Manejo y control de las enfermedades asociadas a virus en vid
El siguiente artículo resume y actualiza la información sobre la biología, los síntomas, la transmisión y el manejo de los virus causales de estas dos enfermedades.
Síntomas de virus del enrollamiento de la hoja de la vid en una variedad de uva blanca.
Los síntomas de la infección viral asociadas con las enfermedades del enrollamiento de la hoja de la vid (leafroll) y la mancha roja (red blotch) se vuelven más pronunciados en los viñedos a finales del verano y en el otoño. Estas enfermedades virales se manifiestan más intensamente en las variedades de uva negra. A menudo, es difícil distinguir los síntomas de ambas enfermedades en el viñedo.
LOS VIRUS ASOCIADOS CON LAS ENFERMEDADES DEL ENROLLAMIENTO Y MANCHA ROJA
Cuatro especies virales están asociadas con la enfermedad de enrollamiento de la hoja de la vid, que pertenecen a la familia Closteroviridae y son Grapevine leafroll virus (GLRV-3) y Grapevine leafroll associated virus (GLRaV-1, -2, -4). Dentro de la familia Closteroviridae, las especies de virus del enrollamiento de la hoja de la vid se clasifican en tres géneros: Ampelovirus, Closterovirus, y Velarivirus. GLRaV-1, GLRV-3 y GLRaV-4 pertenecen al género Ampelovirus; GLRaV -2 es un miembro del género Closterovirus y GLRaV-7 es un miembro del género Velarivirus.
Algunos investigadores afirman que GLRaV-7 no debería considerarse un virus asociado con leafroll, ya que se aisló de una planta con una infección mixta con otros GLRaVs que fueron responsables de los síntomas. Es decir, cuando se ha encontrado en infecciones simples, GLRaV-7 no ha mostrado síntomas típicos de enrollamiento de la hoja de la vid. El Virus de la mancha roja (GRBV) es la segunda especie de virus de ADN (su material genético está compuesto de ADN en lugar de ARN) que se ha descubierto infectando la vid. Tanto sus características moleculares como estructurales han clasificado a GRBV en el género Grablovirus dentro de la familia Geminiviridae.
LOS SÍNTOMAS SE CONFUNDEN
Las vides infectadas con los virus GLRaVs producen racimos de uva más pequeños que maduran de manera desigual y con un menor contenido de azúcar. Los síntomas foliares incluyen hojas enrolladas hacia abajo, enrojecidas o amarillentas, según la variedad de vid. Otros colores foliares asociados con la infección por el virus del enrollamiento de la vid incluyen diferentes tonos de rojo, morado y naranja. Las venas de las hojas pueden permanecer verdes o tomar muchos otros colores (morado, rojo, amarillo, etc.).
La infección por GRBV también muestra una decoloración de las hojas que generalmente aparece con manchas que son indistinguibles del enrollamiento de la hoja de la vid, especialmente cuando las hojas enrolladas están ausentes en las vides infectadas cualquiera de los GLRaVs. En las variedades de uva negra, las plantas infectadas con GRBV pueden presentar venas rojas, pero también se han observado venas rojas en vides no infectadas, y muchas vides infectadas con GRBV no muestran venas rojas. Entonces, los síntomas de las venas rojas no pueden utilizarse como herramienta de diagnóstico de la enfermedad.

En variedades blancas, la enfermedad de la mancha roja expresa una decoloración amarilla (clorosis) con manchas en las hojas. Si bien los síntomas del enrollamiento de las hojas y la mancha roja pueden confundirse, estas enfermedades están causadas por virus genéticamente diferentes.
Además, el diagnóstico visual se complica por el hecho de que las plantas a menudo portan infecciones mixtas de virus y otros patógenos. Aunque el cambio de color de las hojas en el otoño es un signo de infección viral, el efecto negativo más importante de la infección es la reducción del azúcar en la fruta.
Algunos virus del enrollamiento de la vid y sus cepas son más agresivos que otros. En la literatura se han descrito las cepas Alfie (Australia y Nueva Zelanda), BD (Italia) y Red Globe (EE.UU.) de GLRaV-2. Estas cepas son molecularmente similares y se han asociado con la incompatibilidad de injertos, decaimiento de las vides y muerte. Los síntomas de la cepa GLRaV-2 RG se manifiestan solo cuando la variedad de uva de mesa Red Globe esta injertada.
En algunas situaciones se ha reportado que GLRaV-1 y GLRV-3 pueden inducir síntomas más graves que GLRaV-4. Sin embargo, estos varían según la variedad de uva, el portainjerto y las condiciones climáticas. Existen dos grupos genéticos diferentes de GRBV, pero biológicamente, no se han descrito diferencias en el efecto sobre los síntomas en los viñedos o huertos. Tal como se observa con el enrollado de hojas, la expresión de los síntomas de las vides infectadas con GRBV se ve afectada por las condiciones climáticas y la autora ha notado diferencias en el efecto sobre la reducción de azúcar en áreas soleadas y más cálidas.
TRANSMISIÓN Y PROPAGACIÓN DE GLRV Y GRBV
En vid, los ampelovirus son transmitidos por cochinillas (chanchitos blancos) de manera no específica. Esto significa que diferentes especies de chanchitos blancos pueden transmitir cualquiera de los virus del enrollamiento de la hoja de vid pertenecientes al género Ampelovirus (GLRaV-1, -3, y/o -4). Estudios han demostrado que las cochinillas de los cítricos (Planococcus citri), de la uva de mesa (Pseudococcus maritimus), de la cola larga (Pseudococcus longispinus), oscura (Pseudococcus viburni) y arenosa de la vid (Planococcus ficus), así como los chanchitos blancos de cuerpo blando (Pulvinaria vitis y Ceroplastes rusci), son capaces de transmitir los ampelovirus del enrollamiento de la hoja de la vid. Los chanchitos blancos se alimentan de la savia de la vid insertando sus piezas bucales succionadoras en el sistema vascular de la planta (floema).
La melaza excretada durante el proceso de alimentación atrae a las hormigas que cuidan y ayudan a los chanchitos blancos a ser transportadas a diferentes posiciones de la vid o a una planta diferente en la hilera. Los chanchitos blancos pueden ser difíciles de observar ya que pueden esconderse debajo de la corteza de la planta. Sin embargo, la presencia de fumagina (un hongo) y la actividad de las hormigas pueden ser un buen indicio de que chanchitos blancos están presentes en el viñedo.

Hasta la fecha no se han encontrado insectos vectores capaces de transmitir GLRaV-2 o GLRaV-7 y estos naturalmente están propagados por seres humanos que producen, injertan y distribuyen plantas de vid infectadas. Aquellos virus que tienen vectores también se propagan principalmente por propagación humana. Dependiendo de su tamaño, una planta infectada puede producir alrededor de 200 plantas hijas infectadas
Investigadores de la Universidad de Cornell y la Universidad de California han descubierto que un insecto de la familia Membracidae (Spissistilus festinus) puede transmitir GRBV en condiciones de invernadero y laboratorio. Es interesante que la vid no es el huésped preferido de Spissistilus festinus, que prefiere alimentarse de legumbres, pastos y ciertos arbustos.
Recientemente, se ha demostrado que Tortistilus albidoparsus (otro insecto en la familia Membracidae) es un vector capaz de transmitir GRBV. A pesar de la disponibilidad de insectos vectores, está claro que la rápida expansión de GRBV en viñedos en EE UU y otros países se debió a la propagación e injerto de plantas infectadas. Esto también explica la llegada del GRBV a muchos países de Asia, Europa y Sudamérica; donde GRBV no se había detectado anteriormente.
DIAGNÓSTICO Y MANEJO DE LA ENFERMEDAD
La distribución y concentración de los virus del enrollamiento de la hoja de la vid (GLRaV) y de la mancha roja (GRBV) es diferente en el material vegetal infectado. Si bien la detección GLRaV varia con las estaciones (se detecta mejor al final de la temporada de crecimiento), GRBV puede detectarse en cualquier época del año.
Además, el trabajo realizado en mi laboratorio demostró que GRBV está en concentraciones elevadas en cualquier parte de la vid. Específicamente, GRBV se detectó en todas las partes analizadas: hojas nuevas o maduras, pecíolos, tallos verdes o lignificados, así como cordones y troncos. Por el contrario, los GLRVs generalmente se encuentran en concentraciones bajas y se detectan mejor en hojas maduras, peciolos, cordones y troncos. Si una planta ha sido infectada a través de esquejes, cuanto más viejo sea el material vegetal, más fácil será detectar a los GLRVs.

Actualmente se están desarrollando métodos de detección alternativos en el campo. Varios grupos de investigación en EE UU y en el extranjero están utilizando fotos RBG (rojo, azul, verde) y la fotografía hiperespectral para detectar GLRV-3 y GRBV en viñedos. Hoy estoy trabajando con un equipo multidisciplinario con el objetivo de entrenar perros para detectar GRBV en vides infectadas. Estas técnicas ayudaran a mapear el huerto, eliminar las plantas infectadas, y/o evitar la plantación de vides infectadas.
Los programas de producción de material de plantación limpio deben controlar la sanidad de plantas y evitar la infección de virus nocivos. Debido a que ambos, GLRVs y GRBV se propagan en material de plantación, se transmiten por injerto y tienen vectores biológicos, es importante implementar un programa de monitoreo y muestreo en el vivero y los huertos de producción. Las plantas sintomáticas o que testen positivas deben retirarse del viñedo para evitar la propagación de virus (especialmente si los vectores están presentes y se ha detectado GLRaVs o GRBV).
Dependiendo de la incidencia de la enfermedad, se recomienda la eliminación de algunas plantas infectadas o el viñedo entero. Se encuentran disponibles diferentes estrategias químicas y biológicas para el control de los chanchitos blancos que transmiten los GLRaVs. Por el momento, no hay recomendaciones para controlar los vectores de GRBV. Sin embargo, la elección de cultivos de cobertura que sean menos atractivos a la dieta de los insectos vectores podrá ayudar a minimizar la presencia de estos insectos en los viñedos.
UN VIÑEDO INFECTADO, ES UN VIÑEDO QUE NO TIENE CURA
Una vez que un viñedo está infectado con un virus nocivo, no hay cura. La prevención es la mejor estrategia para evitar el contagio y transmisión de virus en los huertos.
Mi recomendación es que los viveros y productores determinen el estado de salud de las plantas de vid antes de la plantación para evitar la propagación y/o introducción de vides enfermas. Es imperativo monitorear los viñedos recién plantados para evitar la introducción de enfermedades a través de insectos vectores.
Es importante recordar que la ausencia de síntomas no está correlacionada con un resultado de diagnóstico negativo. Específicamente, las variedades de portainjertos y las plantas sin injertar generalmente no manifiestan síntomas de infección. Por lo tanto, es necesario analizar una muestra estadística del material propagado en vivero para asegurar el estado de salud antes de plantar.
En el futuro, se espera que la investigación aplicada podrá proveer información sobre cuál es la distancia necesaria para proteger los bloques de plantas madre y viveros de viñedos enfermos vecinos. Los resultados permitirán adoptar la mejor estrategia para monitorear y aislar el material de plantación libre de virus.