa. Atlántica Agrícola cuenta con una línea completa de productos para aplicaciones foliares con el caso de los Microcat Magnesio.  Contacto: Víctor Romano Saravia vromano@atlanticaagricola.com www.atlánticaagricola.com

Balance nitrógeno nítrico y nitrógeno amoniacal en uva de mesa Leer más »

Relación nitrógeno-calcio, claves para una palta de calidad

El asesor Gonzalo Allendes sostiene que para la calidad de la fruta, el nitrógeno es importante y los productores peruanos lo han entendido, pero el calcio de la pulpa es fundamental y ha sido una de las deudas de quienes producen, con niveles bajo los recomendados, lo que afecta la poscosecha de la fruta en destino. Por ello, entregó una serie de tips para mejorar la calidad de este fruto.

Relación nitrógeno-calcio, claves para una palta de calidad Leer más »

Mal manejo del nitrógeno en uva Isabella generaría enfermedades como el mildeo velloso o el moho gris

Un estudio realizado por la Universidad Nacional de Colombia reveló que el mal manejo de la dosis de nitrógeno como fertilizante en los cultivos de uva Isabella podría llegar a generar condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades como el mildeo velloso (Plasmopara viticola) o el moho gris (Botrytis cinerea).

Mal manejo del nitrógeno en uva Isabella generaría enfermedades como el mildeo velloso o el moho gris Leer más »

Symborg lanza en LATAM el primer biofertilizante natural fijador de nitrógeno para cultivos agrícolas

La empresa española especializada en I+D+i de biotecnología agrícola, que empezó sus operaciones en Latinoamérica en 2015, presenta BlueN, el primer biofertilizante natural fijador de nitrógeno en el mundo, que permite sustituir abonos y fertilizantes químicos nitrogenados. La firma indica que con una sola aplicación de BlueN, las plantas, dependiendo de la especie, pueden obtener hasta el 60% del nitrógeno que necesitan directamente del aire gracias a una bacteria descubierta por Symborg. Un producto que tiene importantes beneficios medioambientales -no contamina acuíferos-, y que también permite reducir costos a los agricultores. Después del agua, el nitrógeno es el segundo macronutriente esencial para las plantas, siendo además fundamental para mantener los actuales niveles productivos. Sin embargo, pese a su importancia y, a pesar de abundar en la atmósfera, los cultivos no pueden tomarlo directamente. De hecho, su presencia en el aire es de forma inerte y no reactiva, necesitando reaccionar químicamente con otras sustancias para que el uso sea efectivo en los cultivos. Un motivo por el que, hasta el momento, se han utilizado en la agricultura fertilizantes químicos basados en amoniacos, óxido nitroso y nitrato, que se aplican en el suelo para que las plantas tomen el aporte a través de las raíces. “La idea surgió por la necesidad de nitrógeno a nivel global para cultivos orgánicos porque el nitrógeno es la segunda “batería” más usada por la planta tras el agua. Queríamos buscar fuentes de nitrógeno orgánico para ser usados en agricultura orgánica pero también para que los agricultores pudieran ahorrar en fertilizantes nitrogenados químicos”, explica Jesús Juárez, CEO de Symborg. Tras cinco años de investigación, se ha lanzado BlueN, que se basa en una bacteria que ha sido descubierta por la compañía y que se ha desarrollado a partir de la cepa Methylobacterium Symbioticum SB23. Esta solución 100% biológica se puede aplicar a grandes cultivos de cereales, maíz, soja, trigo, cebada y arroz. Además, se está trabajando para que también pueda ser utilizada en agricultura intensiva de cualquier fruto. “BlueN va a suponer un antes y un después en LATAM. Los productores van a comprobar que pueden maximizar sus cosechas con el mínimo de recursos y sin riesgos para la salud humana, animal y del medioambiente”, explica Gala García, responsable del mercado Lationamericano. “Si bien la aplicación de BlueN es muy sencilla, todo el equipo de Symborg LATAM estaremos, como siempre, al lado de productores y agricultores para asesorarlos en todas las consultas relacionadas con sus cultivos y cómo sacarles el máximo rendimiento”, asegura. FORMAS DE USO BlueN se emplea fácilmente. De hecho, tan solo es necesaria una aplicación al inicio del cultivo porque entra en la planta a través de las hojas colonizándolas para convertirlas en el hábitat en el que puede pervivir de forma prolongada. Desde ahí, esta bacteria convierte el nitrógeno del aire en amonio metabolizado directamente en aminoácido por la planta. Una reacción que se produce de manera constante durante todo el ciclo del cultivo. Asimismo, BlueN presenta una serie de ventajas para el medioambiente, ya que no contamina los acuíferos como sucede con los fertilizantes químicos que degradan los suelos y provocan eutrofización de lagos, embalses y marismas tras filtrarse a las aguas subterráneas. Además, se puede utilizar en áreas en las que está restringida la aplicación de nitrógeno, así como en agricultura ecológica.    

Symborg lanza en LATAM el primer biofertilizante natural fijador de nitrógeno para cultivos agrícolas Leer más »

Sustentabilidad en uva de mesa manejando la dinámica del carbono y el nitrógeno

Tras décadas manejando los suelos agrícolas de la misma forma, la formulación de nuevas estrategias se ha transformado en una acción segura y apropiada para conseguir mayores rendimientos productivos, mejorar la calidad de la uva de mesa y aumentar la rentabilidad de los campos.

Sustentabilidad en uva de mesa manejando la dinámica del carbono y el nitrógeno Leer más »

Novedades en Fertilizantes Nitrogenados

Más del 60% de los fertilizantes utilizados cada año en el mundo corresponden a productos de nitrógeno. Su uso es clave en la alimentación humana, pero pese a ello la eficiencia de estos fertilizantes ha sido tradicionalmente muy baja. En la actualidad han aparecido nuevos productos que buscan aumentar la eficiencia, proteger el medioambiente y rentabilizar el negocio del agricultor.   El nitrógeno es el motor del crecimiento de las plantas. Como constituyente esencial de las proteínas, participa en todos los procesos principales de crecimiento de las plantas. Es un elemento constitutivo de los aminoácidos y de los ácidos nucleicos, proteínas, clorofila y de numerosos sustancias secundarias como los alcaloides. Es un componente importante del protoplasma y de aquellos constituyentes responsables de almacenar y transferir la información genética en las células; los cromosomas, genes y ribosomas. También como constituyente de las enzimas, el nitrógeno participa en las reacciones enzimáticas en las células y por lo tanto desempeña un rol muy activo en el metabolismo de la energía. Ningún otro elemento lo puede reemplazar en ninguna de sus funciones. La falta de nitrógeno siempre disminuye la síntesis de proteínas, lo que afecta el crecimiento. El nitrógeno es absorbido por las plantas en forma de iones (NH4 y NH3) a través de las raíces o de las hojas. También hay compuestos orgánicos nitrogenados que pueden servir de fuente de N. Las plantas que contienen ureasa, como algunos frijoles, pueden usar urea directamente como fuente de nitrógeno. También se ha determinado que la disponibilidad de nitrógeno juega un rol clave en la síntesis de fitohormonas, como giberelinas o citoquininas. La atmósfera se compone de un 78% de nitrógeno y cerca del 99% de todo el nitrógeno en la tierra es dinitrógeno atmosférico (N2). Este gas, sin embargo, no está disponible para las plantas porque no reacciona con otras moléculas bajo condiciones normales. Sólo un 1% del nitrógeno en la tierra está en una forma reactiva. Sin ese nitrógeno en forma reactiva no habría vida en la tierra, al menos en la forma que la conocemos. Algunas bacterias pueden fijar dinitrógeno y algunas de ellas establecen relaciones simbióticas con algunas plantas (Ej. Leguminosas). El nitrógeno también se fija industrialmente a través del proceso llamado Haber-Bosch, que es la base para la producción de fertilizantes nitrogenados. Los fertilizantes a base de nitrógeno son clave en la producción de alimentos en el mundo. Durante el año 2010 se consumieron 163 millones de TM de fertilizantes en el mundo y el nitrógeno representó un 61% de todos los fertilizantes consumidos (cerca de 100 millones de TM). Pero pese a su gran importancia y utilidad, la baja eficiencia en el uso del nitrógeno ha generado importantes daños económicos y medioambientales. Es así como hoy una de las tendencias más poderosas en la industria de los insumos agrícolas es buscar nuevas alternativas de fertilizantes a base de nitrógeno que aumenten la eficiencia en el uso. Las Buenas Prácticas de Fertilización, implementadas en muchos campos del mundo, utilizan varios métodos para adaptar las cantidades de fertilizantes nitrogenados y de otros nutrientes para evitar pérdidas de N, para mantener a salvo las aguas subterráneas, para reducir las emisiones de amonio y de otros gases a la atmósfera. Estos métodos se basan en el análisis de suelo para aplicar las cantidades precisas de nutrientes, pasan por dividir las aplicaciones de N en varios momentos para calzar oferta con demanda de N, ajustar las aplicaciones de acuerdo a los patrones de lluvia de la región, hacer aplicaciones de cobertera, utilizar nuevos fertilizantes más eficientes, etc. En esta edición de Redagrícola nos vamos a concentrar en los nuevos productos a base de nitrógeno que buscan obtener una mayor eficiencia y control de esta vital aplicación de nutrientes para las plantas. FERTILIZANTES DE EFICIENCIA POTENCIADA EN FUERTE EXPANSIÓN Los Fertilizantes de Eficiencia Potenciada se formulan de 3 formas diferentes: 1)      Aplicar un recubrimiento físico (coating) que tenga propiedades de liberación controlada de manera que los nutrientes se vayan entregando a través del tiempo dependiendo de la temperatura y la humedad del suelo. 2)      Aportar los nutrientes en una forma poco soluble de manera que se requiera una transformación química o biológica en formas más solubles. Esta no es una liberación controlada sino que puede ser llamada una liberación postergada. 3)      Añadir al fertilizante un producto inhibidor que bloquee o postergue la acción de procesos biológicos o bioquímicos que transforman al fertilizante en una forma más propensa a pérdidas. INHIBIR LOS PROCESO NATURALES DEL SUELO PARA INCREMENTAR LA EFICIENCIA DEL NITRÓGENO Los inhibidores de la nitrificación son compuestos que retrasan la oxidación del amonio (NH4+) al suprimir durante un período de tiempo las actividades de las bacterias nitrosomonas en el suelo. Estas bacterias son las responsables de la transformación de amonio en Nitrito (NO2) el que es luego oxidado y transformado en Nitrato (NO3) por las bacterias Nitrobacter y Nitrosolobus. El principal objetivo de usar inhibidores de la nitrificación es controlar la lixiviación de nitratos al mantener el nitrógeno en la forma de amonio por un mayor tiempo, incrementar la eficiencia del nitrógeno aplicado y prevenir la denitrificación. Otra ventaja –indirecta- de los inhibidores de la nitrificación es que mejoran la movilización y extracción de fosfatos en la rizósfera. Tener más amonio en la solución del suelo implica un pH mucho menor. Los inhibidores de la ureasa previenen o disminuyen durante un período de tiempo la transformación de N-amida contenido en la urea en hidróxido de amonio o amonio. De hecho, hacen más lenta la tasa de hidrolización de la urea en el suelo y reducen las pérdidas por volatilización de amonio (al mismo tiempo que reducen en forma indirecta las pérdidas de nitratos por lixiviación). En resumen, incrementan la eficacia de la urea y de los fertilizantes basados en urea (especialmente UAN). Los inhibidores de la ureasa también reducen el riesgo del daño a las semillas cuando los niveles de UAN aplicados en la zona de la semilla son muy altos. MUCHAS MOLÉCULAS CON

Novedades en Fertilizantes Nitrogenados Leer más »

Select your currency

NEWSLETTER

Gracias por registrar tu correo

Registrate

* indicates required
Newsletters