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La empresa se suma al auge de este cítrico

Cetrino se prepara para exportar 500 contenedores de limón Tahití

La empresa ya tiene 374 hectáreas repartidas en dos fincas en el municipio de Victoria, en Caldas, proyectando una producción de 13.300 toneladas de fruta. Su gerente, Santiago Córdoba, en entrevista con Redagrícola habló de los planes de la compañía y de cómo se proyecta Colombia como productor de limón en el ámbito internacional.

20 de Agosto 2025 Ximena González Vidal
Cetrino se prepara para exportar  500 contenedores de limón Tahití

Santiago Córdoba, gerente general de Cetrino

El limón Tahití se ha convertido rápidamente en uno de los productos colombianos más apetecidos en los diferentes mercados, tanto así que poco a poco se ha ido metiendo entre los principales productos de exportación y ya es una de las cinco frutas con más salida junto con el banano, la gulupa, el aguacate Hass y la uchuva. Su potencial lo han sabido aprovechar muy bien tanto las grandes comercializadoras como pequeños productores. Es el caso de Cetrino, un proyecto agrícola de origen colombiano que nació hace más de 3 años de la mano de cinco socios que se unieron con el firme propósito de crear un proyecto de limón que sea referente en exportación.

Con su sede administrativa ubicada en la ciudad de Medellín y sus dos fincas, La Bretaña y La Estrella, en el municipio de Victoria, departamento de Caldas, Cetrino ya suma un total de 525 hectáreas y se proyecta en los próximos años llegar a exportar 500 contenedores al año, con 13.300 toneladas de limón. Así lo destaca Santiago Córdoba, gerente de la compañía. Los principales destinos a los que planean llegar con el limón Tahití son EE UU, la Unión Europea y el Caribe.

Cetrino cuenta con dos fincas en el municipio de Victoria, departamento de Caldas.

Actualmente, Cetrino viene desarrollando diferentes núcleos productivos y cada núcleo productivo opera como una sociedad independiente. La sociedad La Bretaña es una sociedad de 115 hectáreas y La Estrella es una sociedad de 413 hectáreas. Ambas fincas como bloque productivo, suman 525 hectáreas, de las cuales 151 están en área protegida y 374 en zona de cultivo. “Actualmente estamos en proceso de siembra y nuestra meta es llegar a los 125.000 árboles, los cuales nos van a producir un aproximado de más de 13.000 toneladas de limón y si lo llevamos a volumen de contenedor esto puede equivaler a unos 500 contenedores por año en promedio”. Hoy, la firma tiene 200 ha instaladas durante el primer semestre de 2025 debieran estar listas otras 175 ha.

-¿Cuál es el estimado de producción?

-Para 2025 tenemos un estimado en 30 contenedores; 2026 debemos subir a 180 contenedores y en el 2027 ya estaríamos sobre los 350 contenedores. Entonces 2025 es nuestro primer año de exportación, 2026 un año de consolidación porque entran hectáreas nuevas y el crecimiento final o estabilización en producción llegará aproximadamente en el año 2028 con los 500 contenedores.

-Respecto a estas sociedades que mencionas, ¿cómo funcionan?

-Cada sociedad es la dueña de la finca y lo que nosotros hacemos es ofrecer cupos para inversionistas que quieran invertir en el campo. En Cetrino estamos ofreciendo una rentabilidad estimada cercana al 24% anual y le estamos mostrando a los inversionistas que el campo puede ser una inversión real. Entonces, nosotros levantamos capital y con este capital después ponemos en venta unos títulos accionarios de cada una de las empresas y lo que hacemos es democratizar el campo, porque no es una finca de una sola persona, sino que yo puedo entrar con un ticket a una sociedad donde va a transformar una región, pero que, a la vez va a producir un alimento que el mundo necesita.

En otras palabras, Cetrino es el socio gestor y administrador y es socio en un 20% de cada uno de los proyectos. El otro 80% lo hace vía levantamiento de capital. Cada socio recibe un título accionario y hace parte de una empresa que no es cetrino, sino de La Estrella o La Bretaña y nosotros (Cetrino) como socios gestores somos los administradores.

Entonces toda la experticia en entender cómo sembrar, cómo exportar, cómo administrar una finca, la ponemos al servicio de un inversionista que entra como socio y propietario de una fracción de esa sociedad. Esa es la forma como nosotros levantamos el capital para desarrollar los proyectos.

Actualmente la compañía está en proceso de siembra y la meta es llegar a los 125.000 árboles.

Fundamental: el uso de tecnología

Córdoba cuenta que poseen drones para mapeo, conteo de árboles y el control de actividades agrícolas. “Con los drones hacemos supervisión de las actividades permanentes en campo. Tenemos una app que desarrolló un startup de Antioquia que nos permite tener toda la integralidad del proceso productivo y que incluye: monitoreo de plagas y enfermedades, descripción de cada una de las actividades que se están desarrollando en cada lote de la finca, control de inventario de los insumos que tenemos en bodega y todos los elementos que nos pide, por ejemplo, una certificación como Global GAP”.

Con esa misma ‘app’ pueden tener información, por ejemplo, de cuándo fue el último mantenimiento del tractor o del medio de transporte, cuándo fue la última calibración de los equipos de fumigación. “Podemos incluso poner la hora de cosecha, la trazabilidad de los kilos cosechados de cada lote y desde la parte administrativa nosotros accedemos desde donde estemos a verificar las actividades que están programadas y si fueron ejecutadas. A nivel de campo”, explica.

Las personas tienen una ‘app’ en el teléfono y desde ahí ellos solo tienen como insertar información. Entonces, el supervisor de campo indica en la app cuántos kilos se cosecharon en cada lote, lo monta a través de un celular que trabaja offline, pero cuando llega a la oficina sube la información a la nube.

POSICIÓN GEOGRÁFICA IMPULSA EL CULTIVO DE LIMÓN TAHÍTI

-¿Por qué decidieron apostarle al limón Tahití y no a otro producto del agro colombiano?

-Básicamente por la ubicación de las tierras. Por ejemplo, hay tierras en el Valle del Cauca a una altura determinada, donde solo se pueden producir ciertas frutas. Pero, también te encuentras que el país tiene una gran cantidad de hectáreas en tierras que van desde los 1.500 metros hasta los cero metros sobre el nivel del mar y ahí cabe mucho más el limón, porque no se puede producir, por ejemplo, el aguacate Hass. Entonces muchas veces es la misma distribución geográfica del país, lo que nos lleva a decir que producto desarrollar. Además, decidimos apostarle al limón, porque es uno de los productos emergentes que va de la mano del aguacate creciendo en la demanda internacional y de igual forma, porque muchos jugadores internacionales han mirado a Colombia por la calidad y por tener producción todo el año.

-¿Qué ha sido lo más retador en temas productivos y cómo han logrado darle manejo?

– En el caso nuestro los retos estuvieron más en el tema de material vegetal, en tener la cantidad de árboles necesarios; además, en tener el protocolo agronómico ajustado al territorio en el que estamos desarrollando el proyecto y también el hecho de poder lograr una buena conexión con la comunidad para poder garantizar la mano de obra y sobre todo que sientan que este tipo de proyectos realmente van a llegar a donde deben llegar.

-En el tema de manejo agronómico del cultivo, específicamente ¿qué ha sido lo más desafiante?

-En Cetrino hoy día tenemos nuestro paquete agronómico ya establecido para la zona, ya sabemos cada cuánto tenemos que fertilizar. Tenemos una ‘app’ para el monitoreo de plagas y enfermedades que nos permite no solo detectarlas sino también saber en qué momento hacer aplicaciones basados en una agricultura de precisión. Hacemos monitoreo y pronóstico del clima a través de nuestra estación meteorológica también para determinar aplicaciones. De igual forma combinamos productos de síntesis orgánica con síntesis química. No somos orgánicos, somos convencionales, pero tenemos dentro de nuestro paquete agronómico una combinación de productos.

-¿Qué tipo de productos están usando?

-Usamos materia orgánica para la preparación del terreno. Sembramos en combinación con Micorrizas y hacemos aplicación de enmiendas y correctivos de acidez en la parte inicial, es decir, corrijo acidez en el suelo, después aplico materia orgánica y enmiendas y luego siembro. Cuando ya estamos en etapa de cultivo, anualmente aplicamos materia orgánica a cada árbol y, además, para el control de plagas y enfermedades usamos microorganismos para mejorar suelos, usamos hongos entomopatógenos y liberamos también algunos insectos para el control biológico de los predadores, en este caso de la cáscara o de las hojas de limón. En general, usamos diferentes tipos de cepas y también hacemos liberación de crisopas para el control de plagas.

-¿Crees que hoy en día el limón colombiano está hoy en su punto máximo de calidad o qué le hace falta?

-Colombia, como país productor de limón, puede ser un ser humano de 12 años de vida, es decir, estamos apenas empezando la juventud, todavía no se ha consolidado a ser un país productor. Estamos creciendo en volumen, estamos entendiendo lo que pide el mercado internacional y por eso digo que es una persona que está pasando de ser niño a ser joven, para ser adultos nos faltan todavía algunos años. Sin embargo, estoy seguro que el país se consolidará y permanecerá por muchos años como un gran productor de limón Tahití. Y, desde mi punto de vista nosotros estamos todavía en una etapa inmadura para considerarnos competidores de países ya estructurados como México o Brasil, pero seguramente llegaremos a ser un productor más importante que Perú o mucho más importante que otros jugadores en el mercado del limón a nivel mundial, lo seremos y nos mirarán con muy buenos ojos. En cuanto a la calidad contamos con buenos grados Brix, porcentaje de jugo y color, lo hacemos bien, pero con posibilidad de mejora.

-¿Qué les pide hoy el mercado?

-Algo que nosotros estamos aprendiendo es la formalidad en la negociación. El cliente internacional viene y no viene por comprar un solo contenedor. Llega en busca de estabilidad en la proveeduría y Colombia ofrece esa estabilidad, porque, aunque somos un país diverso y podemos tener producción en diferentes departamentos. Al cliente internacional no le importa dónde se produce, le importa es que su contenedor llegue a tiempo.

Los tres pilares estratégicos de cetrino

De acuerdo con Santiago Córdoba, la compañía se rige bajo tres pilares estratégicos. El primero de ellos es la agricultura regenerativa. “No usamos riego ya que en la zona donde estamos hay altas precipitaciones y además estamos convirtiendo suelos que eran dedicados a la ganadería, en suelos para una agricultura rentable”, dice. El segundo pilar es la generación de empleo digno, donde el 40% es empleo femenino en una zona donde antes la principal oferta de trabajo era para el género masculino. Y, el tercer pilar es la conservación y por ello cuentan con 151 hectáreas en área protegida.

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