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Entomólogo Dr. Luis Devotto

Condiciones propicias para una alta presión de Drosophila suzukii

Por un lado, la población de hembras de la mosca de alas manchadas terminó alta la pasada temporada. Por otro, el invierno y la primavera han sido proclives a la supervivencia de la plaga.

24 de Noviembre 2025 Equipo Redagrícola
Condiciones propicias para una alta presión de Drosophila suzukii

La pasada temporada Drosophila suzukii adelantó su aparición sorprendiendo con la guardia baja a algunos productores.

Luis Devotto, entomólogo,especialista en Drosophila suzukii.

“Principalmente en variedades como Lapins, se vio una mayor presión de la mosca de alas manchadas que en años anteriores”, indica el entomólogo Luis Devotto. Lo anterior, en un contexto en el que la cereza es una de las primeras frutas disponibles para que la plaga para reinicie su ciclo reproductivo.

Esta mosca, que se reportó por primera vez en Chile en 2017 y que afecta a múltiples especies frutales, en cerezo obligó a sumar entre 4 y 5 aplicaciones por temporada, espaciadas de 5 a 7 días, desde que la fruta alcanza color pajizo hasta cosecha, de modo de no dejar ninguna ventana temporal sin protección. O sea, es una gran complicación porque ahora hay que aplicar insecticidas químicos
hasta poco antes de cosecha. 

LA EVOLUCIÓN DE LA PLAGA EN EL TIEMPO

-Dado que el cerezo se cosecha escalonado, según la fecha de maduración de cada variedad, en tanto que la plaga incrementa su población, ¿es esperable que se tenga un mayor daño hacia el final de la temporada?

-El incremento del daño en el tiempo se ve más bien en los berries. En el cerezo la temporada de fruta es tan corta que con suerte la plaga podría alcanzar a cumplir un ciclo biológico en este frutal. Pero, para entender el problema en cerezo hay que entender el comportamiento de la plaga. Lo que se sabe de Drosophila, en general, es que tiene un ciclo biológico corto y que ovipone muchos huevos. Sin embargo, eso es así durante el verano y el otoño, que es la temporada donde hay fruta y logra una alta tasa reproductiva, porque llega un momento del año, que varía dependiendo de la zona, cuando desaparece toda la fruta comercial y silvestre. Entonces, hay un período, como bien dices, en que la plaga va -escalonadamente- saltando de una variedad a la siguiente, después se cambia de especie frutal y así sucesivamente, hasta que llega el minuto en que no encuentra fruta para reproducirse. En ese momento la mosca hace un cambio de ‘switch’ y deja de buscar reproducirse para priorizar sobrevivir hasta que aparezcan las primeras frutas de la siguiente temporada. Esto puede suceder en mayo, junio, julio, en tanto que las primeras frutas aparecerán recién a finales de octubre o noviembre. Se produce un paréntesis en la reproducción y aparece una generación de hembras que entran en una especie de letargo y se guarecen en distintas partes del territorio. Entonces, en términos estrictos, las primeras frutas dañadas son atacadas por hembras bastante “viejas”, con varias semanas de vida y, en algunos casos, hasta varios meses. Condición en que lo único que quieren es poner sus huevos y morir. El cerezo es una de las frutas más tempranas y por ende una de las primeras en ser atacadas por la Drosophila suzukii. Como es tan corto el periodo de la cereza no es que se produzca un ciclo, dos o tres, como es el caso de los berries, sino que -en la práctica- es solo una generación de Drosophila la que ataca a esa fruta.

-¿Entonces, la intensidad del ataque dependerá del tamaño de la población al final de la temporada anterior?

-Exactamente, dependerá en gran medida de cómo fue el remate de la temporada previa. No es lo mismo que la temporada anterior haya terminado con un millón de hembras que entran en letargo, a que haya terminado con 100 millones de hembras. Eso marca un punto de partida más alto o más abajo. Un porcentaje de esas hembras va muriendo en el camino, y en la zona central de Chile -lo que mata a esas hembras- es la falta de alimento. Estamos hablando de néctar, savia, mielecilla, es decir, energía que puedan encontrar en la vegetación silvestre que es donde estas hembras entran en letargo. 

-¿Y cómo fue la temporada pasada para la plaga como para entender cómo viene esta temporada?

-La población con que terminó la temporada de la mosca de alas manchadas fue bastante alta. Pese a que, afortunadamente, los precios de los berries estuvieron relativamente buenos, por lo que se cosechó hasta el final, lo que le restó lugares de reproducción a la plaga. Lo que sí ha favorecido a la plaga es que los últimos
tres inviernos han sido relativamente lluviosos, en un contexto de 14 o 15 años de megasequía, con lluvias hasta agosto y septiembre, por lo que los cerros de la cordillera se ven verdes y hay mucha más biomasa vegetal disponible. Como expliqué, lo que marca una gran diferencia respecto de la cantidad de hembras que van
a lograr sobrevivir hasta la siguiente temporada frutícola, es la energía que encuentran en el territorio. Esta temporada hay mucho combustible acumulado y es un año de una primavera propicia para Drosophila porque toda esa biomasa le aporta la energía que necesita. Las hembras, que están sobreviviendo con dificultad, encuentran flores con néctar o encuentran plantas botando savia por diferentes motivos y la mosca queda energizada para vivir algunas semanas más, en vez de morir. Eso es lo que estamos viendo hoy día, una primavera que ha sido más proclive a la supervivencia de la mosca.

-En términos de largo plazo, ¿han ido aumentando las poblaciones de la plaga?

-Al principio de la aparición de Drosophila en Chile el SAG recibió fondos de emergencia y cubrió todo el país con trampas. Como se dio por terminada la emergencia, ese sistema de monitoreo se desmanteló, aunque  afortunadamente- todavía quedan algunas trampas operativas que han estado capturando moscas por ya 5 o 6 años seguidos. Lo que queda del sistema nos ha permitido ver que, efectivamente, si bien la plaga iba dibujando un gráfico ascendente en las capturas, ahora esa curva pareciera que se está aplanando.

DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL

-¿Y desde el punto de vista de su dispersión territorial?

-Desde el punto de vista del territorio, la plaga está presente de forma permanente y causando pérdidas económicas desde Valparaíso hasta Los Lagos. Después hay otro grupo de regiones donde ha habido capturas eventuales o se ha encontrado en el campo en sectores muy delimitados. Por ejemplo, Atacama, Coquimbo y Aysén. A lo que habría que sumarle Antofagasta y Tarapacá, donde no hay frutales, ni el clima, ni nada favorable a la mosca, pero se ha encontrado algunas moscas en mercados y ferias agrícolas del Norte Grande. Finalmente, hay dos regiones donde nunca ha habido una captura, que son Arica y Parinacota y Magallanes. 

-¿Eso respecto de la latitud, pero cómo se distribuye de cordillera a mar? ¿Hay diferencias?

-A esta mosca le gustan los sectores de alta humedad y en la zona central de Chile hay una gradiente desde la cordillera de los Andes hasta el secano interior. Desde la Ruta 5 hacia la izquierda, en dirección a la cordillera, toda esa área es mucho más húmeda que de la Ruta 5 hacia el poniente. Los sectores favoritos de la Drosophila suzukii están a pie de cordillera y es donde los productores deben tener mayor cuidado, porque ahí -además- es donde la fruticultura se concentra. Por ejemplo, en las cabeceras de los ríos. Eso lo tenemos bien monitoreado, no
es teoría. Todas las cabeceras de los ríos de la zona central de Chile, como Teno, Claro, Achibueno, etc., apenas salen de la cordillera se abren en abanico y está lleno de huertos frutales. Así mismo es la zona donde nacen los canales por lo que hay una alta densidad de cursos de agua. Son áreas con mucha disponibilidad de agua, lo que se
traduce en que abunda la zarzamora, por lo que se encadenan varios factores que favorecen a Drosophila. En cambio, hacia el secano interior vemos una menor producción de frutales y cuando miras fuera de los huertos, es prácticamente un desierto. Lo único que hay son espinos y el espino no le entrega nada a la mosca. Entonces, al pie de la cordillera hay una franja de unos 30 o 40 kilómetros donde las hembras sobreviven con facilidad y ahí golpean con más fuerza cuando se reinicia el ciclo de la plaga.

INCIDENCIA DE LA PLAGA Y DAÑO ECONÓMICO

-¿Cuál es el mayor porcentaje de daño que has visto en huertos de cerezo?

-En huertos comerciales abandonados he visto hasta 90% de daño. Me ha tocado ver cerezas que individualmente tienen 15 y hasta 20 larvas. En tanto que, en huertos comerciales, donde se debieron haber hecho los manejos y por algún motivo no se hicieron, he visto hasta un 60% de daño. Sin embargo, no es necesario llegar a esos niveles de daño porque con solo un 0,5, 1 o 1,5% de daño observable, el packing ya te saca de la línea de proceso.

-¿Me imagino que al packing se le pasará un porcentaje de fruta con daños leves, o no?

-Lo que luego generará pudrición en destino… Si se pasa algo de fruta dañada, apenas esas cerezas salgan
del frío con que cruzan el Pacífico y se calienten un poco, se van a podrir. Pero las máquinas tienen la capacidad de detectar la fruta que está un poco más blanda. Cuando la cereza recibe el corte de la hembra, esa fruta sigue igual de firme durante 12-24 horas. Después de las primeras 24 horas la fruta empieza a resentirse y esa cereza será más blanda que una cereza normal, por lo que la máquina podrá detectarla. De esa forma el packing descubre que en ciertos lotes ocurre algo anormal, ya que la máquina comienza a descartar mucha fruta blanda, por lo que paran el proceso y revisan los bins restantes. Si resuelven que es daño de Drosophila sacan de las líneas la fruta del productor. Muchas exportadoras incluso tienen equipos técnicos que recorren los campos antes de que la fruta sea enviada a la planta. Afortunadamente es un porcentaje bajo de productores los que son excluidos del pro-
ceso de exportación, porque es duro no poder exportar dentro del contexto actual. 

HERRAMIENTAS FRONTALES DE CONTROL

-¿Qué tanto se está incorporando el manejo integrado?

-Cuando las plagas son muy agresivas y de ciclo muy rápido, todo lo que no sea duro o frontal generalmente se deja de lado. Hay varias etapas del manejo integrado que el productor de cereza promedio cumple. Es así que, en el 99% de los casos, los huertos comerciales de cereza en la zona central de Chile no se ve el pasto desbordado, los goteros y mangueras de riego no están dañados, por lo que no hay charcos, las podas casi siempre están bien hechas, etc. Todo eso está dentro de la lista de prácticas culturales que hay que implementar para reducir el ataque de Drosophila suzukii. Así, casi por defecto, en los huertos comerciales de cereza de exportación ya se cumple con una buena parte del manejo integrado, aunque no sea con fines de control fitosanitario.

-¿Qué falta para completar el manejo integrado?

-En ese contexto, solo falta colocar el componente que antes no existía, las cuatro o cinco aplicaciones de pesticidas previo a cosecha. Previo a la llegada de Drosophila suzukii a Chile, las plagas se controlaban preferentemente hasta antes de que la cereza alcanzara color pajizo. Con la llegada de la Drosophila suzukii -el año 2017- la mosca pasó a ocupar esa ventana de tiempo. Entonces, el período entre color pajizo y cosecha,
normalmente de cerca de cuatro semanas, hay que tenerlo cubierto con, al menos, cuatro aplicaciones de pesticida. Es una aplicación por semana. Sin embargo, en zonas de alta presión de la plaga, ocasionalmente los productores deciden apretar el programa y en vez de aplicar cada siete días, lo hacen cada cinco días y así pasamos de cuatro a cinco aplicaciones. Con el uso de buenos productos en el momento adecuado, normalmente se llega libre de Drosophila suzukii a cosecha.

-Al ser productos que se aplican hacia la cosecha, ¿han aparecido residuos relacionables con el control de la mosca?

-En ese sentido los productores están en una camisa de fuerza. Incluso para el mercado chino, nadie quiere tener más de cuatro activos en la fruta, de los que hay que reservar dos para los fungicidas. Afortunadamente, los insecticidas que se usan tienen periodos de carencia bastante cortos, de tres o cuatro días, por lo que -si aparecen- estarán bajo el límite máximo permitido. El que se aplicó en la semana tres o cuatro semanas antes de la cosecha, probablemente no aparecerá en el análisis multiresiduo que se le realice a esa fruta.

-Los productos registrados en cerezo para control de Droso- phila suzukii en la página del SAG, pese al reciente ingreso de la plaga, son muchos. ¿Qué pasa cuando se los agrupa según modo de acción? ¿De cuántos modos de acción diferentes disponemos para rotar y evitar resistencia?

-Todos quieren estar en el mercado del cerezo, lo que explica que en la lista del SAG haya un total de más de 30 productos. De hecho, tiene el número más grande de insecticidas autorizados entre los frutales afectados por D. suzukii. Si tomamos el grupo completo de insecticidas con registro para cerezo, hay más de seis modos de acción. Desde el punto de vista de la rotación, se recomienda rotar entre cuatro modos de acción, por lo que -desde esa perspectiva- estaríamos cubiertos. Sin embargo, no todos tienen la misma eficacia contra Drosophila suzukii. Hay un grupo más acotado, que corresponde a los ingredientes activos frontales de control de la plaga, que incluye solo
tres modos de acción. Entonces, desde el punto de vista de evitar resistencia estamos justo en el límite para lograr una rotación relativamente aceptable.

-¿Se ha reportado en nuestro país algún indicio de desarrollo de resistencia a algún grupo químico?

-No. Acá en Chile no se ha reportado ningún aumento de la expresión de genes de resistencia. Si bien -en ocasiones- se escucha hablar de resistencia, cuando se profundiza un poco resulta que corresponde a malas elecciones de productos. No todos los ingredientes activos tienen la misma efectividad. Desde el punto de vista del costo, ojalá pudiera comprar un insecticida que resuelva en una aplicación los tres o cuatro problemas principales de plagas. O sea, que le pegue al chanchito blanco, a Drosophila, a Cydia y -ojalá- todavía a otra plaga más.

AUN NO EXISTE UN PRODUCTO QUE CONTROLE TODAS LAS PLAGAS

El entomólogo, especialista en Drosophila suzukii, indica que el insecticida ‘unicornio’ con que sueñan los productores, lamentablemente, no existe, al menos por ahora.

“En la realidad disponemos de productos espectaculares contra polillas y que algún grado de control provocan en la población de la mosca de alas manchadas; otros que son frontales contra pseudocóccidos, con cierto nivel de efectividad contra Drosophila y viceversa”.

Pero la industria sigue motivada por el control de Drosophila y por el atractivo negocio del cerezo de exportación, por lo que varias empresas del sector fitosanitario buscan probar la eficacia de nuevos productos, con nuevos modos de acción, para que estén disponibles para los productores en una o dos temporadas más.

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