No parece descabellado que empresas que tienen campos en Ica, hayan iniciado o estén iniciando proyectos en Nasca, zona que, climáticamente hablando, presenta condiciones más favorables a las de tierras iqueñas. Si bien el agua también es un problema aquí, su escasez no es tan severa como en Ica. Quienes han apostado por cultivar en Nasca, lo están haciendo con dos cultivos: paltos y granados. ¿Y la uva de mesa? Se podría hacer, pero el problema es la escasez de mano de obra, aunque hay uno que otro proyecto, pero no de grandes dimensiones como sí ocurre a 165 km más al norte. Asimismo, se están iniciando ensayos con otros frutales, que podrían ser una buena alternativa productiva y comercial.