Claves para llevar el arándano a otro nivel
La actividad final del 1er Curso Internacional de Arándanos, organizado por Redagrícola y la Consultora Agrícola y Comercial Santa María (CASM), fue un Día de Campo realizado en Agrícola Don Ricardo, en Ica. Allí, destacados asesores abordaron de forma práctica y en terreno, las claves para potenciar el cultivo.
Controlar el vigor, incrementar número de ramas productivas, mejorar la calidad del fruto y facilitar las labores agrícolas. Estos son algunos de los beneficios que genera el hacer despuntes en las plantas de arándanos, durante la etapa de crecimiento vegetativo, cuando los brotes están en desarrollo. Simón Muñoz, asesor de CASM, enfatizó la importancia estratégica del despunte y abordó algunas dudas frecuentes sobre esta técnica con los asistentes en el Día de Campo en Agrícola Don Ricardo.
“Generalmente hay muchos huertos que no se atreven, que no les da confianza hacer despunte. En respuesta lo que te va a mover la aguja es el volumen de cosecha, o sea, del rendimiento. Claro que sin despunte tienes menos número de frutos, pero de mayor calibre; sin embargo, eso también debe balancearse. No puedes ir al mercado con mucha fruta súper jumbo. Preferible es tener un rendimiento más parejo entre volumen y calibre”, explicó.
Respecto a variedades específicas, Muñoz abordó el manejo del despunte en particular de la variedad Ventura, conocida por su vigor excepcional: “Es una planta bastante agresiva en su crecimiento vegetativo, genera laterales gruesos y vigorosos que pueden resultar en altas producciones. No obstante, debemos ser cautelosos con la sobrecarga, ya que esto podría disminuir la calidad de los frutos hacia el final de la cosecha”.

LA TÉCNICA ADECUADA DEL DESPUNTE
Por lo indicado, Simón Muñoz compartió entre los asistentes del Día de Campo detalles clave sobre cómo realizar correctamente el despunte en arándanos, destacando que esta labor debe adaptarse tanto a la variedad como al momento fenológico de la planta. Lo primero que señaló es la necesaria identificación del tipo de brote donde se hará el despunte, pues tiene que ser un brote activo, con buen vigor y un buen grosor. Además, para que el despunte sea efectivo, debe realizarse exclusivamente en el ápice del brote, removiendo únicamente el meristemo, dijo. “No es necesario remover más que eso, porque es lo que nos va a ayudar a romper la dominancia apical y hacer que las yemas laterales también empiecen a abrir y expandir”, indicó. Agregó que, al realizar correctamente esta práctica, “lo que logramos es que nuestra planta se abra en dos, tres o cuatro brotes cargadores, aumentan do así significativamente el volumen
potencial de cosecha”.
Otro aspecto clave es el momento y la altura del despunte. “Tenemos que medir bien cuándo vamos a hacer este despunte. No saco nada haciendo crecer un brote a 50 centímetros y recién despuntar. Me voy a ir en altura. El despunte tiene que ser alrededor de los 15 o 20 centímetros, no más que eso”, recomendó. Esta práctica suele darse en la semana tres o cuatro después de la poda.
Igualmente, recalcó que el despunte no es para todos los brotes, así tenga el tamaño adecuado. El brote debe tener, además, más de diez milímetros de grosor, pues se necesita que sea una caña que soportará el peso de fruta que voy a cargar en la punta. Advirtió que cargar fruta en brotes débiles, especialmente en la parte baja de la planta, puede resultar en pérdida de cosecha: “No saco nada con cargar fruta en brotes débiles que van a tocar el piso; esa fruta no se va a poder cosechar”, indicó.
Muñoz compartió un método práctico que utilizan en terreno para facilitar la identificación de los brotes candidatos al despunte: “Generalmente, a los operarios se les entrega una medida y un grosor. La medida que generalmente nosotros ocupamos es 15 centímetros. Puedes medir con una varilla, algunas personas usan el largo de la tijera. Y en cuanto al grosor, es importante compararlo con un lapicero BIC. Esa es la mejor comparación para determinar qué brote es el que se debe despuntar”, destaca.
El número de despuntes dependerá directamente del vigor de la variedad, recalcó. “En una Ventura, sin ningún problema puedes realizar dos o tres despuntes. Hablamos de una planta que tiene un hábito de crecimiento agresivo, vigoroso, por eso nosotros podemos realizar hasta tres despuntes”, señaló. Además, subrayó la importancia de considerar la ergonomía del trabajo en campo. “Tenemos que tener cuidado de no hacer el despunte ni muy alto ni muy corto, para ir manejando la altura de nuestra planta. También tenemos que pensar en la facilidad de trabajo que le tenemos que entregar a los cosecheros. Despuntar muy alto va a originar que la fruta se concentre en la zona alta, y hacerlo muy bajo va a hacer que el dosel esté muy
pegado a la bolsa”.
Según el asesor, en variedades vigorosas se recomienda realizar entre dos y tres despuntes como máximo, siempre evaluando el comportamiento del cultivo y el objetivo de producción.

EL MOMENTO ADECUADO PARA REALIZAR EL DESPUNTE
Además de la técnica y el número de despuntes, el momento en que se realiza esta labor agronómica es determinante para su efectividad. Simón Muñoz enfatizó que esta práctica debe estar alineada con la etapa de crecimiento vegetativo de la planta.
“No puedo hacer despunte tan cercano al momento en que las temperaturas van a empezar a bajar y la planta va a comenzar a detener su crecimiento vegetativo y, finalmente, va a inducir yemas. Si hago un despunte en ese momento, corro el riesgo de que estos brotes laterales me queden cortos y, por lo tanto, disminuya el potencial de producción de la planta”, advirtió.

CUIDADO CON EXCEDERSE EN LOS DESPUNTES
En variedades vigorosas, Muñoz reiteró que la realización de tres despuntes puede aumentar considerablemente el número de laterales cargadores, y con ello, el rendimiento total de la planta. Sin embargo, también advirtió sobre los efectos no deseados de un manejo excesivo. “Eso también te puede llevar a que la planta se embosque demasiado”, apuntó.
Desde su experiencia, ha observado cómo diferentes niveles de despunte impactan el rendimiento: “Se ha probado uno, dos y tres despuntes durante la temporada. Un despunte nos ayudaba a aumentar el volumen de fruta, dos despuntes nos ayudaban incluso más; y muchas veces, tres despuntes ya nos íbamos a un exceso con una variedad demasiado vigorosa, porque se nos embocaba demasiado la planta y teníamos que incurrir en otra labor, que es el despioje, para poder bajarle la densidad de dosel y que se mantuviese aireada”.
Muñoz mencionó un ensayo que realizó con la variedad Mágica, donde se evaluó el efecto de diferentes niveles de despunte sobre la producción: “Pasamos de un volumen X sin despunte, a ganarle con un despunte un 25% de producción. Con dos despuntes te ibas a 35%, y con tres despuntes podíamos llegar a sobre un 40% extra de producción”.

Simón Muñoz, asesor de CASM.
SEÑALES PARA IDENTIFICAR CUÁNDO YA NO ES MOMENTO DE DESPUNTAR
El asesor destacó que uno de los aspectos clave del despunte en arándanos es saber cuándo detener esta práctica. Según explicó, existen señales fisiológicas visibles en la planta que indican el final del periodo vegetativo; y, por ende, el momento en que ya no es recomendable seguir despuntando.
El cambio de tonalidad en las hojas puede ser un signo revelador. “Cuando empiezas a ver un cambio de coloración en las hojas, ya no son de un verde limón, o sobre todo en la parte superior, se observan con orillas rojizas, son indicadores de que la etapa vegetativa se está deteniendo”, explicó. Añadió además que este momento marca un cambio necesario en el manejo nutricional: “Es una señal de que tienes que hacer un cambio en tu fertilización, disminuir el nitrógeno de forma amoniacal para que la planta vaya sintiendo esa parada vegetativa”.
Durante el pico del crecimiento vegetativo, la planta puede alcanzar una tasa de crecimiento de hasta 1,4 centímetros por día. Por eso, recomendó monitorear esta tasa semana a semana: “Cuando ya veamos una caída bien marcada en esta tasa de crecimiento, eso quiere decir que la planta está deteniendo su crecimiento. Y tenemos que darle tiempo a los despuntes que ya realizamos anteriormente para que sigan elongándose”.
Muñoz advirtió que un despunte fuera de tiempo puede ser contraproducente: “Si nosotros realizamos despunte en un momento que no hace falta, crecerá nuevamente el brote, pero no llegará a la longitud indicada para poder cargar una fruta de buena calidad”. Por lo señalado, subrayó la importancia de alinear el calendario de despuntes con la fecha estimada de cosecha: “No saco nada cargando tres kilos a la planta si voy a terminar de sacarla en marzo, estaría muy fuera de temporada, podando muy tarde. Entonces, tenemos que tomar toda consideración al momento de programar los despuntes”.
Estos resultados refuerzan la importancia de tomar decisiones agronómicas en función del comportamiento varietal, las condiciones climáticas y los objetivos productivos, buscando siempre el equilibrio entre rendimiento y sanidad de la planta.

Guía técnica: bioestimulantes para enfrentar el estrés en arándanos
Aplicación estratégica de bioestimulantes en el cultivo de arándano permite mitigar los efectos del estrés abiótico y fisiológico, activando mecanismos de defensa, recuperación y desarrollo. Esta guía resume las recomendaciones del asesor Simón Muñoz para su uso según el tipo de estrés, la vía de absorción y la etapa fenológica del cultivo.
• Daños físicos: viento, granizo, lluvias intensas, heladas, enfermedades.
• Estrés térmico: frío intenso o cambios bruscos de temperatura .
• Déficit de luz: baja fotosíntesis prolongada.
• Fitotoxicidades: por agroquímicos o metales pesados.
• Trasplantes exigentes o mal ejecutados.
• Estrés hídrico o salino.
• Etapas críticas: floración, cuaja, engorde o maduración de frutos.
Los bioestimulantes basados en aminoácidos son claves, según la vía de absorción.
Vía Radicular:
• Aspártico, Arginina: mejoran absorción de nutrientes
• Metionina: estimula el desarrollo radicular
• Triptófano: precursor de auxinas
• Valina: clave en la germinación
Vía Foliar:
• Prolina: regula presión osmótica, mejora fecundidad del polen
• Glicina: precursor de clorofila, esencial para fotosíntesis
• Lysina, Ornitina, Arginina, Metionina: intervienen en la maduración y senescencia
Los extractos de algas también son importantes para el desarrollo del arándano:
• Contienen polisacáridos, aminoácidos, fitohormonas y compuestos defensivos
• Estimulan la movilización de reservas y mejoran el desarrollo vegetal
• Las especies más usadas: Ascophyllum nodosum, Laminaria sp., Fucus sp., Ecklonia maxima, entre otras
• Su origen en hábitats extremos les da propiedades únicas de resistencia.

Dos errores comunes en la nutrición
Sebastián Ochoa, asesor internacional, identifica algunos de los errores más comunes en la gestión nutricional de cultivos. Destacó en especial las fallas relacionadas con la toma y el análisis de muestras foliares y el manejo incorrecto de las relaciones entre nutrientes.
1. Explicó que los análisis foliares deben tomarse siempre del “brote activo, una hoja sana y madura del tercio medio”, algo que no siempre se realiza correctamente. “El principal error está en hacerle caso al análisis foliar a rajatabla, tomando la lectura de un material incorrecto”, dijo. El asesor señaló un ejemplo concreto del error cometido al tomar muestras durante la cosecha: Cuando no hay brotes activos, muchas veces toman hojas de brotes con fruta. Allí elementos móviles como nitrógeno, magnesio y fósforo se trasladan hacia la fruta, mientras que los elementos inmóviles como potasio, zinc y boro se acumulan. Luego, erróneamente concluyen retirar estos elementos de la fertilización, lo cual puede ser desastroso. ”Imaginemos una cosecha sin potasio; lo he visto en campos grandes donde asesores han recomendado eso”, resalta.
2. Además, enfatizó en otro aspecto clave: la importancia del manejo correcto de las relaciones entre nutrientes. Según su experiencia, frecuentemente encuentra errores en las relaciones calciomagnesio, nitrato-amonio, por ejemplo, indicando que la nutrición agrícola va más allá de seguir fórmulas rígidas o números estáticos. “Primero tengo que entender el comportamiento de mi variedad y mi clima. No puedo simplemente mirar el libro con datos referenciales, debo observar cómo está realmente la planta”, sostuvo, remarcando la importancia del análisis visual y el conocimiento del cultivo específico para una adecuada nutrición agrícola.

Escarabajo cerambícido abre paso a los hongos de madera
El Dr. Andrés France, fitopatólogo, alertó durante su participación en el Día de Campo del Curso Internacional de Arándanos sobre un problema creciente en los campos del sur peruano: el escarabajo de la familia Cerambycidae. Esta plaga, poco común hasta hace unos años en el cultivo de arándanos, está provocando daños severos, tanto directos como indirectos, y su control aún representa un desafío técnico sin soluciones consolidadas.
France explicó que recientemente visitó dos huertos en Ica que presentaban problemas severos con esta plaga. En uno de ellos, algunas variedades llegaban hasta el 80% de plantas afectadas. “En uno de los fundos el problema era muy serio. Incluso lo que se ve es que hay preferencias, hay variedades de arándanos que son más atractivas para el insecto”, comentó. La primera vez que detectó al cerambícido fue también en Ica, en un fundo con variedades de acceso restringido: “Una de las variedades fue la más afectada. Al final, no se pudo controlar la plaga y se eliminó la variedad, lo que solucionó el problema”.
El problema no termina ahí. “Uno de los grandes riesgos es que el escarabajo abre la puerta al ingreso de hongos de madera. Al perforar para eliminar aserrín, genera heridas constantes, como si fuera una poda, pero fuera de nuestro control”. Estas lesiones se convierten en puntos de entrada para patógenos como Lasiodiplodia, Pestalotiopsis spp. y Botryosphaeria, lo que agrava aún más la situación sanitaria del cultivo.
“Las plantas terminan muriendo por hongos de madera, no necesariamente por el cerambícido. Pero si hay muchas larvas, la planta también puede colapsar por daño interno directo. El problema es que no podemos proteger heridas que no vemos y que ocurren todos los días y en distintas zonas del campo”, advirtió France.
El experto atribuye parte de la atracción del insecto hacia el arándano al manejo nutricional del cultivo: “Como es una planta muy sobre fertilizada, la plaga madura más rápido, puede poner más huevos, y las hembras salen mejor preparadas para reproducirse. La tasa de reproducción se acelera cuando se alimenta de esta planta”. Lamentablemente, hasta el momento, no se ha logrado un control efectivo.
En cuanto a enfermedades comunes de la madera, recomienda lo siguiente:
• Uso de Himexazol o Benzimydazole vía riego y de pre poda.
• Pastas de Trichoderma para cortes que secretan savia.
• Combinaciones de fungicidas y Trichoderma no son compatibles.
• Mayor protección con pastas de poda y pulverizaciones.


Tras la cosecha, la fruta pierde 0,3% de peso por hora
El Dr. Luis Luchsinger, investigador de la Universidad de Chile y especialista en poscosecha y cadena de frío, entregó recomendaciones prácticas sobre cómo minimizar las pérdidas por deshidratación desde el momento de la cosecha de los arándanos.
Uno de los conceptos clave que enfatizó fue la importancia de mantener la fruta siempre bajo sombra tras la recolección. “Cuando la fruta está esperando, tiene que estar a la sombra. Por sentido común”, señaló. En condiciones de campo, explicó que una fruta sin protección puede perder hasta 0,3% de peso por hora. “Saca la cuenta: si te demoras dos horas en llevarla al túnel de enfriamiento, ya habrás perdido un 0,6%. Y si el límite de deshidratación aceptable es 4%, solo te quedaría 3,4% como margen”, detalló.
Recomendó no dejar la fruta más de media hora en campo. “A todo reventar, una hora, pero con capuchón plástico y que se vaya de inmediato en el camión, aunque no sea refrigerado. Si no, vas a deshidratar más”, indicó. También recomendó usar malla Raschel negra doble, especialmente en condiciones extremas de temperatura.
Además, Luchsinger compartió un protocolo práctico para determinar la ventana de cosecha y evaluar firmeza y madurez. “Hay que marcar frutos cuando tienen un 5% de color rojo. Una vez que tienen color azul completo, ya no puedes saber qué edad tiene ese fruto. Entonces, desde que se marca, se deben ir tomando muestras día a día para medir firmeza, sólidos solubles, y ver hasta cuándo se mantiene la calidad aceptable”, explicó.
Por último, abordó el impacto del transporte sobre la calidad del fruto. “La vibración durante el traslado va golpeando los frutos y se pierde pruina sin que te des cuenta”, advirtió. Recomendó prestar atención al tipo de suspensión del vehículo, colocar amortiguadores o invertir los resortes, bajar la presión de los neumáticos y cargar el vehículo al máximo para minimizar el movimiento.
Concluyó con una frase que sintetiza su enfoque técnico: “Un año de medición equivale a diez años de opinión. Medir cuánto estoy perdiendo en cada etapa. Se van a sorprender de la cantidad de plata que pierden”.

La relación entre la alta radiación y la deficiencia de magnesio
El Dr. Prometeo Sánchez, investigador del Colegio de Postgraduados en Ciencias Agrícolas de México, abordó una problemática poco diagnosticada pero cada vez más frecuente en las zonas de alta radiación como el norte peruano: la deficiencia de magnesio asociada a condiciones climáticas extremas.
“El año pasado, en agosto, que me tocó visitar el norte de Perú, había un diagnóstico de enrojecimiento de las hojas y me llamó la atención. En México yo he visto ese enrojecimiento en variedades patentadas, pero nunca lo había visto en variedades como Ventura o Biloxi”, comentó. Fue en Ica donde observó por primera vez ese síntoma en Biloxi, lo que inicialmente le generó dudas sobre su origen: “¿Deficiencia de magnesio? No lo sabía. Pero el año pasado fue muy común, independientemente de la variedad”.
Sánchez explicó que, durante el invierno, con cielos despejados, se combinan temperaturas bajas con una radiación solar intensa, lo cual genera un estrés fisiológico en las plantas. “Era invierno. Era agosto. Abría el cielo y una radiación intensa”, recordó. Gracias a los análisis foliares que le compartieron distintos productores, comenzó a identificar un patrón claro: “Todos tenían problemas de deficiencia de magnesio, incluso de manganeso”.

Esta situación lo llevó a estudiar el fenómeno con mayor profundidad. “Resulta que en condiciones de alta radiación, como las que se presentan en Perú, Chile, Argentina o Bolivia, por el agujero de la capa de ozono en la Antártida, se tienen índices de radiación UV tipo B muy altos, que generan precisamente este enrojecimiento en las hojas”, explicó. A su juicio, esta misma radiación es la que explica, en parte, los altos rendimientos de cultivos como uva, palta y arándano en Perú, aunque también conlleva desafíos agronómicos.
Para enfrentar esta problemática, el Dr. Sánchez recomendó que, si se detecta deficiencia de magnesio pese a tener una nutrición adecuada en el suelo, se realicen aplicaciones foliares para compensar lo que la planta no logra absorber por vía radicular. Asimismo, indicó que la elección de la fuente de magnesio es clave para la eficacia del tratamiento. “Los quelatos de magnesio funcionan mejor. A muchos les gusta utilizar sulfato de magnesio, pero los quelatos funcionan de maravilla. Y eso aplica para pasto, para uva y principalmente para arándanos”, puntualizó.
Esta observación refuerza la necesidad de adaptar los programas de nutrición a las condiciones locales de radiación, incorporando el monitoreo constante de micronutrientes y estrategias de aplicación combinada suelo-foliar en escenarios de alta demanda ambiental.

Hormonas vegetales que regulan cada etapa del desarrollo
El rol fundamental que desempeñan las fitohormonas en el crecimiento, desarrollo y productividad del arándano fue explicado por el Dr. Thomas Fichet, especialista en hormonas vegetales y reguladores de crecimiento. Con un enfoque técnico y pedagógico, el investigador destacó la importancia de entender que estas moléculas actúan de forma integrada y descentralizada en la planta.
“Las hormonas vegetales están presentes en concentraciones relativamente bajas, pero juegan un papel fundamental durante toda la regulación del crecimiento de la planta y, obviamente, en la producción de cultivos”, señaló.
Las fitohormonas regulan cada etapa del desarrollo, desde la germinación de la semilla hasta la floración, el cuajado y la formación del fruto. “El desarrollo floral es, por lejos, el órgano más fuertemente regulado por hormonas vegetales”, afirmó Fichet, quien explicó que estas moléculas no siempre necesitan ser transportadas, ya que pueden actuar localmente en la misma célula donde se producen. Entre los ejemplos prácticos, destacó cómo prácticas de manejo como el despunte pueden modificar la relación entre auxinas y citoquininas, afectando así el patrónde crecimiento y ramificación sin necesidad de aplicar productos externos.

Asimismo, resaltó la interacción entre hormonas vegetales y azúcares durante procesos críticos como la cuaja y el desarrollo del fruto. “Una misma fitohormona puedepromover distintos procesos según el órgano en el cualactúe. Una auxina en la parteaérea puede bloquear la ramificación, mientras que en la parte radicular la favorece”. Seis consideraciones clave del Dr. Fichet sobre las fitohormonas:
• Toda célula vegetal puede sintetizar todas las hormonas.
• Las fitohormonas actúan en concentraciones muy bajas y no siempre se transportan; pueden actuar localmente.
• Ningún proceso fisiológico depende de una sola hormona, sino de la interacción entre varias.
• El mismo tipo de hormona puede tener efectos distintos según el órgano en el que actúe.
• Las últimas dos décadas han sido clave para entender cómo funcionan y se regulan.
• La comprensión del rol de las fitohormonas en arándanos permite optimizar prácticas agronómicas y tomar decisiones de manejo más precisas, basadas en la fisiología de la planta.
Hormonas Vegetales
- Auxinas *
- Giberelinas (GA) *
- Citoquininas (CK) *
- Ácido Abscísico (ABA)**
- Etileno**
- Brasinoesteroides*
- Jasmonato**
- Salicitatos**
- Estrigolactonas (SL)*
CANDIDATAS
- Péptidos
- Karrikinas
* Vinculadas mayoritariamente con crecimiento
** Vinculadas mayoritariamente con respuesta a estrés