Proyecto de Paltas de Chile registra fauna nativa y monitorea CO₂ en cuatro regiones
La iniciativa impulsada por Paltas de Chile y Cazalac ya registra presencia de especies silvestres, áreas de alto valor ecosistémico y las primeras mediciones de CO₂ atmosférico en predios productores de palta Hass de cuatro regiones del país.
Paltas de Chile presentó los primeros avances del proyecto “Inventario de Biodiversidad y CO₂ atmosférico en bosques de Persea americana Mill”, una iniciativa desarrollada junto al Centro del Agua para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (Cazalac) que busca generar información sobre biodiversidad, conservación y captura de carbono en predios productores de palta Hass de la zona central del país.
El estudio se está llevando a cabo en predios de las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins, incorporando distintas condiciones climáticas, productivas y territoriales. Durante las primeras etapas de trabajo, desarrolladas entre el verano y el otoño, los equipos realizaron recorridos de terreno, instalaron sensores para medir CO₂ atmosférico y utilizaron cámaras trampa para identificar fauna silvestre y caracterizar áreas con potencial de conservación.
Según explicó Francisco Contardo Sfeir, presidente ejecutivo de Paltas de Chile, la iniciativa surge en un contexto donde consumidores, mercados y comunidades requieren cada vez de más información sobre la relación entre agricultura y entorno natural: “Hoy los consumidores, los mercados y las comunidades valoran cada vez más que los sectores productivos puedan demostrar cómo se relacionan con su entorno. Este proyecto nos permite conocer mejor lo que ocurre en los campos, identificar oportunidades de conservación y avanzar en una conversación más técnica sobre el rol que cumplen los paltos en zonas semiáridas”, señaló.
FAUNA SILVESTRE EN LOS PREDIOS
Uno de los primeros resultados del proyecto proviene del monitoreo realizado mediante cámaras trampa. Los registros preliminares muestran la presencia recurrente de zorro culpeo en distintos predios evaluados, además de aves rapaces, carpinteritos, quiques y pumas; varios de ellos protegidos por la legislación chilena de fauna silvestre. En algunas zonas también se detectó la presencia de pumas, mientras que en el sector de Panquehue se registró el ratón orejudo de Darwin, una especie que es característica de ecosistemas de la zona central del país.
Asimismo, el levantamiento de información también incluye la identificación de bosque esclerófilo, formaciones xerofíticas y otros hábitats presentes al interior o en el entorno de los campos estudiados.
PRIMERAS MEDICIONES DE CO2
Junto con ese monitoreo, el proyecto comenzó a recopilar información sobre concentraciones de dióxido de carbono atmosférico en distintas coberturas vegetales y, de acuerdo con los resultados preliminares, al interior de los huertos de palto se registró una concentración promedio de CO₂ 10 partes por millón (ppm) menor que en zonas de vegetación nativa adaptada a condiciones de sequía.
Respecto a eso, los investigadores enfatizan que se trata de una primera aproximación y que las mediciones continuarán durante los próximos meses para comprender mejor la relación entre los huertos, las condiciones ambientales y la dinámica del carbono en zonas semiáridas.
MÁS DE 2.000 HECTÁREAS CON POTENCIAL DE CONSERVACIÓN
Otro de los focos del estudio ha sido la identificación de áreas con valor ecosistémico dentro de los predios evaluados. Según explicó Elir Rojas, geógrafo y director del proyecto, los avances preliminares muestran que todas las unidades analizadas cuentan con sectores que podrían ser incorporados a estrategias de conservación. Incluso en algunos casos la superficie de hábitats naturales supera a la superficie destinada a la producción agrícola.
“Uno de los focos centrales del proyecto es identificar áreas de conservación en torno a los campos de paltos. Según los avances preliminares, todas las unidades estudiadas presentan zonas con valor ecosistémico y, en algunos casos, la superficie de hábitats naturales supera a la superficie productiva”, indicó.
Las primeras estimaciones sugieren que estas áreas podrían superar las 2.000 hectáreas en territorios semiáridos de la zona central del país. Durante los próximos meses, el proyecto de Paltas de Chile continuará con nuevas campañas de monitoreo, análisis de datos atmosféricos y revisión de registros de fauna, para poder establecer una línea de base que permita comprender mejor la relación entre producción agrícola, biodiversidad y conservación en los paisajes donde se desarrolla el cultivo del palto.