Desde un producto étnico a ser un producto global
La palta o aguacate sigue ganando terreno entre los consumidores de EE.UU. y Europa, lo que implica un desafío para los exportadores de los diferentes países, quienes deberán competir en un mercado altamente abastecido. En este sentido, todos los aspectos relacionados a la sustentabilidad pueden mejorar la competitividad de las paltas/aguacates que lleguen a los anaqueles europeos y americanos.
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Perú ya ha terminado su temporada 2020 y Chile está comenzando su nueva temporada 2020-21, en tanto Colombia y México que mantienen envíos durante todo el año actualmente cuentan con salidas moderadas y avanzando hacia el período de mayores envíos correspondiente al período octubre-enero.


La palta es el producto de Latinoamérica, qué duda cabe, y a pesar de que ha sido blanco de críticas por el mayor consumo de agua comparado con otros cultivos, no ha sido suficiente para detener su avance en el consumo en países en que tradicionalmente no se conocía hasta hace unos pocos años atrás. Hace pocos días, Fruitnet publicó una conversación por zoom en internet de personas que trabajan en la industria de la palta/Aguacate (http://www.fruitnet.com/eurofruit/article/182935/fruitnet-insights-avocado-market-update), donde se dio a conocer que muchos países europeos han llegado a 3 Kg/habitante/año, un monto sobresaliente que da soporte para negocios exclusivos de paltas/Aguacates, incluso se han inaugurado restaurantes dedicado exclusivamente a este producto, con recetas atractivas y que mantienen la penetración en los hogares no solo de Europa, sino de otras partes del mundo.


Este crecimiento en el consumo en los grandes mercados, no obstante, ha sido aprovechado en forma diferenciada por los proveedores latinoamericanos. Mientras las exportaciones crecen en México que sobrepasa el millón de toneladas; Perú con crecimiento constante y un nuevo record de 385.000 toneladas y Colombia que siendo un nuevo oferente no para de crecer y ya se empina en las 44.500 toneladas. En el caso de Chile, se aprecia una tendencia a la baja. En este caso por un gran mercado interno y porque la sequía ha afectado zonas productoras que hoy se han reconvertido con otros frutales menos exigentes en agua y por tanto, se está frente a una transformación de la estructura productiva con plantaciones nuevas en nuevas zonas que aportarán mayor producción para la exportación en los próximos años y al menos retomar los niveles observados en la temporada 2017/18 de 160.000 toneladas de exportación.

En materia de precios sin embargo, se ha notado una baja en los precios durante el período mayo-agosto 2020, por debajo de los precios registrados la temporada pasada, y esto afecta a todas las variedades. No se puede aun especular que se deba solo al incremento en la oferta pero de esto, seguro que algo hay. No obstante, en un año afectado por factores tan transversales -a todos los alimentos- como el coronavirus, es probable que la demanda también esté afectada en parte por una menor disposición a pagar altos precios en algunos mercados, aspecto que se verá una vez que se controle la pandemia.


En suma, las Paltas /Aguacates, siguen ganando terreno entre los consumidores de EE.UU. y Europa y ello implica un desafío para los exportadores que deberán competir en un mercado altamente abastecido como lo que se aprecia actualmente, en este sentido, todos los aspectos relacionados a la sustentabilidad pueden mejorar la competitividad de las paltas/aguacates que lleguen a los anaqueles europeos y americanos, pero ya es un hecho que la palta dejó de ser un producto exclusivamente étnico relacionado al consumo el Latinoamérica y hoy podemos decir que es un producto global.