Experiencias de uso de bioestimulantes en cítricos
Se reconoce que el uso de bioestimulantes, aplicados al suelo o vía foliar, actúan como mejoradores del estado general de las plantas, lo que se traduce en mayor desarrollo vegetativo, incrementos en el cuajado de frutos y la producción, sin afectar la calidad de la fruta. Los efectos de los bioestimulantes son diversos, dependiendo -principalmente- del tipo y fuente de origen del producto. Por su parte, la respuesta dependerá de cada especie en que son utilizados.
La agricultura enfrenta un desafío significativo debido al cambio climático, tanto como emisora de gases de efecto invernadero (GEI) como por su vulnerabilidad a eventos climáticos extremos, impactando en la seguridad alimentaria, productividad de los cultivos y recursos naturales (Viera, E., et al. 2023; Bera, R., et al. 2025).
Esta situación exige una transición urgente hacia modelos de producción más sustentables y regenerativos. Hoy hay un tramo recorrido en esa senda y en ella, el uso de bioestimulantes ha cumplido un rol fundamental pero aún queda mucho trabajo hacia el futuro.
Desde hace ya un par de años se conoce que el uso de bioestimulantes, aplicados al suelo o vía foliar, presentan diversos efectos actuando como mejoradores del estado general de las plantas, ejerciendo un potencial estimulador que se traduce en mayor desarrollo vegetativo, incrementos en el cuajado de frutos y la producción, sin afectar la calidad de los frutos (Martínez-Alcántara y Quiñones, 2018).
Por un lado, los efectos de los bioestimulantes son diversos, pero dependen -principalmente- del tipo y fuente de origen del bioestimulante y la respuesta varía dependiendo de cada una de las especies en las cuales son utilizados.
En este ámbito GAMA lleva varias temporadas investigando y evaluando diversos bioestimulantes aplicados al suelo y vía foliar, en distintas dosis y momentos de aplicación en cítricos, para conocer los efectos productivos en limoneros, naranjos y mandarinos.
USO DE BIOESTIMULANTES AL SUELO EN CÍTRICOS
La aplicación de bioestimulantes al suelo estimula múltiples procesos, como la absorción de nutrientes y la resistencia a estrés abióticos. En general, hacen que el metabolismo vegetal sea más eficiente a través del aumento del crecimiento radicular, lo que significa tener mayor cantidad de raíces activas (Loeza-Lara et al., 2024).
A diferencia de los fertilizantes, que aportan directamente nutrientes esenciales, los bioestimulantes mejoran la salud de suelo y el vigor de las plantas de manera indirecta, lo cual se debe tener en consideración, ya que para observar los efectos de los bioestimulantes sobre la producción, crecimiento radicular y vegetativo de las plantas se requieren estudios a largo plazo en temporadas consecutivas (Bulgari et al., 2019).
Durante las temporadas 2018 y 2021, nuestro equipo evaluó el efecto de la aplicación del producto Bioamino-L® en naranjos Lane Late y mandarinos W. Murcott en dosis de 160 L/ha/temporada, dosificada en aplicaciones de 10 L/ha desde octubre hasta abril, abarcando los dos momentos de crecimiento radicular para ambas especies.
Para el caso de los naranjos, la aplicación del producto generó un aumento en la producción en el número de frutos en 8,6% con respecto a un control sin aplicación de bioestimulantes al suelo, un aumento de 11% para los kilos cosechados por planta y un aumento del peso promedio de frutos, lo cual generó un desplazamiento de la distribución de calibres hacia calibres más grandes, obteniendo 14,6% por sobre el testigo en kilos sobre calibre 88 (frutos sobre 155 gramos) y un 21% en kilos sobre calibre 64 (frutos sobre 227 gramos).
Respecto del efecto de la aplicación de este bioestimulante sobre el crecimiento radicular, evaluado a 50 cm de profundidad, generó un aumento del 111% con respecto al testigo. Lo cual complementa lo observado a nivel de producción.
Los mandarinos presentan la misma tendencia al efecto de la aplicación de BioaminoL®, obteniendo un aumento de 16,1% en la cantidad de frutos y 5,7% en los kilos cosechados por planta, lo que significa un incremento de 12,8 t/ha en la sumatoria de los cuatro años de estudio. Al aumentar el número de frutos por planta, repercute en obtener un menor peso promedio de frutos, pero el desplazamiento en la curva de calibres en kilos es positivo
produciendo 2,1% por sobre el testigo en los kilos sobre calibre 4 (frutos sobre 64 gramos), los cuales corresponden a los de mayor interés comercial.
El aumento en la producción durante las cuatro temporadas evaluadas se complementa al observar el aumento en crecimiento radicular a 50 cm de profundidad, ya que el tratamiento con el bioestimulante presenta un aumento de 86,2% para este parámetro en comparación al control.


Es importante destacar que, a pesar de que el efecto de la aplicación de Bioamino-L® es similar para naranjos y mandarinos, la respuesta depende de la especie y de las necesidades de cada una de ellas, ya que el calibre en mandarinos es un factor desafiante al momento de la producción, es necesario continuar investigaciones en conjunto a otros bioestimulantes de distintos orígenes (algas, microbiológicos, vegetal o animal), apuntando a balances nutricionales y hormonales que potencien el crecimiento de los frutos y la toma de color de estos.
Para ambas especies, no se observaron diferencias estadísticas entre los tratamientos para los parámetros de calidad externa e interna de frutos, considerando color, porcentaje de jugo, sólidos solubles y acidez, por lo tanto, el aumento productivo en ambas especies no genera un efecto perjudicial en la calidad de los frutos.
Los tratamientos que incorporan bioestimulante presentan un aumento productivo en comparación al testigo comercial (nematicida) para los parámetros de frutos y kilos cosechados por planta, sin embargo, en el tratamiento del bioestimulante solo, se observa una disminución en el número de brotes podados, por lo tanto, aunque presenta un aumento productivo, dejar de aplicar nematicida o algún producto que tenga un efecto directo en la población de nemátodos, podría traer consecuencias negativas al largo plazo para la condición general de las plantas.
El tratamiento conjunto de nematicida y bioestimulante, aumenta la producción total, crecimiento de raíces y brotes vegetativos (Cuadro 3 y Gráfico 1).

USO DE BIOESTIMULANTES FOLIARES EN CÍTRICOS
Dentro de la diversidad de bioestimulantes y sus efectos sobre las plantas, los extractos de algas han sido señalados como productos que presentan un gran efecto en la estimulación de los procesos fisiológicos claves de las plantas, tales como cuajado y retención de frutos.
Bajo esta hipótesis se trabajó durante cuatro temporadas consecutivas entre el 2019 al 2022 con aplicaciones de Ecklonia máxima (Kelpak®) foliar durante el periodo de floración de limonero variedad Messina. Los tratamientos fueron aplicados con un volumen de mojamiento de 2.000 L/ha/temporada.
Tanto el tratamiento de tres como el de cuatro aplicaciones de Kelpak®, durante el periodo de floración en limoneros, presentaron un desplazamiento de la curva de calibres por sobre el control sin aplicación de bioestimulantes. Evidenciando un aumento de 28% y 31% respectivamente en comparación al control en kilos por planta sobre calibre 140 (frutos sobre 115 gramos).
Los mismos tratamientos están siendo evaluados en mandarinos para determinar los efectos y momentos de aplicación. Actualmente GAMA está evaluando otros bioestimulantes de fuentes similares, para incrementar el tamaño de frutos de mandarinos.

ALTERNATIVAS A LAS AUXINAS SINTÉTICAS
En este periodo de transición hacia una agricultura más sustentable, GAMA ha realizado estudios con el fin de encontrar alternativas a la auxina sintética 3,5,6-TPA, obteniendo dos primeros años muy interesantes con el producto Basfoliar Fruitgrow SL®.
En el cuadro 5, se observan los resultados obtenidos en dos temporadas consecutivas por los tratamientos, donde tanto en kilos totales por planta como en la evaluación de kilos sobre calibre 4 (frutos sobre 64 g), el tratamiento de Basfoliar Fruitgrow SL® presentó diferencias estadísticas significativas respecto del testigo comercial, logrando un incremento del 14% en los kilos totales por planta y un 16% en los kilos sobre calibre 4, que corresponden a los calibres de mejor comercialización en el mercado.
Si bien actualmente el 3,5,6-TPA o Tryclopir tiene tolerancia de importación en cítricos dulces para EE.UU., GAMA continuará con el estudio de diversas fuentes naturales de bioestimulantes que resulten económicamente rentables para los productores, aumenten la producción de calibres deseados y fomenten la obtención de frutos libres de residuos.

BIOESTIMULACIÓN PARA DISMINUIR APLICACIONES DE NITRÓGENO
En la búsqueda de nuevas alternativas y tecnologías para aumentar la productividad y el uso de bioestimulantes que permitan disminuir el uso de productos sintéticos, se ha evaluado durante dos temporadas consecutivas el producto Utrisha® N, el cual corresponde a microorganismos fijadores de nitrógeno atmosférico. En el cuadro 6, se presentan los tratamientos evaluados, el aporte de nitrógeno de cada tratamiento y las fechas de aplicación.
Los resultados obtenidos en el estudio (Cuadro 7), muestran que el uso de Methylobacterium symbioticum, es efectivo, dado que los tratamientos con Utrisha® N, sin restricción del aporte nitrogenado, presentan un aumento en la sumatoria de los kilos totales por planta de un 11,3 y 18,8% respecto del testigo.

Adicionalmente es muy interesante lo obtenido en los tratamientos de Utrisha® N en conjunto a la reducción de nitrógeno mineral durante los meses de noviembre y diciembre, dado que el tratamiento aplicado en noviembre y marzo presenta un aumento productivo en kilos de 10,3% en comparación al testigo de 100% fertilización nitrogenada.
El tratamiento de la aplicación de Utrisha® N en noviembre, con reducción de la fertilización nitrogenada, sigue siendo interesante de evaluar al largo plazo, dado que, si bien presenta una tendencia productiva muy similar al testigo, tiene solo una aplicación de Utrisha y una reducción del 50% del N en noviembre y diciembre. Este estudio continúa en desarrollo.

LA IMPORTANCIA DE EVALUAR CADA PRODUCTO EN CADA CULTIVO
Es importante mencionar que todos los resultados presentados en esta publicación no presentan diferencias estadísticas para los parámetros evaluados en la calidad interna de frutos durante la postcosecha.
Los bioestimulantes están diseñados para solucionar una condición especifica de estrés o para mejorar la absorción de nutrientes, es necesario tener claro dos enfoques, ¿Qué tipo de estrés nos preocupa? Y ¿Qué nutrientes estamos intentando potenciar o aumentar su absorción? Los bioestimulantes tienen muchas funciones y diversos orígenes, no existen reglas comunes que apliquen a todos ellos.
El conocimiento de la fenología de los cultivos, así como de la biología vegetal y ciencia de suelo, ayudará a tomar decisiones acertadas (Dr. Patrick Brown, Congreso Bioestimulantes LATAM & Redagricola Biocontrol, 2025).
Los bioestimulantes son una excelente herramienta que nos puede ayudar a avanzar en la disminución de la aplicación de fertilizantes sintéticos y pesticidas, proporcionando frutos más saludables y libres de residuos, sin afectar la producción y el retorno económico de los agricultores. Sin embargo, la gran diversidad de productos en el mercado hoy en día dificulta definir cuáles son las diferencias entre un producto y otro.
Las diferencias pueden darse no solo por cuál es la materia prima y su estabilidad a lo largo del año para producir un bioestimulante sino que también cuales son los procesos involucrados en la formulación y que pueden afectar la cantidad y concentración de componentes activos biológicamente.
Para nosotros es importante que, ante esta tremenda variabilidad de productos en el mercado, estos sean evaluados productivamente en los distintos cultivos y así poder definir el efecto de cada uno de ellos.
