La FAO activa alerta por la caída en la producción de cereales en México
De acuerdo con la FAO la grave escasez de agua en los embalses del principal estado productor, Sinaloa, donde el maíz se cultiva casi en su totalidad con riego, perjudicó las siembras.
Tras una evaluación detallada sobre las cosechas y sus perspectivas a corto plazo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), activó una alerta por la caída de la producción de cereales en México.
Los datos aparecen en el sistema mundial de información sobre la alimentación y la agricultura, que incluyó a México en la lista de países con perspectivas desfavorables para las cosechas actuales y para los que se anticipa un déficit de producción como consecuencia de una reducción de la superficie plantada o del rendimiento debido a condiciones meteorológicas adversas, plagas y otros desastres.
“Por segundo año consecutivo se prevé que la producción esté muy por debajo del promedio debido a la contracción de las siembras, que se calcula en alrededor de 23% por debajo del promedio”, señaló y añade que, la grave escasez de agua en los embalses del principal estado productor, Sinaloa, donde el maíz se cultiva casi en su totalidad con riego, perjudicó las siembras.
La producción de maíz entre el periodo 2020 y 2024 fue de 26.1 millones de toneladas, mientras que para este año se prevé que sea de 23.2 millones. “Las grandes cantidades importadas en 2023 y 2024 redujeron los precios internos interanuales, lo que desalentó las siembras. Además, las condiciones climáticas moderadamente secas en algunas partes de las principales regiones productoras del centro-sur, frenaron aún más las plantaciones, que se estiman por debajo del nivel promedio. Se pronostican precipitaciones por debajo del promedio en octubre y noviembre, lo que frena las perspectivas de rendimiento”, indicó la FAO.
La cosecha de sorgo también retrocede, de 4.6 millones a 4.1 millones durante el mismo periodo. La alerta detalla que la cosecha principal de sorgo, que representa alrededor de 55% de la producción anual, finalizó en agosto y su producción se estima oficialmente en 2.1 millones de toneladas, aproximadamente 13% por debajo del nivel medio.
“Esto se debe a las prolongadas condiciones de sequía en el principal estado productor, Tamaulipas, que redujo la superficie plantada y afectó los rendimientos”. Otros importantes estados productores, Guanajuato y Michoacán, se han visto afectados por altas temperaturas y lluvias torrenciales. La producción de trigo igualmente muestra tendencia negativa; la media entre 2020 y 2024 fue de 3.1 millones de toneladas, pero para el año en curso los pronósticos estiman 1.7 millones. Si se compara con 2024, este año será 34% por debajo.