El sector palmero colombiano proyecta una producción de 1,8 millones de toneladas para este año
De acuerdo con Nicolás Pérez Marulanda, presidente de Fedepalma, tal como ha sido en años anteriores, del total de la producción, cerca del 70% o 75% se quedará en el mercado nacional, tanto para consumo humano como para la producción de biodiesel, que son los dos principales segmentos en el mercado nacional.

Nicolás Pérez Marulanda, presidente de Fedepalma
El sector palmero en Colombia ha presentado un importante crecimiento en 2025. A pesar de que el año pasado estuvo muy mediado por la influencia del Fenómeno El Niño, los primeros meses han sido positivos. “El año arrancó muy bien para el sector, esto, después de un año 2024 que fue difícil, por los temas climáticos”, dice el presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), Nicolás Pérez Marulanda.
El directivo destaca que, el sector viene creciendo por encima del 8% en producción respecto del mismo periodo del año anterior, lo cual dice, confirma la expectativa que tenía el gremio de un crecimiento en la producción gracias a unas condiciones climáticas más favorables que se viene presentando desde finales del año pasado.
Es así como este año, de acuerdo Pérez Marulanda, esperan alcanzar una producción total de 1,8 millones de toneladas de aceite crudo de palma de aceite, lo que significa un crecimiento de alrededor del 8%. “Eso es más o menos lo que hemos registrado en estos primeros meses del año y esperamos que se mantenga por lo que resta del 2025”.
Respecto a esto, el directivo además comenta que, tal como ha sido en años anteriores, cerca del 70% o 75% se quedará en el mercado nacional, tanto para consumo humano como para la producción de biodiesel, que son los dos principales segmentos en el mercado nacional. Pero, adicionalmente, proyectan un crecimiento bastante vigoroso de las exportaciones que fueron las principales afectadas el año pasado. “En 2024 el consumo nacional se mantuvo relativamente estable y lo que se ajustó mucho fueron las exportaciones. Este año, gracias a una mayor disponibilidad de producto, esperamos un crecimiento de las exportaciones”.
DISPONIBILIDAD DE MANO DE OBRA Y PROBLEMAS FITOSANITARIOS, ENTRE LOS RETOS DEL SECTOR
De acuerdo con Pérez Marulanda, el sector palmero colombiano enfrenta hoy dos grandes retos. Uno de ellos es generalizado: la seguridad. “Hemos tenido claramente un deterioro de las condiciones de seguridad en todas las zonas palmeras de Colombia, aunque hay unas zonas más afectadas”.
Por otro lado, un reto un poco más focalizado, según explica el directivo son los problemas sanitarios. Menciona que hay algunas zonas del país que están teniendo dificultades con la presencia de algunas plagas y enfermedades que afectan el desarrollo del cultivo. Actualmente están muy focalizados en la zona norte, en los departamentos del Magdalena, Bolívar y Cesar, donde hay una alta incidencia de pudrición del cogollo (PC) y que está afectando una cantidad muy significativa de áreas dedicadas a la palma aceite.
Sin embargo dice, afortunadamente ya existe la tecnología para identificar oportunamente la enfermedad y tratar las palmas afectada buscando salvarlas. En los casos en los que es necesario hacer reconversión, Pérez Marulanda destaca que, ya existen variedades de palma, específicamente los híbridos que son más resistentes a esas enfermedades.
Otro de los retos de mediano y largo plazo que enfrenta esta agroindustria es la disponibilidad de mano de obra. “Este es un sector altamente dependiente de mano de obra, donde la mecanización es muy limitada. Entonces dependemos de la mano de obra y para enfrentar este reto debemos buscar maneras de optimizar la mano de obra y hacerla más eficiente”.
Frente a este reto, explica que, una herramienta clave va a ser la implementación de tecnología. “Requerimos tecnología que permita hacer más eficientes las labores de las personas en el campo, los recorridos por los cultivos y el seguimiento a las labores”. Pero, además, es necesario seguir buscando alternativas de automatización y mecanización de labores. “En esto por fortuna no estamos solos, todos los países productores de palma están en una situación similar, y especialmente en el sureste asiático, particularmente en Malasia, hay empresas muy grandes que están invirtiendo muchísimos recursos en robotización, mecanización y maquinaria”.
Por otro lado, Pérez Marulanda se refirió a las nuevas oportunidades para la agroindustria y al respecto, destacó que, el sector ha apostado por grandes oportunidades en nuevos mercados: alimentación animal, donde estudios preliminares muestran beneficios en eficiencia productiva; biocombustibles sostenibles (SAF), con pilotos exitosos y la solicitud de certificación internacional ante la OACI y aceites diferenciados por calidad y origen, especialmente los derivados del híbrido OxG, que hoy representa el 20% del área sembrada.
Apuesta por la producción de aceite de palma sostenible
De acuerdo con Nicolás Pérez Marulanda, presidente de Fedepalma, este es un sector que tuvo que centrarse en la sostenibilidad porque ha sido cuestionado, especialmente por sus prácticas ambientales y muy particularmente por su vinculación con la deforestación en el sureste asiático. Por ello dice, desde hace años construyen la estrategia aceite de palma sostenible de Colombia, que se construyó sobre el pilar de la cero deforestación. Gracias a esto, actualmente están centrados en el ejercicio de certificar todas estas prácticas. A la fecha, 369 productores se han certificado bajo APSColombia, de los cuales el 65% son pequeños productores y el 34% mujeres.