Estudiantes de la PUC crean gomitas saludables a partir de cáscaras de granada
Una innovación desarrollada por estudiantes de Ingeniería y Nutrición de la Pontificia Universidad Católica convierte un subproducto de la agroindustria frutícola en un alimento funcional rico en antioxidantes. El prototipo ya ha demostrado una buena aceptación sensorial y destaca por su aporte a la economía circular.
¿Cuántas veces hemos escuchado que “la basura de uno es el tesoro de otro”? En este caso tenemos el ejemplo vivo de aquello. La cáscara de granada —sí, esa parte dura que uno desecha enseguida debido a que se rompe rápidamente y te ensucias— fue el punto de partida para un grupo de estudiantes de la Universidad Católica que buscaban transformarla en un alimento funcional con un toque de valor nutricional.
El equipo interdisciplinario está formado por Bernardita La Fuente, estudiante de Ingeniería Biológica y líder del proyecto: junto con Javiera Ghione, Alexia Morales y Enyel Ruiz, estudiantes de Nutrición y Dietética. Su objetivo común fue aprovechar un residuo agrícola abundante para crear un producto innovador, saludable y con potencial comercial.
El proyecto contó con el apoyo académico de la profesora Wendy Franco, experta en bioprocesos, y del chef Sebastián Tobar, quien aportó en el desarrollo sensorial para lograr gomitas agradables al paladar.
EL CORAZÓN DEL PROYECTO SON LOS ANTIOXIDANTES
El paso clave fue la obtención de un extracto crudo de granada (ECG) mediante una extracción hidroetanólica, lo que permitió una conservación de compuestos bioactivos como punicalaginas, elagitaninos y ácidos fenólicos. Componentes reconocidos por las grandes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.

Según el informe, a partir de este extracto se formularon 3 versiones de gomitas: sin extracto (control), con un 5% y con un 10% de ECG. La base de las gomitas incluyó gelatina, alulosa como edulcorante, pulpa de frambuesa y ácido cítrico, buscando que fuera un producto más funcional, atractivo y sin azúcares añadidos.
¿QUÉ DIJERON LOS CATADORES?
55 personas evaluaron estas misteriosas gomitas, calificando aspectos como sabor, textura y color. Los resultados según lo informado indicaron que las gomitas con 5% de extracto lograron un buen equilibrio sensorial y alta aceptación. En contraste, las versiones con un 10% mostraron un tono algo más oscuro y un ligero amargor debido a los taninos, aunque mantenían interés funcional.

Las pruebas de este tipo sensorial son fundamentales para validar que los productos puedan ser bien recibidos por el consumidor final, lo que sirve como paso clave en la investigación aplicada.
EL FUTURO EN LA AGROINDUSTRIA Y LA ECONOMÍA CIRCULAR
Más allá del producto, el valor del desarrollo está en la visión sustentable y circular que representa: aprovechar hasta el 50% del peso de la granada (su cáscara), para obtener un subproducto con valor nutricional y comercial.
Los próximos desafíos para el equipo incluyen mejorar el perfil sensorial, investigar técnicas como la microencapsulación para proteger los compuestos activos y analizar la viabilidad de escalar a la producción.
Además, esta línea de trabajo abre ampliamente la idea de replicarse en otros residuos frutícolas. Así que OJO con tú basura, que puede ser la próxima innovación científica agrícola del futuro.
Para más detalles técnicos, te dejamos el artículo original de la Escuela de Ingeniería UC: https://divulgacion.ing.uc.cl/alimentos/gomitas-saludables-a-partir-de-cascaras-de-granada-una-innovacion-sostenible/
