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Nuevos rumbos en Sunfruits

Más uvas, menos paltos y una mayor optimización hídrica

El año pasado, la compañía reestructuró su producción, reemplazando 110 hectáreas de palto y 30 de cítricos por uva de mesa, un cultivo que, según su gerente agrícola, Manuel Olaechea, ofrece una rentabilidad significativamente mayor. Paralelamente, ha implementado innovadoras estrategias para reducir el consumo de agua en sus fundos de Ica, reforzando su foco en la sostenibilidad.

14 de Febrero 2025 Óscar Miranda
Más uvas, menos paltos y una mayor optimización hídrica

Sunfruits tiene actualmente alrededor de 205 ha de uva en producción, de las cuales 165 ha corresponden a Autumn Crisp.

“Todos los grandes de Ica estamos en palta”, le decía a Redagrícola, en el año 2020, Manuel Olaechea, jefe de operaciones agrícolas de Sunfruits Exports. La razón, en ese momento, era clara: instalar una hectárea de palto requería la mitad de inversión que la de una de uva de mesa. Y necesitaba menos mano de obra para el manejo agrícola.

Más de cuatro años después, la compañía agroindustrial –una de las más grandes empacadoras del sur del país– ha tomado nuevos rumbos y ha decidido reducir sus campos de palto a menos de la mitad. Como en toda decisión agrícola y empresarial, hay una evaluación de los costos y ganancias. En la actualidad, el palto ya no les resulta lo suficientemente rentable. Al menos, no como la producción de uva.

“Al día de hoy, la uva sigue teniendo unos márgenes suficientemente interesantes”, explica Olaechea. “En la agricultura, sin excepción, tú tienes años en los que ganas plata y años en los que pierdes plata. Entonces, al final, no haces la cuenta en función de un año o dos de producción, sino que haces tu promedio de cinco o seis años, balanceando tus años buenos y malos”.

Lo que pasó con el palto, explica, fue que empezó a tener más años malos o regulares que buenos. “Si estás ganando un 15% de retorno sobre la inversión, con el riesgo que representa todo el manejo agrícola, de estar sufriendo por si llueve, por si hay un paro, por si me roban… para ganar eso, no me meto en la agricultura”, recalca. En cambio, destaca que la uva y el arándano todavía son cultivos rentables. “Recordemos que la agricultura es una inversión y, como en todo negocio, el objetivo es ganar dinero”, destaca.

Por estas consideraciones, los directivos de Sunfruits decidieron eliminar 110 hectáreas (ha) de palto, situadas en sus campos en San José de los Molinos, a 18 kilómetros al noroeste de la ciudad de Ica. De las 190 ha de palto que tenían hasta el año pasado, se han quedado solo con 80 ha. Manuel Olaechea dice que esperarán un tiempo prudencial para ver qué sucede en el futuro, pero que a menos que se recupere el precio en los mercados, esas 80 ha restantes también serán eliminadas.

Mientras parece ir diciéndole adiós al palto, la compañía ha decidido hacerse fuerte en uva. Las 110 ha que eran de palto, y otras 30 ha que tenían cítricos, han pasado a ser plantadas con variedades patentadas de uva, específicamente Autumn Crisp (SunWorld). Esta variedad de blancas sin semilla, de frutos grandes, crujientes y jugosos, es una de las que más ha crecido en los campos de Ica en los últimos años.

VARIEDADES PRODUCTIVAS Y DE MEJOR RALEO

Sunfruits tiene actualmente alrededor de 205 ha de uva en producción, de las cuales 165 ha corresponden a Autumn Crisp, 35 ha a Sweet Globe (IFG) y 5 ha a Jack’s Salute (IFG). No les queda nada de Red Globe ni de Flame. Curiosamente, dice Olaechea, el año pasado fue un buen año para la Red Globe, precisamente porque hubo poca producción y, por consiguiente, buenos precios. “En Ica ya no encuentras Red Globe, todo lo que queda está en Piura y Olmos”, dice.

Olaeche explica que el crecimiento en Autumn Crisp, y también en Sweet Globe, se debe a que se trata de variedades más productivas y que les permiten llegar a nichos más exigentes en el mercado internacional.

“Esta fruta está diseñada para ser más productiva, tener menos requerimientos de agua, por ejemplo, que es un problema presente en Ica. Son frutas que se producen en California, o sea, los americanos quieren esta fruta. Y nosotros [los productores peruanos] somos su contraventana. Entonces, tienen buen precio en Estados Unidos”, dice.

Otra razón clave es que estas nuevas variedades facilitan las tareas de raleo. “La gente quiere ver uvas grandes. Entonces, tú tienes un racimo y el racimo te va a tirar de manera natural mil uvas, pero igual te quedará un racimo compacto. Lo que tenemos que hacer es quitar más uvas para darle espacio a las que queremos que crezcan bien. Eso, con variedades tradicionales como la Flame, se tenía que hacer manualmente. Hoy en día, con las nuevas variedades, pones un poco de nitrógeno en el riego y la misma planta deja menos uvas, y eso facilita la tarea del personal cuando tú tiene que ir con las tijeras”, indica.

110 ha que eran de palto y 30 ha que tenían de cítricos han pasado a ser plantadas con variedades patentadas de uva.

La mayor parte de las plantaciones de uva son nuevas. En producción hay 80 ha, de las cuales solo la mitad están en producción plena, con rendimientos de entre 3.500 y 4.000 cajas por hectárea. Debido a la juventud de las plantas, las proyecciones para esta campaña son moderadas, dice el gerente agrícola: aproximadamente, 250.000 cajas de 8,2 kilos. Pero el objetivo, cuando las Autumn Crisp estén en plena producción, es llegar a entre 800.000 y 900.000 cajas por temporada.

Manuel Olaechea anota, además, que la operación agrícola de Sunfruits es relativamente pequeña, si se le compara con las altas producciones que se registran en otros fundos de Ica. La fortaleza de la compañía, desde su aparición, en 2008, siempre fue el packing. Actualmente procesan alrededor de 6 millones de cajas, toda fruta de exportación provista por decenas de empresas agroindustriales, incluyendo los socios fundadores de Sunfruits: Agrícola Don Luis y Agrícola Riachuelo.

ENTRE 20% Y 30% MENOS RACIMOS

La campaña 2024/25 arrancó a finales de noviembre y estaba previsto que terminara los primeros días de febrero. En términos generales, ha sido una campaña buena, dice Olaechea, con una producción ni muy alta ni muy baja. Sin embargo, reconoce que el frío del año pasado produjo una menor fertilidad en las plantas. “Este año hemos tenido menos racimos por planta de lo que se tiene normalmente”, dice, “te diría que entre 20 a 30% menos. Si normalmente, la planta producía, por ejemplo, 60 racimos, podía elegir quedarme con los mejores, entre 30 o 25. Pero si no tengo 60 racimos, sino 40, tengo menos opciones para elegir los mejores racimos”.

Olaechea enfatiza que eso no afectó la calidad de la fruta, sino la parte estética, lo cual también supone una posible afectación en el precio. “Los frutos que producimos no se venden por su sabor”, dice, “sino por su estética. Entonces, cuando no puedes elegir la mejor estética, te quedas con lo que hay. Y los mercados, simplemente, nos bajan el precio. Ellos lo siguen vendiendo a buen precio, pero a nosotros nos bajan”.

Manuel Olaechea, jefe de Operaciones Agrícolas de Sun Fruits Exports.

Él calcula que el factor estético podría reducir el precio entre US$ 1 y US$ 5. Explica que el costo de producción y exportación FOB de una caja de uva puede estar entre los US$ 18 y US$ 22, mientras que una fruta con buen aspecto y presentación, puede venderse entre los US$ 24 y US$ 25 e, incluso, alcanzar los US$ 28. Sin embargo, debido al factor estético, el cliente podría terminar pagando US$ 17. El jefe de operación agrícola de Sunfruits dice que todavía no puede determinar cuánto afectó este factor a los precios de esta campaña y que lo sabrá cabalmente algunas semanas después de su conclusión, en marzo o abril.

Olaechea dice que, en general, no ha sido un año especialmente difícil para conseguir mano de obra, “solo las complicaciones de siempre”. Sin embargo, un hecho que sí ha notado es que cada vez encuentra menos trabajadores con experiencia y conocimiento del manejo del cultivo. “Hay mucha gente joven a la cual tenemos que estar enseñándole. Veo que mucha gente se está desviando para otros cultivos, como el arándano. Y eso, a futuro, va a hacer que cada vez sea más complicado conseguir personal y que los cultivos se empiecen a trabajar cada vez con menos mano de obra”, dice.

TÉCNICAS PARA OPTIMIZAR EL RIEGO

El jefe de operaciones agrícolas de Sunfruits reconoce que, en comparación con otros fundos establecidos en Ica, ellos están situados en una zona privilegiada, que les permite, entre otros beneficios, que el 40% del agua de sus cultivos provenga de fuentes superficiales (el 60% restante proviene de subterráneas). Además, el agua de pozo que extraen es de buena calidad, con niveles de CE que fluctúan entre 0,6 y 0,8 deciSiemens por metro (dS/m). “No nos podemos quejar de la calidad del agua”, dice.

Por esa misma razón, dado que el agua es un recurso muy preciado, la compañía ha puesto en práctica una serie de estrategias para reducir y optimizar su consumo. Una de las más destacadas es reutilizar las maderas de las podas, triturarlas y junto con los restos de la fruta que no se vende y la materia orgánica de la planta de tratamiento que tienen en San José de los Molinos, hacer una enmienda orgánica que incorporan al suelo en el período posterior a la cosecha. Este producto ayuda a que los suelos retengan la humedad. Además, gracias a sus altas concentraciones de ácidos húmicos y fúlvicos, mejoran la estructura del suelo y la absorción de nutrientes, así como promueven la generación de microorganismos, muy beneficiosos para las plantaciones. Según Olaechea, incorporan 10 toneladas de esta enmienda orgánica por hectárea al año. La retención de humedad es clave entre las estrategias que usan para optimizar el consumo del agua. “Lo que pasa es que mientras más tiempo se mantiene húmedo el suelo, menos agua necesito ponerle”, explica. Para asegurarse de que el suelo tiene la humedad correcta y no regar de más –o de menos– usan sondas de capacitancia, que son unos instrumentos que miden la humedad en distintos niveles de profundidad y advierten cuando hay baja humedad y el suelo requiere más riego.

Estrategias como hacer enmiendas orgánicas para que los suelos retengan humedad les han permitido reducir sus volúmenes de riego.

Estas estrategias han permitido que, en los últimos años, en Sunfruits hayan reducido significativamente sus volúmenes de riego. Manuel Olaechea dice que cuando comenzaron con la uva, usaban entre 13.000 y 14.000 m³/ha/año. Hoy usan unos 9.000 m³/ha/año. “Ese es un promedio bueno. Hay empresas que tienen que poner más agua porque su suelo es salado y tienen que lavar las sales, entonces, pueden estar entre 12.000 y 13.000 m³/ha/ año”, dice. La reducción también se ha hecho patente en sus cultivos de palto y cítricos. El jefe agronómico dice que, en palta, por ejemplo, hay agricultores que usan de 20.000 a 22.000 m³/ha/año, mientras que en Sunfruits se mantienen en los márgenes de entre 15.000 y 16.000 m³/ha/año.

“¿Si podemos reducir aún más el consumo de agua? Creo que nosotros ya hemos llegado a lo que manualmente se puede hacer. El siguiente paso es usar tecnologías mucho más finas, que puedan hacer aperturas y cierres automáticos en el riego, de acuerdo a los datos de las sondas de capacitancia. Que hagan predicciones, en el sentido de advertir: ‘no riegues a esta hora, porque la planta no lo está bebiendo. Riega mejor a partir de tal temperatura y tal humedad relativa, que es cuando la planta mejor lo absorbe y así puedes reducir un poco más tu consumo de agua’. Pero, esos son niveles en los que, por ahora, solo se está investigando en otros países”, dice.

3.000 M³ DE AGUA TRATADA CADA DÍA

Quizás la estrategia más ambiciosa que Sunfruits ha puesto en marcha en cuanto a la gestión hídrica es la construcción de una planta de tratamiento en San José de los Molinos, para convertir aguas residuales de una población de 7.000 habitantes en aguas aptas para el uso agrícola. Para lograrlo, importaron tecnología de biodigestores de Chile, que usa biofiltros de madera y trata la materia orgánica con lombrices de tierra, pero adaptándola a las condiciones y materiales locales: por ejemplo, en lugar de usar pino radiata, emplean los restos de podas del palto, la mandarina y la uva. De esa manera, apunta Olaechea, evitan que los restos de la poda se quemen y puedan causar incendios. En esta planta tratan 3.000 m³ de agua al día.

El siguiente paso es construir dos nuevas plantas para tratar las aguas servidas de los distritos de San Juan Bautista (12.000 habitantes) y La Tinguiña (50.000). Cada proyecto contempla, además, la construcción de pozos para proveer de agua a la población. El pozo de La Tinguiña, por ejemplo, tendrá capacidad para dotar de entre 5.000 y 6.000 m³ de agua diarios. Y en el distrito de Yauca del Rosario, uno de los más pobres de la región, donde la compañía tiene un fundo, van a poner uno de los pozos agrícolas a disposición de los residentes.

A través de XynergICA, la asociación civil que reúne a 16 empresas agroindustriales de Ica, y cuyo directorio Manuel Olaechea preside, se están desarrollando otros proyectos para mejorar el ciclo hídrico del valle, construyendo, por ejemplo, zanjas de infiltración en la zona alta de Huancavelica para mejorar los suelos y evitar la escasez de agua, o usando la infraestructura de pozos abandonados para infiltrar aguas superficiales en época de excedente. “El concepto de los proyectos son: primero, agua para la población; después, tratar esa agua para evitar que contamine el medio ambiente; y, tercero, usarla en la agricultura, generando más crecimiento y más industria”, dice el jefe de operaciones agrícolas.

En cítricos, la apuesta es por Tango

El año pasado, Sunfruits decidió eliminar 55 ha de clementinas de las variedades Oronules y Orogrande. “El mercado ya no les daba el valor que necesitamos para que sean rentables”, explica Manuel Olaechea. Del área despejada, una parte fue plantada con uva (30 ha) y las 25 ha restantes, con mandarinas Tango. “Nosotros comenzamos a hacer pruebas con mandarinas en 2016, sembrando las primeras W. Murcott. Un par de años después, crecimos y dividimos un campo de 90 ha en una parte con Murcott, una parte con Oronules y otra parte con Tango. Ha ido avanzando el tiempo y la Tango sigue siendo buena, así que hemos eliminado la Oronules y la Orogrande y hemos decidido centrarnos solamente en la W. Murcott y, sobre todo, en la Tango”, dice.

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