que causan enfermedades a las personas y que se transmiten a través secreciones y baba contaminada del caracol. Lissachatina fulica es una plaga cuarentenari ausente para Chile pero que se encuentra presente en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela, produciendo un fuerte impacto en los territorios donde se ha introducido. De acuerdo con el SAG,el primer hallazgo en Chile se realizó tras una denuncia ciudadana al SAG Tarapacá, por lo cual el Servicio procedió a la fiscalización de depósitos de plantas y viveros en el sector del terminal agropecuario de Iquique, donde se detectó la presencia de especies ornamentales afectadas por la plaga que se encontraban ocultas, sin respaldo documental que acredite su legítima procedencia y con evidentes signos de haber sido ingresadas clandestinamente al país; por ende todo el material vegetal y sustrato fueron destruidos. La segunda detención se concretó tras una denuncia por redes sociales de una persona que lo ingresó al país como recuerdo desde Brasil, no percatándose que una de las caracolas que recogió en las playas de Florianópolis aún contenía en su interior a este peligroso molusco. Frente a esta amenaza, la entidad ha redoblado su trabajo de vigilancia y fiscalización en las áreas consideras más vulnerables, como ferias libres, depósitos de plantas y viveros, florerías y ferias tripartitas en la zona norte del país. Además, se ha levantado una alerta en todos los controles fronterizos, trabajo que está siendo reforzado con el entrenamiento de canes detectores de la Brigada Canina del SAG para la identificación de esta plaga a través delol