Con tecnología LED logran cosechas de pitahaya todo el año
Inspirada en el modelo asiático, la agroexportadora peruana Baleno implementa un sistema de iluminación artificial para romper con la estacionalidad del cultivo y abastecer mercados internacionales de forma continua.

En Jayanca, región Lambayeque, la empresa Agroindustria Baleno está aplicando una estrategia poco convencional para el cultivo de pitahaya. Se trata de un sistema de iluminación LED que simula condiciones lumínicas favorables fuera de temporada, permitiendo inducir floración y extender así la producción más allá de los meses tradicionales. Esta técnica, consolidada desde hace años en países como China y Vietnam, ahora se ensaya a gran escala en Perú con resultados prometedores.
Wilmer Barrios, gerente general de Agroindustria Baleno, explicó al diario Gestión que esta innovación surge ante una limitación natural del cultivo: la pitahaya florece en un periodo corto, generalmente entre enero y abril. “Durante mi viaje a China comprobé que con luz artificial logran producir todo el año. Decidimos probar ese modelo aquí y ya lo estamos aplicando en 36 hectáreas”, detalla.
La inversión inicial asciende a US$ 5.000 por hectárea, sumando US$ 180.000 para esta primera fase en Lambayeque. El objetivo es claro: abastecer de forma constante a mercados exigentes como Reino Unido, España, Costa Rica y Portugal, que demandan continuidad en el suministro.
A la fecha, Baleno ha exportado 92 toneladas y espera cerrar el año con 300 toneladas, lo que podría posicionarla como la principal exportadora de pitahaya del país en 2025. Actualmente ocupa el segundo lugar. Actualmente, cultiva pitahaya en más de 100 hectáreas repartidas entre Huaral y Jayanca. A pesar del crecimiento de las exportaciones —que se duplicaron entre 2024 y 2025—, estiman que el conocimiento técnico sobre este cultivo en Perú sigue siendo limitado, especialmente a nivel local.

Modelo productivo en expansión
El plan de la empresa contempla extender esta tecnología a más de 100 hectáreas adicionales antes del primer trimestre de 2026, incluyendo un nuevo fundo en Huaral donde ya se inició la instalación del sistema. Con esta expansión, se busca garantizar una producción anual sostenida, reducir la dependencia del calendario climático y ganar competitividad frente a actores como Ecuador, que también recurre a la iluminación artificial.
“Se trata de una apuesta tecnológica de alto impacto para un cultivo aún poco desarrollado en el país, pero con enorme potencial exportador”, afirma Barrios.
El uso de luz artificial para inducir floración en pitahaya es una técnica ampliamente validada en Asia. En Vietnam, por ejemplo, esta práctica permite programar ciclos de cosecha cada 30 a 40 días, mejorando la oferta continua y la planificación logística para los mercados internacionales.