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Dr. Thomás Fichet sobre cómo mejorar la cuaja

Las claves para mejorar el paso de flor a fruto en paltos

El académico, especialista en hormonas vegetales y fitorreguladores, explora cómo mejorar el rendimiento en un cultivo con una de las tasas de cuaja más bajas entre las especies frutales. Entre sus propuestas, destaca el uso de citoquinas, auxinas y brasinoesteroides para estimular el poder sumidero del fruto y disminuir o evitar el estrés abiótico mediante manejos y el uso de bioestimulantes.

07 de Abril 2026 Equipo Redagrícola
Las claves para mejorar el paso de flor a fruto en paltos

Un kiwi puede llegar a tener 100% de cuaja, mientras que un cítrico -dependiendo de la variedad-, puede tener entre 5% a 20% de cuaja.

Pero en el caso del palto, este solamente alcanza porcentajes de 0,1% a 0,2% de las flores que llegan a fruto a cosecha. La diferencia es abismal, de hecho, dentro de las especies frutales, el palto es el que tiene la cuaja más baja.

Por ello es que es necesario usar estrategias para manejar la floración de modo de mejorar la cuaja y/o el tamaño de fruto (calibre) y, por esa vía, el rendimiento.

Para Fichet los puntos claves radican en fecha de cosecha; mejorar luminosidad y disponibilidad de carbohidratos; uso de citoquinas, auxinas y brasinoesteroides; uso de bioestimulantes y evitar o mitigar el estrés abiótico.

La dificultad, según señala el experto, se debe a la competencia entre la fruta que queda en el árbol y la siguiente floración que se induce con la fruta aún en el árbol. La intensidad de la inhibición de la floración del año siguiente, según Fichet, dependerá en gran medida de la cantidad de la carga frutal del árbol de ese año.

Dr. Thomas Fichet

“La cantidad de fruta determina todo en el palto. Es así que la carga frutal va a definir también algo tan importante como es la distribución de carbohidratos y con ello el balance de carbono. Si bien las hojas son las fabricas de fotoasimilados, parte de ellos son utilizados por ellas mismas, y el excedente lo exportan a los diferentes órganos en crecimiento y desarrollo de una planta. Ello se conoce con el termino fisiológico de “partición de carbono”, explicó.

En esa línea, la prioridad está en la respiración y luego en la fruta (fructificación, crecimiento y maduración), después brotes y hojas nuevas, seguido de raíces y reservas. A diferencia de frutales como cerezo o manzano, el palto no tiene la habilidad de acumular gran cantidad de reservas de carbono en forma de almidón, ya que no es caducifolio y por ende no pasa periodos de receso invernal.

MANEJOS PARA INDUCIR FLORACIÓN

Una de las técnicas para la inducción floral es el anillado (o rayado), que se hace en otoño (abril) para Chile. Esta acción mejora la disponibilidad de carbohidratos que no se van a la raíz y que aportan a la inducción y posterior diferenciación floral (Figura 1).

Figura 1. Rallado o anillado del árbol.

Fichet también destaca el efecto luz (fotosíntesis), donde el producto final nuevamente son los carbohidratos. Una investigación en 2021 estudió la producción de 19 paltos plantados en sentido Este-Oeste. Los 19 paltos -en promedio- generaron el 61% de la producción en su parte iluminada (cara norte), mientras que la cara oscura o no iluminada (sur), produjo solo el 39% (Figura 2). 

Figura 2. Imágenes muestran una cara que mira hacia el norte (iluminada) y la cara al sur más sombría. Foto tomada en mes de diciembre.

“Como en la mayoría de las especies vegetales, los frutales requieren de la luz para inducir el proceso de floración y los paltos no son la excepción, lo que se logra mediante poda. Debemos mantener un manejo constante del factor luz. En estudios realizados en paltos y otras especies frutales, hemos visto inmediatamente cómo aumentan los contenidos de carbohidratos en los brotes que han sido expuestos al sol respecto de los que están a la sombra”, señala.

La disponibilidad de hidratos de carbono cae fuertemente por el proceso de floración. Cuando va terminando el crecimiento de los frutos, los brotes vuelven a acumular azúcares. Pero siempre hay una diferencia entre los que están a la sombra versus los que están al sol.

COMPETENCIA DE TODO EL SISTEMA

La floración y luego el cuajado son los procesos más competitivos, de acuerdo al experto, donde los brotes van a competir con la raíz. En el cuajado pasa lo mismo, pero en el minuto en que los frutos empiecen a cuajar, van a frenar el crecimiento de raíces y, probablemente, el brote también va a tener una disminución o incluso un detenimiento del crecimiento, dependiendo cuán importante sea la cuaja.

Nunca hay que olvidar que el desarrollo más fuertemente regulado por hormonas vegetales es el proceso reproductivo de una planta, así mismo para el palto. Hay que tener cuidado porque siempre hay un período, durante floración y cuaja, que es sensible al estrés, lo que se suma a la ecuación reproductiva (figura 3).

Figura 3. Periodo muy sensible al estrés, tanto arriba como abajo del árbol, que puede perjudicar negativamente la producción de fruta.

El proceso de cuaja, es un periodo de alta sensibilidad por parte del palto. Cualquier tipo de estrés, en este periodo, genera una mayor abscisión de frutitos. Este proceso se debe a la competencia por carbohidratos, de ahí que un anillado en floración puede mejorar el cuajado.

Por un lado, si la floración es muy fuerte y exacerbamos mucho la retención de fruta, vamos a tener muy buena producción, pero al año siguiente la producción caerá generando añerismo.

“Los frutos en su proceso de cuajado y posterior crecimiento son grandes competidores y pueden frenar el crecimiento de brotes y de raíces, pero también compiten fuertemente entre ellos. Al mismo tiempo, no hay que olvidar que en el caso de los paltos, los frutos tienen una alta tasa transpiratoria durante las 10 a 12 primeras semanas de crecimiento, periodo que coincide con el proceso de división celular en el fruto. El proceso de floración -por sí mismo- es estresante para la planta, más aún en una floración muy fuerte, lo que va a generar una mayor caída de fruta”, explica.

En caso de una floración excesiva, comienza a generarse estrés en las hojas que deben alimentar el inicio del proceso reproductivo. “Aquí empieza la pelea. Y normalmente, cuando los productores se encuentren con esto, van a ver que el crecimiento, por ejemplo, de raíces, se ha frenado o ha disminuido bastante, dependiendo la intensidad de la floración”.

Hay que considerar que la caída de la hoja también es producto del estrés que genera la alta demanda de asimilados por parte de la flor, aparte -obviamente- de algún otro estrés como puede ser alta radiación, hídrico o salino.

El experto señala que cuando las hojas empiezan a presentar síntomas de estrés por exceso de demanda, es por el movimiento de carbohidratos hacia el proceso floral, e incluso esto se manifiesta hasta la cuaja.

“La planta debe ser preparada durante todo el año, igual que un atleta para las olimpiadas. Se trabaja no solo para la producción de esta temporada pero también para la producción del año siguiente y de esa forma disminuir el proceso de éstres que puede generar una fuerte floración y posterior cuaja, indica. En el inicio del proceso de floración también son importantes algunos microelementos como zinc, manganeso y boro, muy vinculados al desarrollo de flores, crecimiento tubo polínico y la cuaja. El boro puede encontrarse en abundancia en algunos suelos y no sería necesario su aplicación, no así el zinc y manganeso, que están muy comprometidos con el proceso de floración y cuaja”.

VALIDACIÓN DEL USO DE AUXINAS DE SÍNTESIS EN PALTO

Existen alternativas para mejorar calibre de fruta en palto, como el uso de ácido naftalenacético (NAA), que como raleador, pueda mejorar el tamaño de la fruta remanente. Luego existen otras auxinas de síntesis, como el 2,4-DP o el 4-CPA, que se usan frecuentemente en especies como mandarinos o cerezos para promover la retención de fruto, pero, en el caso del palto, se utilizan más bien para mejorar calibre, dado que los ensayos realizados por nosotros y otros investigadores no han sido muy concluyente en aumentar cuaja. 

Estos compuestos, de acuerdo al experto, se usan tras caída de pétalo y en algunos casos es necesario repetir 15 a 20 días más tarde la misma concentración. Esto dependerá de la carga frutal presente en el árbol (Cuadro 1). Las concentraciones sugeridas son de 10 partes por millón de 4-CPA o 35 ppm de 2,4-DP, aun cuando estas concentraciones siempre deben ser evaluadas previamente.

Cuadro 1. Recomendaciones, para paltos, con diferentes fitorreguladores para Chile, tanto para mejorar cuaja y/o tamaño de fruto
(cada fila es un paquete de aplicaciones recomendadas).

Los resultados muestran que con 4-CPA hubo un 13% más de producción y un 20% más de frutos grandes, mientras que los residuos, en el caso de la zona central de Chile, ya no fueron detectables a los 40 días post aplicación. En el caso de 2,4-DP tiende a ser más prolongada su residualidad, normalmente entre 60 y 80 días, ya que se trabaja a mayor concentración pero con resultados similares a 4-CPA en cuanto producción.

EXPERIENCIAS CON CITOQUININAS

Para mejorar diferenciación floral y cuaja, las citoquininas tienen la ventaja de que incrementan la fotosíntesis y disminuyen la degradación de la clorofila, algo que no hacen las auxinas -ya que no tienen esa capacidad-.

Además, las citoquininas se aplican en otros estadíos para promover retención de fruta y obtener mayores calibres por aumento de la división celular. Junto con ello, ayudan a disminuir la condición de estrés en la hoja, al retrasar la degradación de la clorofila y matener tasas fotosinteticas mas estables.

La aplicación de citoquinas (benciladenina, forclorfenurón o thidiazuron) en pre-flor, en un contexto en que se están ‘formando’ un gran número de flores, busca mejorar la calidad de las flores. Su uso también tiene un efecto antisenescen- te, ya que -por ejemplo-, en las condiciones de Chile se anilla mucho y los árboles anillados presentan como característica un exceso de floración, lo que inmediatamente provoca hojas amarillas.

“Es importante aplicar cualquier citoquinina antes de que las hojas se tornen de color amarillo, porque una vez amarillas, no tiene sentido gastar en aplicaciones de citoquinas, porque el proceso de senescencia es ya irreversible. Es decir, las aplicaciones deben efectuarse antes de que empiece el proceso de senescencia”, señala Fichet.

El aumento en la producción, por mayor número de frutos por planta, es consecuencia de la aplicación de citoquinas, que mejoran el contenido de clorofila y fotosíntesis e inciden en una mejora de las estructuras florales, la calidad de flor y el cuajado, incrementando el número de frutos por planta.

¿Cuándo se recomiendan las aplicaciones de citoquinina? En estado de “coliflor” posteriormente, como es el caso de benciladenina , se puede aplicar en floración, en cuaja y en fruto en inicio de crecimiento (Cuadro 1).

Otra opción que estamos trabajando es la aplicación de benciladenina, en post cuaja. Lo que hemos visto, básicamente, es que debemos hacer tres aplicaciones: fruto de 3 a 6 mm, 20 días después y 20 días después de esta aplicación. En cada una de ellas aplicamos 60 ppm. No hemos observado efecto de fitotoxicidad con estas concentraciones (Cuadro 1).

BRASINOESTEROIDES INCIDEN EN LA POLINIZACIÓN

Los productores también están comenzando a incorporar a los brasinoesteroides, compuestos que muestran un impacto positivo en la polinización, tenemos ensayos que muestran una germinación de granos de polen cercano al 40%, versus un testigo que casi no llegaba al 5%.

Los brasinoesteroides deben ser aplicados vía riego antes de que ocurra la antesis, pero pueden acercarse más al proceso de floración por vía foliar. En términos generales, los brasinoesteroides se aplican a concentraciones bastante más bajas que otros fitorreguladores.

Los brasinosteroides pueden ser aplicados tanto vía foliar como riego con buenos resultados. Dentro de los brasinosteroides mas activos esta “brasinolida” y le sigue en actividad la 24-epibrasinolida. En el caso de los brasinosteroides y al igual que las citoquininas, tienen la ventaja de ser compuestos antiestresantes. Esto quiere decir que tienen la capacidad de activar enzimas con la capacidad de destruir radicales libres quecuando se encuentran en altas concentraciones, son los causantes del estres oxidativo.

Posibles momentos para la aplicación de fitorreguladores en paltos para mejorar producción.

EL IMPACTO DE LOS BIOESTIMULANTES

Otro aspecto que ha tomado mucha relevancia, no solo en la etapa de floración y cuaja, sino en todo el ciclo de la planta, son los extractos de algas.

Ensayos realizado para comparar efectividad de aplicaciones foliares de Ascophyllum nodosum versus benciladenina, en paltos anillados para mejorar floración, han demostrado que aplicaciones foliares de Ascophuyllum al 2% desde estado coliflor hasta panícula expuesta han sido tan efectivas como benciladenina. Lo mismo hemos evaluado con el uso de Ecklonia maxima con buenos resultados en estas etapas reproductivas del palto.

Estas aplicaciones disminuyen el nivel de estres en las hojas que se genera en por el aumento explosivo del proceso de floracion. Generando finalmente una mejor producción de fruta. De hecho, estas experiencias han promovido la mezcla de benciladenina con Ascophyllum o con Eklonia, lo que han dado buenos resultados.

También se ha aplicado extractos de algas para mejorar la cuaja y mitigar el estrés salino en el palto. Se recomiendan seis aplicaciones vía riego (una mensual), destacando que los árboles tratados consiguieron mejores calibres, incluso en paltos que estuvieron sometidos a estrés salino durante toda la temporada.

De acuerdo al Dr. Fichet, los datos permiten concluir que los extractos no mejoran la cuaja bajo condiciones de estrés salino, pero sí mejoran el tamaño del fruto y -por lo tanto- los kilos por hectárea.

El uso de extractos de algas también mitiga los problemas de compactación del suelo. Lo que es relevante porque el palto es una de las especies frutales donde la raíz requiere de más aireación, mucho más que una vid, un olivo u otro frutal. Por ello es relevante hacer un manejo para evitar el estrés por compactación del suelo. 

SE RETRASA LA DEGRADACIÓN DE LA CLOROFILA

Finalmente, Thomas Fichet destaca que las citoquininas, brasinoesteroides, polifenoles, glicina betaína, prolina y los extractos de algas retrasan la degradación de clorofila, favorecen fotosíntesis e inhiben o disminuyen las especies reactivas de oxígeno, que son las que generan estrés oxidativo. “Con esto a favor, no solo vamos a promover crecimiento de frutos, sino también de brotes y raíces”, destaca.

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