AVM Logistics. Todo está conectado
La empresa familiar fundada por Antonio Vargas Machuca hace 21 años pasó de operar en un Callao sin concesiones ni digitalización, a convertirse en un operador logístico especializado en sectores regulados y de alto valor, con sólida presencia en el mercado agrícola y en el sector construcción. Hoy, bajo el liderazgo de su hijo Paul, busca crecer junto a las agroexportadoras con planificación, cercanía y soluciones de campo.
Cuando Paul Vargas Machuca era niño, su padre –agente de aduanas en una época de pólizas manuales y máquinas de escribir– lo subió a una nave en plena descarga de fertilizantes. “La logística no se vive desde el escritorio, se vive en el puerto, en el aeropuerto, en el campo”, le decía. Ese ADN marcó el origen de AVM Logistics, fundada en 2004 por Antonio Vargas Machuca, tras años de experiencia en el mayor operador logístico del país y la confianza ganada con importadores de graneles y exportadores de café.

Hoy, AVM Logistics es una empresa peruana de segunda generación, con más de 50 colaboradores y clientes que los acompañan desde hace 20 años. Su propuesta es clara: ser el puente entre el negocio y el mundo. Pero en el sector agroexportador, ese puente requiere entender de cerca las campañas, los puertos, las cadenas de frío y, sobre todo, los problemas reales.
Entrevistamos a Paul en el marco del AVM Logistics Forum 2025, un encuentro pensado para generar conversación, networking y acción. Desde AVM vienen trabajando más de dos décadas junto a exportadores e importadores, acompañando el crecimiento del sector agroindustrial peruano. Este evento nace justamente de un ejercicio de escucha: realizaron una encuesta entre sus clientes para identificar los temas más relevantes que hoy impactan el flujo de las operaciones logísticas, y el resultado fue claro: había una necesidad real de abrir un espacio técnico y colaborativo para conversar sobre desafíos y soluciones.
SOLUCIONES QUE CONECTAN SECTORES
“El principal desafío es ofrecer soluciones sabiendo la problemática del cliente”, dice Paul. Por eso, visitan fundos, puertos, almacenes y packings. En Ica, por ejemplo, coordinan con el Puerto de Paracas para anticipar volúmenes de uva y arándano y evitar la congestión del Callao. También trabajan con Chancay para Asia y con Paita en el norte. “La logística es una cadena: puertos, terminales, agentes marítimos, depósitos, transportistas. Nadie opera solo. Todo está conectado”.
La planificación es el núcleo de su modelo. “Me da igual si un cliente tiene diez o mil contenedores. Cada uno debe salir perfecto. Cada contenedor es la inversión de un exportador… y la imagen del país”. Ese enfoque les permite construir continuidad campaña tras campaña.

Durante la crisis de contenedores, apostaron por alternativas: terminales extraportuarios, almacenes con frío, retiro anticipado de vacíos y coordinación directa con navieras. “Hay operaciones lineales, pero también ‘mareas’ que cambian el curso. Hay que anticiparse”.
Además de la exportación, gestionan toda la cadena de importación agrícola, desde macetas y sustratos hasta plantas y mallas. “Nos acercamos al cliente desde que el fundo es arena. Hicimos eso con Hortifrut en Olmos desde 2016”, recuerda.

Esa misma lógica de planificación y acompañamiento es la que hoy están trasladando a nuevos sectores. AVM Logistics viene ampliando su experiencia hacia la industria y la salud, aplicando el mismo estándar operativo que distingue su desempeño en el agro.
Sus clientes lo confirman: Hortifrut y Aquanqa, Fall Creek, Agroberries (Grupo Virú), Agrícola Don Ricardo, Inkas Berries, Agrovision, Manuelita, Ovosur, entre otros. “Los apoyamos importando insumos, por eso ahora nos confían exportarlos. Ellos crecen 20% o 25% al año, y quieren que crezcamos con ellos”.
El objetivo de AVM Logistics es claro: soluciones de cercanía, personas de confianza y excelencia operativa. “La logística mueve productos, pero el éxito lo mueve la colaboración, la interconexión”.

“AVM es nuestro socio estratégico para crecer con seguridad”
“Estoy a cargo de las compras internacionales para las cinco oficinas de Ovosur (Perú, Ecuador, Colombia, Chile y EE. UU.), así como de todas las operaciones de importación y exportación”, explica Jacqueline Montero, jefa corporativa de comercio exterior de Ovosur. Su labor implica asegurar el abastecimiento oportuno de insumos clave, como ovoproductos –derivados cuyo insumo principal es el huevo y repuestos de maquinaria para sus plantas de producción. “Mi eslabón en la cadena es que nada se detenga”, resume.
Para ello, eventos como el AVM Logistics Forum 2025 son fundamentales. “Son muy valiosos porque nos mantienen actualizados frente a los constantes cambios normativos de la autoridad aduanera. Eso impacta directamente en nuestras decisiones operativas del día a día”.
De las ponencias, Jacqueline rescata una idea clave: la interconexión. “No podemos funcionar como un departamento aislado. Comercio exterior debe estar alineado con contabilidad, finanzas y otras áreas para responder rápido a los cambios. El trabajo en equipo es esencial”.
Ovosur trabaja con AVM desde hace casi tres años. “Lo sentimos como un socio estratégico. Hay cercanía, confianza y soporte. AVM nos ha acompañado en nuestro crecimiento, y sentimos que estamos avanzando al mismo ritmo. Eso vale mucho”.