Escasez hídrica: Cuando el riego continuo está bajo presión en Coquimbo
En los periodos más críticos, la discusión no pasa solo por la disponibilidad del recurso, sino por su reparto. En el Choapa hubo momentos en que los usuarios recibieron apenas un 6% de sus derechos.

La temporada de riego en la Región de Coquimbo ha estado marcada por una progresión más restrictiva de lo proyectado. Según estimaciones elaboradas por la Universidad de La Serena y la Dirección General de Aguas respecto al valle del Choapa, se anticipaban caudales promedio de entre 10 y 12 metros cúbicos por segundo. En la práctica, el caudal apenas alcanzó los 5,3 m³/s.
AJUSTAR PRORRATAS EN ELQUI Y CHOAPA
“Pensábamos operar con prorratas cercanas al 70%, pero hoy estamos en torno al 30%”, señala Diego Alfaro, gerente de la Junta de Vigilancia del río Choapa. Frente a este escenario, la organización optó por adelantar el llenado del embalse y ajustar las entregas, con el objetivo de asegurar una continuidad mínima durante la temporada.
En los períodos más críticos, la discusión no pasa solo por la disponibilidad del recurso, sino por su reparto. En el Choapa hubo momentos en que los usuarios recibieron apenas un 6% de sus derechos. “Un agricultor con 100 litros por segundo estaba recibiendo seis”, recuerda Alfaro.
En el caso de cuencas como Elqui y Choapa, estas decisiones no se toman de manera estacional. A diferencia de otras zonas del país, el riego se administra durante todo el año. “Acá no existe una temporada de riego como en el sur. El sistema opera los 365 días, con distintas intensidades según el período”, explica Alex Cortés, gerente de la Junta de Vigilancia del río Elqui.
Por lo tanto, la estructura productiva del territorio ayuda a entender esta dinámica. En estos valles conviven cultivos permanentes, hortalizas de la agricultura familiar campesina y la uva pisquera, principal motor agrícola de la región. “Si no llueve en mayo, igual hay que seguir regando para que la planta subsista”, añade Alfaro.
PROPUESTAS TÉCNICAS PARA MANTENER LA DISTRIBUCIÓN DEL AGUA
La experiencia de estos valles supone la búsqueda de consistencia aún cuando los márgenes de toma de decisiones sean más estrechos. Dentro de una de las decisiones implementadas para sostener esta forma de administración en un contexto de escasez prolongada, se han incorporado sistemas de medición y control en tiempo real. En el Choapa, en 2016 se instalaron compuertas automatizadas que permiten registrar con precisión las extracciones y reportar la información tanto a los usuarios como a las autoridades.
“El telecontrol permite regular automáticamente la distribución del agua desde la bocatoma hacia los canales, ajustando cualquier variación de caudal según consignas predefinidas y con información trazable”, explica Álvaro Domínguez, gerente de Proyectos de Rubicon Water para Latinoamérica. “Eso entrega certeza operativa y permite que las decisiones se basen en datos objetivos”.