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Elite Blu

Crecer a base de genética ‘premium’ y alianzas comerciales

Hace seis años Elite Flowers tomó la decisión de incursionar en el negocio del arándano. Hoy, a través de su filial Elite Blu están llegando a las 100 ha productivas y no descartan la meta que se propusieron inicialmente, alcanzar entre 400 y 500 ha en la Sabana de Bogotá, para lo cual están mirando nuevas variedades licenciadas. Eso les permitirá ofrecer a los mercados una fruta altamente diferenciada.

29 de Abril 2024 Ximena González Vidal
Crecer a base de genética ‘premium’ y alianzas comerciales

Cultivo de arándanos en Sotaquirá, Boyacá.

“Partimos con este negocio desde el desconocimiento informado, pero cada día hemos ido descubriendo nuevas formas de hacerlo y de hacerlo mejor”, dice Juan Guillermo González, gerente de la división de alimentos de Elite Flowers al referirse al arándano, la línea de negocio en la que esta exportadora de flores se embarcó hace seis años y que hoy se conoce como Elite Blu.

No ha sido fácil entender el cultivo, los procesos de maduración y cuándo la planta está equilibrada fisiológicamente. Todo lo anterior ha sido un reto. “Crear los parámetros de un producto nuevo en un país donde no se producía es altamente retador para cualquier compañía. Obviamente los conocimientos están en países referentes, pero es otra forma de hacer agricultura, son otras condiciones y hay que empezar a probar y desarrollar el estándar para poder hacerlo de manera correcta en el país”, explica.

Sin embargo y pese a todo este proceso de aprendizaje, Elite Blu continúa creciendo y dando impulso a esta industria para que “el sueño azul en Colombia por fin despegue”. Así lo destaca Miller Preciado, gerente de operaciones y agronegocios de la empresa.

Elite Blu está llegando a las 100 ha productivas.

Cuentan que Elite Blu, filial de Elite Flowers inicio en 2018 con 34 hectáreas en el municipio de Sotaquirá, Boyacá, hoy están llegando a las 100 hectáreas productivas y no descartan la meta que se habían trazado cuando iniciaron, llegar a cultivar entre 400 y 500 ha. propias.

“Las proyecciones de crecimiento siempre han estado, pero la realidad del tema es que no hemos crecido al ritmo que esperábamos porque nosotros, al igual que muchos nos frenamos por la falta de conocimiento y de canales de comercialización para mover la fruta”, comenta González sobre un crecimiento que hoy, está basado no solo en el incremento de su área sembrada sino también en alianzas con productores terceros.

“Nuestro objetivo es desarrollar aliados que se unan a la plataforma comercial. Además, buscamos que estos terceros tengan un área productiva similar o incluso mayor a la nuestra. A eso le queremos apuntar”, dice.

Toda la producción está cubierta bajo un modelo 100% hidropónico con sustrato de fibra de coco.

Por su parte, Preciado agrega que esta alianza se va a ver fortalecida a través de la transferencia de tecnología a los productores aliados. “No se trata solo de comprarles la fruta, sino más bien, de establecer una alianza que brinde acompañamiento en el proceso productivo para al final del día obtener un arándano de calidad y digno de ser comercializado”, sostiene.  “Buscamos que esta sea una relación gana y gana y confío en que a través de esta plataforma comercial podamos jalonar a los agricultores o al nuevo inversionista de arándanos para que el negocio crezca y de cierta manera mitiguen y/o reduzcan el riesgo en la comercialización”.

Hoy Elite Blu ya cuenta con 21 aliados vinculados, aunque la decisión de la empresa para iniciar con estas alianzas se tomó su tiempo, sobre todo porque se encontraban en una etapa de aprendizaje y era un poco irresponsable ir a prometer cosas que quizá no iban a poder cumplir. “Por eso, con toda la cautela y con toda la prudencia lo fuimos haciendo”, argumenta González.

UNA PLATAFORMA QUE SIGUE CRECIENDO

Después de este ejercicio minucioso y tras empezar ensayos con dos o tres aliados de confianza, la plataforma sigue creciendo, hoy son 21 pero esperan robustecerse aún más. Además, dentro de los planes de la compañía para este año hay nuevas siembras tanto propias como de productores terceros para aumentar la oferta de fruta.  “Hay un aliado que hoy está gestionando un proyecto de 30 hectáreas y es algo relevante porque antes un pequeño o mediano productor no tenía proyectos tan robustos”, cuenta.

En la genética está la clave del crecimiento.

Pero más allá de estas alianzas, que consideran claves tanto para el crecimiento de la empresa como de la industria del arándano colombiano, los expertos señalan que el impulso del sector debe estar dado también por la genética. “En un seminario en Perú escuché esta frase ‘la genética es la bala de plata de este negocio’, y es algo realmente cierto”, señala Preciado e indica que, como muchos, iniciaron con la variedad Biloxi, y años tarde migraron a Emerald, incluso, a la fecha, cerca del 35% del área sembrada en Elite Blu corresponde a dicha variedad.

“En Emerald seguiremos creciendo, pero estamos en el proceso de seguir buscando variedades de la mano de comercializadores que representan ‘breeders’ y de diferentes casas genetistas”, indica González, sobre un siguiente paso natural para el proyecto, para que este sea más eficiente, productivo y rentable. 

“La genética es crucial en el crecimiento, por eso la invitación es a no casarse con un único material y en Colombia debemos empujar la industria para tener acceso a genética premium y probar los materiales que mejor se adapten a nuestras condiciones”, dice Preciado, añadiendo que las expectativas son superar el promedio de los 5,5 kg/planta a 6 kg/planta madura, incluso indica, en Perú se han visto productividades mayores a esta. “Nosotros en el primer año con la variedad Emerald ya hemos logrado tener 1,5 kilos el primer año, 3,5 en el segundo año de producción y 5,5 en el tercero, incluso con una variedad como Biloxi”, dice sobre una productividad que esperan aumentar con una genética ‘premium’, que según les va a permitirá obtener de 6 kg/planta a 7 kg/planta.

“Creo que esto sí es posible y bajo la configuración nuestra de producción las 52 semanas del año podríamos llegar a las 28 toneladas por hectárea (t/ha), incluso, con buena genética yo creo que obtener 40 t/ha en Colombia sí es posible”, argumenta Preciado. Manifiesta que incluso, en Elite Blu ya han obtenido más de 20 t/ha en un segundo año de producción.

Juan Guillermo González, gerente de la división de alimentos de Elite Flowers.

EL RETO DE ENTENDER LOS CICLOS DE PRODUCCIÓN

Entender el modelo y la curva de producción de acuerdo a las condiciones climáticas con las que cuenta Colombia al estar ubicada en el trópico alto es uno de los retos técnicos más importantes. “El mayor reto de esto es poder entender cómo son los ciclos de producción bajo las características que tenemos”, señala González e indica que temas como el control de Botrytis, el manejo del agua, entre otros, son temas que al finas se van ponderando y cuando se aprenden, se gestionan y dejan de ser un tema de complicación.

Entender esa dinámica de cómo producir para poder planear un futuro: influencia de las horas frío, brillo solar, humedad, cómo se intervino la planta, cuando se podó, que tipo de nutrición se dio es un reto técnico bastante interesante. “Todos estos factores son claves para realmente tener más certeza sobre qué fruta ofertar, en qué momento y que el área comercial pueda ubicar esa fruta de la mejor manera posible”.

Algo en lo que coincide González. “Definitivamente ese es el reto, poder ser confiables en manejar esos ciclos de producción durante 52 semanas y por ende poder estimar la producción”.

En la parte comercial, ambos entrevistados coinciden en que el desafío está en lograr que la fruta tenga suficiente vida en anaquel. “La durabilidad de la fruta es parte de la propuesta de valor del arándano, pero llegar a eso hoy es un reto comercial y más aún cuando se tienen clientes que están a más de 20 días de tránsito”, índica Preciado. Además, agrega “el reto comercial es consistencia, calidad y durabilidad”.

Flores y arándanos, un buen complemento

Tanto Miller Preciado como Juan Guillermo González coinciden que el arándano es un real complemento con la producción de flores. “El ejercicio de producir arándanos es muy parecido y digamos que hay unas ventajas enormes de poder pasar de un cultivo a otro”, recalca Preciado sobre una manera de producir que dice es complementaria. 

“El solo hecho de producir flores en hidroponía nos hace tener una base importante para no arrancar de cero con los arándanos, sin embargo, lo cierto es que los temas de inocuidad, de mercado, y la expectativa de valor que debería tener ese producto hacia el cliente exige unos estándares muy altos en el tema de inocuidad, sin desconocer el gran trabajo que se hace en flores”.

En la complementariedad de estos dos negocios insiste González quien indica que la idea de iniciar con la división de alimentos se dio precisamente por esto. “La complementariedad no sólo está en la producción, sino también en todo lo que tiene que ver con comercialización y distribución. Son dos productos de alguna forma pueden ir bajo los mismos canales de distribución e incluso permanece almacenados bajo condiciones similares”.

Por otro lado, comentan que han logrado dar un equilibrio a estos dos productos básicamente armando equipos de trabajo. “El mercado de flores tiene unas necesidades puntuales, unas exigencias técnicas y comerciales y en el caso de arándanos pasa lo mismo, por eso hemos logrado consolidar un equipo completamente dedicado a este cultivo”.

UN MODELO DE NEGOCIO BASADO EN LA HIDROPONÍA, CON MIRAS AL MERCADO EXTERNO

Preciado cuenta que toda la producción la tienen bajo cubierta bajo un modelo 100% hidropónico con sustrato de fibra de coco. “Hemos visto proyectos que se desarrollan bien en suelo, pero nosotros particularmente no sembramos así, todo está en macetas o bolsas. El cultivo no está bajo invernadero, solo techos que nos permiten capturar agua, por un lado, en un proceso de eficiencia hídrica y por el otro evitamos que toque la fruta pues ya sabemos las consecuencias que eso puede traer”. Para la fibra de coco, destaca que se abastecen de proveedores españoles, mexicanos y por supuesto colombianos.

En línea con esto, han ido perfeccionando los conocimientos sobre cómo manejar la hidroponía y cuáles son las fórmulas nutricionales adecuadas. “Pese a lo retador que puede resultar esto, creemos que el coco es una forma en la cual podemos ser más eficientes en el uso del recurso hídrico y además podemos mitigar riesgos que están asociados a plagas o problemas de suelo. Por ahora, nuestro modelo no contempla la siembra en suelo, eso seguramente hará parte de próximos ensayos”, explica Preciado.

Por otro lado, mencionan que, si bien actualmente dejan entre el 30% al 40% de la producción en el mercado local, el principal objetivo es vender cada vez más en el mercado externo.

Miller Preciado, gerente de operaciones y agronegocios de Elite Blu.

“El mercado nacional todavía es un mercado atractivo que permite a la gente arrancar el negocio, establecerse y empezar a comercializar sus primeras frutas, pero en general nuestra visión sigue siendo 100% exportadora”, resalta el gerente de la división de alimentos.

Y es que, según los directivos la oportunidad de que este negocio crezca en Colombia es inmensa. “Quizá no nos convertiremos en Perú o no vamos a competir con sus 18.000 hectáreas de arándanos, pero sí podemos convertirnos en un país que ofrece fruta ‘premium’, con unas condiciones organolépticas sustancialmente diferenciadas, y es esto lo que nos va a permitir competir en diferentes mercados”, comenta González quien además agrega que, sin temor a equivocarse, el producto colombiano a medida que siga creciendo el negocio, va a tener muy buena aceptación.

“La invitación es a sembrar y a seguir sembrando para que, de una vez por todas el sueño azul en Colombia despegue”, agrega Preciado.  

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