Identifican cuatro nuevos grupos genéticos de cacao nativo en el Perú
Una investigación del INDES-CES de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza analizó 390 árboles de cacao tradicional en ocho departamentos del país. El estudio identificó los grupos Awajún, Porcelana, Chuncho 1 y Chuncho 2, considerados un recurso clave para la conservación, el mejoramiento genético y la diferenciación del cacao fino de aroma peruano.
Una ambiciosa investigación desarrollada por el Instituto de Investigación para el Desarrollo Sustentable de Ceja de Selva (INDES-CES) de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (UNTRM) identificó cuatro nuevos grupos genéticos de cacao nativo en el Perú. El hallazgo, publicado en la revista científica PLOS ONE, amplía el conocimiento sobre la diversidad genética de este cultivo y refuerza el papel del país como uno de los principales reservorios de cacao a nivel mundial.
El estudio, titulado Genetic structure of traditional cacao reveals four new genetic lineages in indigenous Amazonian sites in Peru, analizó el ADN de 390 árboles de cacao provenientes de Amazonas, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Madre de Dios, Piura, San Martín y Ucayali.
Como resultado, se identificaron cuatro nuevos grupos genéticos: Awajún, Porcelana, Chuncho 1 y Chuncho 2. Estos linajes fueron encontrados en árboles de cacao tradicional conservados en fincas de la Amazonía peruana, muchos de ellos seleccionados a partir del conocimiento de los propios agricultores y asociados a materiales locales de larga permanencia en campo.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que confirma que el cacao peruano no puede ser leído como un solo bloque genético. Aunque los materiales evaluados muestran relaciones entre departamentos, cada región conserva una composición propia. Esto sugiere que la diversidad del cacao en el país ha sido moldeada por procesos locales de selección, intercambio de semillas y propagación de materiales dentro de las comunidades productoras.
Los resultados permitirán fortalecer los bancos de germoplasma, impulsar el desarrollo de nuevas variedades y potenciar la producción de cacao fino de aroma, beneficiando tanto a la investigación científica como a los productores, según destacó en sus redes sociales el INDES-CES.
Awajún, Porcelana y Chuncho
De acuerdo con la investigación, los nuevos grupos presentan relaciones con algunos de los clústeres genéticos ya conocidos internacionalmente. Chuncho 1 se asocia al grupo Purús, mientras que Chuncho 2 está relacionado con Contamana. En tanto, Awajún y Porcelana muestran cercanía con el grupo Nacional, un dato relevante por su posible vínculo con materiales de calidad y cacao fino de aroma.
La distribución territorial también entrega señales importantes. El grupo Porcelana aparece vinculado principalmente a materiales de Huancabamba, en Piura, y Utcubamba, en Amazonas. El grupo Chuncho 2 se encontró con mayor presencia en muestras de Cusco, Ayacucho y Madre de Dios. En tanto, Awajún está asociado a Amazonas, donde tiene presencia la comunidad indígena del mismo nombre.
El estudio también encontró 25 grupos de coincidencia genética entre las muestras evaluadas. La mayoría correspondía a materiales duplicados dentro del mismo departamento, lo que sugiere una propagación local de ciertos genotipos valorados por los productores. En Cusco, por ejemplo, se identificó un grupo clonal con ocho —posiblemente nueve— muestras relacionadas, lo que apuntaría a la difusión de un material altamente apreciado en esa zona.
Nueva lectura sobre el CCN-51
Otro resultado destacado del estudio es la revisión de la ascendencia genética del cultivar CCN-51, uno de los materiales comerciales más difundidos en América Latina. Según la investigación, su composición genética estaría mejor explicada como una mezcla de 15% Amelonado, 13% Criollo, 25% Iquitos y 45% Awajún.
Este hallazgo evidencia el posible aporte del germoplasma peruano en materiales comerciales de uso extendido y plantea la necesidad de reevaluar ciertos cultivares con una base genética más amplia. Para los investigadores, la presencia de nuevos grupos como Awajún puede ayudar a explicar componentes genéticos que antes no eran detectados en los análisis de ascendencia.
Para el cacao peruano, el hallazgo confirma que buena parte de su futuro puede estar en la diversidad que aún conservan sus propias regiones productoras.