Día Internacional de la Papa: IA, riego solar y drones transforman el cultivo del tubérculo más consumido de Chile
Desde drones e inteligencia artificial hasta riego solar automatizado, el cultivo de la papa está incorporando nuevas tecnologías para optimizar recursos, reducir impacto ambiental y mejorar la producción en un escenario marcado por los desafíos climáticos y la seguridad alimentaria
Cada 30 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Papa, fecha proclamada por la ONU en 2023 para relevar la importancia de uno de los alimentos más consumidos del mundo y su rol en la seguridad alimentaria global. Originaria de la cordillera de Los Andes, la papa es hoy uno de los cinco cultivos alimenticios más relevantes a nivel mundial y un producto clave en la dieta de millones de personas.
En Chile, su impacto también es significativo. Según datos de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), anualmente se cultivan entre 35 mil y 40 mil hectáreas de papa, convirtiéndose en el cuarto cultivo con mayor superficie sembrada del país. Su relevancia también se refleja en el consumo: la papa es el segundo alimento más consumido por los chilenos tanto en cantidad como en aporte calórico y el país alberga cerca de 250 variedades nativas, especialmente concentradas en la zona sur y Chiloé.
“Hoy el gran desafío de la agricultura no es sólo producir alimentos, sino hacerlo de manera más resiliente frente al cambio climático, utilizando menos recursos y asegurando la sostenibilidad de los sistemas productivos a largo plazo”, comenta Ismael Plácido Tomielis, gerente de Agro Negocios de PepsiCo Chile.
RELEVANCIA A NIVEL NACIONAL
El creciente desafío de producir alimentos en un contexto marcado por el cambio climático, la escasez hídrica y la necesidad de utilizar los recursos de manera más eficiente ha impulsado importantes transformaciones en el cultivo de la papa. En Chile, este tubérculo supera el millón de toneladas de producción promedio al año y constituye uno de los cultivos anuales de mayor importancia económica y social para el país.
Su relevancia también trasciende las fronteras nacionales. De acuerdo con el Centro Internacional de la Papa, este cultivo supera los 300 millones de toneladas producidas anualmente en el mundo y constituye el tercer alimento más importante desde el punto de vista nutricional, después del arroz y el maíz. Actualmente forma parte de la dieta habitual de más de 1.400 millones de personas. En este escenario, distintos actores del sector han comenzado a incorporar nuevas herramientas para enfrentar los desafíos productivos asociados al cultivo. Entre ellos se encuentra PepsiCo, que trabaja con cerca de 68 mil toneladas anuales de papa provenientes de aproximadamente 1.800 hectáreas cultivadas en distintas zonas del país.
AGRICULTURA DE PRECISIÓN: DRONES, SENSORES E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La producción de papa enfrenta hoy desafíos cada vez más complejos asociados a la disponibilidad de agua, la variabilidad climática, la presión de plagas y enfermedades, y la necesidad de producir más con menos recursos. Frente a este escenario, la agricultura de precisión ha comenzado a consolidarse como una herramienta para mejorar la eficiencia y apoyar la toma de decisiones en terreno.
Drones, sensores, imágenes satelitales y plataformas de monitoreo permiten detectar tempranamente problemas productivos, optimizar el uso de insumos y realizar un seguimiento más detallado de las condiciones del cultivo. En el caso de PepsiCo, estas tecnologías se utilizan en distintas zonas productivas del país, desde La Serena hasta Puerto Varas.
“La incorporación de herramientas como drones, sensores e imágenes satelitales está cambiando la forma en que se gestionan los cultivos, permitiendo una agricultura mucho más eficiente, predictiva y sostenible”, comenta Ismael Plácido Tomielis.
A través de drones equipados con sensores y sistemas de mapeo, hoy es posible detectar estrés hídrico, problemas nutricionales, plagas o enfermedades en etapas tempranas; lo que permite generar mapas agrícolas, optimizar aplicaciones, reducir inspecciones manuales y tomar decisiones más precisas sobre fertilización, riego o manejo del cultivo.
Además, tecnologías como sensores de humedad conectados, plataformas integradas de datos y sistemas automatizados permiten monitorear condiciones productivas prácticamente en tiempo real, mejorando la trazabilidad y eficiencia operativa.
AGRICULTURA REGENERATIVA
Junto con la incorporación de nuevas tecnologías, parte de los esfuerzos del sector también se han concentrado en fortalecer la salud de los suelos y aumentar la resiliencia de los sistemas productivos. Por lo tanto, la agricultura regenerativa ha cobrado protagonismo a través de prácticas orientadas a reducir la erosión, aumentar la materia orgánica, mejorar la biodiversidad y optimizar el uso de recursos como el agua y los nutrientes.
La diversificación de cultivos, una menor intensidad de labranza, la protección de coberturas vegetales y la reducción del impacto asociado al uso de insumos agrícolas forman parte de algunas de las estrategias que buscan fortalecer el funcionamiento natural de los ecosistemas agrícolas y mejorar la productividad a largo plazo.
En esa misma línea, PepsiCo ha incorporado iniciativas como la lombricultura para la generación de bioinductores naturales y proyectos piloto de riego por aspersión impulsados con energía solar, orientados a mejorar la eficiencia hídrica y reducir el impacto ambiental de la producción.
En un contexto donde la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático y la sostenibilidad productiva adquieren cada vez mayor relevancia, la innovación tecnológica y las prácticas regenerativas aparecen como algunas de las principales herramientas para el futuro del cultivo de la papa.