'Papa Huella Cero' y 'Aceite de Oliva Austral': dos proyectos nuevos en La Araucanía
Ambas iniciativas responden a rubros con alto impacto en la región. Mientras la papa protagoniza en términos de seguridad alimentaria y empleo rural, el olivo aparece como una alternativa con potencial económico y ambiental en zonas rezagadas.
Dos proyectos impulsados por el INIA y financiados por la FIA comenzarán a ejecutarse durante 2026 en la Región de La Araucanía. Se trata de iniciativas enfocadas en el cultivo de la papa y el desarrollo del olivo; ambas pensadas para responder a desafíos productivos concretos del territorio y generar alternativas con impacto directo en la agricultura regional.
Aunque abordan rubros distintos, los dos proyectos comparten la lógica común de apuntar a trabajar en condiciones reales de producción, con agricultores locales, y avanzar hacia sistemas más eficientes, sostenibles y con mayor valor agregado.
TRANSICIÓN EN SISTEMAS PRODUCTIVOS DE PAPA
El proyecto “Papa Huella Cero: protocolo de transición agroecológica para los sistemas productivos de papa en La Araucanía” se desarrollará en comunas con alta presencia de este cultivo, considerando su carácter anual y su alta demanda de manejo agronómico.
La papa es un rubro intensivo en labores y, por lo mismo, el control de plagas y enfermedades ocupa un lugar central. Tradicionalmente, ese manejo ha descansado en el uso de agroquímicos, herramientas eficaces desde el punto de vista productivo, pero que también pueden generar impactos ambientales relevantes si no se utilizan con criterios claros.
NUEVAS PRÁCTICAS AGROECOLÓGICAS
En ese contexto, el proyecto busca introducir una transición gradual hacia prácticas agroecológicas, sin desanclar a los productores de su realidad productiva. Para ello, se utilizará la metodología del Coeficiente de Impacto Ambiental (EIQ), que permite medir el riesgo potencial de los plaguicidas sobre trabajadores, consumidores y el entorno.
“Disponer de herramientas que permitan aminorar el efecto en el medioambiente es de vital importancia para contribuir a sistemas agroalimentarios sustentables”, explica Patricio Méndez, investigador transferencista a cargo de la iniciativa. El objetivo es implementar, en un período de 36 meses, planes de manejo que reduzcan el uso de agroquímicos y entreguen información clara para la toma de decisiones en predios reales.
Además, el proyecto contempla el desarrollo de una aplicación móvil con contenido técnico adaptado a la realidad local, así como actividades de validación, transferencia y difusión con productores y equipos técnicos municipales. Todo eso se articula dentro de un modelo de transferencia tecnológica público privado ya existente en la región.
DESARROLLO DE ACEITE DE OLIVA AUSTRAL EN LA ARAUCANÍA
El segundo proyecto, “Aceite de Oliva Austral: paquete tecnológico para la obtención de un producto de alta calidad”, se enfocará en la zona de secano interior de la provincia de Malleco, donde el cultivo del olivo ha ido ganando espacio como alternativa de diversificación productiva.
Estudios previos realizados por INIA y financiados por FIA ya habían mostrado que el aceite de oliva producido en esta zona presenta atributos interesantes, como un alto contenido de ácido oleico y características sensoriales favorables. Sin embargo, esos atributos no siempre logran expresarse plenamente en el producto final.
PAQUETE TECNOLÓGICO PARA LA RUTA DE LA OLIVA
La razón está, principalmente, en brechas de manejo agronómico, procesamiento y almacenamiento, que terminan afectando la calidad y competitividad del aceite. Frente a ese diagnóstico, el proyecto liderado por la investigadora Ana Sandoval propone desarrollar un paquete tecnológico que ordene todo el proceso, desde el huerto hasta el aceite terminado.
“La propuesta considera protocolos de manejo olivícola y oleícola ajustados a las condiciones locales, además del trabajo con distintas variedades para optimizar rendimiento y calidad”, señala Sandoval. El objetivo es obtener aceites monovarietales y ‘blends’ con parámetros químicos y sensoriales adecuados, junto con su correspondiente caracterización nutricional.
Este paquete será validado junto a agricultores y actores locales, y luego transferido mediante capacitaciones, talleres y un manual técnico de acceso público. La iniciativa apunta a sentar las bases de un modelo productivo específico para aceite de oliva del sur de Chile, capaz de reflejar las condiciones del territorio y posicionarse en segmentos de aceites saludables.
INNOVACIÓN APLICADA A LA AGRICULTURA REGIONAL
Desde INIA Carillanca, su directora regional, Claudia Osorio, destaca que ambas iniciativas responden a rubros con alto impacto en la región. Mientras la papa protagoniza en términos de seguridad alimentaria y empleo rural, el olivo aparece como una alternativa con potencial económico y ambiental en zonas rezagadas.
En la misma línea, desde FIA se subraya que estos proyectos forman parte de una cartera más amplia de iniciativas orientadas a fortalecer la competitividad y sustentabilidad de la agricultura regional, a través de soluciones tecnológicas con base científica y aplicación concreta.