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Producción en huertos comerciales

Consideraciones y avances técnicos para un manejo exitoso de cerezas bajo techos

La producción de cerezas bajo techo ha experimentado un notable avance tecnológico en los últimos años, desde los sistemas tradicionales de cubiertas antilluvia hasta el uso de paneles fotovoltaicos para producción de electricidad y frutas al mismo tiempo. Pero el manejo multifuncional de estos sistemas es clave para asegurar el éxito productivo y comercial en cerezo.

09 de Julio 2026 DR. RICHARD M. BASTÍAS, Profesor asociado Universidad de Concepción
Consideraciones y avances técnicos para un manejo exitoso de cerezas bajo techos

En Chile la producción de cerezas bajo techos es una técnica que se ha masificado ampliamente durante las últimas décadas. Los primeros huertos de cerezos plantados bajo techos datan de fines de los años 90 y el propósito inicial era proteger la floración y la cosecha de los daños ocasionados por lluvias.

Estos sistemas consisten en la instalación de cobertores fabricados de rafia laminada en estructura del tipo techo de dos aguas con capacidad de proteger a la planta y fruta de la incidencia de la lluvia directa, manteniendo una adecuada ventilación y circulación del aire en el huerto (Foto 1a).

Con el correr de los años, la producción de cerezas bajo techos comenzó a ampliarse hacia sistemas más cerrados y sofisticados, como el túnel alto (Foto 1b), sistema que además de proteger de la lluvia se utiliza con el propósito de promover una floración y cosecha anticipadas que permita alcanzar una producción y exportación de fruta en fechas de mejores precios de venta en los mercados.

Foto 1. Huertos comerciales de cerezo cultivados bajo sistemas de techos del tipo tradicional (a), túnel alto (b).

Otras innovaciones recientes consideran el enmallado de huertos, este se utiliza para favorecer la acumulación de frío invernal durante el receso, como también para la protección del cultivo de problemas productivos asociados al estrés por excesiva radiación solar y altas temperaturas durante el verano (Foto 1c).

Finalmente, desde hace algunos años existe el potencial  de utilizar paneles fotovoltaicos como método de cubierta para huertos de cerezos bajo techo (Foto 1d). Este sistema permite un funcionamiento dual de los techos, tanto para proteger al cultivo de eventos climáticos adversos, como también para la generación de energía eléctrica en el propio huerto y siguiendo un modelo de economía circular. Si bien es cierto en países europeos como Alemania, Francia e Italia, existen huertos que ya utilizan este tipo de sistemas, su incorporación en huertos comerciales de Chile es materia que aún requiere de un análisis más detallado, tanto del punto de vista técnico como económico.

Foto 1. Huertos comerciales de cerezo cultivados bajo sistemas de techos del tipo malla (c) y paneles fotovoltaicos (d).

MATERIALES DE CUBIERTA PARA TECHOS

La elección de materiales de cubierta adecuados para la producción de cerezas bajo techos es probablemente el punto de partida más relevante en un proyecto de plantación o producción bajo estos sistemas. Si bien es cierto, la mayoría de los productores usan en sus huertos materiales más convencionales, como la rafia laminada (Foto 2a) de alta densidad (HDPE), en el mercado existen otras alternativas que pueden marcar la diferencia en cuanto a los resultados productivos y comerciales.

Una de ellas son los plásticos de polietileno de baja densidad (LDPE) (Foto 2b), los que presentan mejores propiedades respecto de la luz difusa y térmica y que muestran mejores condiciones en estas dos variables que son determinantes para conseguir mejores resultados en  cuanto a la calidad y condición de la fruta.

Además, en los últimos años, se han introducido mallas del tipo monofilamento de colores negro, blanco o de la combinación de ambos (Foto 2c), cuyo propósito es mitigar el estrés de verano en condiciones de alta radiación solar y temperaturas extremas.

Estos han mostrado buenos resultados, por ejemplo, reduciendo la incidencia de frutos dobles y sutura profunda, dos causas importantes de descarte de fruta, las que son provocadas por condiciones de temperaturas extremadamente altas -tales como olas de calor- durante la etapa de diferenciación floral, la que normalmente ocurre en verano.

Cabe destacar que, dentro de las rafias, plásticos y mallas, existe en el mercado una amplia diversidad de colores, tejidos y densidad de materiales. Estas variables técnicas inciden directamente sobre la trasmisión de la luz solar, tanto en cantidad (intensidad) como en calidad (espectro), afectando procesos fisiológicos y ecológicos claves para la producción de frutas, tales como la fotosíntesis, el crecimiento y desarrollo reproductivo del árbol, actividades de insectos polinizadores y el estatus hídrico de la planta.

Por ello, resulta recomendable realizar un análisis de las características radiométricas de los materiales, que cuando es contrastado con las condiciones climáticas y los requerimientos ecofisiológicos del cultivo, permite definir en forma más acertada el tipo de cubierta a utilizar en huertos comerciales de cerezo.

MANEJO DE TECHOS PARA EL CONTROL DE COSECHA, CALIDAD Y CONDICIÓN DE FRUTA

Uno de los propósitos del uso de techos es anticipar la fecha de cosecha en cerezas. En Chile este método se basa en la utilización de cubiertas de color negro para disminuir la incidencia de radiación solar durante el periodo de receso invernal, de manera de favorecer la acumulación de frío, acompañado del uso de rompedores de receso y de la cobertura con rafia o plástico para favorecer la acumulación de grados días para con ello anticipar la floración entre 10 – 20 días.

Para lograr un mayor efecto en el anticipo de cosecha, se recurre al uso de cobertura lateral total con los plásticos (Foto 3a), lo que permite una mayor acumulación térmica, pero que debe ser manejada con aperturas parciales para evitar problemas de floración y cuajado de frutos (Foto 3b) por exceso de temperatura bajo la cubierta.

Es importante indicar, que la capacidad térmica del plástico resulta relevante para el objetivo de anticipo de cosecha. En este sentido el uso de materiales con mayor capacidad de acumulación de grados días permite un avance en la maduración de la fruta entre 5 – 7 días (Foto 4a) en relación con los plásticos tradicionales (Foto 4b) o sin el uso de cubierta (Foto 4c).

Un aspecto de especial relevancia comercial es el mayor ablandamiento o pérdida de firmeza de frutos experimentado en cerezas cultivadas bajo techo. Investigaciones llevadas a cabo por el Laboratorio de Fruticultura de la Universidad de Concepción han permito elaborar tres modelos hipotéticos para explicar las causas de este mayor ablandamiento en cerezas bajo techo.

Estos se basan en que las condiciones ambientales particulares que se generan bajo cubierta alteran tres procesos fisiológicos que explicarían la pérdida de firmeza en frutos: 1) menor desarrollo de células de cutícula y epidermis del fruto, 2) incremento de competencia por carbohidratos entre brotes y frutos, y 3) disminución del flujo de transpiración y movimiento de calcio hacia los frutos (Figura 1).

Se ha estimado que aquellos materiales con menor capacidad de transmisión de luz UV y mayor capacidad térmica, favorecen el crecimiento de frutos, con resultados positivos en términos de calibre de frutos, pero con resultados muy desfavorables en términos de firmeza. Lo anterior ha sido atribuido a que estas condiciones favorecen el crecimiento acelerado de frutos, pero con una epidermis y cutícula menos fortalecida, lo que determina el mayor ablandamiento de la fruta (Figura 1). 

Otra hipótesis que se ha planteado es que la mayor acumulación térmica y menor disponibilidad de luz fotosintética -bajo ciertos plásticos- favorecen un mayor crecimiento de brotes y respiración nocturna, los que compiten activamente por la disponibilidad de carbohidratos para la adecuada construcción de pared celular en frutos, lo que a la larga conduce a una fruta más blanda (Figura 1).

Una tercera alternativa propone que las condiciones de baja radiación solar, viento y en algunos casos, de menor déficit presión de vapor bajo cubierta promueven una menor capacidad de transpiración de los frutos, lo que a la larga se traduce en menor movilización de elementos minerales como el calcio (Ca), que se mueve principalmente por esa vía y que juega un rol relevante en la capacidad cementante de la pared celular y, por tanto, en la firmeza de los frutos (Figura 1).

Finalmente, otro parámetro de calidad que se ha visto afectado en algunos huertos de cerezos bajo techo, se relaciona con la menor acumulación de azúcares que experimenta la fruta al momento de cosecha.

Estudios realizados por la Universidad de Concepción han permitido concluir que este problema estaría asociado a huertos plantados en zonas con menor disponibilidad de luz solar directa y en suelos con mayor contenido de materia orgánica, lo que promueve aparentemente al desarrollo de árboles con estructuras vegetativas (brotes y hojas) muy vigorosas, las que compiten activamente por los carbohidratos disponibles para la producción de azúcares en la fruta.

Como estrategia de manejo se ha propuesto el uso de técnicas de apertura y cierre de los techos que permita la mayor entrada de luz, acompañado de técnicas para el control del vigor, como es riego, fertilización, poda y uso de reguladores de crecimiento. 

MALLAS PARA EL CONTROL DE ESTRÉS DE VERANO

El uso de malla para el control de estrés de verano en cerezo es una técnica de reciente introducción en huertos comerciales. Hasta la fecha, lo que se ha demostrado es que su efectividad en el control de condiciones ambientales adversas depende mucho de la densidad de hilos del tejido y en parte -también- del color de los hilos.

Investigaciones llevadas a cabo por especialistas de la Universidad de Concepción permitieron determinar que el cambio en la densidad de hilos, desde un 25% a un 30% de sombra puede significar una mayor capacidad en la reducción del déficit de presión de vapor del aire, por su efecto positivo en disminuir la temperatura e incrementar la humedad relativa del aire (Figura 2).

Al respecto, resulta relevante destacar que el mayor efecto de la densidad del tejido de la malla en la reducción del déficit de presión de vapor se observa en los meses de noviembre y enero, es decir de mayor oferta de radiación solar.

Esta condición de menor déficit de presión de vapor y reducción en la intensidad de la radiación solar permite que el uso de malla sea una técnica efectiva para el control de temperatura de yemas durante el periodo de verano.

En este sentido, se ha observado que dependiendo de la densidad del tramado, el uso de malla permite una reducción de la temperatura de yemas entre 1 – 3°C, dependiendo de la hora del día, durante los meses de enero y febrero, periodo en que ocurre la diferenciación floral de yemas, teniendo con ello un impacto significativo en el control de la incidencia de frutos dobles o frutos con sutura profunda, cuyo desorden fisiológico es una causa importante de descarte de fruta para cerezos que se cultivan en zona cálidas o en temporadas con condiciones de olas de calor muy extremas.

SISTEMAS AGROVOLTAICOS

El sistema agro voltaico se basa en la cobertura de los huertos con paneles solares con distinto grado de transparencia, con el objetivo, por un lado, de proteger los cultivos de los eventos climáticos adversos y, por otro, gene-rar energía eléctrica. Una de las limitantes de estos paneles es la excesiva sombra que generan, lo que depende del grado de transparencia (cantidad de celdas eléctricas) que estos poseen y de la distancia a la que son colocados los paneles en relación con la hilera del huerto (Tabla 1).

Los trabajos realizados a la fecha en huertos frutales demuestran el módulo fotovoltaico con 50% de transparencia y diseño del tipo tablero de ajedrez presenta la mayor capacidad de transmisión de luz, seguido del módulo de 66% de transparencia, y esta capacidad de transmisión de la luz se ve mejorada a medida que aumenta la distancia entre hileras de paneles en relación con la hilera del huerto (Tabla 2).

Si bien es cierto que en Chile todavía no existen antecedentes técnicos y económicos que respalden el uso de estos paneles en huertos de cerezos, conviene a futuro hacer una exploración sobre su factibilidad, considerando el alza en los costos de uso de energía y en la necesidad de generar sistemas producti- vos sobre la base de métodos de energía renovable con menor emisión de CO2 y mayor sustentabilidad ambiental.

ASEGURAR UNA PRODUCCIÓN DE ALTA CALIDAD Y CONDICIÓN DE FRUTA

La producción de cerezas bajo techo ha experimentado un notable avance tecnológico en los últimos años, desde la utilización de sistemas tradicionales de cubiertas antilluvia hasta el uso de paneles fotovoltaicos con el propósito de producción de electricidad y frutas al mismo tiempo.

El manejo multifuncional de estos sistemas de techos es clave para asegurar un éxito productivo y comercial en el cultivo de cerezos, lo que debe considerar un manejo integral de la selección apropiada de materiales de acuerdo a la realidad climática y los requerimientos eco fisiológicos del cultivo y la variedad, el ajuste de las prácticas agronómicas bajo cubierta y la optimización de la apertura y cierre de estos sistemas, manejos alineados con los objetivos fisiológicos para asegurar la producción cerezas de alta calidad y condición de fruta.

Referencias bibliográficas

Bastías, R.M. (editor). 2026.
Producción de cerezas bajo cubierta: Manual para la implementación y manejos.
Editorial Universidad de Concepción.

Bastías, R.M., Urra, I., Meza, C. 2026.
Improvement the fruit growth by photo-selective covers in protected cherry orchards.
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Bastías, R.M., Leyton, M.J. 2018.
Producción de cerezos bajo rafia y plástico: Efecto en el microclima, calidad y condición de la fruta.
Revista Frutícola, 40: 8–14.

Bastías, R.M., Soto, G., Elorriaga, A. 2017.
Comportamiento del cerezo bajo dos tipos de coberturas antilluvias: Resultados preliminares.
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Matamala, M.F., Bastías, R.M., Urra, I., Calderón-Orellana, A., Campos, J., Albornoz, K. 2023.
Rain cover and netting materials differentially affect fruit yield and quality traits in two highbush blueberry cultivars via changes in sunlight and temperature conditions.
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Meza-Araya, C., Bastías, R.M., Campos, J., Calderón-Orellana, A., Garriga, M. 2025.
Netting design differentially affects double fruit and deep suture development in cherry orchards.
Applied Fruit Science, 67: 226.

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