"El gran desafío como país es mantener y mejorar la calidad del avellano europeo"
El asesor apunta a que es la única manera de mantenernos en un mercado que requiere avellanas de máxima calidad. Destaca que Chile ha evolucionado, porque antes el desafío era producir, y hoy es enfocarse en la calidad y avanzar hacia la mecanización.
Los desafíos hoy son distintos: antes el desafío era producir y hoy ya estamos produciendo, pero ahora tenemos que trabajar las alternancias productivas respecto a las expectativas del agricultor, señala a Redagrícola Gabriel Aguilar, asesor para avellano europeo que tuvo una de las charlas destacadas en la 2° Conferencia dedicada exclusivamente al cultivo.
Sobre estos nuevos desafíos que debe enfrentar el fruto, Aguilar comenta que “nos gustaría que los campos estuvieran más mecanizados, pero para eso requerimos plantas que tengan potencial productivo desde su formación y ahí los viveros tienen que estar mejor alineados respecto a la calidad de las plantas y las maderas iniciales. La mecanización es importante que ocurra por tanto los huertos tienen que tener uniformidad y crecimiento en extensiones grandes”.
Aguilar profundizó esto señalando que el gran desafío como país o como gremio “es mantener y mejorar la calidad de la fruta, porque mientras podamos producir avellanas de calidad, que es nuestra responsabilidad, es que podremos mantenernos en un mercado que requiere avellanas de calidad, porque ahí están los precios interesantes”.
Comentó también que que trabajar en las cosechas, en calidad fitopatológica, en desarrollar protocolos de secado, hacer estabilización de calidad en los campos, “y eso es parte también de la mecanización y de tener un producto país”.
LIDERADOS POR GIFFONI
El asesor señala que la variedad Tonda de Giffoni, la más plantada en el país, es la base para cumplir los requisitos de modernización del cultivo en el país y avanzar hacia un nivel de mecanización mayor.
“Es la variedad que Ferrero requiere, que es la empresa que le da el tiraje a la industria y es la que compra en Chile, y por ello tenemos que producir lo que mejor podemos vender”, subraya.
Sin embabrgo destaca que esta variedad de avellana europea no es moneda de oro y también presenta desafíos: “La variedad tiene problemas, pero para eso estamos los agrónomos, y hay que solucionar los problemas de las especies que queremos consumir. Se pueden solucionar”.
MECANIZACIÓN ES FUNDAMENTAL
Uno de los aspectos que el asesor profundizó en la conferencia es la importancia de seguir avanzando en la mecanización del cultivo.
“La mecanización del avellano es fundamental, por las expectativas de desarrollo que se tienen y por las grandes superficies que tenemos”.
Aguilar explicó además que “complejo mantener relaciones con mano de obra mal pagada, por lo tanto es preferible tener menos gente, capacitada en maquinaria -porque es una inversión que se paga con el desarollo del proyecto-, que tener mucha gente descontenta porque se hace frágil el sistema”.
El experto añadió que el avellano se adapta muy bien a la mecanización y “ya hemos logrado huertos en Chile que están mecanizados de forma completa, donde la gente entra solo en maquinaria y funcionan bien. Se puede pero hay que convencerse”.