Manejo y microhábitat determinarían la dinámica de plagas y el rendimiento en cultivos de cacao
Los investigadores identificaron que el rendimiento del cacao disminuye de manera drástica cuando aumentan la defoliación y el daño por plagas en las mazorcas, con pérdidas superiores al 50% al comparar escenarios de daño bajo frente a daño alto.

Investigadores de Agrosavia, realizaron un estudio en 28 fincas cacaoteras del departamento de Arauca que aporta nueva evidencia sobre cómo las decisiones de manejo dentro de la finca y el contexto del paisaje influyen en la dinámica de artrópodos, la incidencia de plagas y enfermedades, y el rendimiento del cacao.
La investigación integró tres escalas clave: manejo (uso de pesticidas), microhábitat (sombra y coberturas del suelo) y paisaje, con el fin de entender sus efectos combinados en los agroecosistemas cacaoteros.
Entre los principales hallazgos, el estudio evidenció que en las fincas con mayor uso de pesticidas se registró una abundancia significativamente mayor de insectos herbívoros (≈+93 %), mientras que la reducción de la defoliación fue apenas mínima. Este resultado sugiere posibles efectos no deseados sobre el control biológico, donde el uso intensivo de químicos podría estar debilitando la regulación natural de las plagas.

En cuanto al manejo de la sombra, se encontró que una cobertura de copa muy densa se asoció con más defoliación y mayor daño por enfermedades en las mazorcas, especialmente cuando la sombra supera aproximadamente el 70%. Este hallazgo refuerza la importancia de ajustar los niveles de sombra para equilibrar los beneficios del sistema agroforestal con los riesgos sanitarios del cultivo.
A escala de paisaje, los resultados fueron alentadores: en paisajes más diversos, medidos a través del índice de diversidad de Shannon (SHDI), se observó una menor abundancia de herbívoros, lo que resalta el valor de la heterogeneidad del entorno para reducir la presión de plagas de forma natural.

SANIDAD Y MANEJO DE RESIDUOS EN LAS FINCAS
El estudio también analizó el papel de la cobertura del suelo. La hojarasca se relacionó con un leve descenso del daño por enfermedades, mientras que la presencia de cáscaras de mazorca en descomposición se asoció con un aumento del daño, posiblemente porque actúan como reservorios de inóculo. Este resultado subraya la importancia de las prácticas de sanidad y manejo de residuos en las fincas.
Finalmente, los investigadores identificaron que el rendimiento del cacao disminuye de manera drástica cuando aumentan la defoliación y el daño por plagas en las mazorcas, con pérdidas superiores al 50% al comparar escenarios de daño bajo frente a daño alto. En contraste, el daño por enfermedades no mostró un efecto directo claro sobre el rendimiento, lo que podría explicarse por la aplicación de prácticas culturales preventivas por parte de los productores.
En conjunto, este estudio destaca que la sostenibilidad y productividad del cacao en Arauca dependen de estrategias integradas, que combinen un uso más racional de pesticidas, un manejo adecuado de la sombra, buenas prácticas de sanidad y la conservación de paisajes diversos. Los resultados ofrecen insumos clave para orientar recomendaciones técnicas que fortalezcan la producción cacaotera sostenible y el bienestar de los productores de la región.